La estafadora es oriunda de Buenos Aires y está acusada de realizar gastos en comercios de indumentaria, lencería, perfumería y el rubro comestible, según los voceros.
La medida abarca también a los considerados bienes suntuarios o "de lujo" comprados en el exterior, como automóviles y motos de alta gama, jets privados -pequeños...
Robaban datos de tarjetas de crédito y cometieron defraudaciones con compras por más de 40 millones de pesos.