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Proyecto

El Gobierno apura la baja de imputabilidad a 13 años sin debate: de comisión a recinto en 48 horas

El proyecto ingresó este lunes a Diputados y será tratado en tiempo récord: comisión el miércoles y recinto el jueves. La iniciativa propone penas de hasta 20 años para menores y contempla un sistema de financiamiento compartido entre Nación y provincias que no estaba en la versión anterior.

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El Argentino Diario-Congreso de la Nación.

★ El proyecto de reforma penal juvenil que busca bajar la edad de imputabilidad de 16 a 13 años ingresó este lunes a la Cámara de Diputados con un cronograma exprés que evidencia la urgencia del oficialismo por obtener su aprobación. Según confirmaron fuentes parlamentarias, la iniciativa será tratada en comisión el miércoles y debatida en el recinto el jueves, sin margen para un análisis profundo de sus implicancias jurídicas y sociales.

La propuesta es sustancialmente la misma que obtuvo dictamen en 2025 pero nunca llegó al recinto. Sin embargo, el Gobierno nacional incorporó en la nueva redacción un mecanismo de compensación de fondos entre la Nación y las provincias para su financiamiento, modificación que no estaba contemplada en la versión original y que podría responder a reclamos de gobernadores sobre el costo de implementación del nuevo régimen.

Un sistema punitivo con maquillaje socioeducativo

El proyecto plantea un régimen especial con medidas «socioeducativas y penas alternativas», aunque en la práctica establece un sistema de penas de hasta 20 años para menores de edad. La iniciativa descarta explícitamente la posibilidad de dictar condena de reclusión perpetua, presentando esta limitación como un gesto garantista.

Según el texto, los adolescentes de 14 años o más que cometan delitos graves podrían ser sometidos a penas similares a las de personas adultas, con condenas máximas de 15 años. La única diferencia formal con el régimen de adultos sería que estos jóvenes no permanecerían en cárceles comunes, aunque la norma no especifica dónde serían alojados ni con qué recursos se crearían o mantendrían esos espacios diferenciados.

Para delitos con penas menores a 3 años, o hasta 10 años sin violencia grave, el proyecto prioriza medidas con un supuesto enfoque social y educativo: libertad asistida y tareas comunitarias en lugar de prisión efectiva. Sin embargo, organizaciones especializadas en niñez cuestionan la viabilidad de estas alternativas sin presupuesto específico ni políticas públicas de acompañamiento.

La retórica oficial: «puerta giratoria» y «necesidad fundamental»

Desde el Ejecutivo Nacional justificaron la reforma afirmando que busca terminar con la llamada «puerta giratoria» de la permanente entrada y salida de los menores a la delincuencia. El argumento oficial apunta a condenar delitos cometidos por jóvenes de 16 años que, según el Gobierno, actualmente mantienen impunidad con la ley vigente (22.278).

La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, defendió este lunes la iniciativa en declaraciones a Radio Rivadavia: «Bajar la edad de imputabilidad es una necesidad fundamental para la Argentina». La funcionaria apeló a la comparación regional: «En América Latina somos de los países con la edad de imputabilidad más alta. En América del Sur la mayoría de los países tienen la edad de imputabilidad entre los 13 y los 14 años».

Monteoliva sostuvo que «el proyecto toma en serio este tema por primera vez» y aseguró que busca «promover la reeducación de estos menores», aunque no detalló qué programas concretos se implementarían. «No se trata de ponerlos en los mismos lugares de detención en los que están los adultos», afirmó, y agregó que para evitarlo «hay que tener los lugares adecuados, una exigencia en cuanto a la coordinación con todas las jurisdicciones».

La ministra caracterizó a los menores como «el combustible que tienen las organizaciones criminales para funcionar» y aseguró que el Estado debe actuar «inhibiendo el reclutamiento ante la certeza de que habrá una sanción». En cuanto a la graduación de las penas, Monteoliva aclaró: «No es lo mismo matar o violar que un robo de una bicicleta», y explicó que por eso el proyecto contempla «otras penas alternativas según el tipo de delito».

Las contradicciones del modelo punitivo juvenil

El discurso oficial presenta la baja de imputabilidad como una herramienta para «proteger a la sociedad» y «prevenir nuevas víctimas», según las palabras de la ex ministra Patricia Bullrich. Sin embargo, la experiencia comparada y diversos estudios académicos cuestionan la efectividad del punitivismo para reducir los índices de violencia protagonizada por adolescentes.

El proyecto no incluye ninguna política integral de prevención del delito juvenil, ni programas de contención social para los sectores más vulnerables donde se concentra el reclutamiento de menores por parte de organizaciones criminales. Tampoco especifica cómo se financiarán los centros de detención diferenciados que promete el Gobierno, ni qué organismos serán responsables de los programas de «reeducación» que menciona la ministra Monteoliva.

La velocidad del tratamiento parlamentario, con apenas dos días entre comisión y recinto, impide un debate serio sobre las implicancias de una reforma que afectará los derechos de miles de adolescentes en situación de vulnerabilidad. La ausencia de audiencias públicas con organizaciones de derechos humanos, especialistas en niñez y adolescencia, y referentes del sistema judicial evidencia que la prioridad del oficialismo es obtener un rédito político rápido antes que construir una política pública efectiva.

Puntos clave:

• El proyecto baja la edad de imputabilidad de 16 a 13 años y será tratado en tiempo récord: comisión el miércoles y recinto el jueves

• Incorpora un mecanismo de compensación de fondos entre Nación y provincias que no estaba en la versión de 2025

• Establece penas de hasta 20 años para menores y condenas de hasta 15 años para adolescentes de 14 años o más que cometan delitos graves

• El Gobierno justifica la reforma con el argumento de la «puerta giratoria» y la comparación con otros países de la región

• No incluye políticas integrales de prevención ni especifica financiamiento para centros diferenciados o programas de reeducación ★

Legislativo

Bullrich reconoció que nadie le avisó sobre los recortes en discapacidad del Presupuesto 2027

La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza admitió que desconocía los cambios incorporados al Presupuesto 2027 en materia de discapacidad, aun siendo parte de la mesa política del oficialismo. Su confesión abre una grieta dentro de la coalición y expone la opacidad con la que el gobierno de Milei avanza sobre los derechos de las personas con discapacidad.

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El Argentino Diario-Patricia Bullrich.
El artículo 39 del Presupuesto 2027 elimina el nomenclador único de prestaciones para personas con discapacidad y habilita aranceles diferenciados.

El artículo 39 del Presupuesto 2027, impulsado por el ministro de Salud Mario Lugones, elimina el nomenclador único de prestaciones básicas para personas con discapacidad que regía de forma igualitaria para el Estado nacional, las obras sociales, las prepagas, el PAMI y el programa Incluir Salud. En su reemplazo, el texto habilita que cada jurisdicción fije sus propios aranceles, con un mero «piso mínimo prestacional» como único denominador común. Para los prestadores del sector, transporte especial, acompañamiento terapéutico, centros de día, apoyo escolar y rehabilitación quedan sujetos a lo que trimestralmente determine la Secretaría Nacional de Discapacidad, o en su defecto el IPC: una fórmula que, en la práctica, federaliza la desigualdad.

Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, admitió en diálogo con el programa Esta mañana de Radio Rivadavia que desconocía la incorporación de esos artículos al proyecto enviado por la Casa Rosada. «A mí me sorprendió porque, estando en la mesa política, el tema no salió a la luz», reconoció la senadora, quien explicó que el oficialismo había acordado con el PRO y la UCR trabajar en una propuesta «superadora» a la prórroga de la ley de emergencia en discapacidad que impulsa la oposición. La irrupción del Presupuesto con cambios no avisados rompió ese acuerdo y dejó a la propia Bullrich en una posición incómoda frente a sus interlocutores parlamentarios.

El doble estándar de gobernar sin avisar

La frase de Bullrich condensa la disfunción que atraviesa a la coalición gobernante: «Cuando uno es jefe de una bancada y no se entera, estando en esa mesa que es donde se discuten las cosas, uno llega al Congreso y te dicen: ‘Nos estás engañando’. No, yo no sabía. O quedás como una tonta por no saber el proyecto del gobierno o quedás como que los engañás». La declaración puso en evidencia que el gobierno de Milei diseña política presupuestaria sin consultar a sus propios aliados legislativos, algo que en el Congreso se vivió como una afrenta.

La situación se repitió incluso entre los propios legisladores libertarios: en la reunión de la comisión de discapacidad de la Cámara de Diputados quedó al descubierto que muchos de ellos tampoco conocían el contenido del artículo 39, pese a que días antes habían asistido a Casa Rosada para reunirse con el presidente Javier Milei. Fuentes del oficialismo parlamentario reconocieron la descoordinación: «Se venía trabajando hace cuatro meses, no es congruente con la estrategia parlamentaria», señalaron, y aclararon que continuarán buscando consensos al margen de lo enviado por el Ejecutivo.

La oposición exige retirar el capítulo y el sector llora en el Congreso

Desde los bloques opositores la reacción fue inmediata. El diputado Juan Marino, de Unión por la Patria y autor del proyecto de prórroga de la ley de emergencia, advirtió que el Presupuesto propone «desmantelar el sistema de derechos a personas con discapacidad a nivel nacional» y exigió que se retire el capítulo conflictivo. La fecha límite para la firma del dictamen, establecida en el cronograma votado en el recinto, es el 23 de septiembre.

El momento más duro de la reunión informativa lo protagonizó Gilda Kriskovich, presidenta de la Asociación Civil Prestadores de Discapacidad, quien entre lágrimas describió la situación del sector: «El programa Incluir Salud está pagando a más de 120 días en las provincias, así nadie puede sostener una prestación». Kriskovich fue contundente respecto al artículo en cuestión: «Lo que quieren hacer en el presupuesto, hacer desaparecer el nomenclador, es federalizar la desigualdad». Y cerró con una frase que sintetiza la desesperación de miles de familias: «Detrás de cada expediente frenado, detrás de cada atraso en los pagos de prestaciones, detrás de cada artículo malicioso y discriminatorio hay un proyecto de vida que se apaga».

El fantasma del Presupuesto 2026 y la estrategia de Milei

El malestar dentro del oficialismo también tiene historia reciente. En diciembre de 2025, durante el debate del Presupuesto vigente, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto pero no pudo sostener el artículo 75, que buscaba derogar las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario; ambas habían sido promulgadas luego de que el Congreso dejara sin efecto los vetos del Poder Ejecutivo. La derrota parlamentaria de ese artículo fue uno de los golpes más duros para el oficialismo en el recinto, y ahora el gobierno reincide con una estrategia similar aunque en un capítulo diferente del mismo Presupuesto.

La libertaria Silvana Giudice intentó bajarle el tono al episodio: «Este bloque mantiene la disposición para lograr un dictamen superador que quite el estigma de una emergencia y vuelvan estos beneficios permanentes». Sin embargo, las palabras de Bullrich van en sentido contrario: la senadora dejó abierta la posibilidad de esperar el texto que finalmente envíe Diputados antes de pronunciarse sobre los cambios en discapacidad, lo que revela que el PRO no está dispuesto a convalidar automáticamente lo que el Ejecutivo le enviará al Senado.

Lo que tenés que saber

  • El artículo 39 del Presupuesto 2027 elimina el nomenclador único de prestaciones para personas con discapacidad y habilita aranceles diferenciados por jurisdicción.
  • Patricia Bullrich reconoció públicamente que desconocía los cambios en discapacidad incluidos en el Presupuesto, pese a integrar la mesa política del oficialismo.
  • Legisladores de La Libertad Avanza tampoco estaban al tanto del contenido del artículo, lo que expone una grave descoordinación entre el Ejecutivo y su propio bloque parlamentario.
  • La oposición exige retirar el capítulo y mantiene la posición de prorrogar la ley de emergencia en discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2027.
  • El sector de prestadores denuncia pagos con más de 120 días de atraso en varias provincias y advierte que el nuevo esquema presupuestario federalizaría la desigualdad en el acceso a las prestaciones.
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