Conectate con El Argentino

Dólar 💵

El BCRA habilitó el pago de sueldos en dólares: qué cambia para los trabajadores

El Banco Central instrumentó la medida mediante la Comunicación «A» 8460, en cumplimiento del artículo 34 de la Ley de Modernización Laboral. La medida alcanza a los trabajadores bajo el Régimen de Contrato de Trabajo y extiende a las cuentas sueldo en dólares los mismos servicios gratuitos que hoy rigen para las cuentas en pesos.

Publicado hace

#

¿Tu sueldo en dólares? El BCRA lo habilitó, pero las claves están en lo que no te cuentan.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) habilitó el pago de salarios en dólares a través del sistema bancario. La medida, instrumentada mediante la Comunicación «A» 8460, incorpora al dólar estadounidense como moneda admitida para la captación de depósitos en la cuenta sueldo, un instrumento que hasta ahora solo operaba en pesos. Con esta modificación, los empleadores podrán depositar los haberes en moneda extranjera y los trabajadores dispondrán de esos fondos a través de las entidades financieras.

El marco legal: la reforma laboral como punto de partida

La habilitación responde directamente a lo establecido en el artículo 34 de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, sancionada por el Congreso y publicada en el Boletín Oficial el 6 de marzo de 2026. Ese artículo sustituyó el artículo 105 de la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744 e introdujo un cambio de fondo: el salario «debe ser satisfecho en dinero, ya sea en moneda nacional o extranjera». Fuentes oficiales precisaron que el BCRA «actualizó la normativa sobre cuentas sueldo para adecuarla» a esa disposición legal.

La medida alcanza tanto a los empleados bajo el Régimen de Contrato de Trabajo como a los trabajadores no comprendidos en esa normativa. Esto implica que el universo de potenciales beneficiarios, o afectados según la perspectiva desde la que se analice, es amplio y heterogéneo.

Cómo funciona la cuenta sueldo en dólares

Según lo establecido en la Comunicación «A» 8460, las cuentas sueldo en moneda extranjera contarán con los mismos servicios gratuitos que sus equivalentes en pesos. La apertura, el mantenimiento, las transferencias y las extracciones de fondos no tendrán costo para el titular. Los bancos estarán obligados a permitir depósitos y extracciones de efectivo en la sucursal donde esté radicada la cuenta. En otras sucursales, cajeros automáticos o terminales de autoservicio, la disponibilidad de billetes en dólares dependerá de si las entidades cuentan con esa disponibilidad operativa de numerario, según indica la propia normativa.

En cuanto a los costos, el organismo aclaró que la gratuidad de la cuenta «alcanza hasta el monto de las acreditaciones derivadas de la relación laboral acumulando los importes no retirados sin límite de tiempo«. Esto significa que el trabajador puede mantener el dinero en la cuenta de forma indefinida sin pagar comisiones por mantenimiento.

Una reforma laboral bajo disputa judicial y sindical

La habilitación de sueldos en dólares se inscribe en el marco de una Ley de Modernización Laboral cuya constitucionalidad sigue siendo debatida en los tribunales. La CGT, conducida por el triunvirato integrado por Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, ya judicializó la reglamentación de la norma. La central obrera consideró que la reforma, impulsada por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, apunta a «romper el modelo sindical argentino» y «erosionar derechos colectivos», en palabras del secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez.

En ese contexto de tensión, el Gobierno realizó concesiones puntuales. Mediante el Decreto 612, modificó la reglamentación de la Ley 27.802 para eliminar el tope del 2% a los aportes y contribuciones sindicales sobre los salarios, una concesión fruto de negociaciones reservadas con la CGT que, según fuentes cegetistas, «se excedía de lo que decía la ley».

El interrogante de fondo: ¿protección o precarización?

La posibilidad de cobrar el sueldo en dólares puede presentarse como una ventaja para determinados sectores del mercado laboral, en especial para quienes trabajan para empresas con ingresos en moneda extranjera o en rubros vinculados al comercio exterior. Sin embargo, su aplicación práctica dependerá de las condiciones cambiarias y de la capacidad real de cada empleador para acceder a divisas, una variable de alta sensibilidad en una economía como la argentina, con historial de restricciones cambiarias recurrentes.

Desde una perspectiva crítica, la medida también abre interrogantes sobre la fragmentación del mercado de trabajo: trabajadores que cobran en pesos y trabajadores que cobran en dólares pueden convivir en un mismo sector o empresa, generando asimetrías que complican la negociación colectiva y la homogeneidad de los convenios. El debate sobre si esta norma protege o precariza a los trabajadores continúa abierto, en un escenario donde la Ley de Modernización Laboral en su conjunto sigue siendo objeto de disputa judicial, sindical y política.

Puntos clave

  • El BCRA incorporó al dólar como moneda admitida en las cuentas sueldo mediante la Comunicación «A» 8460.
  • La medida se basa en el artículo 34 de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que habilitó el pago de remuneraciones en moneda extranjera.
  • Las cuentas sueldo en dólares tendrán los mismos servicios gratuitos que las cuentas en pesos, sin límite de tiempo para los montos acreditados.
  • La CGT impugna judicialmente la reforma laboral y ya consiguió modificaciones vía Decreto 612 sobre el financiamiento sindical.
  • La aplicación práctica de la medida dependerá de la disponibilidad de divisas de cada empleador y de las condiciones cambiarias vigentes.

Consumo

Comer y los servicios se encarecen en dólares por la apreciación cambiaria, según un informe del IERAL

Un estudio de la Fundación Mediterránea confirmó que la apreciación cambiaria de 2026 frenó en seco el abaratamiento relativo de la Argentina y volvió a encarecer en dólares alimentos, bebidas y servicios personales. Los bienes durables se abarataron por la apertura, pero la factura de la mesa y de los servicios cotiza otra vez caro y el salario lo siente.

Publicado hace

#

Carrito de compras en un supermercado argentino

El efecto de la apreciación cambiaria se hizo sentir otra vez con crudeza en el bolsillo de los argentinos durante 2026. Los precios de los alimentos y los servicios volvieron a encarecerse en dólares, en una economía que festeja el atraso del tipo de cambio mientras la mesa y los gastos cotidianos se vuelven cada vez más caros frente al mundo.

Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea, que comparó la competitividad local en una canasta de bienes y servicios frente a otros 9 países, expuso la contradicción de fondo: el peso fuerte, que el gobierno muestra como triunfo, le restó competitividad justo a lo que los argentinos consumen todos los días.

La mesa se encarece mientras el gobierno festeja el peso

El quiebre quedó a la vista en los números. En alimentos y bebidas, el país resultó más caro en el 48% de los casos analizados durante agosto, un leve retroceso de competitividad frente al 47% de mayo. La cifra marca un freno abrupto del proceso de abaratamiento que se había logrado en 2025, cuando las reformas y la depreciación cambiaria habían reducido ese porcentaje al 39% en diciembre de ese año. El encarecimiento se sintió con fuerza en productos tan cotidianos como las papas, las bebidas gaseosas, la cerveza y el arroz blanco.

La contracara de este esquema es que la política cambiaria de la gestión libertaria terminó pagando la cuenta por el lado más sensible del consumo. Mientras el equipo económico celebra la estabilidad de la moneda, el atraso del tipo de cambio encareció lo que se compra en el supermercado y convirtió a la Argentina en un país cada vez más caro para vivir en dólares.

Servicios en alza: salir a comer y el plan del celular no perdonan

El panorama en los servicios familiares y personales resultó igual de adverso. El informe expuso que la Argentina pasó de ser más cara en el 32% de los casos en diciembre de 2025 a un 38% en agosto de 2026. Salir a comer a un restaurante y contratar un plan para el celular se destacan por su costo elevado, mientras que la cuota del gimnasio, la educación preescolar, el precio del combustible y la tarifa del taxi todavía se mantienen comparativamente económicos.

El diagnóstico del IERAL no dejó margen para la complacencia: la apreciación de la moneda local verificada en 2026 comenzó a encarecer a la Argentina frente a sus competidores en los rubros que golpean el presupuesto diario de las familias.

El atraso cambiario se paga en competitividad

El estudio precisó que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) terminó agosto en 1.513 pesos, un 20% por debajo del techo superior de la banda cambiaria que sostiene el esquema oficial. El dato más elocuente resulta otro: la moneda se ubica un 40% por debajo de su promedio histórico de largo plazo, un valor que equivaldría a 2.078 pesos actuales. El peso quedó tan atrasado que la competitividad se perdió en el camino.

La ganancia para el bolsillo llegó por el lado de los bienes durables, la indumentaria y el calzado, donde la eliminación de trabas a la importación, la baja de aranceles y la reducción de impuestos internos compensaron con creces el efecto de la apreciación. La Argentina resultó el país más caro en el 74% de los casos relevados en esa categoría durante agosto, una mejora frente al 82% de mayo de 2025 y al 96% del inicio de las mediciones en marzo de ese año. Sin embargo, artículos como las freidoras de aire, los vestidos y las zapatillas deportivas siguen entre los precios absolutos más altos de toda la muestra internacional.

El salario, la otra cara de la moneda

Detrás de los precios aparece la pregunta incómoda que el gobierno prefiere esquivar: cuánto alcanza el sueldo. El salario industrial formal en la Argentina promedió 1.689 dólares mensuales en 2025, una cifra superior a la de Brasil, México y Chile, pero el poder de compra se derrumba cuando hay que gastarlo. Mientras Brasil ofrece alimentos y bebidas más baratos en el 90% de los casos comparados, la brecha desfavorable reaparece con fuerza en los bienes durables: para comprar un automóvil un trabajador argentino necesita destinar 20 salarios mensuales enteros, frente a los 16 que requiere uno en Chile y los 6 que necesita uno en los Estados Unidos.

La conclusión del informe no requiere interpretación forzada: un tipo de cambio atrasado que encarece la comida y los servicios es un costo que se traslada derecho al bolsillo. El discurso oficial vende la estabilidad del peso como un logro, pero la letra chica muestra que la mesa y los servicios cotizan cada vez más caro en dólares y que la competitividad perdida se paga en consumo cotidiano.

Puntos clave

  • En alimentos y bebidas la Argentina resultó más cara en el 48% de los casos en agosto, tras el 47% de mayo, cortando el abaratamiento que había logrado bajar ese porcentaje al 39% en diciembre de 2025.
  • En servicios personales pasó de ser más cara en el 32% de los casos en diciembre de 2025 al 38% en agosto de 2026, según el IERAL.
  • El Tipo de Cambio Real Multilateral cerró agosto en 1.513 pesos, 40% por debajo de su promedio histórico de largo plazo.
  • En bienes durables el país fue el más caro en el 74% de los casos relevados, pero abajo del 82% de mayo de 2025.
  • Un trabajador argentino destina 20 salarios mensuales para comprar un automóvil, frente a los 6 que necesita uno en Estados Unidos.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo