Conectate con El Argentino

Salud 🩺

Senasa evitó el ingreso de 15 toneladas de alimentos no aptos para el consumo en el primer semestre

Entre enero y junio pasado, la dependencia nacional incautó 15.473 kilos de productos de origen animal y vegetal que incumplían normas vigente en el área de equipajes de las terminales aéreas, portuarias y terrestres metropolitanas.

Publicado hace

#

El Servicio Nacional de Seguridad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) evitó el ingreso de más de 15 toneladas de alimentos no aptos para consumo humano durante el primer semestre, detectados durante los controles que realiza habitualmente a pasajeros y equipajes en puntos fronterizos.

Entre enero y junio pasado, la dependencia nacional incautó 15.473 kilos de productos de origen animal y vegetal que incumplían normas vigente en el área de equipajes de las terminales aéreas, portuarias y terrestres metropolitanas.

«Estas acciones que realiza el Senasa tiene por objetivo evitar el ingreso de plagas y enfermedades que puedan transportar los diferentes agroalimentos y así cuidar la salud pública y mantener el estatus zoofitosanitario de la producción nacional», subrayaron en un comunicado.

Entre enero y junio, personal del Centro Regional Metropolitano del Senasa controló en los aeropuertos de Ezeiza y San Fernando, aeroparque Jorge Newbery, en las terminales portuarias de Buquebus y Colonia Express, y en el Muelle Internacional Tigre, el equipaje de 1.989.226 pasajeros que arribaron al país en 917 barcos y 14.049 aviones.

Del total de productos de origen animal y vegetal decomisados,10.662 kilogramos se efectuaron en el aeropuerto de Ezeiza; 3349 Kg. en el aeroparque Jorge Newbery; 1.187 Kg, en Buquebus; 206 Kg. en Colonia Express; 39 Kg. en el aeropuerto de San Fernando; y 28 Kg. en el Muelle Internacional Tigre.

Asimismo, los agentes del Senasa certificaron el ingreso de 7.143 mascotas: 3.506 en el aeropuerto de Ezeiza; 2.407 en Buquebus; 860 en el aeroparque Jorge Newbery; 38 en Colonia Express; y 166 en San Fernando.

Educación

Redes sociales y niños: “Que tengan libre acceso a pantallas es catastrófico”

Mientras el mundo avanza hacia restricciones legales para menores en plataformas digitales, en Argentina cuatro proyectos de ley aguardan tratamiento en el Congreso. La psicoanalista Marina Begonja advirtió que el acceso sin límites a pantallas tiene consecuencias devastadoras en la salud mental infantil y adolescente, con un incremento alarmante en las tasas de suicidio e intentos autolíticos.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Adolescentes miran celular.
Redes sociales y menores: qué dicen los especialistas y qué propone la Argentina.

El debate global sobre el impacto de las redes sociales en la infancia y la adolescencia escaló en los últimos años hasta convertirse en una agenda legislativa urgente en varios países. Australia, Francia, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y China ya establecieron prohibiciones de acceso para menores, y se espera que otros Estados se sumen en los próximos meses. En Argentina, la situación avanza a un ritmo más lento: cuatro proyectos de ley, dos en la Cámara de Diputados y otros dos en el Senado, esperan tratamiento sin que ninguno haya logrado dictamen.

En ese contexto, la psicoanalista Marina Begonja ofreció una lectura que no deja márgenes para la complacencia: «El daño que producen las redes sociales en la sociedad, especialmente en los más chicos, es enorme. La tecnología avanza más rápido que las reglamentaciones y aún el mundo no sabe cómo responder a esto, que de alguna manera debe ser regulado en lo inmediato, pero que no se debe agotar únicamente en la restricción».

Una crisis silenciosa en las guardias hospitalarias

En diálogo con NA, Begonja no habló en abstracto ni apeló a estadísticas frías. Describió una realidad que, según señaló, se vive a diario en los servicios de urgencias de los hospitales públicos: «La tasa de suicidio e intento autolítico adolescente se ha incrementado tanto que es desesperante, y los números no llegan a reflejar la realidad que se vive a diario en la guardia de los hospitales y en los casos que no llegan a consulta».

La profesional identificó los mecanismos concretos por los cuales las plataformas digitales afectan la construcción subjetiva de niños y adolescentes: «El efecto que tienen los likes sobre sus identidades, las notificaciones permanentes, el no-contacto social porque no hay encuentro real, el impacto en la sexualidad, la adoración de la imagen, la confusión que genera la Inteligencia Artificial que ya no sabemos qué es real o no, y la cultura del exceso y el consumo sin límites dañan el tejido social».

Esa dependencia, subrayó Begonja, no es accidental sino el resultado de un diseño deliberado: «No es sólo la dependencia que genera, que fueron diseñadas para eso, sino lo más grave es todo lo que no habilita. No permite el encuentro con el otro, daña rituales y la narrativa. No hay aburrimiento, es nuestro chupete digital, automáticamente recurrimos ahí donde siempre encontramos algo, una satisfacción inmediata».

El diagnóstico en las aulas: diagnósticos multiplicados, juego simbólico ausente

La psicoanalista fue especialmente contundente al describir lo que ocurre en los espacios educativos: «Que los niños tengan libre acceso a pantallas es catastrófico, el impacto social de eso será tremendo. Ya lo vemos en las aulas llenas de diagnósticos y acompañantes terapéuticos, en niños que no desarrollan juego simbólico, no saben de límites, no crean, consumen pasivamente».

Para los adolescentes, el cuadro no es menos grave: «No encuentran motivación en la vida, sino que buscan satisfacciones inmediatas y excesivas. Ese escenario lo presentan las redes sociales». La referencia al juego simbólico no es menor en términos clínicos: su ausencia en la infancia compromete el desarrollo del lenguaje, la capacidad de simbolización y la construcción de vínculos afectivos reales, pilares de la salud mental adulta.

Regulación necesaria pero no suficiente

Consultada sobre cuál debería ser la respuesta del Estado argentino, Begonja rechazó las soluciones simplistas. Para la profesional, la regulación por edades es una condición necesaria pero insuficiente si no va acompañada de políticas públicas integrales: «La problemática es muy compleja para reducirla en simplemente una restricción de redes a cierta edad. Creo que se deben diseñar políticas públicas para pensar en cómo responde el sistema educativo frente a esto, que el sistema de salud también pueda asistir a la demanda creciente en salud mental y en promover cuidados desde las casas».

La ausencia del Estado en ese diseño no es un dato menor en el contexto argentino. El gobierno de Javier Milei avanzó en 2025 con recortes reales en el presupuesto de salud y educación que, según distintos análisis, comprometieron la capacidad de respuesta de los sistemas públicos precisamente en el momento en que la demanda en salud mental juvenil alcanzaba niveles críticos. En ese escenario, trasladar la responsabilidad a las familias sin recursos institucionales de respaldo no es una política: es el abandono disfrazado de libertad.

El mundo legisla: Argentina, en pausa

La tendencia internacional es clara y se acelera. Australia prohibió el uso de redes sociales para menores de 16 años y exige verificación de edad a las plataformas bajo pena de multas millonarias. Francia aprobó legislación que restringe el acceso a menores de 15 años sin consentimiento parental verificado. En el ámbito europeo, un panel de expertos de la Unión Europea recomendó en julio pasado que los menores de 13 años solo accedan a redes bajo supervisión adulta o en contextos educativos, mientras la Comisión Europea prepara su propia propuesta legislativa.

En Argentina, los cuatro proyectos en danza no lograron aún el consenso necesario para avanzar. La demora tiene consecuencias concretas que se miden en guardias hospitalarias desbordadas, en aulas donde el juego cedió su lugar a la pantalla, y en adolescentes que, como señaló Begonja, buscan en la satisfacción inmediata digital lo que el entorno social ya no les ofrece. El costo de esa inacción lo pagan los chicos.

Puntos clave

  • La psicoanalista Marina Begonja advirtió que el acceso libre de menores a pantallas y redes sociales tiene consecuencias «catastróficas» para la salud mental y el desarrollo infantil.
  • Las tasas de suicidio e intento autolítico adolescente aumentaron a niveles que, según la profesional, superan lo que reflejan las estadísticas oficiales.
  • Australia, Francia, Indonesia, Emiratos Árabes Unidos, Malasia y China ya legislaron restricciones para menores en plataformas digitales.
  • En Argentina, cuatro proyectos de ley sobre la materia aguardan tratamiento parlamentario sin haber alcanzado dictamen.
  • Begonja reclamó políticas públicas integrales que involucren al sistema educativo y al de salud, en lugar de limitarse a restricciones por edad.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo