Conectate con El Argentino

Opinión

Promesas

«Este junio su felicidad es plena porque además de realizar la promesa fue escolta. La bandera es Patria. Y la Patria son esos otros y esas otras que hoy tienen oportunidades a partir de políticas educativas de restitución de derechos»; la columna de Silvia Vilta para El Argentino.

Publicado hace

#

El-Argentino-Promesa a la Bandera

Por Silvia Vilta

Todos los junios se despliegan en los territorios de la Patria las ceremonias de promesa a la bandera. La bandera argentina creada por Manuel Belgrano y confeccionada por María Catalina de Echavarría convoca a estudiantes del cuarto grado de la educación primaria a expresar su vocación de defenderla, respetarla y amarla. Docentes y estudiantes practican y ensayan con pasión el ritual que les otorga el carnet de patriotas para siempre. Las palabras tolerancia, respeto, estudio, ciudadanía libre y aceptación de las diferencias forman parte de las consignas que se declaran en el texto que las autoridades leen ante niñes, jóvenes y adultes que de pie con sus mejores ropas y calzados gritan desde el corazón: sí prometo!

La promesa a la bandera se realiza en las escuelas en el marco de la semana belgraniana. Este ritual se formaliza en el año 1909 en el ámbito del Consejo Nacional de Educación que preside José Ramos Mejías durante la presidencia de José Figueroa Alcorta. A partir del año 2003 se resignifican las festividades patrias a las que se les otorga un lugar singular en la agenda política. Los actos de promesa pasan a realizarse en estadios, anfiteatros y plazas y convocan a autoridades políticas, educativas y a la comunidad. En el año 2009 se promulga la Ley 26481 que incorpora a esta ceremonia a las personas jóvenes y adultas que por distintas razones no pudieron hacerlo con anterioridad. Orgullo y alegría se repiten como los sentimientos más fuertes que refieren sentir.

Ubaldina Martínez tiene 49 años y nació en Paraguay. Cuenta que por razones de la vida solo llegó hasta tercer grado. Junto a sus compañeres de la Escuela Primaria de Adultes. N° 702 del partido de Balcarce en Buenos Aires pudo vivir la emoción de prometer lealtad a la bandera. También pudo hacerlo Ana Vivas, otra estudiante de la primaria de adultes de 22 años y que dice que su emoción es mayor porque lo hizo junto a su hermana de 9 años .Sebastián Moyano relata que junto a Andrea su pareja decidieron anotarse para completar sus estudios. Este junio su felicidad es plena porque además de realizar la promesa fue escolta. La bandera es Patria. Y la Patria son esos otros y esas otras que hoy tienen oportunidades a partir de políticas educativas de restitución de derechos.

Análisis

La tecnología no reemplaza la voluntad popular

Daniel Ríos propone reconstruir un proyecto nacional “soberano y planificado”. “Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos”, afirma.

Publicado hace

#

Por Daniel Ríos

Lejos está, la presente iniciativa, de constituir una visión integral sobre el país que queremos y mucho menos representar a quienes pensamos parecido. Visión que correspondería debiera impulsarse desde las organizaciones que conforman el movimiento nacional y popular de Argentina, y una representación que debemos reconstruir. Sí creo que puede ser un disparador para abordar una discusión transversal y democrática sobre cuestiones que considero urgentes e ineludibles, casi de supervivencia.

Son tiempos de juntarnos con la finalidad de crear escenarios de debate en el seno mismo del Movimiento Nacional y Popular, para que, cuando se presente la oportunidad de accionar, nos encuentre preparados, que no nos tome por sorpresa.

Debemos reconstruir esa capacidad de representación de las mayorías populares con propuestas simples, directas, de sentido común, al alcance de todos y todas. Solo se trata de escucharnos, para poder debatir, si nos hacemos cargo de abordar con coraje la construcción de un gran frente nacional, un gran pacto social, político, económico, científico y cultural que, por el momento, todavía parece lejano.

Mientras tanto, esta nueva versión de la crisis mundial, evidenciada por la polarización de las ideas y la concentración de la riqueza, nos encuentra a los argentinos transitando, en forma históricamente reiterada, otra nueva versión de la entrega de nuestra soberanía por parte de los viejos y conocidos liberales que no quieren el desarrollo del país, empujándonos hacia la desintegración nacional.

Como casi todos, ignoro cuándo y cómo termina, aún así, descarto correrme de esta realidad, ocultarme, hacerme el distraído, resignarme, o militar un silencio cómplice. En cambio, elijo hacerme cargo de proponer ideas para una nueva convivencia con la intención de contribuir a recrear las reglas de un nuevo Estado de Bienestar.

La Tecnología, creada por el hombre, no es, ni será sustituto de la voluntad popular. Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos.

Es por esto que estoy dispuesto a compartir algunos ejes o algunos lineamientos del modelo que abrazo y aportarlos para una experiencia de construcción colectiva, como creo que debe ser, con el objetivo de definir hacia dónde queremos ir, y cómo hacerlo, evitando la improvisación que casi siempre nos impone la urgencia del cronograma electoral y la falta de humildad de la dirigencia, en general.

Una propuesta sólida, representativa de los intereses del pueblo y de la Nación Argentina, de la presente y de la futura, debe basarse en un profundo análisis de la situación actual del país y del contexto internacional, y es precisamente por esto último que resulta imprescindible un diagnóstico preciso, sobre esos problemas que parecen reiterados e insuperables, problemas estructurales que se van reinventando, en materia política, económica, educativa, productiva, etc., etc.

La vertiginosa realidad mundial nos debe hacer pensar, minuto a minuto, el país que queremos para nosotros y para las generaciones futuras. Planificar, accionar, verificar, corregir y volver a planificar podría ser el método normal, la práctica instalada. Planear estratégicamente mal puede considerarse como un fin en sí mismo, simplemente es el camino obligado de una inteligente gestión de lo público.

El oficio y la intuición son útiles, pero ya insuficientes, necesitamos definir, colectivamente, objetivos claros, alcanzables, de mediano y largo plazo, y definir una hoja de ruta estructurada que apuntale un plan de desarrollo armónico, territorialmente equilibrado, gradual, sostenible y soberano. 

ARSAT, el primer satélite geoestacionario argentino y prueba de nuestra vocación activa en el desarrollo aeroespacial, largamente saboteado, interrumpido y reducido por administraciones obedientes al llamado «consenso de Washington».

Si “la unión hace la fuerza” no queda otra que unirnos para lograrlo. Hacer nuestros mejores aportes es la actitud militante que debemos tener todos aquellos que pensamos parecido, todos aquellos que nos sentimos con las ganas y la responsabilidad de contribuir para definir el modelo de país que deseamos.

Solo tenemos que juntarnos los de “este lado”, ampliamente hablando, y asumir el coraje de abordar el diseño de un nuevo modelo, desechando prácticas, creencias y discursos perimidos que, en gran medida, nos trajeron hasta acá. Si nos dejamos ganar por la inercia tal vez hoy pueda ser el principio del fin.

Propongo girar 180º o seguir fracasando. Así no va más. Juntémonos, es una oportunidad para empezar de nuevo, ya que no empezamos de cero. Supimos cruzar los Andes para liberar pueblos, hagámoslo de nuevo.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo