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Consumo

El consumo masivo cayó 2,7% en junio y acumula una baja del 2,9% en el primer semestre

Un informe de la consultora Scentia reveló que las ventas retrocedieron en casi todos los canales físicos de comercialización durante junio de 2026, con los kioscos y almacenes de barrio como los más golpeados. El e-commerce fue la única excepción, con un alza del 41,4% interanual.

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Seis meses seguidos cayendo: el consumo masivo no encuentra el piso y los argentinos siguen resignando la canasta.

El consumo masivo en la Argentina no levanta cabeza. Según el relevamiento mensual de la consultora Scentia, en junio de 2026 las ventas cayeron un 2,7% interanual y un 2,4% respecto a mayo, acumulando en el primer semestre del año un retroceso del 2,9%. Los números confirman una tendencia que se viene acentuando desde el inicio de la gestión libertaria y que, lejos de revertirse, se consolida como uno de los rasgos estructurales del modelo económico impulsado por Javier Milei.

Todos los canales físicos, en rojo

El desglose por canal de venta no ofrece ningún dato alentador para el comercio físico. Las cadenas de supermercados registraron una caída del 2,6% interanual en junio, con una merma adicional del 0,9% frente a mayo. Los autoservicios anotaron un descenso del 1,6% interanual y del 1,9% mensual. Los mayoristas, históricamente más resistentes a los ciclos de contracción del consumo popular, cedieron un 3,3% interanual y un 4,2% respecto al mes anterior.

El golpe más fuerte lo recibieron los kioscos y almacenes de barrio, que registraron una caída del 4,6% interanual y del 4,4% mensual. Estos comercios de proximidad, que abastecen principalmente a los sectores populares y de ingresos medios bajos, se han convertido en el termómetro más fiel del deterioro del poder adquisitivo real de los hogares argentinos. Las farmacias, en tanto, mantuvieron ventas estables en términos interanuales, aunque avanzaron un 3,6% respecto a mayo.

Las categorías más afectadas

Al analizar los rubros específicos, el cuadro es igualmente preocupante. El mayor retroceso en junio correspondió a Desayuno y merienda, con una caída del 7,7%. Le siguieron Limpieza de ropa y hogar con un descenso del 6,2% y Perecederos con un retroceso del 5,7%. También registraron bajas significativas los rubros Impulsivos (-5,3%), Higiene y cosmética (-3,7%) y Alimentación (-0,5%).

La contracción del consumo en alimentos y productos de primera necesidad no es un dato menor en el contexto de una Canasta Básica Alimentaria que, según el INDEC, registró una variación interanual del 32,8% en marzo de 2026. Las familias resignan consumos básicos mientras el ajuste en servicios públicos, que acumula más del 525% desde diciembre de 2023 según el IIEP (UBA-CONICET), continúa devorando el salario disponible.

La excepción que confirma la regla: el e-commerce

En ese panorama de retracción generalizada, el comercio electrónico se consolida como el único canal en expansión. Las ventas online de consumo masivo crecieron un 41,4% interanual en junio, con un leve avance del 0,5% frente a mayo. En términos semestrales, el e-commerce acumula un alza del 34,8%, una cifra que contrasta con la tendencia descendente de todos los demás canales.

Este fenómeno refleja un proceso de migración del consumo hacia plataformas digitales, impulsado principalmente por la búsqueda de precios más competitivos, la disponibilidad de cuotas y promociones, y la irrupción de aplicaciones de entrega inmediata. Sin embargo, el crecimiento del e-commerce no compensa la caída del comercio físico; apenas evidencia un cambio en el comportamiento de compra de los sectores con acceso a tecnología y tarjeta de crédito, que quedan muy lejos de representar a la totalidad de los consumidores argentinos.

Las bebidas, el único rubro que escapó al declive

Dentro del universo de categorías medidas por Scentia, las bebidas fueron el único rubro que logró crecer en junio en el canal físico. Las bebidas con alcohol subieron un 9,4% interanual, mientras que las bebidas sin alcohol avanzaron un 3,5%. El dato, aunque positivo para el sector, no alcanza para revertir el signo negativo del agregado.

El semestre completo y el cuadro acumulado

El balance del primer semestre de 2026 consolida la tendencia descendente. En la comparación acumulada, los supermercados registran una caída del 4,6%; los mayoristas, del 3,8%; los autoservicios, del 3,2%; los kioscos y comercios tradicionales, del 2,3%; y las farmacias, del 0,3%. El e-commerce cierra el semestre con un alza del 34,8%, siendo, una vez más, la única nota positiva en el panorama.

Los datos de Scentia se suman a una serie de indicadores que, mes tras mes, reflejan el impacto del ajuste sobre los hogares argentinos. El consumo masivo lleva más de dos años en contracción sostenida, y el primer semestre de 2026 no ofrece señales de cambio. La promesa oficial de una recuperación económica en «V» choca una y otra vez con la experiencia cotidiana de millones de familias que ajustan sus compras, resignan rubros y redistribuyen un presupuesto que alcanza cada vez para menos.

Puntos clave

  • El consumo masivo cayó 2,7% interanual en junio y acumula -2,9% en el primer semestre de 2026, según Scentia.
  • Los kioscos y almacenes de barrio sufrieron el mayor retroceso del mes: -4,6% interanual y -4,4% mensual.
  • El rubro Desayuno y merienda lideró las caídas por categoría con un descenso del 7,7% en junio.
  • El e-commerce fue el único canal en expansión, con un alza del 41,4% interanual.
  • Los supermercados acumulan una baja del 4,6% en el primer semestre, el mayor retroceso por canal en el período.

Consumo

La confianza del consumidor se desplomó 12,3% interanual en julio

El Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Torcuato Di Tella cayó 4,78% respecto de junio y acumula un derrumbe del 14,16% desde el máximo de enero de 2025. La peor caída se registró en el Gran Buenos Aires y en los hogares de menores ingresos, que ya marcan 11,5 puntos menos que el mes anterior.

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Los que menos tienen, los más golpeados: la brecha de confianza que el modelo libertario no puede ocultar.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) registró en julio de 2026 una caída del 12,3% interanual y del 4,78% respecto de junio. Con este resultado, el indicador acumula un derrumbe del 14,16% desde el nivel máximo alcanzado en enero de 2025, y confirma que la recuperación anunciada por el Gobierno de Javier Milei no tiene correlato en la percepción cotidiana de los argentinos. El relevamiento se realizó entre el 2 y el 16 de julio de 2026 sobre una muestra de 1.000 casos en centros urbanos de todo el país.

Caída en todas las regiones, con el GBA a la cabeza

El descenso de julio no fue un fenómeno localizado, sino que se manifestó en todas las áreas geográficas analizadas por la UTDT. El Gran Buenos Aires encabezó la caída con un retroceso del 6,35% mensual, seguido de cerca por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la merma fue del 6,24%. En el Interior del país, la disminución fue más moderada, pero igualmente negativa: 1,68%. Que las dos grandes concentraciones urbanas del país exhiban caídas de más del seis por ciento en un solo mes no es un dato menor: es donde vive la mayor parte del electorado y donde se siente con más fuerza el impacto del tarifazo, la caída del poder adquisitivo y el encarecimiento del transporte.

La macro en el banquillo: el subíndice más golpeado

Al interior del índice, el subcomponente de Situación Macroeconómica fue el que más cayó: 8,49% mensual. Le siguió la Situación Personal, con una baja del 3,89%. El dato político del informe es elocuente: los argentinos no solo sienten que su situación personal empeoró, sino que el deterioro de la economía en su conjunto se instaló con fuerza en la percepción colectiva. En un contexto donde el Gobierno insiste en el «éxito del plan de estabilización», la percepción social apunta en dirección opuesta.

La brecha que el modelo no cierra: ingresos bajos contra ingresos altos

Uno de los datos más reveladores del relevamiento de la UTDT es la brecha entre niveles de ingreso. Los hogares de ingresos bajos registraron la caída más pronunciada, con un retroceso del 11,47% mensual, mientras que los hogares de ingresos altos sufrieron una baja mucho más acotada, del 1,45%. La diferencia no se detiene ahí: mientras los hogares de mayores recursos mantienen un índice de 43,45 puntos, los de menores ingresos se ubican en apenas 35,99 puntos. Una brecha de casi ocho puntos que no hace más que confirmar lo que los datos de empleo, salarios e inflación ya anticipaban: el ajuste de la gestión libertaria recayó con mucha más fuerza sobre los sectores más vulnerables.

El futuro preocupa más que el presente

Otro elemento clave del informe es la dimensión temporal del pesimismo. Las Expectativas Futuras fueron el subíndice que más retrocedió, con una caída del 7,19%, en tanto las Condiciones Presentes cayeron un 1,24%. En otras palabras, los consumidores no solo evalúan negativamente su situación actual, sino que anticipan que las cosas empeorarán en los próximos meses. El subíndice de compra de Bienes Durables e Inmuebles también registró una variación negativa, aunque más leve: 0,48%.

Un índice que aún no tocó su piso histórico

Pese al deterioro sostenido, el ICC de julio de 2026 todavía se ubica un 14,24% por encima del mínimo histórico registrado en enero de 2024, en los primeros días del shock devaluatorio que siguió a la asunción de Milei. Ese dato, que el oficialismo suele utilizar como argumento de «mejora relativa», no alcanza para disimular la tendencia de los últimos meses: desde el pico de enero de 2025, el índice acumula más de catorce puntos porcentuales de caída. La pregunta que el Gobierno aún no responde es cuánto puede seguir cayendo la confianza de los consumidores antes de que esa desconfianza se traduzca en una contracción más profunda del mercado interno.

Puntos clave

  • El ICC de la UTDT cayó 12,3% interanual y 4,78% mensual en julio de 2026.
  • Desde el máximo de enero de 2025, el índice acumula una caída del 14,16%.
  • El GBA registró la mayor baja mensual regional: 6,35%.
  • Los hogares de ingresos bajos sufrieron una caída del 11,47%, frente al 1,45% de los altos.
  • Las Expectativas Futuras lideraron el descenso con una baja del 7,19% mensual.
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