Conectate con El Argentino

Impuestos

El FMI exige endurecer el Monotributo y ampliar Ganancias para recaudar más

El organismo calificó el sistema tributario argentino como «complejo, altamente distorsivo e inestable» y trazó una hoja de ruta que apunta directamente al bolsillo de los pequeños contribuyentes y trabajadores autónomos, mientras los sectores concentrados siguen blindados por exenciones y tratamientos preferenciales.

Publicado hace

#

El FMI le dicta a Milei cómo cobrarle más a los que menos tienen

★ El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó en su último staff report un diagnóstico sobre el esquema impositivo argentino y planteó una serie de reformas que el Gobierno de Javier Milei deberá implementar como parte de los compromisos asumidos en el acuerdo de Servicio Ampliado firmado en abril de 2025. Entre las exigencias más sensibles se destaca el endurecimiento del Monotributo y la ampliación del alcance del Impuesto a las Ganancias, medidas que afectarán a millones de trabajadores independientes, profesionales y pequeños emprendedores.

El diagnóstico del FMI: un sistema «distorsivo» que protege al concentrado

Según el documento del organismo, el régimen simplificado genera una carga impositiva «mucho menor» que la del régimen general, lo que en su visión incentiva que las empresas no crezcan y que los contribuyentes eviten el salto al sistema general para no enfrentar costos más altos. El FMI apuntó especialmente a la estructura de cuotas fijas, que según el informe genera «saltos bruscos» entre categorías y desalienta el avance hacia escalas superiores de facturación.

La solución que propone el organismo consiste en un «alineamiento» gradual de las cuotas y contribuciones sociales del Monotributo con las del régimen general, reforma que estima podría aportar hasta 1 punto del PBI en ingresos adicionales. En conjunto, la hoja de ruta del FMI busca ampliar la base de recaudación en hasta 3,3 puntos del PBI.

Lo que el FMI no dice: el verdadero problema tributario

Lo que el diagnóstico del FMI convenientemente omite es la raíz estructural de la inequidad tributaria argentina. Según el documento del Foro Economía y Trabajo publicado el 4 de mayo de 2026, aproximadamente el 70% de la recaudación del país proviene de impuestos indirectos, que se trasladan a precios y recaen proporcionalmente con más fuerza sobre los sectores de menores ingresos. Solo el 30% restante corresponde a tributos directos.

El Foro, integrado por economistas como Ricardo Aronskind, Roberto Feletti, Felisa Miceli y Horacio Rovelli, entre otros especialistas, señala además que el Impuesto a las Ganancias conserva exenciones y tratamientos preferenciales para rentas financieras y ganancias de capital, mientras los salarios quedan gravados con mayor intensidad efectiva. En ese contexto, la solución que propone el FMI no toca a los sectores concentrados ni a la renta financiera, sino que aprieta hacia abajo, sobre quienes ya cargan con el peso de la regresividad.

El Foro también advirtió, en su documento «Co-gobiernan Milei y el FMI», que el esquema de Luis Caputo subordina la política económica argentina a las exigencias del organismo, convirtiendo las reformas tributarias no en decisiones soberanas sino en condiciones de cumplimiento pactadas en Washington.

La deuda como ancla del ajuste

La exigencia del FMI no surge en el vacío. En abril de 2025, el Gobierno de Milei suscribió un nuevo programa de Servicio Ampliado con el organismo por USD 20.000 millones (equivalente al 479% de la cuota argentina), con un desembolso inicial de USD 12.000 millones sin precedentes en la historia de este tipo de programas. En abril de 2026, la segunda revisión del acuerdo habilitó un desembolso adicional de USD 1.000 millones, pese a incumplimientos previos en la meta de reservas. El FMI exigió además la acumulación de al menos USD 8.000 millones en reservas netas durante el año.

Al cierre de 2025, la deuda total de Argentina con el FMI contabilizaba USD 57.100 millones, y los vencimientos de capital e intereses para el período 2026-2030 superan los USD 13.400 millones solo en concepto de intereses, según datos del propio organismo. Es en ese marco de subordinación financiera donde debe leerse la presión sobre el Monotributo: no como una reforma técnica neutral, sino como una condición de cumplimiento que condiciona la vida cotidiana de millones de argentinos.

La alerta de los expertos: el «salto al abismo»

El tributarista César Litvin advirtió, en declaraciones a Radio Rivadavia, que «los que deberían preocuparse son los que están en las últimas categorías del Monotributo porque si se reducen esas categorías, el salto a ser responsable inscripto es un salto al abismo, ya que genera mucho más pago de impuestos». La advertencia no es menor: quienes pasen al régimen general deberán enfrentar la gestión mensual del IVA, la presentación de una declaración jurada anual de Ganancias según escala progresiva, aportes previsionales fijos mensuales de alrededor de $70.000 como autónomos y el Impuesto a los Débitos y Créditos sobre sus cuentas bancarias.

Hoy, el Monotributo organiza once categorías (de la A a la K), con facturaciones anuales que van desde los $10.277.988 hasta los $108.357.084, y cuotas mensuales que van desde los $42.386 hasta los $1.381.687 en la categoría máxima para servicios. Si el FMI impone su «alineamiento» con el régimen general, los monotributistas de categorías superiores enfrentarían incrementos sustanciales que podrían hacer inviable la formalidad para miles de trabajadores independientes y profesionales.

El doble estándar del ajuste libertario

Mientras el Gobierno de Milei acepta la presión del FMI sobre el Monotributo, que afecta directamente a pequeños contribuyentes y autónomos, la Ley Bases (27.742) redujo alícuotas a sectores concentrados y durante 2025 se rebajaron derechos de exportación e impuestos a bienes suntuarios. El resultado, según el análisis del Foro Economía y Trabajo, es un sistema aún más regresivo, donde el ajuste lo paga quien menos tiene y los sectores de mayor concentración patrimonial siguen blindados.

El Foro también señala que el mito de la «alta presión tributaria» argentina no resiste un análisis comparado: en 2023 la presión tributaria bruta total equivalía al 27,9% del PIB, por debajo de Francia (45,4%), Alemania (40,1%), España (37,3%) y Brasil (33,3%). El problema no es el nivel agregado de imposición, sino su composición regresiva y su incapacidad para gravar de manera suficiente las rentas concentradas, exactamente lo que el FMI se niega a tocar.

Puntos clave

  • El FMI calificó el sistema tributario argentino como «complejo, altamente distorsivo e inestable» y exige reformas que amplíen la base recaudatoria en hasta 3,3 puntos del PBI.
  • El organismo apunta al endurecimiento del Monotributo mediante el «alineamiento» gradual de sus cuotas con el régimen general, lo que podría generar un salto abrupto para millones de pequeños contribuyentes.
  • La exigencia forma parte de los compromisos asumidos por el Gobierno de Milei en el acuerdo de Servicio Ampliado de USD 20.000 millones firmado en abril de 2025, con una deuda total con el FMI que al cierre de 2025 alcanzaba los USD 57.100 millones.
  • El Foro Economía y Trabajo advirtió en mayo de 2026 que el 70% de la recaudación argentina proviene de impuestos indirectos que recaen sobre los sectores de menores ingresos, mientras la renta financiera y las grandes fortunas siguen con tratamientos preferenciales.
  • El tributarista César Litvin alertó que el salto del Monotributo al régimen general representaría un «salto al abismo» para los contribuyentes de las categorías superiores.

Combustibles ⛽

El FMI aplaude el ajuste y va por más: pide quitar exenciones de IVA

En la Asamblea Anual del organismo, la subdirectora de Asuntos Fiscales reclamó una reforma tributaria, eliminar gastos tributarios y actualizar el impuesto a los combustibles, que el Gobierno postergó para frenar la inflación.

Publicado hace

#

El-Argentino-Fondo Monetario Deuda Externa.
La subdirectora de Asuntos Fiscales del FMI, Era Dabla-Norris, pidió al Gobierno avanzar en cambios impositivos.

Primero el elogio, después la factura. El Fondo Monetario Internacional volvió a celebrar la disciplina fiscal del gobierno de Javier Milei, pero sumó una nueva exigencia: cambios en el sistema impositivo que pasan por eliminar exenciones del IVA y actualizar el impuesto a los combustibles, dos medidas que en la práctica pegan sobre los precios que pagan los consumidores.

El reclamo lo formuló Era Dabla-Norris, subdirectora del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, durante su participación en la Asamblea Anual del organismo, según reprodujeron agencias internacionales.

Del «pilar fundamental» a la nueva exigencia

La funcionaria definió la disciplina fiscal como un «pilar fundamental» del programa de estabilización acordado con la Argentina. Sin embargo, sostuvo que hacen falta más medidas para mejorar la eficiencia tributaria y del gasto, y puso el foco en la «eliminación de los gastos tributarios» y en las «exenciones del IVA».

Detrás de la jerga técnica, las exenciones del IVA alcanzan a bienes y servicios de consumo cotidiano, por lo que su eliminación implicaría trasladar más carga a los bolsillos. Dabla-Norris también pidió eliminar de manera gradual los impuestos distorsivos y reemplazarlos por un sistema tributario más sólido y una forma más duradera de recaudar.

Combustibles: el ajuste que el Gobierno pateó

Otro de los puntos del reclamo fue la actualización del impuesto sobre los combustibles. El Gobierno postergó ese ajuste en los últimos meses justamente para amortiguar su impacto sobre la inflación, que en septiembre fue de 1,9% mensual y 33,4% interanual, según el INDEC. El pedido del Fondo choca así con la principal bandera electoral del oficialismo.

Elogios sin desembolso

El pedido llegó un día después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, se reuniera en Bangkok con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien destacó la disciplina fiscal argentina. Ambos coincidieron en continuar las conversaciones para cerrar la tercera revisión del acuerdo vigente, de la que depende un desembolso de unos US$869 millones que todavía no tiene fecha, como informó este diario.

La secuencia se repite: el organismo aplaude el ajuste, retiene los fondos y suma condiciones. Cada revisión del acuerdo trae nuevas exigencias que terminan pagando los trabajadores y los consumidores.

Lo que tenés que saber:

  • La subdirectora de Asuntos Fiscales del FMI, Era Dabla-Norris, pidió al Gobierno avanzar en cambios impositivos.
  • Reclamó eliminar gastos tributarios y exenciones del IVA.
  • También pidió actualizar el impuesto a los combustibles, que el Gobierno postergó por su impacto en la inflación.
  • Un día antes, Caputo se reunió con Kristalina Georgieva, que elogió la disciplina fiscal.
  • La tercera revisión del acuerdo sigue sin cerrarse.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo