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Presidencia

Meloni otorgó la ciudadanía italiana a Milei: una maniobra de la derecha populista

Mientras consolida vínculos con líderes afines a su agenda, cierra las puertas a generaciones de jóvenes inmigrantes que ya forman parte del tejido social italiano.

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La decisión de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, de conceder la ciudadanía italiana al presidente argentino Javier Milei ha desatado una ola de críticas, no solo por el evidente trasfondo político del gesto, sino también por la discriminación estructural que refleja hacia los niños inmigrantes nacidos en Italia.

El doble estándar de Meloni

El otorgamiento de la ciudadanía a Milei, aunque técnicamente justificado por sus antepasados italianos, se percibe como un acto arbitrario y estratégico que busca reforzar la afinidad ideológica entre Meloni y el líder argentino, ambos representantes de una derecha radical. Sin embargo, este gesto contrasta con la negativa sistemática del gobierno italiano a reconocer como ciudadanos a miles de niños nacidos en Italia de padres inmigrantes.

El sistema actual, basado en el “ius sanguinis” (derecho de sangre), niega la ciudadanía a menores que, aunque hayan nacido y crecido en Italia, no tienen antecesores italianos. Esta práctica excluyente perpetúa la marginalización de estos jóvenes, quienes permanecen como extranjeros legales en el único país que conocen como hogar.

Críticas desde la izquierda

Sectores progresistas y organismos de derechos humanos han denunciado el doble estándar de Meloni, quien no duda en agilizar trámites para Milei mientras ignora las peticiones de reconocimiento para cientos de miles de niños inmigrantes que cumplen roles activos en la sociedad italiana. Como señala el diario alemán Bild, este acto subraya cómo Meloni prioriza sus intereses políticos sobre la justicia social y la equidad.

La izquierda italiana ha calificado este gesto como un uso partidista de la ciudadanía, una herramienta que debería ser símbolo de igualdad y cohesión nacional. Además, expone la hipocresía de un gobierno que aplaude la “batalla cultural” de Milei, mientras niega derechos fundamentales a los más vulnerables.

Exclusión y política: un legado preocupante

El caso refleja una práctica cada vez más común en las derechas populistas: la instrumentalización de políticas migratorias y de ciudadanía para reforzar discursos nacionalistas, mientras se profundizan las desigualdades sociales.

Meloni, al convertir la ciudadanía de Milei en un gesto político, no solo desacredita la neutralidad del sistema, sino que también envía un mensaje peligroso de exclusión y discriminación: algunos merecen pertenecer, pero otros, no. Este sesgo, que prioriza alianzas ideológicas sobre derechos humanos, mina la credibilidad de Italia como país democrático y como defensor de la igualdad ante la ley.

El otorgamiento de la ciudadanía italiana a Javier Milei, lejos de ser un acto de diplomacia, pone en evidencia la doble moral de Meloni y su gobierno. Mientras consolida vínculos con líderes afines a su agenda, cierra las puertas a generaciones de jóvenes inmigrantes que ya forman parte del tejido social italiano.

Esta arbitrariedad en la concesión de derechos es, en esencia, una traición a los principios de igualdad y justicia que deberían guiar cualquier democracia moderna.

Islas Malvinas

Polémica por el RIGI: denuncian que una petrolera sancionada por operar en Malvinas recibió beneficios

El diputado Maximiliano Ferraro cuestionó la participación de Harbour Energy en Southern Energy, un proyecto gasífero de Río Negro aprobado por el Gobierno. La compañía británica posee el 15% de la iniciativa, según la denuncia.

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El diputado nacional y presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, denunció que la petrolera británica Harbour Energy participa de un proyecto que obtuvo beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pese a sus antecedentes vinculados con operaciones hidrocarburíferas en las Islas Malvinas.

Según planteó el legislador, la empresa posee el 15% de Southern Energy, una iniciativa destinada al desarrollo de actividades vinculadas con la producción y exportación de gas desde Río Negro.

El proyecto fue aprobado por el Gobierno mediante la Resolución 559/2025.

Ferraro vinculó a Harbour Energy con una empresa sancionada

Uno de los principales puntos de la denuncia apunta a la identidad societaria de Harbour Energy.

Ferraro sostuvo que la compañía es la misma persona jurídica que anteriormente operaba bajo la denominación Premier Oil PLC, nombre que fue modificado en 2021.

Según la denuncia del diputado, Premier Oil había sido inhabilitada en 2013 a través de una resolución basada en la Ley 26.659, a raíz de actividades de exploración de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin autorización.

Las operaciones cuestionadas se desarrollaban en cercanías de las Islas Malvinas.

¿Qué es el RIGI?

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) es un esquema creado por el Gobierno argentino para promover inversiones de gran escala mediante un conjunto de beneficios y condiciones especiales.

En este caso, la controversia planteada por Ferraro se centra en que una empresa británica que, según su denuncia, mantiene un vínculo societario con una compañía previamente sancionada por actividades hidrocarburíferas no autorizadas en la zona de Malvinas forme parte de un proyecto alcanzado por ese régimen.

El planteo apunta específicamente a la participación de Harbour Energy en Southern Energy.

La denuncia se conoció en medio de una nueva ofensiva por Malvinas

El cuestionamiento de Ferraro trascendió después de que el Gobierno anunciara una nueva ofensiva contra empresas y personas vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas.

En ese contexto, el diputado puso bajo la lupa la situación de Harbour Energy y su participación en el proyecto gasífero de Río Negro.

La denuncia instala así un debate sobre la aplicación del régimen de inversiones y los antecedentes de empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en el área de las Islas Malvinas.

Qué cuestiona el diputado Ferraro

El planteo de Ferraro se concentra en la participación accionaria de Harbour Energy en Southern Energy y en el vínculo que establece entre la actual compañía y la antigua Premier Oil.

Según su denuncia, Premier Oil fue sancionada por actividades de exploración realizadas sin autorización argentina y posteriormente cambió su denominación a Harbour Energy.

El legislador cuestiona que, pese a ese antecedente, la compañía participe actualmente de una iniciativa alcanzada por los beneficios del RIGI.

La denuncia se suma a la discusión política sobre las empresas que intervienen en actividades hidrocarburíferas vinculadas con las Islas Malvinas y sobre las condiciones bajo las cuales pueden participar de proyectos en territorio argentino.

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