Legislativo
Ley Ómnibus: modifica la Ley de los 1000 días y Ley Micaela García
La autoridad de aplicación sería el Ministerio de Capital Humano, la nueva iniciativa del Gobierno habla de «madres embarazadas», «niños desde la concepción» y no hace alusión a otras identidades de género con capacidad de gestar.
El proyecto de Ley Ómnibus presentado este miércoles por el Gobierno propone modificaciones a las leyes de 1000 Días y Micaela de capacitación obligatoria en género para la administración pública, definiendo que la autoridad de aplicación sería el Ministerio de Capital Humano.
El capitulo VII sobre Niñez y Familia de la iniciativa oficial busca sustituir el capítulo 1 de la Ley 27611 de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia -conocida como de los 1000 Días-, que estipula que el objetivo de la norma es «fortalecer el cuidado integral de la salud y la vida de las mujeres y otras personas gestantes, y de los niños y las niñas en la primera infancia, en cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado en materia de salud pública y derechos humanos de las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar, y de sus hijos e hijas, con el fin de reducir la mortalidad, la mal nutrición y la desnutrición, proteger y estimular los vínculos tempranos, el desarrollo físico y emocional y la salud de manera integral, y prevenir la violencia».
El texto propuesto en la Ley Ómnibus establece «fortalecer el cuidado integral de la salud de las madres en situación de vulnerabilidad y de los niños desde el momento de su concepción hasta los tres años; con el fin de reducir la morbimortalidad materno e infantil, la malnutrición y desnutrición, la protección y estimulación de los vínculos tempranos, y el desarrollo físico y emocional».
El proyecto también pretende reformar el artículo 3 de la Ley 27611 que enumera objetivos para garantizar «la atención integral de la salud de las mujeres y otras personas gestantes, y de los niños y niñas hasta los tres (3) años de edad».
En cambio, la iniciativa del Gobierno habla de «madres embarazadas», «niños desde la concepción» y no hace alusión a otras identidades de género con capacidad de gestar.
Además, sugiere agregar al capítulo 3 la «detección y asistencia a la madre embarazada y su hijo por nacer», el acompañamiento familiar y el fortalecimiento de la primera infancia.
Otro artículo que propone modificar es el 16, que dice que el «modelo de atención y cuidado integral de la salud específico y adecuado para la etapa del embarazo y hasta los tres (3) años de edad, desde la perspectiva del derecho a la salud integral de las mujeres, otras personas gestantes, niños y niñas, y teniendo en cuenta las particularidades territoriales de todo el país».
La modificación señala: «Un modelo de atención y cuidado integral de la salud específico y adecuado para la etapa del embarazo y hasta los tres (3) años de edad, desde la perspectiva del derecho a la salud integral de las mujeres embarazadas y sus hijos por nacer, y teniendo en cuenta las particularidades territoriales de todo el país».
Otros artículos de la Ley 27611 que la iniciativa Ómnibus propone modificar va en el mismo sentido al cambiar solamente las palabras mujer y personas gestantes por «madres embarazadas» y agrega «niño por nacer», concepto que no se menciona en la ley vigente.
La ley estipula que el Ministerio de Salud es la autoridad de aplicación de la Ley de los 1000 Días, pero la propuesta del Gobierno modifica el artículo respectivo, el N° 29, por el siguiente texto: «La Política Pública de Detección y Asistencia a las madres embarazadas y sus hijos por nacer en situación de vulnerabilidad tiene por objetivos «la detección activa y registro de mujeres en situación de vulnerabilidad que estando embarazadas carecen de control médico, a fin de evitar la morbimortalidad materno infantil».
A la vez, el proyecto procura «reducir los índices de prematuros y morbimortalidad a través del control en el embarazo».
Y agrega que «será implementada por el estado nacional a través de planes y protocolos diseñados para tal fin, cuya ejecución será en conjunto con los gobiernos provinciales y municipales que adhieran a dichos planes y protocolo».
La Ley Ómnibus propone «brindar a los gobiernos locales bases de datos en conformidad con la Ley N° 25.326 (de Protección de Datos Personales) que les sirvan de fuente y referencia para la detección activa de embarazadas en situación de vulnerabilidad».
El artículo 34 de la Ley 27611 estipula que «la autoridad de aplicación deberá enviar al Honorable Congreso de la Nación un informe anual con el estado de avance e indicadores respecto de la implementación de la presente ley».
La propuesta del Gobierno es derogar este articulado e incorporar este texto: «La política pública de acompañamiento familiar tiene por objetivo la detección de niños de hasta tres años en situación de vulnerabilidad en todo el territorio argentino para brindarles acompañamiento especializado, tanto a ellos como a sus madres».
Además, añade artículos relacionados con «acompañamiento familiar» y con «fortalecimiento de la primera infancia», y para ambos instancias habla de «protocolos diseñados para tal fin, cuya ejecución será en conjunto con los gobiernos provinciales y municipales que adhieran a dichos planes y protocolos».
Finalmente, la iniciativa gubernamental define que la autoridad de aplicación «de la presente ley será la Secretaría de Niñez y Familia del Ministerio de Capital Humano o el que este designe y deberá coordinar con el Ministerio de Salud, la Anses y todo otro organismo que la autoridad de aplicación considere relevante para la implementación».
En otro orden, la Ley Ómnibus propone modificar la Ley de Capacitación Obligatoria en la Temática de Genero y Violencia Contra las Mujeres -conocida como Ley Micaela- y la propuesta oficial es que las capacitaciones sean «en la temática violencia familiar y contra la mujer, para todas las personas que se desempeñen en la función pública en los organismos competentes en la materia».
Según el proyecto de ley, la autoridad de aplicación será el Ministerio de Capital Humano.
Deuda externa
Kirchner desafía a Milei con un proyecto para que el Congreso controle la deuda con el FMI
El diputado de Unión por la Patria presentó una iniciativa de 22 artículos para derogar la ley 27.612 y prohibir los DNU en materia de endeudamiento externo, al mismo tiempo que Kristalina Georgieva llegaba a Buenos Aires por primera vez en ocho años para reunirse con el Presidente.
El timing fue todo un mensaje político. Mientras Kristalina Georgieva anunciaba en sus redes sociales que aterrizaba en Buenos Aires, el diputado nacional Máximo Kirchner ingresaba al Palacio Legislativo un proyecto de ley para redefinir de raíz la relación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La iniciativa, denominada Ley Marco de Defensa de la Posición Argentina frente a los organismos financieros internacionales y reforma del convenio constitutivo del FMI, está firmada por 16 diputados del bloque de Unión por la Patria y cuenta con 22 artículos.
La propuesta apunta directamente al corazón del modelo de endeudamiento libertario: deroga la Ley 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública y la reemplaza con un régimen más estricto que impone la aprobación del Congreso para cualquier operación de crédito público con organismos financieros internacionales, con indicación obligatoria del tipo de deuda, el monto máximo autorizado, el plazo mínimo de amortización y el destino del financiamiento.
El DNU 179/2025, en el banquillo
El texto del proyecto coloca en el banquillo al Decreto de Necesidad y Urgencia 179/2025, con el que el gobierno de Javier Milei instrumentó el Programa de Facilidades Extendidas con el FMI por DEG 15.267 millones, equivalentes a aproximadamente 20.000 millones de dólares, sin pasar por el Congreso. La iniciativa opositora establece expresamente que queda prohibido el uso de DNU en estas materias y que los actos dictados en violación de esa prohibición quedarán sujetos a «nulidad absoluta e inoponibilidad internacional». Los funcionarios que intervengan en esas operaciones también quedarán expuestos a responsabilidades legales.
Además, el proyecto busca declarar «nulos de nulidad absoluta» los acuerdos que impongan condiciones sobre la regulación del movimiento de capitales en la Argentina, en una referencia directa a las restricciones que el FMI exigió y que el gobierno de Milei aceptó como parte del programa vigente.
La cuota y el «excedente político»: 30.000 millones en disputa
El núcleo de la propuesta gira en torno a una distinción que el kirchnerismo viene instalando en el debate público: la diferencia entre la cuota que el país está obligado a pagar y el «excedente político» que se originó en el préstamo otorgado durante el gobierno de Mauricio Macri en 2018. «Frente a la situación actual de endeudamiento que atraviesa la Argentina se hace necesario distinguir lo que se debe pagar siempre (la cuota) de aquello que fue una decisión política tomada por fuera de las reglas (el excedente)», explicaron desde el entorno del legislador.
La deuda con el organismo equivale actualmente a 13 veces la cuota argentina, por lo que el tramo en discusión alcanza entre 30.000 y 37.800 millones de dólares, según los impulsores de la iniciativa. El proyecto propone renegociar ese excedente mediante una extensión de los plazos de pago, la eliminación de sobrecargos y un esquema de pagos atado al crecimiento de la economía argentina, sin descargar el peso del ajuste sobre la distribución del ingreso.
El proyecto también establece un techo legal al endeudamiento externo: el stock de deuda pública no podrá superar el 200% del promedio de las exportaciones de bienes y servicios de los últimos tres años. Cualquier excepción requerirá mayorías especiales en ambas cámaras del Congreso.
Corresponsabilidad acreedor-deudor y reforma del convenio del FMI
El proyecto introduce también el concepto de «corresponsabilidad acreedor-deudor», basado en los propios informes de la Oficina de Evaluación Independiente del FMI y de la Auditoría General de la Nación, que documentaron cómo el Fondo incumplió sus procedimientos de gobernanza técnica al aprobar el crédito de 2018. «El caso argentino es un ejemplo paradigmático de falla institucional y su corrección beneficiará al conjunto del sistema», argumentaron los impulsores de la iniciativa.
Desde esa perspectiva, el proyecto instruye al Poder Ejecutivo a reclamar al FMI una revisión del artículo VI de su convenio constitutivo, con el fin de convertir la capacidad discrecional de controlar la fuga de capitales en una obligación explícita. La propuesta también plantea ampliar las facultades de la comisión bicameral de seguimiento de la deuda externa.
Georgieva aplaudió a Milei mientras la oposición legislaba
La visita de Georgieva al país, la primera en ocho años, tuvo como escenario principal el Palacio de Hacienda, donde compartió una conferencia con el ministro Luis Caputo. «La Argentina se encuentra en una posición mucho más sólida y esto es resultado del arduo trabajo del Gobierno», declaró la titular del organismo. Caputo, por su parte, celebró el vínculo con el Fondo y aseguró que «la relación con el FMI es excelente».
El contraste con el proyecto de Kirchner fue inmediato. Mientras el oficialismo exhibía los avances del programa de ajuste como un logro de gestión, el bloque opositor recordaba que ese mismo programa fue habilitado por un decreto, sin debate parlamentario, y que sus consecuencias sociales recaen sobre los sectores con menos capacidad de absorber el impacto. El proyecto kirchnerista suma las firmas de, entre otros, Germán Martínez, Cecilia Moreau, Pablo Yedlin, Carlos Castagneto, Itai Hagman, Agustín Rossi, Julia Strada y Sergio Palazzo.
Puntos clave
- Máximo Kirchner presentó un proyecto de 22 artículos para que todo nuevo acuerdo con el FMI requiera una ley especial del Congreso y prohíbe el uso de DNU en la materia.
- El texto apunta directamente al DNU 179/2025, con el que Milei firmó el acuerdo por USD 20.000 millones sin pasar por el Parlamento.
- Propone distinguir entre la cuota obligatoria y el «excedente político» del préstamo de 2018, y renegociar entre 30.000 y 37.800 millones de dólares con plazos atados al crecimiento.
- Establece un tope legal: el stock de deuda externa no podrá superar el 200% del promedio de las exportaciones de los últimos tres años.
- La iniciativa fue presentada mientras Georgieva recorría el Palacio de Hacienda junto a Caputo, quien celebró el vínculo con el FMI como un «éxito» de gestión.
-
Fútbol & Goles!7 díasCinco argentinos en el 11 ideal del Mundial: Messi, el Dibu y la promesa de la votación FIFA
-
Celebridades4 días“Te comemos el hígado”: el contundente mensaje que eligió Antonela para responder a los anti Argentina
-
Fútbol & Goles!7 díasConspiraciones en la final: qué hay detrás de los rumores que inundaron las redes
-
Buenos Aires5 díasUn fondo (buitre) alemán demandó a la Provincia de Buenos Aires en Nueva York por el canje de deuda de 2021
-
Fútbol & Goles!6 díasLa final más sombría: las estadísticas convierten a la derrota ante España en el peor partido de la historia de la Scaloneta
-
Goles! ⚽7 díasLa burla se les volvió en contra: españoles quemaron una bandera argentina y el cohete les explotó encima
-
Fintech5 díasEl mayor misterio del siglo XXI: quién es Satoshi Nakamoto
-
Presidencia3 díasBrasil respondió a los insultos de Milei contra Lula: “No está a la altura de su cargo”
