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Energía

Piden tarifazo de hasta 89% en tarifas de energía eléctrica

Las empresas transportadoras realizaron el pedido en el marco de la audiencia pública convocada por el ENRE, que realizará otra consulta el lunes 29 de enero.

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Las distribuidoras de energía eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) solicitaron este viernes incrementos que implican aumentos promedio en la tarifa final de hasta el 89%, sobre el que reclaman que se realicen actualizaciones «mensualmente y de forma automática».

Los pedidos fueron formulados en el marco de la audiencia pública virtual convocada para este viernes por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), que realizará otra consulta el lunes 29 de enero para analizar las solicitudes de las empresas transportadoras de todo el país.

La audiencia pública comenzó con 1 hora y 45 minutos de retraso respecto del horario de la convocatoria (8:30), y tuvo un desarrollo accidentado «por problemas técnicos ajenos a nuestra voluntad», dijo el interventor del ENRE, Darío Arrué.

El secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, fue el primer expositor y remarcó la necesidad de aplicar una «readecuación de la estructura tarifaria de forma transitoria», en un plazo que no puede exceder el año en curso o la convocatoria a una revisión tarifaria quinquenal integral.

En ese sentido, abogó por una reasignación de los subsidios, en el marco de una «nueva conceptualización» para concentrarlos en los sectores socialmente más vulnerables.

«Cierta categoría de usuarios está convencida que paga la tarifa plena, pero es artificialmente plena, y creen que subsidian a otros usuarios, pero nada de eso es cierto y real», manifestó, al tiempo que criticó que luego de «dos décadas de disfuncionamiento energético» se haya generado una tarifa «carente de toda razonabilidad», con «un fomento del consumo sin control» que dejó al sistema «al borde del colapso».

Rodríguez Chirillo disertó junto con la subsecretaria de Planeamiento Energético, Mariela Beljansky, quien delineó como «propuesta de cambio» la determinación de los ingresos totales del grupo conviviente y no sólo del usuario titular del servicio.

Para eso, remarcó la importancia de establecer una Canasta Básica Energética (CBE) que establezca los distintos tipos de requerimientos de consumo en las distintas zonas del país, «subsidiando situaciones de vulnerabilidad» en base a un diferencial entre el valor de la canasta y los ingresos familiares.

«Veo que la discusión se focaliza en los porcentajes de aumentos y se pierde de vista que el aumento de tarifas es una corrección de precios relativos», señaló, para agregar que «hay costos que deben ser pagados, el gobierno anterior decidió hacerlo con impuestos e inflación y este gobierno con tarifas que cubran los costos, para reducir el déficit fiscal».

Con ese criterio, Beljansky sostuvo que «los aumentos tarifarios, lejos de aumentar la inflación, la reducirán».

Por su parte, el representante de Edenor, Guido Hernández, solicitó un requerimiento anual de ingresos de $521.303 millones, lo que implica un incremento promedio del 89% en la factura para el 80% de los clientes de la compañía.

De esa forma, explicó, la factura promedio pasará a ser de $ 7.619, que representa un incremento diario de $ 246, que comparó con el precio de «medio alfajor».

Asimismo, para un 10% de consumos altos el promedio será de $33.771 y para el 10% restante, de mayores consumos, será de $68.425 en promedio, siempre respetando consumos similares a los que se venían registrando.

Como la participación del Valor Agregado de Distribución (VAD) es del 29% del total de la tarifa, «Edenor recibirá sólo $ 2.209 por factura promedio, el equivalente al costo de una botella de gaseosa», comparó Hernández.

Por su parte, Jorge Lemos, de Edesur, advirtió que la audiencia se convocó «sólo para analizar el impacto de la inflación en la remuneración» de la empresa «y no la conclusión de una revisión tarifaria», por lo que no dio precisiones sobre incrementos solicitados, pero remarcó que «es necesario contar con una adecuación sistemática y efectiva».

Al respecto, cuestionó que la región de AMBA tiene «una de las tarifas más bajas del país y no existe justificación técnica para este desbalance», además de recordar que «Edesur no recibe ningún tipo de subsidios (se concentran exclusivamente en la generación) y es correcto que así sea».

Para finalizar, detalló que de cada $ 1.000 pesos que paga el usuario en la factura, Edesur recibe $ 270, y ese es «el único recurso con el que cuenta la empresa para desarrollar sus actividades».

Combustibles ⛽

Precio récord: la nafta super en Argentina supera los $2.000 y duplica la inflación

El litro de nafta super en Argentina superó los $2.000 y es 35% más caro que en Estados Unidos, producto de la política de vincular precios locales a la cotización internacional. Desde febrero, los combustibles acumulan un aumento del 15%, mientras el impuesto duplicó su incidencia en el surtidor.

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Lo que tenés que saber:

  • El precio de la nafta super llegó a $2.000 por litro en marzo
  • Argentina paga más que Estados Unidos por combustibles locales
  • Desde que asumió Milei, la nafta aumentó 514% nominal y 56,9% real
  • El impuesto a los combustibles pasó a representar el 20% del precio final
  • La ejecución de fondos de Vialidad Nacional cayó casi 40% respecto a lo recaudado

Precio récord de la nafta en Argentina

El litro de nafta super alcanzó en marzo los $2.000, un 35% más que el valor promedio en Estados Unidos, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG). La suba responde al mecanismo de “micropricing” que vincula los precios locales al barril internacional, dejando al consumidor expuesto a conflictos globales como la guerra en Medio Oriente.

Impacto económico y social

Desde febrero, los combustibles aumentaron un 15%, mientras que la inflación general acumulada es del 291,9% desde la llegada del gobierno de Milei. La política de precios eliminó el Barril Criollo, un amortiguador que protegía a los consumidores, y el impuesto a los combustibles pasó de representar el 10% al 20% del precio final, afectando directamente al bolsillo de los argentinos.

Infraestructura vial en crisis

Aunque los ingresos fiscales derivados de los combustibles crecieron, la ejecución de fondos de Vialidad Nacional cayó un 39,8% respecto de lo recaudado. Esto ha generado un deterioro histórico de rutas y pavimentos, aumentando el riesgo de accidentes fatales en el país, mientras se profundiza el ajuste en obra pública.

Conclusión

La nafta argentina se encuentra entre las más caras del continente, superando los precios de Estados Unidos en 35%. El aumento de impuestos y la política de vinculación internacional presionan el bolsillo y deterioran la infraestructura vial, generando un riesgo directo para la economía y la seguridad de los ciudadanos.

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