Conectate con El Argentino

CABA

Servicio Policial Obligatorio: Acuña manda a estudiantes a trabajar a la fuerza de seguridad

Publicado hace

#

El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo Soledad Acuña, firmó un convenio con el ministerio de Seguridad porteño para que quienes cursan el último año de secundaria realicen pasantías gratuitas en la Policía de la Ciudad.

“El ministro Marcelo D’Alessandro firmó un convenio con Educación BA, para que 150 chicos y chicas que cursan el último año del secundario en la Ciudad puedan hacer sus prácticas educativas en el Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la ciudad, ubicado en Puerto Madero”, informó la cartera de Seguridad local en sus redes sociales.

La mano de obra gratuita de casi 30 mil estudiantes ya se reparte por firmas privadas bajo la fachada de “Prácticas Laborales Obligatorias”. Llegó el tiempo del brazo represor de la CABA.

Esta suerte de servicio ya no militar sino policial, pero también obligatorio fue presentado por la ministra de Educación con un video: «Estamos firmando un convenio más en la Ciudad para que junto con el Ministerio de Seguridad los estudiantes de la Ciudad puedan hacer prácticas educativas», posteó.

El titular de la cartera de Seguridad, Marcelo D’Alessandro, afirmó que este convenio firmado con Educación «es la oportunidad que se le da a los jóvenes con estas prácticas profesionales, de integrarlos e incluirlos en las diferentes áreas de Gobierno, en este caso en el Ministerio de Seguridad. Son 150 chicos que van a dar sus primeros pasos en la construcción de su futuro».

Desde el inicio de este ciclo lectivo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, puso en marcha las autodenominadas «prácticas educativas laborales», donde estudiantes de quinto año del secundario deberán realizar obligatoriamente para aprobar el último año de la cursada.

Agentes de la Policía de la Ciudad están implicados en el asesinato de Lucas González, un futbolista de las inferiores de Barracas Central que fue baleado sin razón cuando salía de entrenar. El chico tenía la edad de los pasantes que harán el Servicio Policial Obligatorio de Soledad Acuña.

CABA

Amenazas en escuelas: la Ciudad responde con mano dura y esquiva el debate de fondo

La ministra Mercedes Miguel reconoció que los chicos “no tienen dimensión”, pero el Gobierno refuerza medidas punitivas en lugar de invertir en prevención y acompañamiento.

Publicado hace

#

Entre el pánico y la respuesta punitiva: la Ciudad endurece el discurso ante amenazas escolares

La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, buscó instalar una definición tajante frente a la ola de amenazas de tiroteos en escuelas: “no es una broma, es un delito”. La frase, repetida como mantra, marca el tono de un Gobierno que, ante un fenómeno complejo y multicausal, parece inclinarse más por la lógica punitiva que por una lectura integral del problema.

En paralelo, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció el refuerzo de protocolos que activan la intervención policial, judicial y de organismos de niñez ante cada episodio. El despliegue incluye incluso la incautación de celulares y el rastreo de conversaciones privadas de menores. La escena: chicos de 11 o 12 años bajo la lupa del sistema penal.

Criminalizar la infancia, una respuesta ligera

Miguel insistió en que los niños “no tienen dimensión” de lo que hacen. Sin embargo, esa misma afirmación entra en tensión con la decisión oficial de encuadrar sus conductas como delito. La contradicción no es menor: si no hay comprensión plena, ¿qué sentido tiene la amenaza penal como eje de la política pública?

  • Se instala la idea de “límite” desde la sanción antes que desde la pedagogía.
  • Se desplaza la responsabilidad hacia las familias y las redes sociales.
  • Se invisibiliza el rol del Estado en la prevención y el acompañamiento.

El resultado es una respuesta que corre el eje: del cuidado al castigo.

El fantasma de las redes y la coartada perfecta

La ministra apuntó contra TikTok y la viralización de desafíos como motor del fenómeno. La explicación, aunque atendible, aparece incompleta y funcional: pone el foco en plataformas globales mientras evita discutir el deterioro local del sistema educativo.

En la Ciudad, docentes vienen denunciando:

  • Falta de equipos interdisciplinarios suficientes (psicólogos, trabajadores sociales).
  • Escasa capacitación para abordar conflictos digitales y violencias emergentes.
  • Recortes presupuestarios que impactan en programas socioeducativos.

Sin esas herramientas, la escuela queda sola frente a problemáticas cada vez más complejas.

Protocolos sin comunidad

El Gobierno porteño difundió un instructivo para familias que incluye revisar mochilas, controlar celulares y denunciar al 911. La prevención queda así reducida a la vigilancia doméstica y al reflejo policial.

Pero en esa lógica se diluye algo central: la construcción de comunidad educativa. No hay mención concreta a espacios de escucha, trabajo con estudiantes, ni estrategias sostenidas de educación digital crítica.

Lo que no se dice

Mientras se multiplican las amenazas, también crece el miedo. Familias que dudan en enviar a sus hijos a la escuela y docentes que enfrentan situaciones para las que no fueron preparados. Sin embargo, el discurso oficial evita una autocrítica de fondo:

  • ¿Qué pasa con el presupuesto educativo en la Ciudad?
  • ¿Dónde están los equipos de acompañamiento permanentes?
  • ¿Qué políticas integrales se implementan más allá del protocolo reactivo?

La apelación al delito ordena el relato, pero no resuelve el problema.

Entre el control y el abandono

El mensaje final del Gobierno parece oscilar entre dos extremos: más control y menos Estado presente en lo cotidiano. Se endurecen las respuestas cuando el conflicto estalla, pero se debilitan las políticas que podrían prevenirlo.

En ese terreno, la escuela queda atrapada: exigida para contener, pero sin recursos; señalada como espacio de riesgo, pero sin respaldo suficiente.

La pregunta de fondo sigue abierta: si los chicos no dimensionan, como admite la propia ministra, ¿no debería el Estado dimensionar mejor su respuesta?

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo