Conectate con El Argentino

Represión

Cortes y operativo de seguridad en el Congreso: Monteoliva despliega el protocolo represivo a pesar de fallo en su contra

El Ministerio de Seguridad despliega fuerzas federales y aplicará el ‘Protocolo Antipiquetes’ durante la movilización contra la reforma laboral, pese a que la Justicia Federal declaró su nulidad. El operativo incluye vallado perimetral y controles en accesos a la Ciudad.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Operativo de seguridad-Congreso-Marcha federal.

★ El gobierno nacional dispuso un fuerte operativo de seguridad para este miércoles en los alrededores del Congreso Nacional, donde se espera una masiva movilización sindical y política contra el proyecto de reforma laboral que se debate en el Senado. El despliegue incluye efectivos de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria.

El Ministerio de Seguridad, conducido por Alejandra Monteoliva, confirmó que aplicará el ‘Protocolo Antipiquetes’, a pesar de que la Justicia Federal declaró su nulidad. La decisión de implementar un instrumento judicialmente invalidado genera interrogantes sobre la legalidad del operativo y la estrategia gubernamental frente al derecho constitucional a la protesta.

Vallado y control de calles circundantes

Desde la cartera de Seguridad aseguraron que se «buscará garantizar la libre circulación» de los ciudadanos y que se impedirá el corte total de calles y avenidas circundantes. El despliegue de efectivos tendrá como objetivo principal custodiar el palacio legislativo y sus alrededores, que incluyen Avenida Rivadavia, Hipólito Yrigoyen, Avenida Entre Ríos (y su continuación Callao) y Riobamba.

Tal como sucede todos los miércoles durante las habituales marchas de los jubilados, se implementará el sistema de vallado en el perímetro del Congreso, una medida que impactará en el tránsito de la zona y que replica el esquema de control espacial aplicado en protestas anteriores.

Controles en accesos a la Ciudad

A esto se sumará la presencia policial en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires, con el fin de controlar la llegada de columnas de los sindicatos convocantes, entre ellos los gremios nucleados en la CGT, las dos CTA, ATE, UOCRA y la UOM, entre otros.

La estrategia de control en puntos de ingreso a la Capital Federal forma parte del dispositivo preventivo que el gobierno despliega ante movilizaciones de gran magnitud, y que en ocasiones anteriores generó denuncias por restricción al derecho de manifestación y criminalización de la protesta social.

Recomendaciones de tránsito

Por el momento, se recomienda evitar la zona debido a las complicaciones de tránsito, el despliegue policial y la concentración de activistas, organizaciones sociales, sindicales y políticas que participarán de la jornada de protesta contra la reforma laboral que impulsa La Libertad Avanza.

La aplicación de un protocolo declarado nulo por la Justicia plantea un escenario de potencial confrontación entre manifestantes y fuerzas de seguridad, en un contexto de creciente tensión social por las políticas de ajuste del gobierno libertario.

Puntos clave:

• Ministerio de Seguridad aplicará ‘Protocolo Antipiquetes’ pese a su nulidad judicial

• Operativo incluye Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y PSA en alrededores del Congreso

• Vallado perimetral y controles en principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires

• Se impedirá corte total de calles circundantes durante movilización sindical

• Recomiendan evitar zona por complicaciones de tránsito y concentración de manifestantes ★

Legislativo

Bullrich negó conocer al comisario de civil fotografiado en la represión del Congreso con un arma

La jefa del bloque libertario en el Senado negó tener vínculos de amistad con Gustavo Gauna, el jefe policial fotografiado sin uniforme y con un arma durante los incidentes ocurridos mientras la Cámara Alta debatía la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Admitió haberlo cruzado en funciones institucionales, pero dijo no recordar ni su nombre.

Publicado hace

#

La jefa del bloque libertario en el Senado negó tener vínculos de amistad con Gustavo Gauna, el jefe policial fotografiado sin uniforme y con un arma durante los incidentes ocurridos mientras la Cámara Alta debatía la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Admitió haberlo cruzado en funciones institucionales, pero dijo no recordar ni su nombre.

La senadora nacional Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, salió este martes a deslindar públicamente su responsabilidad en el escándalo que rodea a Gustavo Antonio Gauna, jefe de la Dirección de Organizaciones Criminales de la Policía Federal Argentina (PFA). El efectivo fue fotografiado portando un arma de fuego, de civil y sin identificación visible, en medio de los incidentes registrados frente al Congreso de la Nación mientras la Cámara Alta debatía la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La polémica se desató cuando circularon imágenes que mostraban a Bullrich junto a Gauna, lo que disparó críticas de distintos sectores de la oposición, que cuestionaron el vínculo entre la exministra de Seguridad y el comisario que participó del operativo de esa jornada. La respuesta de Bullrich fue categórica: negó cualquier trato de preferencia o amistad con el funcionario policial.

«No sé ni cómo se llama»: el argumento de la distancia

Consultada sobre su relación con el comisario, Bullrich declaró: «No tengo ningún comisario amigo. El comisario que estaba a cargo del operativo es un miembro de la fuerza de la Policía Federal con el que he estado en circunstancias políticas. No sé ni cómo se llama ni lo conozco, como uno está con tantos funcionarios policiales cuando es ministro de Seguridad. Pero no lo niego, no lo estoy negando.»

La senadora apeló a la escala de las fuerzas federales para justificar el desconocimiento: «Simplemente no lo recuerdo personalmente. Son 30.000 miembros de la Policía Federal. Él como comisario estaba a cargo del operativo policial. Yo no soy ministra de Seguridad.» La frase final buscó trazar una línea clara entre su rol actual como legisladora y su anterior conducción del ministerio.

El contexto: un comisario armado en medio de la protesta

El detonante del escándalo fue la presencia de Gauna, jefe de la Dirección de Organizaciones Criminales de la PFA, en las inmediaciones del Congreso durante las manifestaciones que se desarrollaron en paralelo al debate legislativo de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Las imágenes que se difundieron mostraron al comisario sin uniforme, sin identificación visible y portando un arma de fuego, lo que generó una catarata de cuestionamientos sobre el rol de los efectivos de civil en el control de las protestas.

Al ser consultada sobre los episodios de violencia y la actuación policial, Bullrich llamó a analizar el cuadro completo antes de emitir juicios: «Hay que mirar qué pasó para que la Policía reaccione de esa manera.« La afirmación, que pone el foco en el comportamiento de los manifestantes antes que en la conducta de los efectivos, refleja la postura oficial del oficialismo ante cada episodio de tensión callejera.

El patrón: deslindar sin explicar

La estrategia comunicacional de Bullrich sigue un patrón conocido: reconocer el hecho sin asumir responsabilidad y relativizar la gravedad de la situación señalando el contexto de los incidentes. Admitió haber compartido espacios con Gauna en funciones institucionales durante su paso por el Ministerio de Seguridad, pero sostuvo que eso no implica ningún tipo de relación personal o preferencia.

Lo que la senadora no explicó es por qué un jefe de la Dirección de Organizaciones Criminales se encontraba de civil y armado en las inmediaciones de una manifestación política, ni quién ordenó o habilitó esa presencia. La pregunta sobre la cadena de mando y la autorización del operativo quedó sin respuesta.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo