Economía 💲
La actividad industrial retrocedió en junio 2,3% interanual
Si bien en el semestre acumuló suba de 1,3%, este reflujo cortó con una racha de tres meses consecutivos de números en alza en el sector fabril.
La actividad industrial registró en junio un retroceso de 2,3% interanual, debido esencialmente al magro desempeño de que marcaron durante el mes la molienda de oleaginosa, de cereales y la producción de vino, afectados principalmente por la sequía.
La baja de junio cortó una racha de tres meses consecutivos con números en alza en el sector fabril, lo que determinó que el acumulado del primer semestre cerrara con una suba de 1,3% respecto a igual período de 2022.
En el sector de la construcción, por su parte, el nivel de actividad marcó en junio una baja interanual de 2,8% y un acumulado negativo de 2,1% para los primeros seis meses de 2023.
La baja de la producción industrial durante junio se dio en un marco heterogéneo, ya que nueve de las 16 divisiones que componen el índice presentaron caídas interanuales.
En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron bajas en “Alimentos y bebidas”, -4,2%; “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, -20,3%; “Maquinaria y equipo”, -5,5%; “Madera, papel, edición e impresión”, -2,6%; y “Productos minerales no metálicos”, -3,3%.
Por el contrario, mostraron subas las divisiones de “Industrias metálicas básicas”, 2,8%; “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, 2,7%; “Productos de metal”, 2,1%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”, 1,7%; “Caucho y plástico”, 0,9%; “Tabaco”, 10,9%; y “Otro equipo de transporte”, 2,2%.
Los efectos relacionados con la sequía se reflejaron en la caída de la «Molienda de Oleaginosas», que retrocedió 21,2% interanual; «Molienda de Cereales», que marcó una baja de 4,5%; y la producción de «Vino», con una merma de 10% frente a junio del año pasado.
En base a datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la elaboración de aceite y subproductos de soja presentó una disminución interanual de 21,8% y acumuló, en el período enero-junio, una caída de 24,3% con respecto a igual lapso del año pasado.
En el segmento vinculado al girasol, por su parte, la merma interanual fue de 15 %, lo que recortó la suba en lo que va del año al 5,4%.
En este contexto, las cantidades exportadas de aceite y subproductos de soja registraron en junio una caída interanual de 32%.
En lo que respecta a la medición general, la baja de junio cortó una racha de tres meses consecutivos con números positivos -marzo (3,4%), abril (1,8%) y mayo (1,1%)-, tras un inicio de año con altibajos, ya que en enero la actividad industrial registró una suba de 6,3%, mientras que en febrero retrocedió 1,7%.
En lo que respecta al sector de la construcción, el informe del Indec dio cuenta que
en mayo -último mes de referencia- los permisos de edificación otorgados para la ejecución de obras privadas en una nómina representativa de 176 municipios registraron una baja de 14,3% con respecto al mismo mes del año anterior.
En tanto, los datos del consumo aparente de los insumos para la construcción en junio mostraron subas de 19,5% en mosaicos graníticos y calcáreos; 17,3% en asfalto; 8,7% en el resto de los insumos (incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción); 6,0% en hormigón elaborado; y 1,9% en pinturas para construcción.
Por el contrario, se registraron bajas de 16,9% en yeso; 13,5% en pisos y revestimientos cerámicos; 10,9% en hierro redondo y aceros para la construcción; 9,8% en ladrillos huecos; 7,8% en cales; 4,0% en artículos sanitarios de cerámica; 3,2% en placas de yeso; y 2,1% en cemento portland.
CABA
Vivir en CABA: el 40% de las familias más pobres deja más de la mitad del sueldo en el alquiler
Un informe del Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) y la fundación Fundar confirmó que el 40% de los hogares de menores ingresos en la Ciudad de Buenos Aires destina más de la mitad de sus recursos al alquiler de un departamento de dos ambientes. Entre 2013 y 2026, los precios relativos de vivienda y servicios treparon casi 25 puntos y la proporción de hogares inquilinos pasó del 22% al 36,9%.
En la Ciudad de Buenos Aires, cuatro de cada diez hogares de menores ingresos destina más de la mitad de sus recursos al alquiler de un departamento de dos ambientes. El dato surge de un informe elaborado en conjunto por el Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) y la fundación Fundar, que analizó la evolución de las condiciones económicas y habitacionales de los porteños a lo largo de los últimos 13 años. El resultado retrata una ciudad donde el derecho a la vivienda se convirtió en lujo para los que menos tienen.
El estudio, que abarca el período comprendido entre agosto de 2013 y agosto de 2026, identificó un corrimiento estructural en la composición del gasto familiar. Los precios relativos de la vivienda y los servicios aumentaron casi 25 puntos porcentuales en ese lapso, desplazando el peso de otros rubros como alimentación, indumentaria, educación, salud y esparcimiento. El presupuesto familiar quedó cada vez más dominado por gastos fijos, dejando márgenes cada vez más estrechos para el resto de la vida.
El alquiler ya no es una etapa: es una condición permanente
El informe registró además una transformación profunda en la estructura habitacional de la Ciudad. Los hogares inquilinos pasaron de representar alrededor del 22% en 2001 al 36,9% en 2022, un salto que convirtió al alquiler en una condición habitacional extendida y no ya en una etapa transitoria. La tendencia se profundiza especialmente entre los jóvenes, que acceden cada vez menos a la propiedad y quedan atrapados en un mercado de alquileres que sube sin pausa.
El contraste entre los distintos tipos de hogar revela la dimensión del problema. Según el informe, la canasta de consumo de una persona sola propietaria aumentó un 25,2% en dólares entre 2013 y 2026, mientras que la de una pareja joven propietaria subió un 21,5%. La familia propietaria con dos hijos registró un incremento del 19,4%. En cambio, para una pareja joven que alquila, el aumento fue del 11,4%. Las diferencias ilustran cómo la situación habitacional no es un dato accesorio, sino un factor determinante de la estructura de gastos y de la capacidad de proyección económica de cada hogar.
Los gastos fijos que asfixian el presupuesto
El peso creciente del alquiler dentro del presupuesto familiar no opera de manera aislada. Se combina con el incremento sostenido de las expensas y los servicios públicos, que desde diciembre de 2023 acumularon subas superiores al 500% en rubros como transporte, gas, agua y electricidad, según datos del IIEP (UBA-CONICET). La presión sobre los ingresos es simultánea desde múltiples frentes: el alquiler sube, los servicios suben, y la capacidad de ahorro se contrae.
Para los sectores de menores ingresos, el impacto es de una magnitud que excede cualquier ajuste racional del presupuesto. Cuando el alquiler de un dos ambientes absorbe más de la mitad de los ingresos disponibles, el margen para mudarse, planificar, ahorrar o aspirar a una vivienda propia se vuelve prácticamente inexistente. Lo que el informe describe en términos estadísticos es, en la vida cotidiana de miles de familias porteñas, la imposibilidad de construir un horizonte.
Un mercado sin regulación y un Estado que se retiró
El deterioro del acceso a la vivienda tiene contexto político y regulatorio. La derogación de la Ley de Alquileres en 2023, impulsada como parte del programa de desregulación del gobierno libertario, eliminó los marcos de previsibilidad contractual que, con sus limitaciones, fijaban pisos para la negociación. En un mercado librado a la lógica de la oferta y la demanda, los alquileres se actualizan mensualmente y la incertidumbre sobre el costo de renovación opera como factor de expulsión para los inquilinos más vulnerables.
El informe del CESBA y Fundar llega en un momento en que el gobierno nacional reivindica el equilibrio fiscal y la desaceleración de la inflación como señales de recuperación económica. Pero los datos sobre el acceso a la vivienda revelan una recuperación que no llega a los hogares que más la necesitan: aquellos que alquilan, que tienen bajos ingresos, y que enfrentan cada mes la disyuntiva entre pagar el alquiler o cubrir el resto de las necesidades básicas.
Lo que tenés que saber:
- El 40% de los hogares de menores ingresos de CABA destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler de un departamento de dos ambientes.
- Entre 2013 y 2026, los precios relativos de vivienda y servicios aumentaron casi 25 puntos porcentuales, según el informe del CESBA y Fundar.
- Los hogares inquilinos pasaron del 22% en 2001 al 36,9% en 2022, consolidando el alquiler como condición habitacional estructural y no transitoria.
- La canasta de consumo de una persona sola propietaria subió 25,2% en dólares en ese período; la de una pareja joven que alquila aumentó solo el 11,4%.
- El aumento de los gastos fijos, alquiler, expensas y servicios, reduce el margen para ahorrar, mudarse o proyectar el acceso a una vivienda propia.
-
DDHH7 díasDemocracia ¿en riesgo?: Corte de EEUU le dio luz verde a Trump para revisar la ciudadanía de los votantes
-
Buenos Aires2 díasLuján 2026: peregrinaron 2,7 millones de fieles, muy por encima del año pasado
-
Buenos Aires5 díasCaminata a Luján 2026: todo lo que tenés que llevar (y lo que no) para llegar sano a la Basílica
-
Misiones1 díaPassalacqua va a la Justicia para defender el suelo misionero
-
Fútbol & Goles!4 díasPlatense dio el golpe ante Estudiantes y quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina
-
Espectáculos 🎭7 díasMasterChef Celebrity 2026: a qué hora empieza hoy, quiénes participan y cómo verlo en vivo
-
Judiciales ⚖️7 díasCaso D’Agostino: la violación denunciada sigue sin imputación tras cinco meses
-
Goles! ⚽5 díasCristiano Ronaldo dejó la concentración de Portugal y advirtió: “A su debido tiempo contaré la verdad”
