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Consumo

Boom de patentamiento de motos: creció 30% interanual en marzo

Así lo informaron desde la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara) y la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (Cafam).

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El patentamiento de motos se ubicó en marzo en torno a las 45.000 unidades, con un crecimiento de 30% en relación al mismo mes de 2021, informaron hoy la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara) y la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (Cafam).

Según Acara, el patentamiento de motos alcanzó en marzo a 44.901 unidades, con un crecimiento de 30,8% respecto del mismo mes de 2021 y de 31,1% en comparación con febrero.

En tanto, para Cafam, en marzo se patentaron 45.597 unidades, lo que representó un incremento de 29% en relación al mismo mes de 2021 y un aumento de 25,22% respecto de febrero.

Según la División Motovehículos de Acara, en el primer trimestre hubo 112.654 unidades patentadas, 28,5% más que en el mismo período del año pasado; y, para la Cafam, en lo que va del año se patentaron 117.328 unidades, 29,82% más que en igual período de 2021

Para el presidente de Acara, Ricardo Salomé, «marzo fue otro mes de un crecimiento importante para las motos y se vislumbra que el comportamiento del mercado seguirá hacia arriba».

Esa mejora se producirá «más allá de la problemática de las importaciones tanto en unidades como también de partes», continuó Salomé, quien destacó que a pesar de esos inconvenientes «la venta de motos sigue afianzándose y creciendo».

En ese sentido, afirmaron desde la Cafam, «este año es posible volver a llegar cerca de las 500.000 motos, como años normales de la industria».

El alza de las ventas será «producto de la necesidad de utilización de la moto como medio de transporte en cada vez más provincias y ciudades, en el caso de las unidades más chicas, pero también en las del segmento medio, porque la moto también se está usando para viajes y traslados de muchos kilómetros», añadió Salomé.

Asimismo, rescató el «rol central» en la financiación del programa «Mi Moto» del Banco Nación, «que explica en buena parte esta tendencia que no se detendrá en el corto plazo».

“La actividad necesita una prórroga del decreto 81 o una nueva ley de incentivos a la integración local para continuar incrementando el proceso de industrialización”, dijo por su parte el presidente de Cafam, Lino Stefanuto.

Para Stefanuto, «se requiere un horizonte más lejano para planificar y seguir desarrollando productos locales, generar más empleo y promover nuevas inversiones de las empresas en el sector».

«Planificar metas a largo plazo ambiciosas pero alcanzables, donde tanto el Estado como el sector privado podamos unir esfuerzo en acuerdos que fortalezcan al sector y a toda su cadena de valor, contribuyendo todo a un crecimiento muy progresivo pero sostenible y genuino», completó.

Por marcas, Honda sigue liderando el mercado con 9.159 unidades, seguida por Motomel, 7.063; Corven, 5.923; Gilera, 4.834; y Zanella, 4.196 motos.

Según Acara, la Honda Wave 110 recuperó el primer lugar; seguida por la Motomel B110; la Gilera Smash, que lideró durante gran parte del año pasado; la Corven Energy 110; y la Keller KN 110-8 cierra el top cinco, desplazando a la Zanella ZB 110 a la sexta posición.

Según Cafam, las motos más vendidas de 2022 continúan siendo las de baja cilindrada con 24.373 unidades patentadas de 110 cc y 6.489 de 150 cc; y las de origen nacional con 95%: en marzo 2022 se patentaron 43.191 unidades nacionales y 2.406 importadas, reforzando una tendencia que se viene dando desde 2016.

En cuanto a las categorías, lideran el ránking las CUB, con 26.810 unidades, seguidas por las Street, 9.433 unidades; y, por zonas, las provincias de Buenos Aires, con 14.086, Santa Fe, 5.022; Córdoba, 4.638; Chaco, 2.376; y Tucumán, 2.010.

Consumo

El sueldo que no alcanza: la brecha entre inflación y salarios destruye el consumo de las familias argentinas

Los datos cruzados del INDEC y del Ministerio de Capital Humano revelan que los salarios perdieron terreno frente a los precios tanto en marzo como en el primer trimestre del año. La brecha acumula presión sobre las familias trabajadoras en un contexto de tarifas disparadas y canasta básica que no cede.

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El Argentino Diario-Billeteras, Consumo, Salario.

Salarios contra inflación: el poder adquisitivo sigue cayendo y el consumo interno se resiente

★ En marzo de 2026, la inflación registrada por el INDEC fue del 3,4%, mientras que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que publica el Ministerio de Capital Humano a través de la Secretaría de Trabajo, creció apenas un 2,4%. La diferencia, de un punto porcentual, puede parecer menor en términos abstractos, pero se convierte en un deterioro concreto y mensurable para los hogares que dependen de un salario para subsistir.

La tendencia se sostiene al ampliar el horizonte temporal. En el primer trimestre de 2026, la inflación acumulada alcanzó el 9,4%, en tanto que los salarios medidos por el RIPTE avanzaron un 8,6%. Eso significa que, incluso en el período en que el Gobierno anuncia una desaceleración inflacionaria, los ingresos de los trabajadores no logran seguir el ritmo de los precios.

Un deterioro que se acumula sobre otro deterioro

El dato de marzo no emerge en el vacío. Se monta sobre una base salarial ya diezmada por años de ajuste. Desde el inicio de la gestión libertaria de Javier Milei en diciembre de 2023, el esquema de tarifas y precios relativos golpeó con dureza desproporcionada a los sectores de ingresos fijos. Según datos del IIEP (UBA-CONICET), los servicios y el transporte público acumularon subas que superaron el 525% desde entonces, con el transporte liderando la escalada con un incremento cercano al 912%.

En ese marco, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró en marzo de 2026 una variación interanual del 32,8% y la Canasta Básica Total (CBT) del 30,4%, de acuerdo a datos del propio INDEC. Estas cifras confirman que el alimento sigue siendo el campo donde más se siente la erosión del salario real, aun cuando el índice mensual dé señales de moderación.

El «sueldo disponible» y el efecto sobre el consumo

Más allá del RIPTE, el impacto real sobre las familias se mide en lo que los economistas denominan «salario disponible»: lo que efectivamente queda en el bolsillo luego de cubrir las obligaciones básicas como alquiler, servicios, transporte y alimentación. En la medida en que esas obligaciones fijas crecen más rápido que los ingresos, el margen para el consumo de otros bienes se contrae.

Este es el mecanismo que explica la debilidad del consumo interno. Cuando las familias deben destinar una porción creciente de sus ingresos a gastos no postergables, el gasto en indumentaria, electrodomésticos, esparcimiento y otros rubros se retrae. Ese retroceso se traslada a la cadena productiva, deprimiendo la actividad industrial y comercial y generando un círculo de contracción que las cifras macroeconómicas oficiales tienden a subvalorar.

La discusión sobre el indicador

El Gobierno nacional cuestiona la representatividad del RIPTE como indicador de la evolución salarial, aduciendo limitaciones en su composición. El índice tiene características metodológicas específicas: considera únicamente los puestos de trabajo con una antigüedad mínima de 13 meses, incluye tanto al sector privado como al público nacional, provincial y municipal (solo para las cajas previsionales transferidas al SIPA), y contabiliza exclusivamente los componentes remunerativos hasta el tope imponible para aportes al sistema de seguridad social.

Estas restricciones son reales y deben tenerse en cuenta al interpretar el indicador. Sin embargo, la propia existencia de estas discusiones metodológicas no cancela la tendencia que los datos revelan, y que otros indicadores como el Índice de Salarios del INDEC o los convenios colectivos homologados refuerzan consistentemente: los ingresos de los trabajadores retroceden frente a los precios.

Estanflación como escenario de fondo

Los datos de abril de 2026 agregan otro elemento al diagnóstico. Consultoras como Eco Go y Equilibria proyectaron una desaceleración de la inflación hacia el 2,5% mensual, pero los combustibles presionaron con subas del 10,4%, generando una inercia que neutraliza cualquier alivio puntual en los alimentos. Esta dinámica configura un escenario de estanflación persistente: economía que no crece, precios que no ceden lo suficiente y salarios que no alcanzan.

El panorama es especialmente crítico en un contexto de deuda externa con el FMI que condiciona la política fiscal. El ajuste del gasto público comprometido con el organismo, que en el primer trimestre de 2026 implicó una caída adicional del 5,1% interanual en el gasto primario, reduce la capacidad del Estado de compensar la caída del poder adquisitivo mediante transferencias sociales, jubilaciones actualizadas o políticas de ingresos.

Puntos clave:

– En marzo de 2026, la inflación (3,4%) superó al crecimiento del RIPTE (2,4%), según datos del INDEC y del Ministerio de Capital Humano.
– En el primer trimestre, la brecha se mantuvo: 9,4% de inflación acumulada frente a 8,6% de suba salarial.
– La Canasta Básica Alimentaria registró una variación interanual del 32,8% en marzo de 2026.
– Los servicios y el transporte público acumulan aumentos superiores al 525% desde diciembre de 2023.
– El ajuste del gasto primario cayó un 5,1% adicional en el primer trimestre de 2026, agravando la pérdida de ingresos disponibles.

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