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Pillín Bracamonte: “Si me matan la ciudad se incendia”

Así lo dijo hace apenas 20 días el jefe de la barra brava de Central, asesinado en las últimas horas.

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Lo que tenés que saber:

  • Andrés «Pillín» Bracamonte, líder de la barra de Rosario Central, afirmó en una entrevista antes de su asesinato que «si me matan la ciudad se incendia».
  • Bracamonte mantenía un control absoluto sobre la barra brava de Rosario Central y estaba vinculado con el crimen organizado en Rosario.
  • El exlíder de la barra se refería a la violencia y el caos que vivía la ciudad, señalando que muchos de los involucrados «están todos presos o enterrados».
  • Habló sobre los riesgos que corría debido a la disputa por el control del territorio en Rosario, señalando la creciente violencia entre grupos rivales.
  • En su último diálogo, Bracamonte mostró molestia por su imagen en los medios y sus conflictos con otros líderes del crimen organizado.

La figura de Pillín Bracamonte en Rosario

Andrés «Pillín» Bracamonte, de 53 años, era uno de los hombres más poderosos de Rosario, no solo por su liderazgo en la barra brava de Rosario Central, sino también por su dominio sobre los negocios ilegales en la ciudad. Durante años, su influencia se extendió mucho más allá de la tribuna, en el ámbito del crimen organizado. Sin embargo, a pesar de los años de poder, Bracamonte mostraba señales de querer alejarse de ese mundo. En una charla reciente con LA NACION, expresó que pensaba en «jubilarse», aunque también dejó claro que no era fácil salir de esa vida, dada la violencia que imperaba en Rosario.

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Durante la entrevista, Bracamonte señaló la gravedad de la situación en Rosario, donde muchos involucrados en el crimen «se creen Pablo Escobar». Según su visión, la ciudad se ha llenado de violencia innecesaria, con personas que «están todos presos o enterrados». Esta situación, para él, era consecuencia de un mal entendimiento de lo que realmente implicaba el negocio del crimen. «Nunca entendieron el negocio y se empezaron a matar por el control de dos cuadras», dijo.

La amenaza de su asesinato

Uno de los momentos más impactantes de la conversación fue cuando Bracamonte respondió a la pregunta de por qué lo querían asesinar. Su respuesta fue contundente: «Si me matan la ciudad se incendia». Según él, los líderes de un grupo rival, Los Menores, querían apoderarse de partes de la ciudad. En una de las ocasiones en que le dispararon, Bracamonte contó que Los Monos, otro clan mafioso, le ofrecieron organizar una «cacería» para vengar el ataque. Sin embargo, él decidió evitar la violencia extrema, consciente de que sus acciones podrían llevarlo de nuevo a prisión. «Yo soy distinto. Vivo bien, no me drogo, no tomo, no fumo. Tengo todo en blanco», explicó.

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Este conflicto no era nuevo para él. Bracamonte mencionó que había recibido 29 intentos de asesinato a lo largo de los años, dejando cicatrices de bala en su cuerpo como testimonio de su vida en la delincuencia. Sin embargo, a pesar de estas amenazas, se mantenía firme, tanto en su liderazgo como en sus principios. Según él, «para estar en esto tenés que ser un pesado, pero eso no quiere decir que te tengas que convertir en un psicópata».

El control del territorio y la violencia en Rosario

El liderazgo de Bracamonte no se limitaba a las tribunas de Rosario Central, sino que también involucraba un control extenso sobre el territorio en la zona norte de Rosario, donde se libraban intensas batallas entre grupos rivales por el dominio de áreas clave. En ese contexto, Bracamonte destacó la falta de respeto por los «códigos» que alguna vez guiaron las relaciones dentro de la barra y el crimen organizado. «En Rosario se rompieron códigos que hicieron que todo se vaya a la mierda», afirmó, en referencia a la creciente violencia y la falta de control.

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En varias ocasiones, Bracamonte mostró su preocupación por la figura de Matías G., líder de Los Menores, quien se encontraba prófugo desde marzo y que representaba una amenaza para su control sobre el norte de Rosario. Este grupo, basado en el barrio 7 de Septiembre, competía directamente con Bracamonte y su grupo por el dominio territorial.

Los negocios oscuros y el cambio de imagen

Aunque Bracamonte negó estar involucrado en el narcotráfico, se sabe que tenía control sobre varios negocios ilícitos en Rosario, incluidas las actividades vinculadas con la violencia. Su relación con el clan Los Monos, que lideraba Ariel «Guille» Cantero, fue una de las más conocidas, y aunque siempre negaba vender drogas, su influencia sobre el negocio del crimen organizado era indiscutible.

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En cuanto a su imagen pública, Bracamonte expresó que se preocupaba por no ser reconocido como «el pelado de Central», un apodo que se refería a su look habitual en tiempos pasados. Decidió dejar crecer su cabello en un intento de cambiar su apariencia, algo que mencionó en varias ocasiones, incluso en sus charlas con fiscales y periodistas.

Córdoba

Femicidio de Agostina Vega: detuvieron a otro hombre y la Justicia avanza sobre la trama de encubrimiento

La investigación por el femicidio de Agostina Vega incorporó un nuevo capítulo con la detención de un hombre que residía en la vivienda donde, según la causa, ocurrió el crimen. La fiscalía profundiza la pesquisa sobre posibles responsabilidades posteriores al asesinato.

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Puntos clave

  • Detuvieron a Osvaldo Fassetta por orden del fiscal Raúl Garzón.
  • Está imputado por encubrimiento agravado en contexto de violencia de género.
  • Vivía en la misma casa donde habría ocurrido el crimen.
  • La fiscalía analiza si tuvo participación en hechos posteriores al asesinato.
  • No se descartan nuevas detenciones.
  • Claudio Barrelier continúa detenido bajo vigilancia psiquiátrica.
  • La investigación se concentra ahora en posibles encubrimientos.
  • Se realizaron nuevas pericias en la vivienda de barrio Cofico.

La causa por el femicidio de Agostina Vega suma un nuevo detenido

La investigación judicial por el femicidio de Agostina Vega registró un nuevo avance con la detención de Osvaldo Fassetta, un hombre que residía en la vivienda de barrio Cofico donde, de acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, se produjo el asesinato de la joven.

La medida fue ordenada por el fiscal Raúl Garzón, quien imputó al sospechoso por encubrimiento agravado en contexto de violencia de género.

Quién es el hombre detenido

Según trascendió en la causa, Fassetta compartía domicilio con Claudio Gabriel Barrelier, principal acusado por el crimen de Agostina.

Los investigadores sostienen que su presencia en la vivienda durante el período en que ocurrieron los hechos podría resultar relevante para esclarecer distintos aspectos de la causa.

Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que se busca determinar qué conocimiento pudo haber tenido sobre lo sucedido dentro de la casa y cuál fue su conducta posterior.

La investigación apunta a la cadena de encubrimientos

Con Barrelier detenido y a la espera de futuras medidas judiciales, la fiscalía profundiza ahora el análisis sobre posibles personas que pudieron colaborar de alguna manera para favorecer la impunidad tras el crimen.

En ese marco, tampoco se descarta la incorporación de nuevas imputaciones o detenciones conforme avancen los testimonios, las pericias y la recopilación de pruebas.

El abogado Carlos Nayi, representante de los abuelos de Agostina, valoró la detención y reiteró el pedido de avanzar sobre todas las personas que pudieran estar involucradas.

Qué ocurre con Claudio Barrelier

El principal acusado permanece alojado en el hospital de la cárcel de Bouwer bajo estricta supervisión psiquiátrica.

La fiscalía postergó su declaración indagatoria debido a episodios de crisis emocional y manifestaciones vinculadas a posibles conductas autolesivas.

En los próximos días se realizarán evaluaciones para determinar su estado de salud mental y establecer aspectos vinculados a su imputabilidad.

Las pericias que buscan esclarecer el caso

La causa continúa con nuevas medidas probatorias.

Entre ellas, se realizaron estudios acústicos en la vivienda para determinar si otras personas pudieron escuchar lo ocurrido dentro del inmueble.

Además, peritos recolectaron muestras biológicas en distintos sectores de la casa para profundizar los análisis forenses.

Una investigación que sigue abierta

La fiscalía mantiene abiertas distintas líneas de investigación relacionadas con el femicidio de Agostina Vega.

Entre los puntos bajo análisis figuran posibles responsabilidades de terceros, presuntos encubrimientos y movimientos posteriores al asesinato.

Mientras tanto, familiares y allegados continúan reclamando justicia y el avance de todas las medidas necesarias para esclarecer completamente lo sucedido.

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