Mundo 🌐
Escándalo: negacionista anti-barbijo hizo regresar a un avión
La nave iba rumbo a Londres. Tras dos horas de vuelo, el Boeing tuvo que volver a Miami. Llevaba 129 pasajeros que tuvieron que ser reubicados.
Se trata de un caso increíble. Parece el guión de una comedia de enredos hollywoodense, pero no. El vuelo había partido de Miami con destino a Londres. Tras casi casi dos horas de haber despegado, una pasajera negacionista de la pandemia armó un verdadero escándalo.
Desde que las aerolíneas y los reguladores comenzaron a exigir a los pasajeros que usaran máscaras en los aviones, se han visto una cantidad innumerable de incidentes relacionados con el cumplimiento de las máscaras. Sin embargo, este caso podría ser uno de los incidentes de máscaras más costosos hasta ahora.
¿Qué ocurrió? La mujer se negó a usar tapabocas. Así las cosas, el Boeing 777 con 129 pasajeros y 14 tripulantes, que ya había recorrido unos 800 kilómetros del plan de vuelo, emprendió el regreso.
El vuelo de American Airlines AA38 despegó a las 19:36 del aeropuerto internacional de Miami, en Estados Unidos, y tras 7 horas de travesía, llegaría al aeropuerto londinense de Heathrow, en el Reino Unido.
Sin embargo, a las 21:24 aterrizó en la pista del mismo aeropuerto del estado de Florida, del cual había partido. La pasajera del escándalo, de quien no trascendió su identidad, de unos 40 años, se negó a usar barbijo. Al incumplir una orden federal, el avión regresó.
“El vuelo 38 de American Airlines con servicio de Miami (MIA) a Londres (LHR) regresó a MIA debido a que un cliente disruptivo se negó a cumplir con el requisito federal de máscara. El vuelo aterrizó en MIA donde la policía local se reunió con la aeronave. Agradecemos a nuestro equipo por su profesionalismo y pedimos disculpas a nuestros clientes por las molestias”, comunicó la empresa.
Lo insólito fue que, tras el aterrizaje, las autoridades escoltaron a la pasajera solamente para que saliera del avión. Es decir que, tras incumplir la mencionada orden federal, la mujer no fue arrestada.

Fuentes de la policía señalaron que la compañía aérea decidió manejar el incidente administrativamente y la mujer fue incluida en la lista de clientes a los que no se les permite volar, en espera de una investigación de la aerolínea. Mientras tanto, y en un múltiple escenario de broncas y trastornos varios, los otros viajeros tuvieron que ser reubicados en otro aviones.
Los informes de comportamiento indisciplinado en aviones alcanzaron un récord de 5.981 el año pasado, más del 71% vinculado a disputas sobre un mandato federal de uso de máscaras que entró en vigencia a principios del año pasado, aunque las aerolíneas las han requerido desde el comienzo de la pandemia.
Algunos incidentes incluyeron agresiones físicas a las tripulaciones. En octubre, una azafata de American Airlines fue hospitalizada después de que un pasajero le propinara un puñetazo en la cara, lo que obligó a desviar el vuelo a través del país y hospitalizó a la azafata.
Geopolítica 🌎
Trump dijo que podría revisar el apoyo de EEUU a Gran Bretaña en la disputa por Malvinas
Por primera vez, el presidente estadounidense habló en persona sobre la disputa de soberanía del Atlántico Sur. La amenaza no responde a un giro diplomático genuino sino a la presión de Washington sobre sus aliados de la OTAN para que eleven el gasto en defensa al 5% del PBI. El gobierno de Milei eligió la cautela y prudencia.
Donald Trump irrumpió este lunes en la histórica disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. Consultado por la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca sobre si Washington podría retirar su apoyo a la posición británica, el mandatario respondió con una frase que encendió las alarmas en Londres y generó expectativa contenida en Buenos Aires: Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas. Se trata de la primera ocasión en que Trump se expresa en persona sobre el conflicto.
Una herramienta de presión, no un cambio de política
El contexto de la declaración es inseparable de la batalla que el gobierno de Trump libra contra sus aliados de la OTAN en materia de gasto en defensa. La semana pasada, el diario británico The Telegraph reveló que funcionarios del Pentágono amenazaron al primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, con modificar la postura estadounidense sobre las Malvinas si Londres no elevaba su inversión militar hasta el 5% del PBI, en línea con las exigencias que Washington impone a toda la alianza. El plan de Burnham, que apenas se compromete a llegar al 3% del PBI en defensa para 2030, quedó muy por debajo de las expectativas de la administración republicana.
Cuando fue consultado específicamente sobre si esperaba que el gobierno británico incrementara sus compromisos, Trump fue explícito: El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán. La frase, leída en conjunto con la anterior, traza una línea directa entre el apoyo histórico de Washington a Londres en el conflicto austral y el cumplimiento de las metas de gasto militar.
Antecedentes: del correo filtrado al Despacho Oval
No es la primera vez que el tema aparece en la agenda de la administración Trump. En abril pasado, la agencia Reuters filtró un memorando interno del Pentágono que evaluaba la suspensión del respaldo al Reino Unido en la disputa como parte de potenciales represalias contra aliados que, según Washington, no habían acompañado suficientemente las operaciones estadounidenses contra Irán. En aquel momento, el secretario de Estado Marco Rubio intentó quitarle peso al episodio: Fue tan solo un correo electrónico. La gente se está exaltando demasiado, declaró, presentando la filtración como una simple idea interna sin trascendencia institucional.
Lo que en abril era un correo sin firma oficial es ahora una declaración presidencial desde el corazón del poder norteamericano. La escalada es innegable, aunque los analistas advierten que la distancia entre una amenaza táctica de negociación y un giro real en la política exterior estadounidense sigue siendo enorme. El propio Departamento de Estado aclaró también el viernes pasado que la posición estadounidense sigue siendo de neutralidad: reconocemos que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre la Argentina y el Reino Unido, no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes, indicó un vocero.
Buenos Aires en modo expectante: cautela y prudencia
En la Casa Rosada, el gobierno de Javier Milei eligió la mesura. La evaluación oficial, según trascendió, es que el movimiento de Washington debe interpretarse dentro de la estrategia de presión a los aliados de la OTAN y no como un cambio formal de la política exterior estadounidense respecto del conflicto de soberanía. La postura oficial es de cautela y prudencia, un tono llamativamente bajo para una administración que durante meses intentó instalar la narrativa de que su relación privilegiada con Trump podría traducirse en un apoyo explícito al reclamo argentino.
El contraste con episodios previos resulta elocuente. En agosto de 2025, el propio embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, fue tajante al cerrar esa especulación: Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas y eso no ha cambiado, declaró ante una consulta televisiva, desactivando el globo que el oficialismo había inflado durante semanas. Ahora, paradójicamente, es Trump quien vuelve a poner el tema sobre la mesa, aunque desde una lógica completamente distinta: no como favor a Milei, sino como palanca de presión sobre Londres.
El Atlántico Sur como moneda de cambio en la OTAN
La dinámica que describe este episodio es más propia de la lógica transaccional de Trump que de un giro doctrinario en la política exterior de Washington. El proyecto de la denominada OTAN 3.0 busca que Europa y Canadá asuman la mayor parte del costo de su propia defensa convencional, reduciendo la carga financiera y militar de Estados Unidos sobre la alianza. En ese esquema, las Malvinas no son un asunto de justicia histórica ni de soberanía latinoamericana: son una ficha de negociación. Una palanca más en el tablero de presiones que Washington despliega sobre sus socios para que paguen más por su seguridad colectiva.
Para la Argentina, la situación abre un escenario geopolítico inédito desde 1982, aunque cargado de incertidumbre. La posibilidad de que la potencia que avaló el control británico del archipiélago desde la guerra no solo deje de respaldar a Londres sino que eventualmente incline la balanza hacia Buenos Aires depende, en este caso, no de la voluntad soberana argentina sino de cuánto decida gastar el gobierno laborista de Burnham en aviones y fragatas. Una ironía histórica que habla más de la lógica imperial de Trump que de ningún reconocimiento genuino al reclamo argentino.
Puntos clave
- Trump afirmó en el Despacho Oval que siempre revisa todas las posiciones, en la primera declaración presidencial directa sobre Malvinas.
- La amenaza de retirar el apoyo a Gran Bretaña se enmarca en la presión de Washington para que Londres eleve su gasto en defensa al 5% del PBI dentro de la OTAN.
- El Departamento de Estado ratificó el viernes que su posición sigue siendo de neutralidad en el conflicto de soberanía.
- En abril, Marco Rubio minimizó un correo filtrado del Pentágono que planteaba la misma amenaza, definiéndolo como simplemente un correo con algunas ideas.
- El gobierno de Milei optó por la cautela y prudencia y lee el episodio como parte de la estrategia de Trump hacia los aliados de la OTAN, no como un giro formal.
-
Economía 💲5 díasTarifazo en transporte: más de un millón de personas dejó de usar el colectivo en un mes
-
Industria23 horasCoca-Cola cerró su histórica planta de Ventura tras 114 años y reubicará a 78 de sus 85 trabajadores
-
Economía 💲5 díasEl ministro de Economía de Uruguay destrozó a Milei y advirtió sobre el riesgo de “terminar como Argentina”
-
Región7 díasColombia llora a 331 muertos y comienza la reconstrucción, a dos semanas del terremoto
-
Investigación 🔎6 díasLa fiscalía de Bolivia citó a Beller para que declare en la causa por enriquecimiento ilícito de Cerimedo
-
Economía 💲6 díasEl BCRA interviene en la crisis de mora, pero del lado de los bancos y fintech: no se salvarán ni las cuentas sueldo
-
Gremiales4 díasEl Consejo del Salario fracasó: la CGT pidió $911.000, empresarios ofrecieron $400.000 y decide el Gobierno
-
Geopolítica 🌎7 díasRavier dijo que el buque inglés en Ushuaia no viola la Ley Gaucho Rivero y culpó a la provincia por autorizarlo
