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Gremiales

Paro general en Tierra del Fuego: la industria electrónica en pie de guerra por la quita de aranceles

La eliminación de impuestos a la importación de tecnología encendió las alarmas en la provincia más austral del país. Con una huelga total y reclamos que cruzan al Gobierno nacional, el conflicto amenaza con dejar miles de trabajadores en la calle y reaviva el debate sobre el modelo industrial argentino.

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El Argentino Diario-Trabajadores metalúrgicos en huelga en Tierra del Fuego.

El corazón productivo de Tierra del Fuego en riesgo

La provincia de Tierra del Fuego vive una jornada de paro general en rechazo a la decisión del Gobierno de Javier Milei de eliminar los aranceles a productos electrónicos importados. La medida fue anunciada el pasado miércoles 14 de mayo y afectó de inmediato a las principales firmas del polo tecnológico fueguino: Newsan, Mirgor, BGH, Solnik, Radio Victoria y Midea Carrier, entre otras.

Desde entonces, la seccional Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) inició una huelga por tiempo indeterminado que ya cumple ocho días. La protesta se expandió rápidamente al resto de los gremios provinciales y paralizó el transporte público, oficinas estatales y buena parte del sector privado.

“Hoy cumplimos el octavo día de paro con el acompañamiento multitudinario de todos los compañeros”, señaló Juan Carlos Villalba, delegado de Mirgor, en declaraciones radiales. Además, ratificó que el plan de lucha continuará «hasta que se retrotraiga la medida».

Un modelo bajo ataque

Las industrias electrónicas de Tierra del Fuego se encuentran protegidas desde 2009 por la Ley 26.539, que estableció un régimen de promoción con aranceles diferenciales para productos fabricados en la isla. Esta política permitió el desarrollo de un polo industrial con miles de puestos de trabajo directos e indirectos.

Sin embargo, el Gobierno nacional decidió eliminar los aranceles bajo el argumento de fomentar la «competencia» y abaratar precios. El vocero presidencial, Manuel Adorni, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendieron la medida con duras críticas al régimen fueguino. Este último llegó a afirmar que la provincia “podría reconvertirse en un gran parque de diversiones”, comparándola con Yellowstone.

La reacción no tardó en llegar. “Si tanto le gustan los parques de diversiones que venga a visitarnos, que se venga a divertir con nosotros, está a tres horas de vuelo”, retrucó Villalba, en tono desafiante.

Siete mil familias en la cuerda floja

Según estimaciones de la UOM y de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE), cerca de 7.000 empleos directos están en riesgo por la medida. El impacto se multiplica al considerar los trabajos indirectos, que podrían llevar la cifra a más del doble.

El gobernador Gustavo Melella, firme opositor a la iniciativa oficial, convocó a una cumbre en la Ciudad de Buenos Aires con empresarios y sindicatos para firmar un acta compromiso que garantice la estabilidad laboral. En redes sociales, el mandatario subrayó: “Es fundamental garantizar los puestos de trabajo y el sustento para miles de familias fueguinas”.

Un conflicto con múltiples capas

Más allá del debate económico, la disputa pone en juego una visión de país. Por un lado, el Gobierno nacional promueve una desregulación total del mercado, en línea con su ideario liberal-libertario. Del otro, una provincia entera defiende su industria como factor de arraigo, soberanía y desarrollo.

El conflicto también toca fibras sensibles en el plano geopolítico. “Tierra del Fuego tiene una posición estratégica que muchos países quieren tener”, recordó Villalba, resaltando el valor del territorio frente al Atlántico Sur y la Antártida.

Mientras tanto, los fueguinos resisten con la convicción de que no solo se juegan su fuente de ingreso, sino un modelo que lleva décadas construyéndose en uno de los puntos más postergados del mapa nacional.

Puntos clave:

  • El Gobierno eliminó aranceles a productos electrónicos importados, afectando a la industria fueguina.
  • La UOM inició una huelga por tiempo indeterminado en Río Grande, que se transformó en paro general.
  • Están en riesgo al menos 7.000 puestos de trabajo directos en la provincia.
  • El gobernador Melella convocó a una reunión urgente en Buenos Aires para buscar soluciones.
  • El conflicto reaviva el debate sobre el rol del Estado en la protección de la industria nacional.

Actualidad

CGT, CTA y UTEP marchan al Congreso con los jubilados en el inicio de un nuevo plan de lucha

La central obrera relanzó su ofensiva contra el gobierno de Javier Milei con una movilización convocada para las 15 en Rivadavia y Rodríguez Peña. El cosecretario general Cristian Jerónimo anticipó que no acompañarán «ninguna ley que presente el Gobierno». El acto marca el inicio de un plan de lucha que podría derivar en un quinto paro general.

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El Argentino Diario-Operativo de seguridad-Congreso-Marcha federal.
Sin tregua con Milei: el sindicalismo y los movimientos reflejan a la calles con cuatro paros de historia y un quinto en el horizonte.

La Confederación General del Trabajo (CGT), junto a las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y organizaciones de jubilados, confluirán este miércoles en una nueva jornada nacional de protesta frente al Congreso contra las políticas del gobierno de Javier Milei. La convocatoria, que se extenderá con adhesiones del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) del gobernador Axel Kicillof y del Frente de Izquierda (FIT), marcó el relanzamiento formal de un plan de lucha acordado entre las tres centrales sindicales luego de la pausa que impuso el Mundial de Fútbol 2026.

«No acompañamos ninguna ley que presente el Gobierno»

El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, fue contundente en declaraciones radiales durante la previa de la movilización: la central obrera no acompañará «ninguna ley que presente el Gobierno», porque «se va todo a contramano de lo que necesita la sociedad». El dirigente también hizo un repaso de la historia de conflictividad entre el sindicalismo y la actual administración: «La CGT, que asumió este gobierno a los 15 días, le hizo el primer paro general, y de ahí hasta acá le hizo cuatro paros generales. Cuando se planteó lo de la reforma laboral, se hicieron tres movilizaciones, un paro general, más de 14 movilizaciones que acompañó la CGT», recordó.

Jerónimo también señaló que el problema estructural que enfrenta la economía argentina no se resuelve con la agenda oficial: «El problema más grande que tiene la mayoría de las actividades es lo que les está sucediendo a las empresas: que no hay trabajo, que hay una recesión profunda y que lo único que se ve todos los días es cómo cierra una empresa». Su par en el triunvirato, Jorge Sola, había anticipado días atrás que la central marcharía «para poner en evidencia lo que sucede con los trabajadores».

Cuatro paros generales y una reforma laboral ya aprobada

La movilización de este miércoles se produce en un contexto de derrota parcial para el sindicalismo. La Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativo Federal rechazó la apelación de la CGT y dejó vigentes los artículos más cuestionados de la Ley de Modernización Laboral, aprobada en el Congreso en febrero de 2026 tras el cuarto paro general de la central obrera. Aquella huelga, que el propio Sola cifró con un acatamiento superior al 90%, no alcanzó para frenar la norma que, según la CGT, «retrocede 100 años» en materia de derechos laborales.

Los cuatro paros generales bajo la gestión Milei se realizaron el 24 de enero y el 9 de mayo de 2024, el 10 de abril de 2025 y el 19 de febrero de 2026. A eso se suman más de 14 movilizaciones vinculadas al rechazo de la reforma laboral y marchas en defensa de la universidad pública y el sistema de salud. Pese al historial de conflictividad, el Gobierno resistió cada uno de esos embates y avanzó con su agenda de desregulación y ajuste sin modificar su rumbo central.

Jubilados en el centro de la escena

La jornada de este miércoles se articuló en torno a la protesta que distintas organizaciones de jubilados vienen realizando cada semana frente al Congreso. Los manifestantes se concentrarán desde las 15 en la intersección de las avenidas Rivadavia y Rodríguez Peña para marchar luego hacia la Plaza del Congreso. Las consignas centrales apuntan a la defensa del sistema previsional, el reclamo de una recomposición real de los haberes y el rechazo a las políticas económicas de la administración nacional, que profundizaron la pérdida de poder adquisitivo de los sectores pasivos.

La cuenta verificada de la CGT en la red X convocó a la movilización bajo la consigna: «La seguridad social es un derecho: marchamos junto a las y los jubilados. En defensa de sus derechos, sus ingresos y una vida digna». Además de la concentración central en Buenos Aires, se prevén actos y concentraciones en las regionales de distintas provincias, con actividades confirmadas en Rosario, Córdoba, Mendoza y Tucumán, entre otras ciudades.

Un plan de lucha que se extiende hasta noviembre

La movilización de este miércoles es solo el punto de partida de una serie de protestas que las centrales sindicales acordaron extender hasta noviembre de 2026. La próxima fecha confirmada es el 7 de agosto, Día de San Cayetano, patrono del Trabajo, cuando se prevé una nueva concentración masiva. Los dirigentes sindicales no descartaron convocar un quinto paro general si el Gobierno no da respuestas a los reclamos del movimiento obrero, aunque por el momento la estrategia apuesta a una escalada progresiva de protestas en lugar de medidas de fuerza inmediatas.

El operativo de seguridad desplegado para la jornada implicará cortes de tránsito en los alrededores del Congreso y restricciones en las principales arterias del centro porteño. Los organizadores de algunas concentraciones del interior resolvieron no anunciar previamente los puntos de concentración para evitar interferencias de las fuerzas de seguridad, una práctica que se viene repitiendo en protestas recientes.

El trasfondo: un sindicalismo que no cierra la tregua

Pese a que el Gobierno logró corregir, mediante negociaciones reservadas, algunas de las disposiciones más lesivas para la caja sindical incluidas en la Ley de Modernización Laboral, el gesto no alcanzó para sellar una tregua. La CGT retoma la ofensiva en un contexto político marcado por el inicio del ciclo electoral de 2027 y la necesidad de las centrales sindicales de mostrar capacidad de movilización frente a sus propias bases. El rechazo explícito de Jerónimo a cualquier proyecto legislativo del Ejecutivo, sin distinción, constituye una señal política de que el sindicalismo no está dispuesto a acompañar la segunda etapa del ajuste libertario, que incluye una nueva reforma que el Gobierno planea enviar al Congreso con capítulos que fueron eliminados del texto original de la ley laboral.

Puntos clave

  • CGT, CTA y UTEP marchan este miércoles al Congreso junto a jubilados, con concentración desde las 15 en Rivadavia y Rodríguez Peña.
  • El cosecretario Cristian Jerónimo confirmó que la central no acompañará ninguna ley del Gobierno de Milei.
  • La CGT acumula cuatro paros generales desde diciembre de 2023; el quinto no está descartado.
  • El plan de lucha acordado entre las tres centrales se extenderá hasta noviembre, con la próxima fecha el 7 de agosto en San Cayetano.
  • El Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof y el FIT adhirieron a la convocatoria, sumando volumen político a la protesta.
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