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Fernando “Chino” Navarro: “De esta crisis se sale priorizando la unidad”
El secretario de Relaciones Parlamentarias y dirigente del Movimiento Evita dialogó en exclusiva con El Argentino y sostuvo que “no es razonable que la Argentina tenga 40% de pobres”, aunque expresó su confianza en el pueblo para “superar la crisis”.
Por Laura Bitto
Fotos: Gustavo Fraietta
Video: Máximo Paredes y Matías Sastre
Fernando “Chino” Navarro, secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete de la Nación y dirigente del Movimiento Evita caracterizó la situación política, las tensiones al interior de la coalición de gobierno, el rol de los movimientos populares y expresó su confianza en el pueblo para salir de la crisis
El “Chino” se sienta en la cabecera de la mesa de reuniones, acomoda un lapicero y el calendario junto a la computadora. Sobre las paredes afiches enmarcados de Evita y el Plan Quinquenal contextualizan la escena. La oficina está cerca del patio central de Casa Rosada. En el hall de ingreso los fuertes trazos de un Carpani original proyectan un pedazo de historia.
-¿Cómo caracterizas la situación política en nuestro país?
-Argentina vive una de las crisis más graves de toda su historia. Después de la Segunda Guerra Mundial no ha habido en el mundo una crisis más grave que esta por lo que implicó la pandemia en términos sanitarios y económicos. Luego hay que sumar 45 años de crisis de decadencia estructural, desde 1975 a la fecha, con algunos saltos como Alfonsín, por supuesto Néstor, de Cristina. Sumada a esa crisis estructural el macrismo terminó de hundir la Argentina. Llegamos a otro gobierno con el objetivo de pagar y afrontar las deudas internas que tenemos con los trabajadores, con los pobres, con los jubilados, con los pibes, con el pueblo en general y afrontar los compromisos externos con acreedores privados, Fondo Monetario y llegó la pandemia. Alberto Fernández tiene que gobernar en ese escenario. No hemos podido torcer aún la tendencia del serrucho hacia abajo. Tenemos un 40% de pobres y tenemos que ver cómo lo solucionamos, cómo ese serrucho empieza a estar hacia arriba en un proceso que no puede durar 300 años.
-¿Cómo explicarías las tensiones al interior del frente de Todos?
-Se trata de una coalición que no logró conformar un programa monolítico, con un diagnóstico común de por qué perdimos en el 2015, de cuáles son los cambios que el mundo tuvo en los últimos cuarenta años, cómo se resuelve en términos de crecimiento la preeminencia al sistema financiero global sobre el sistema productivo. Entonces, esa coalición que expresa la voluntad de crecer, de distribuir equitativamente, que el Estado no sea neutral sino que tome partido por los más débiles, al no tener un programa discutido, acordado, más la crisis, hace que haya tensiones que van desde la votación del acuerdo, a cómo dejamos de subsidiar las tarifas. Por eso me parece que hay que tener una gran amplitud, una gran comprensión de los matices y las diferencias porque eso es la coalición y el desafío es cómo lo vas sintetizando y que enriquezca en vez de dividir. Eso implica mucha generosidad, pensar más en el otro que en nosotros. Pensar en el bien común de los Argentinos y no cómo nos posicionamos o acumulamos. Tengo en claro que de esta crisis se sale priorizando la unidad, necesaria para poder discutir la Argentina que viene. Tras pandemia hay una oportunidad histórica de rediscutir todo.

-¿Cómo viene el tratamiento del acuerdo con el FMI en Diputados?
-Hay compañeros que han planteado sus posiciones a favor del acuerdo o en contra, creo que eso no va a impedir que lo aprobemos en el Congreso, tampoco hay que subestimar la situación, hay que trabajar. Ese trabajo quién lo lleva adelante son las autoridades de cámara con Sergio Massa a la cabeza y en el bloque con Germán Martínez que es el nuevo presidente y nosotros desde el ejecutivo apuntalamos pero estamos al servicio de lo que diga el legislativo. Yo no tengo dudas que vamos a conseguir el número para aprobarlo, es un proceso político doloroso porque estás acordando una deuda irresponsablemente otorgada por el Fondo y tomada por Macri, que dañó y va a dañar por mucho tiempo a nuestro pueblo. O sea que no hay nada para festejar. Hay que aprobar el acuerdo y luego seguir trabajando y abocarnos a mejorar la vida de los argentinos.
-¿Hay un albertismo y un cristinismo?
-No, lo que existe es una coalición integrada por el peronismo y muchas fuerzas políticas. En el marco del peronismo apareció el kirchnerismo, Néstor decía: “nos dicen kirchneristas para bajarnos el precio porque somos peronistas” y se fue conformando. Yo me siento peronista kirchnerista y después de la inesperada y dolorosa muerte de Néstor el kirchnerismo se mantuvo en la figura de Cristina con otras características, con otra impronta, a tal punto que ya se habla de cristinismo. Nadie puede negar que Cristina tiene un componente de liderazgo en un sector importante de la población que la ama y que confía absolutamente en ella. Alberto no tiene ese anclaje con la base social del Frente de Todos y además si bien siempre fue un dirigente de superestructura posicionado en el ámbito de primer nivel fue candidato porque Cristina tuvo la decisión y la influencia para imponerlo. A partir de ahí muchos compañeros quieren construir el albertismo, yo soy partidario que quienes conducen la Nación, lo que deben hacer es conducir a todos.

-¿Cómo describís al bloque de fuerzas que puede sostener en el tiempo las políticas transformadoras?
-Si la coalición en sí integrada por partidos no funciona armónicamente porque la dinámica de la política la pone en otro plano tampoco las distintas fuerzas que ya tienen un componente político, social, económico, están actuando como una retaguardia o un sector que se encuadra en la política de gobierno vinculada al trabajo, crecimiento, inversión. Está el movimiento obrero organizado en el marco de la CGT y la CTA, las organizaciones populares que la mayoría comparte la política del Frente de Todos, con matices, con críticas, pero en el núcleo están de acuerdo, intendentes, gobernadores. Yo creo que hay que ampliar, creo que lo que tenemos no alcanza, que para poder transformar la Argentina requerís no solamente en lo electoral una mayoría holgada sino una política de alianzas, de acuerdos con sectores productivos, ya sea del comercio, de la industria, de la agro industria, agropecuario, con el mundo de la intelectualidad, con el conjunto de actores de la sociedad civil o la comunidad organizada que hacen, que actúan y a veces lejos del Estado y hasta con una mirada crítica. Tenemos que animarnos a generas mayor participación ciudadana, hacerlos parte del proceso.
-¿Cuál es el rol de los movimientos populares en este proceso?
-Yo no sé si la política es consiente del rol de las organizaciones populares en el marco de la contención de los sectores más humildes, más golpeados por la crisis, por ejemplo en la pandemia. Las 15 mil ollas que hubo en el pico de pandemia fueron gestionadas por las organizaciones populares. No digo que las organizaciones sociales sean responsables de la paz social pero hay una gran responsabilidad del propio pueblo que eligió transitar ese camino. Me parece que también, por más que se bastardea mucho el debate en algunos medios opositores quien primero pone en debate la necesidad de que los sectores más humildes tengan como salida el trabajo son las organizaciones populares. Para que la Argentina se ponga de pie y sea una nación justa es necesario que la mayoría de los argentinos y de las argentinas trabajen.
-¿Quiénes son los enemigos del pueblo?
-Los sectores que viven a costa del pueblo son los sectores de esta economía global, ultra concentrada, extranjerizada, con un sistema financiero que hace un negocio impresionante. El nivel de especulación de las Lelic es impactante, el sistema financiero se llena de plata en un pase de manos. Imaginate si ese dinero estaría volcado al sector productivo. Uno de los grandes problemas que tienen los países periféricos y Argentina mucho más es el problema del crédito. Los formadores de precios son canallas, los ven que hablan en los medios, te dan clases de republicanismo, de democracia, de honestidad y te achican los envases, te cobran lo que se les da la gana. Son los grandes ganadores de los últimos 45 años. Son pocas empresas y globales las que tienen el poder del mundo. No es razonable que Argentina tenga 40% de pobres. Los dirigentes de los grandes grupos económicos se quejan de los impuestos y se llevan la plata a los paraísos fiscales. Tienen ejércitos contables para ver como evaden y siempre les va bien. Al pueblo no le va bien siempre. Nosotros tenemos que trabajar para que al pueblo le vaya bien. Hay que tener valor, audacia y animarse a hacer cosas distintas. Confío en nuestro pueblo y en la voluntad de esta dirigencia, pero también sepamos que es como un partido de futbol, los minutos corren y ya estamos en el segundo tiempo.
Por Stella Calloni
En un comunicado enviado a sus operadores de turismo este 24 de abril la Empresa Cubana de Aviación, línea aérea de la República de Cuba informa a sus operadores de turismo que debió cancelar vuelos a Buenos Aires porque las empresa proveedoras de combustibles se niegan a proveerla.
“Ante la abrupta negativa de las empresas proveedoras de combustible de aviación en la República Argentina de prestar servicio a la aerolínea Cubana de Aviación, SA y a sus vuelos autorizados por la Administración Nacional de aviación Civil de Argentina (Anac) invocando disposiciones de las medidas de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”, señala el comunicado de esa empresa.

Por esta razón se informa que los vuelos de Cubana “que debían salir entre el 23 y 24 de abril fueron cancelados y la negativa alcanza a otras líneas aéreas contratadas por la empresa para tratar trasladar a los pasajeros afectados impidiendo con ello cumplir los compromisos asumidos por la aerolínea con éstos».
En estos momentos está tratando de lograr cupos en otras líneas aéreas que llegan a Cuba, para trasladar a los pasajeros que tenían previsto retornar a su país el 24 de abril que serán protegidos en la medida en que existan asientos disponibles en otras aerolíneas que poseen rutas aéreas desde Cuba hacia Argentina.
En otro orden se informa que los pasajeros que no hayan iniciado el viaje podrán recibir el cien por ciento del reembolso de su boleto aéreo. Finalmente señalan que las acciones de los proveedores argentinos escapan a toda decisión de Cubana de Aviación.
Resulta imposible no analizar que esto indicaría que el gobierno argentino, que suspendió los vuelos de Aerolíneas Argentinas a la Habana, no permite que Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) provea de combustible a los aviones de Cubana de aviación y toma la decisión de unirse al bloqueo de Estados Unidos de 63 años contra Cuba, un récord de un sitio medieval en la historia de la humanidad, que fue reforzado en 1996 con la Ley Helms Burton de 1996 y profundizado hasta la asfixia con nuevas más de 250 nuevas medidas que fueron decididas durante el gobierno del republicano Donald Trump y sostenidas por el actual gobierno demócrata de Joe Biden.
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