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Salta

Dos maestras hicieron dedo en Salta y el auto al que subieron embistió a dos caballos

Las autoridades educativas de Salta siguen conmovidas por la muerte de una maestra y la internación en grave estado de otra docente luego de hacer dedo en la ruta y el auto en el que viajaban chocara contra dos caballos.

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El accidente ocurrió el miércoles en el kilómetro 1142 de la Ruta Nacional 34 en Salta, cuando Norma Córdoba y María Isabel Cuevas hacían dedo para poder ir hasta la escuela N°30 Juana Azurduy en la ciudad de Monterrico.

Minutos después un Toyota Etios conducido por Gustavo Alurralde frenó y aceptó llevarlas hasta la escuela, sin embrago, nunca llegaron a destino.

Metros más adelante se cruzaron con dos caballos que caminaban por la ruta y al no lograr frenar el conductor los atropelló, lo que provocó que el auto salga despedido hacía el costado del camino.

Otros automovilistas que pasaban por la zona vieron el accidente y dieron aviso a emergencias. Aun así, se constató que Córdoba sufrió múltiple traumatismo de cráneo y murió en el lugar.

Mientras que Cuevas y Alurralde resultaron con lesiones graves y están internados en terapia intensiva en el Hospital San Bernardo.

“Hoy un día muy triste para todos tus vecinos, querida Norma Córdoba, enterarme de tu trágico accidente me paralizó, la impotencia de saber que para ejercer tu profesión de docente arriesgabas tu vida día a día. Me entristece saber que no te voy a ver con esa sonrisa, alegría y tus sabios consejos. Pero así te voy a recordar, cómo una mujer luchadora, honesta y tan buena amiga. Mi más sentido pésame a tus tres hijos y toda tu familia”, así se despidieron los amigos de la víctima.

Desde la escuela también expresaron el dolor por la pérdida y este jueves no hubo clases.

Salta

¿Por qué es feriado? Y quién fue Martín Miguel de Güemes

El prócer que la historia oficial tardó en reconocer.

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El-Argentino-Güemes feriado 17 junio

A 205 años de su caída en combate, la figura de Martín Miguel de Güemes permanece como uno de los pilares menos celebrados de la independencia argentina. El feriado que este año se traslada al lunes 15 de junio renueva la oportunidad de recordar al único general argentino caído en acción de guerra, cuya gesta popular desafió al ejército español y protegió el flanco norte de la patria.

El prócer que la historia oficial tardó en reconocer

Nacido el 8 de febrero de 1785 en Salta, Martín Miguel de Güemes demostró vocación militar desde muy joven. A los 14 años ingresó como cadete al 3° Batallón del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires y participó activamente en las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, según consta en los registros de la Casa Rosada. Su experiencia en combate lo posicionó como un cuadro clave para el proceso independentista que se desataría pocos años después.

Sin embargo, su consagración como Héroe Nacional recién llegó en 2006, mediante la Ley 26.125, aunque el Congreso ya había declarado el 17 de junio como Día Nacional de la Libertad Latinoamericana por la Ley 25.172 de 1999. Décadas de silencio oficial separan su muerte de ese reconocimiento tardío, lo que da cuenta de las tensiones que su figura, profundamente popular y federal, generó en una historiografía que durante mucho tiempo priorizó a los héroes de las elites porteñas.

La Guerra Gaucha: resistencia popular contra el Imperio

Cuando las guerras de independencia encendieron el continente, Güemes adoptó un enfoque original que ningún otro comandante había ensayado con esa escala. Desde Salta organizó a los gauchos y campesinos del norte en una guerra de guerrillas, conocida como la Guerra Gaucha, basada en la movilidad, el conocimiento del terreno y la participación directa de los sectores populares. La estrategia era desgastar al enemigo sin enfrentarlo en campo abierto, atacando sorpresivamente y dispersándose en el monte.

El 6 de mayo de 1815, el Cabildo de Salta lo designó Gobernador de la Intendencia de Salta, que abarcaba también los actuales territorios de Jujuy y la región boliviana de Tarija. Desde ese cargo articuló el poder local con el proyecto regional de la independencia continental, coordinando su acción con la del general José de San Martín, quien en junio de 1820 lo nombró general en jefe del Ejército de Observación con la misión de auxiliar la liberación del Perú.

Sus milicias populares, conocidas como Los Infernales o División Infernal de Gauchos de Línea, frenaron en el norte entre seis y siete invasiones realistas desde el Alto Perú entre 1814 y 1825. Esa contención fue la que permitió a San Martín ejecutar su plan continental para liberar Chile y Perú, sin tener que preocuparse por su retaguardia norte. Sin Güemes, el cruce de los Andes hubiera sido inviable o, cuanto menos, mucho más riesgoso.

La traición que lo mató

El fin de Güemes tuvo la marca de una traición interna. El 7 de junio de 1821, una ofensiva realista al mando del coronel José María «Barbarucho» Valdez, articulada con sectores locales opositores que lo acusaban de autoritarismo y exceso en la presión fiscal sobre las clases acomodadas, lo sorprendió en Salta. Una bala en la espalda lo dejó gravemente herido. Tras diez días de agonía, falleció el 17 de junio de 1821, a los 36 años, según los registros oficiales del gobierno nacional. Sus últimas palabras, recogidas por la tradición oral y documentadas por la Universidad de Mendoza, fueron: «Voy a dejarlos, pero me voy tranquilo, porque sé que tras de mí quedan ustedes, que sabrán defender la patria con el valor del que han dado pruebas.»

Los Infernales no se desbandaron. Continuaron la resistencia y garantizaron la continuidad del proyecto emancipador incluso después de la muerte de su comandante. Güemes fue el único general argentino caído en acción de guerra, un dato que su historia oficial tardó mucho tiempo en subrayar con el peso que merece.

Sus restos, junto a los de su esposa, descansan en el Panteón de las Glorias del Norte de la República, en la Catedral Basílica de Salta, donde cada 17 de junio se realizan actos de homenaje con minuto de silencio y ofrendas florales.

El feriado que se traslada

En 2026, el 17 de junio cae en miércoles. En aplicación de la Ley 27.399, que establece el régimen de feriados trasladables, la conmemoración se corrió al lunes 15 de junio, generando un fin de semana largo de tres días.

El esquema incluye el sábado 13, el domingo 14 y el lunes 15. Quienes deban trabajar ese día tienen derecho a percibir una remuneración equivalente al doble de una jornada habitual, conforme a la legislación laboral vigente.

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