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Análisis

Socialismo 6.0

Sobre el camino a la servidumbre tras la aprobación de la Ley Bases.

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Por Mario Mazzitelli

Camino a la servidumbre

El jueves 27 de junio de 2024, será recordado como el día en que se volcó la última capa de asfalto en el camino a la servidumbre del pueblo argentino. El Congreso Nacional avaló el triunfo aplastante de los muy ricos. Nativos y extranjeros. Si esto se consolidara por muchos años, ya no seríamos un pueblo libre, dueño de nuestro destino. El rol de las mayorías pasaría a ser el de servir a la minoría rica (único actor con capacidad de realizar grandes inversiones, una vez que se separe al Estado de dicho papel) con la esperanza que se derramen algunas monedas (Para sobrevivir como se pueda) Desde hace décadas venimos perdiendo batallas. Esta es otra, que analizaremos en un próximo escrito.

El pueblo

Las grandes mayorías nacionales (la clase trabajadora, los amplios sectores medios, los marginados, empobrecidos, excluidos, la juventud, etc.) han sido eficazmente divididas. En la lucha cultural y en la opinión pública han instalado que: el déficit fiscal, un problema secundario y de fácil resolución, es el origen de todos nuestros dolores. Falso. Ese origen es el saqueo sistemático y permanente de las grandes rentas y el trabajo de los argentinos. Que deviene más tarde en fuga, desinversión, déficit, inflación, empobrecimiento social, etc.

Quienes deberían tener en claro el tema son nuestros representantes en el Congreso. Pero no siempre su representación es límpida y pura. El costo de las campañas exitosas reclama aportes importantes. Que provienen en gran medida del “incentivo a las grandes inversiones” que sienten los dueños del dinero. Directa o indirectamente logran su objetivo: que nos ahorquemos con nuestras propias manos. Manos, cabeza y corazón que volverán a la senda de la liberación cuando descubran los efectos de estas políticas ruinosas. Milei no es otra cosa “que un servidor del pasado en copa nueva” (Silvio Rodríguez)

El presente

La política Argentina está signada por dos cuestiones centrales: la lucha por el poder y la atención de las urgencias (sociales, económicas, financieras, institucionales, etc.) “Presente en estado puro”. Está claro que, si a un médico le llega un accidentado con politraumatismo, la emergencia es lo único importante. Su pasado y su futuro se concentran en un punto: salvar la vida del paciente. Superado el trance, en la vida cotidiana, la persona retoma su presente (en gran medida fruto de su historia) y sus proyectos de vida (futuro) Nadie se accidenta todos los días.

Un grave problema de nuestro país es que no logramos salir de un “presente traumático”. Así vivimos en una calesita que siempre pasa por los mismos escenarios. Alguien lo definió diciendo que: si uno sale del país 15 días, cuando vuelve todo ha cambiado; en cambio si sale 15 años, cuando vuelve, todo está igual.

El pasado

La política no se circunscribe al presente. Miremos el pasado. En él encontraremos distintos elementos que nos servirán para destacar uno u otro aspecto. Desde el presente interpretamos y reinterpretamos la historia, una y otra vez. Es lógico, porque el análisis del pasado es uno de los elementos de la política. Las clases populares u oligárquicas no pueden tener la misma interpretación de los hechos. El 9 de julio de 2016, el presidente Mauricio Macri, frente al rey de España, rememorando le declaración de nuestra independencia dijo: “Estoy acá -en Tucumán- tratando de pensar y sentir lo que sentirían ellos en ese momento. Claramente deberían tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España”. El papel de colonia les sienta bien a las clases altas -de ahí la suposición de la angustia- y mal a las clases medias y bajas, de ahí que los que más pusieron el cuerpo en la guerra de la independencia fueron los humildes.

Es inevitable que para mirar lo ocurrido no tengamos otro mangrullo (tiempo) que nuestro presente, ni otro atalaya (clase social) que la que elegimos para observar el pasado. Así, desde la lucha del presente emergen corrientes que ponen en un altar o en un socavón a cada uno de nuestros antepasados. Solo se salvan de este ejercicio algunos pocos próceres indiscutidos.

El futuro

El problema más grave en esta línea de tiempo es (y ha sido) la pérdida de la representación del futuro. La definición, en libertad, sobre: hacia dónde queremos ir; que deseamos ser; como queremos relacionarnos con el mundo…son temas que han sido borrados de nuestra agenda colectiva. Insisto, está claro que tenemos emergencias, pero debatir la representación del futuro, nos saca la angustia y los sinsabores del presente, estimulando nuestra actividad creadora, transformadora, revolucionaria.

Un topo en la Rosada

El Topo Terminator Milei -TTM- (“que se mete en el Estado para destruirlo») planteó crudamente su representación del futuro: el anarco capitalismo. Una sociedad sin Estado con todo el poder en manos de los “mil millonarios” (aquellos que tienen fortunas de más de 1.000 millones de dólares). Toda su veneración, admiración y devoción es a ese 1/1.000.000 (uno por millón) afortunado, aquí y en el mundo. Son sus héroes, a los que él sirvió como empleado (Eduardo Eurnekian). Ahora estaría en condiciones de servirlos a escala mundial (en este caso como Capitán Anarco Capitalista -ANCAP-. Si Ciudad Gótica tuvo a Batman y Metrópolis tuvo a Superman ¿Por qué la pequeña ciudad de los grandes ricos no puede tener a su Capitán ANCAP?) Ese grupo selecto en el que se encuentran los personajes del Foro Económico de Davos, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, etc. Hacia ellos todos los privilegios. Les quita el peso de pagar impuestos (los gastos de su “Mini Estado” lo pagarían los pobres y las clases medias empobrecidas) Adapta las leyes para servirlos (RIGI, blanqueo, fuga, etc.) En sentido contrario, para los de abajo el abandono (alimentos, jubilaciones, salud, educación, obras públicas, etc.) y subordinación (para los trabajadores flexibilidad laboral, reducción de ingresos, etc.) Los bienes naturales y las empresas publicas para los ricos. Las fuerzas de seguridad al servicio de reprimir la protesta social. Las FFAA desafectadas de la Defensa Nacional, pasarían a ser sirvientas del imperio (dio vergüenza ajena ver al Topo y a Petri disfrazados de militares, escuchando el himno norteamericano en Tierra del Fuego, solo para complacer a la generala del comando sur de los EEUU Laura Richardson) El Poder Judicial apartado de los grandes temas, trasladando jurisdicción a tribunales extranjeros (aunque esto viene desde la década de 1970) El Congreso de la Nación cartón pintado, delegando facultades legislativas al presidente (irregularidad que se repite una y otra vez). La política internacional, menemismo tardío, alinea a la Argentina junto al viejo capitalismo (que mantuvo una hegemonía excluyente hasta hace unas décadas y ahora la va perdiendo frente al “mundo emergente”, que lentamente lo va superando en todos los aspectos) etc.

Milei es una expresión caricaturesca de una forma de capitalismo que quiere volver al pasado y que, para renacer, piensa en recrear la situación previa a la crisis de 1929. Una añoranza sin destino que, en el mundo imaginario de los comics y las redes, es tomada como su representación del futuro. Aunque indeseable los grandes ricos ofrecen una representación de futuro. En cambio, el campo popular parece adormecido en los derechos evanescentes del presente.

Socialismo 6.0.

¿Por qué Socialismo? Porque entiendo que las sociedades se definen políticamente por el ejercicio del poder. Así, en el esclavismo, los esclavistas; en el feudalismo, los señores feudales; en la monarquía, los reyes; en el estatismo, la burocracia; en el capitalismo, los capitalistas y en el Socialismo el pueblo trabajador, la sociedad. Porque es más y mejor democracia, digo Socialismo. No creo en la superioridad de los muy ricos. Veo que son los trabajadores anónimos los que mueven la rueda de la historia. Ellos construyen las obras importantes, crean los valores y son los que producen las grandes innovaciones. En manos del pueblo trabajador está el futuro y no en ese puñado de privilegiados. A los que no menoscabo ni sobrevaloro.

¿Y por qué 6.0? Porque siendo el Socialismo la respuesta a las tremendas injusticias que se vivieron junto al desarrollo y despliegue del capitalismo, también ha ido evolucionando en los últimos 200 años. Así, podríamos decir esquemáticamente que:

El 1.0, es el Socialismo Crítico – Utópico, el que soñó con un mundo mejor frente a la super-explotación capitalista de la primera mitad del siglo XIX (Saint Simon, Robert Owen, Charles Fourier. En Argentina Esteban Echeverría y su Dogma Socialista…);

El 2.0. es el Socialismo Científico de segunda mitad del siglo XIX, que observa la transitoriedad de toda formación social (el capitalismo es una); la necesidad de su cambio para preservar la vida, garantizar el desarrollo de las fuerzas productivas y descubre el sujeto histórico del cambio (Marx, Engels; en Argentina Juan B. Justo y su Teoría Científica de la Historia…)

El 3.0, es el Socialismo que ejecuta una ingeniería real durante gran parte del siglo XX. A veces a través de reformas otras de revoluciones. Los debates fueron intensos. Las dificultades enormes por la falta de experiencias previas y las resistencias al cambio (Bernstein, socialdemócrata alemán o Lenin comunista ruso, podrían caracterizar esas dos corrientes. El reflejo en Argentina fue evidente…) Los atrasos industriales en el inicio de los países en que se ejecutó, las limitaciones tecnológicas, las agresiones externas e internas para impedir su progreso, etc. hicieron que la experiencia tuviera luces y sombras. El caso de la URSS, su ascenso y caída, merece un apartado. Aquí solo vamos a señalar que, tras un esfuerzo heroico de más de 7 décadas, finalmente fue incapaz de absorber y aprovechar las tecnologías digitales, desarrolladas durante la segunda mitad del siglo XX.

El 4.0, es el Socialismo que logra incorporar y articular las tecnologías de la era digital y los mecanismos de mercado (primeras décadas del siglo XXI) sin perder el sentido histórico del Socialismo (China, los países escandinavos y otros) Cabe mencionar que los denominados países capitalistas gozan de importante presencia estatal que resulta ser el principal motor estratégico de su desarrollo. Esta observación viene al caso, porque las experiencias de pulverización del Estado, como ocurrió en los países del Este de Europa (tras la caída de la URSS) mostró que el anarco capitalismo genera un antro de corrupción, caldo de cultivo de las peores mafias… Por eso todos esos pueblos recuperaron sus Estados.

El 5.0 es el Socialismo Ecológico (importante para los años venideros) que deviene de restablecer los equilibrios entre la sociedad y el ambiente, llevando a cabo las tareas de restauración que resulten posibles. Esta tarea requiere un plan para desacelerar el calentamiento global mediante la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero; interrumpir la deforestación, preservar la biodiversidad, detener la contaminación de los lagos, ríos y océanos; parar el uso de agro tóxicos, etc.

Finalmente, el 6.0 es el Socialismo de la inteligencia artificial. Está en un horizonte cercano. Resulta deseable porque apunta a defender la vida, la dignidad de las personas, la equidad social, el perfeccionamiento pleno de cada individuo y la sociedad; disminuyendo las carencias e injusticias a la mínima expresión y salvaguardando el ambiente.

Cuando los paleo-liberales hablan de la imposibilidad de instaurar el socialismo (confundiéndolo con el estatismo o el socialismo 3.0) muestran que se encuentran ubicados en un tiempo ya superado.

Si hablar de un futuro deseable, amigable, fraterno, pletórico y glorioso; parece vedado para los argentinos, se me ocurrió que debía preguntarle su opinión a la inteligencia artificial (IA) Yo la observo como lógica digital, por tanto sus respuestas resultan algo frías, esquemáticas y directas. Pero no pierden valor, aunque seguramente tendrán un desenvolvimiento superior en el futuro. Veamos las respuestas del chatGPT a las dos primeras preguntas entre las muchas que le realice.

¿Qué es el socialismo 6.0?

El término «socialismo 6.0» no es ampliamente reconocido en la literatura académica o en el discurso político estándar. Sin embargo, puede interpretarse como una evolución o una nueva fase conceptual dentro del socialismo, posiblemente incorporando elementos de tecnología avanzada y nuevas formas de organización social y económica. Aquí hay una posible interpretación basada en la tendencia de los modelos económicos y políticos contemporáneos:

  1. Tecnología y Automatización: Socialismo 6.0 podría hacer referencia a un modelo socialista que integra de manera significativa la tecnología avanzada, incluyendo la inteligencia artificial, la automatización y la economía digital. Esto permitiría una distribución más equitativa de los beneficios de la automatización, reduciendo la necesidad de trabajo humano y permitiendo una redistribución más justa de la riqueza.
  2. Sostenibilidad y Medio Ambiente: Podría incluir un fuerte enfoque en la sostenibilidad ambiental, promoviendo prácticas económicas y sociales que protejan y restauren el medio ambiente. Esto sería crucial en una era donde el cambio climático y la degradación ambiental son desafíos globales significativos.
  3. Economía Colaborativa: Este modelo podría incorporar principios de la economía colaborativa, donde los recursos son compartidos y administrados colectivamente, en lugar de ser propiedad privada exclusiva. Plataformas tecnológicas podrían facilitar esta colaboración a gran escala.
  4. Participación Democrática: Una mayor democratización en la toma de decisiones económicas y políticas, utilizando tecnología para permitir una participación más directa y amplia de la ciudadanía en el gobierno y la gestión económica.
  5. Equidad y Justicia Social: Continuando con los principios básicos del socialismo, pero adaptándolos a las nuevas realidades sociales y económicas, para abordar problemas como la desigualdad de ingresos, la pobreza y la injusticia social.

Estas son solo interpretaciones hipotéticas basadas en tendencias contemporáneas en el pensamiento económico y político. Para una definición precisa y aceptada, sería necesario revisar literatura específica o discursos que hayan utilizado explícitamente el término «socialismo 6.0».

¿Qué papel jugaría la planificación?

En un modelo de «socialismo 6.0», la planificación podría desempeñar un papel crucial y evolucionado, aprovechando la tecnología avanzada y los datos masivos (big data) para mejorar la eficiencia y la equidad en la asignación de recursos. Aquí hay algunos aspectos clave de cómo la planificación podría integrarse en este modelo:

  1. Planificación basada en datos:

Big Data y Análisis Predictivo: Utilización de grandes volúmenes de datos y técnicas avanzadas de análisis para prever necesidades y tendencias económicas y sociales. Esto permitiría una planificación más precisa y adaptativa, basada en información en tiempo real.

Inteligencia Artificial: Algoritmos de IA podrían optimizar la distribución de recursos y la logística, minimizando el desperdicio y mejorando la eficiencia.

  1. Sostenibilidad y Medio Ambiente:
    Planificación Ecológica: Incorporar criterios de sostenibilidad en todas las decisiones de planificación, asegurando que el desarrollo económico no comprometa la salud ambiental. Esto incluiría la gestión de recursos naturales, la energía renovable y la reducción de emisiones de carbono.
    Economía Circular: Diseñar sistemas productivos que minimicen residuos y maximicen la reutilización de recursos.
  2. Economía Colaborativa:
    Gestión Colectiva de Recursos: Facilitar la propiedad y gestión colectiva de recursos a través de plataformas tecnológicas, promoviendo la cooperación y el intercambio entre comunidades y sectores.
  3. Participación Democrática:
    Democracia Participativa: Utilizar tecnología para involucrar a los ciudadanos en la toma de decisiones de planificación. Esto podría incluir plataformas de voto digital, consultas populares y foros de debate en línea.
    Transparencia y Rendición de Cuentas: Implementar sistemas que permitan a los ciudadanos monitorear y evaluar la ejecución de los planes, asegurando que las decisiones reflejen sus necesidades y prioridades.
  4. Equidad y Justicia Social:
    Redistribución Equitativa de Recursos: Planificar la asignación de recursos para reducir las disparidades económicas y sociales, asegurando acceso equitativo a servicios esenciales como educación, salud y vivienda.
    Prioridad a Sectores Vulnerables: Enfocar la planificación en apoyar a los sectores más vulnerables de la sociedad, proporcionando redes de seguridad y oportunidades de desarrollo.
  5. Innovación y Desarrollo Tecnológico:
    Fomento de la Innovación: Planificar el desarrollo de la infraestructura tecnológica y la innovación, promoviendo la investigación y el desarrollo en áreas clave como la energía renovable, la biotecnología y las tecnologías de la información.

Educación y Capacitación: Desarrollar planes educativos que preparen a la población para las demandas de una economía altamente tecnológica y cambiante.

En resumen, la planificación en un modelo de socialismo 6.0 sería altamente tecnológica, democrática, sostenible y enfocada en la equidad. Utilizaría herramientas avanzadas para responder a las necesidades sociales y ambientales de manera eficiente y justa.

Hasta ahí el chatGPT.

No hace falta ser socialista para compartir algunos principios que pueden ser comunes a distintas corrientes políticas. Ponele vos el nombre que quieras.

En Argentina será realizado por y para los argentinos, o no será. Será popular, democrático, latinoamericano y profundamente humanista, o no será.

Finalmente lo que me parece interesante es retomar el debate sobre nuestro porvenir. Quien no piensa en el futuro en un país periférico y de desarrollo intermedio, está condenado a una colonialidad humillante y empobrecedora. Y ese no puede ni debe ser el destino de nuestra Patria. OTRO MUNDO ES POSIBLE

Análisis

Guerra, inflación y ajuste sin fin

El ajuste libertario analizado por el Foro de Economía y Trabajo.

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Por Foro de Economía y Trabajo

La “guerra económica” abierta cuyas consecuencias sufre toda la humanidad, se agravó al perpetrarse la barbarie bélica de EEUU e Israelcontra Irán, agresión que el presidente Milei respalda y tiene como uno de sus objetivos – como también se verifica desde la intervención del presidente estadounidense en Venezuela –  el control de la producción y comercialización de los hidrocarburos. 

La repercusión en los precios internacionales del gas y el petróleo fue inmediata. Como la energía atraviesa transversalmente toda la economía, involucra también al precio de los alimentos, golpeando las condiciones de vida de cientos de millones de personas.

Llamativamente el gobierno de Javier Milei y sus economistas vienen afirmando que Argentina en esta situación tendría condiciones «ganadoras» y aumento de las exportaciones.

Al mismo tiempo, asignan el mismo motivo – el salto de los precios mundiales – al actual empuje inflacionario para justificar el empeoramiento inflacionario económico y social, a pesar de que Argentina cuenta con capacidad superlativa para la producción – tanto de energía como de alimentos – para satisfacer la demanda interna con la producción propia y permitir excedentes crecientes de exportación,  con costos muy menores a los precios internacionales.

Con esa excusa del «aumento de los precios internacionales » se oculta quién se apropia de la renta diferencial y extraordinaria que, en razón de esas ventajas de nuestro país, y  a costa de las condiciones de vida de la población cuando se imponen esos precios en el mercado interno.

Con guerra o sin guerra, con la política de “hagan plata, evadan y fuguen divisas cuanto quieran” de Luis Caputo y Javier Milei, la población paga sin justificación a precio internacional los consumos e insumos que produce y consume en pesos, empeorando las condiciones de trabajo, de pérdida de empleo, de calidad de vida y competitivas para producir con trabajo argentino agregado. 

Es la repetida experiencia de planes económicos en favor de pocos muy ricos, que perjudican al conjunto de la sociedad y el país. Como ya ha sucedido, se suma la apertura importadora; y la respuesta que dan un alto número de empresas es profundizar una reconversión de sus estrategias de negocios: desplazan producción local, avanzan en la importación de bienes finales, recortan empleo y sostienen elevados márgenes de rentabilidad en la comercialización.

Así, se agrava el actual desorden macroeconómico con resultados regresivos, reflejados en mayor inflación, el deterioro de los ingresos, una creciente precarización de las condiciones laborales, expansión del pluriempleo, aumento de la marginalidad, endeudamiento para alimentos y servicios básicos con tasas usureras,  empeoramiento de la calidad de vida de los hogares.  Significa más inflación, recesión y desempleo que no se reflejan en las estadísticas oficiales. 

LAS ESTADISTICAS OFICIALES

Una deliberada falta de eficacia estadística – funcional a la estrategia comunicacional del Gobierno- se manifiesta en particular en la medición oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que continúa utilizando ponderadores correspondientes a una estructura de consumo muy anterior (Encuesta Nacional de los Hogares-ENGHo 2004/05), por lo que su nivel general no refleja plenamente la evolución real del costo de vida que enfrentan los hogares.

Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 el IPC Nacional, principal indicador para monitorear la inflación, acumuló una variación en torno al 293% y volvió a acelerarse desde mayo de 2025, con aumentos particularmente regresivos en rubros esenciales como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (540%) y Transporte (347%), que junto con Alimentos y bebidas no alcohólicas (273%) concentran alrededor del 50% del gasto de consumo de los hogares, de acuerdo al patrón de consumo de la última Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares  (ENGHo 2017/18) cuya aplicación se suspendió. 

La no actualización de la estructura de ponderadores del IPC implica, para el período noviembre de 2023 – febrero de 2026, una brecha acumulada de alrededor de 19 puntos porcentuales, 280% vs. 299%, al comparar el IPC INDEC con el IPC CABA IDECBA (Instituto de Estadística y Censos la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) este último con una estructura de consumo más actualizada.

En este contexto, las subas nominales de los ingresos laborales no logran compensar la inflación, lo que se traduce en pérdidas de poder adquisitivo, más acentuadas aún al considerar mediciones alternativas como el IPC CABA. Se verifica así una caída generalizada de ingresos hogareños en términos reales, con pérdidas de alrededor del 6,7% en los salarios del sector privado registrado, y superiores al 20% en promedio para el sector público (-38,4% en la Administración Pública Nacional; -13,7% en provincias, y -35,4% en Universidades a diciembre de 2025).

A febrero de 2026, la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE) se ubicaba apenas por encima de la línea de pobreza para un hogar tipo de 4 personas: $1.734.357 vs. $1.397.672. Mientras que, a marzo de 2026, el Salario Mínimo, Vital y Móvil – $352.400 – y el Haber mínimo jubilatorio -$369.601- aún permanecen por debajo de la línea de pobreza por adulto equivalente: $464.228, canasta básica total, y cabe preguntarse: ¿quién puede vivir con esta suma?

Es de destacar que, considerando los datos oficiales, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) a marzo de 2026, tiene un poder de compra reducido al 25% de la CBT correspondiente a una familia tipo de cuatro personas: $352.400 vs. $1.434.464.

Este ajuste permanente es la política básica con que el gobierno exhibe con engaño un superávit fiscal artificial, dado que capitaliza intereses de la deuda que no paga, incluso debe tomar la resolución de reducir el gasto público en un 20% con respeto al presupuesto, para poder pagar la deuda. Las consecuencias están a la vista: caída del consumo, de la demanda, la producción, el empleo y la recaudación fiscal.

El deterioro persistente de las condiciones del mercado de trabajo, se evidencia en la caída de la tasa de empleo y de la asalarización, el aumento de la tasa de desocupación —7,5% al 4T25, +1,8 puntos porcentuales respecto de igual período de 2023— y la persistencia de elevados niveles de no registro.

La supuesta reducción de la pobreza por ingresos desde principios de 2024 aparece explicada, también con engaño por el mayor peso de ingresos no laborales (transferencias) y por factores metodológicos asociados tanto a la captación de ingresos laborales y no laborales(cambios en los instrumentos de relevamiento y mejoras en la recordación, que podrían estar vinculadas en parte al uso de billeteras virtuales, entre otros) como a la falta de actualización de la canasta básica total con la que se mide la línea de pobreza, con base en la ENGHo 2017/18. La evolución observada no necesariamente refleja una mejora sostenida de los ingresos laborales.

Lejos de observarse “la clara mejora distributiva” que clama el gobierno, tenemos una tendencia regresiva en la distribución del ingreso, con pérdida de participación de los ingresos laborales tanto en los deciles más bajos como en los sectores medios, y una mayor dependencia de ingresos no laborales en los hogares de menores ingresos.

INFLACION: PROBLEMA CENTRAL

La inflación se agravó desde la mega devaluación del 12 de diciembre de 2023, potenciada por la liberalización de los precios y la injusticia tributaria, el deterioro social y económico. 

Los salarios, el gasto público social o el “exceso de demanda interna” popular no son las causas del alza del índice de precios. Tampoco lo es la emisión monetaria, siendo que el gobierno oculta con «contabilidad creativa» el crecimiento gigantesco de endeudamiento público para sostener la ola de especulación financiera y fuga de capitales, que sí es la causa principal de la inflación.

La inflación es un problema central para nuestra economía nacional, con múltiples causas: comenzando por una deliberada desregulación y la internacionalización de los precios. Esta resulta favorable a comportamientos  especulativos de posición dominante de grupos monopólicos/ oligopólicos que prevalecen en sectores claves de oferta de productos y servicios. En ella incide la fuga de divisas por diversas vías, las condiciones de los fraudulentos acuerdos con el Fondo Monetario, las altas tasas de interés anti-productivas, la regresividad del sistema tributario donde el 70% de la recaudación se origina en impuestos indirectos, que generalmente son trasladados a los precios de los bienes y servicios.

ACUERDO PARA UNA SALIDA ORDENADA

No hay una salida ordenada del desorden económico generado por este gobierno sin comenzar a construir, desde ahora, un acuerdo sobre un plan común que aborde un cambio de rumbo drástico, que contemple metas, compromisos y estímulos regionales y sectoriales de mediano y largo plazo, con eje en el trabajo y la producción. 

En ese sentido, la superación de la actual emergencia económica tiene como requisito un acuerdo sobre conformación y análisis transparente de precios con abastecimiento garantizado. Abordando en primer lugar alimentos y energía asequibles tanto para la emergencia como para el crecimiento económico, siendo que el país cuenta con capacidad superlativa para satisfacer la demanda interna con costos muy menores a los internacionales.  

En su definición, ejecución y supervisión son imprescindibles la participación de los trabajadores, los empresarios, y de los consumidores en general. En este sentido es que coincidimos que puede resultar muy positiva la anunciada constitución de un observatorio anunciado por la CGT para la elaboración de indicadores propios.

Esta participación no será posible sin establecer un adecuado sistema de información pública, que a su vez es requisito para la eficacia y eficiencia de una política de orientación de los precios virtuosa:

● con índices de precios creíbles, basado en una encuesta nacional de hogares que se actualice de manera regular para captar los cambios en los gastos y consumos de los mismos;

● con un seguimiento de carácter público y publicitado, transparente, de la estructura de costos de producción y comercialización de los distintos consumos para vivir y los insumos para producir. 

Esto es imprescindible para inducir márgenes de ganancia razonablesy transparentar las cadenas de valor haciendo pública su integración a la par que se ponen en evidencia sus carencias o “huecos” que redundan negativamente en costos y precios, a fin de planificar su superación.

MEDIDAS A CONSIDERAR EN LA EMERGENCIA

Argentina, país productivo y exportador, puede:

1. garantizar la afirmación de soberanía – en primer lugar, la seguridad alimentaria y energética – para sostener condiciones dignas de vida, con menores costos tanto industriales como de los servicios. Comenzando por desacoplar los precios locales de los mundiales. Con estos últimos en alza y costos locales relativamente más bajos, el interrogante abierto es quién se queda con la renta diferencial y cómo se reparte;

2. por lo tanto, basar el análisis y negociación de tarifas de servicios públicos únicamente en base a costos reales en el país, no por ajustes automáticos por tipo de cambio o indexación por precios internacionales. Determinar tarifas sociales para la energía eléctrica, el gas, el agua, y los combustibles en función de garantizar los derechos humanos y la vida de todas las familias; la producción industrial y de servicios de las Pymes y los emprendimientos sociales. En particular, la energía debe estar al servicio de un modelo económico que priorice la generación de empleo.

3. Controlar el tipo de cambio y regular los valores de las tasas de interés, decretando la emergencia cambiaria y regulatoria para que el BCRA preserve las reservas internacionales y se transparente su utilización a prioridades sociales, productivas y financieras claramente establecidas. Y a su vez que el crédito a los hogares y la producción sea accesible y razonable. 

4. Fijar Cupos de Exportación en los sectores que corresponda, como medida de protección para limitar las exportaciones de mercancías en valor o en cantidad que realiza el país durante el período de crisis energética o alzas inusuales de precios o escasez de determinados productos, como alimentos, combustibles, medicamentos, etc., a fin de abastecer en primer lugar las necesidades internas del país.

5. Aumentar los derechos de exportación, que no sólo significa mayor ingreso para el fisco, sino que abarata en el porcentaje de la retención el precio del producto en el mercado interno al desacoplar los precios locales de los internacionales.

6. Establecer un control más estricto de las importaciones, para favorecer el ingreso de bienes y servicios necesarios para el consumo básico y de insumos para la producción, y eliminar o al menos reducir el ingreso de mercancías superfluas y productos a precios de dumping. Restablecer los valores de referencia y el canal rojo aduanero.

7. Fijar provisoriamente los precios – acordes con los costos reales de producción- por un plazo determinado de los productos de la Canasta Básica Total, y de los insumos centrales en la cadena de valor de los sectores productivos. Para garantizar su vigencia resulta importante la participación de sindicatos, organizaciones sociales, y asociaciones de consumidores.

8. Corregir, con los organismos de defensa de la competencia, las ventajas monopólicas u oligopólicas en relación con productos y servicios claves.

9. Coartar las ventajas de “posición dominante” que ejercen las empresas productoras de las materias primas básicas e insumos difundidos, que imponen subas de precios indiscriminadas en cada cadena de valor;

10. Identificar empresas y sociedades, con el fin de diferenciar su tratamiento y los correspondientes requerimientos informativos públicos para lograr una acción positiva y efectiva de la sociedad y el Estado en relación con los desafíos de la producción, la distribución, la fiscalización de la evasión/elusión tributaria la fuga de capitales, el comercio exterior y la inflación. Un paso imprescindible es avanzar en la regulación de la figura jurídica del “grupo económico” en la Ley de Sociedades.

11. Como decimos la regresividad tributaria tiene indudable incidencia en la formación de precios, habida cuenta de que el 70% de la recaudación fiscal se origina en impuestos indirectos, que generalmente son trasladados a precios; ello sin olvidar que los impuestos “directos” suelen transformarse en “indirectos” cuando son pagados por empresas con posición dominante en los mercados. Urge abordar una reforma progresiva, y en un próximo documento actualizaremos nuestra propuesta para superar las inequidades que hacen que soporten más carga tributaria quienes menos tienen.

Por último, señalamos que, para una adecuada administración de los precios, se necesita aplicar normas existentes como ser las Leyes de Defensa del Consumidor 24240, de Defensa de la Competencia 27742, y poner en vigencia efectiva  – con intervención del Congreso de la Nación- las Leyes 20.680 de Abastecimiento, Ley 26.991 Nueva Regulación de las Relaciones de Producción y Consumo.”, 27.545 de Góndolas (con derogación inconstitucional por el DNU 70/23, rechazada por el Senado de la Nación).

Cabe revisarlas estableciendo las condiciones para su aplicación, pero sin resignarlas, habida cuenta la conducta histórica de los formadores de precios y su gravísima responsabilidad en las sucesivas crisis socioeconómicas que todas las familias trabajadoras y nuestro país han sufrido. Este análisis debe comenzarse con urgencia dado el previsible desenlace de la política económica, teniendo presente que esta legislación, necesitamos hacer la salvedad, nunca ha sido estricta ni armoniosamente aplicada en el pasado. Ha faltado estructura y capacidad de acción territorial suficiente para hacerlo, así como un uso eficiente de los avances tecnológicos disponibles, carencia del Estado que necesita superarse. 

Por las razones que se exponen, una de las reformas que cabría realizar y creemos relevante es impulsar que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia(CNDC) pasen a jurisdicción del Congreso de la Nación, para tener autonomía en relación al Poder Ejecutivo de turno.

FORO ECONOMIA Y TRABAJO

Ricardo Aronskind, Gabriel Barceló, Noemí Brenta, Eduardo Codianni, Juan Pablo Costa, Norberto Crovetto,                 Raúl “Rulo” Dellatorre,  Marcelo Di Ciano, Marisa Duarte, Eduardo Dvorkin, Roberto Feletti,  Néstor Forero,                 José M.Fumagalli, Américo García, Carlos Gutiérrez, Ricardo Koss, Nicolás Malinovsky, Jorge Marchini,                   Antonio Mezmezian, Felisa Miceli, Andrés Repar, Alejandro Rofman,Horacio Rovelli, José “Pepe” Sbatella,                      Nahuel Silva,Juan Carlos Teso, Rodolfo P. Treber, Eduardo Berrozpe (coordinador)

* FORO ECONOMÍA Y TRABAJO. Está integrado por economistas y otros especialistas a propuesta de organizaciones sindicales de nuestro país, abierto a todas las instituciones que integran el Movimiento Sindical Argentino, así como a los aportes de organizaciones que agremian a las Pyme, cooperativas y a la economía popular. Sus documentos y definiciones corresponden a sus autores, que participan en la articulación de un programa económico con eje en el trabajo, la producción, la justicia social, la defensa de los recursos y la soberanía nacionales. foroeyt@gmail.com

 

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