Conectate con El Argentino

Géneros 🟣

Senado: denuncian proyecto de “falsas denuncias” intenta silenciar a las víctimas

A nivel global, organismos como ONU Mujeres ubican las denuncias falsas en torno al 1% de los casos.

Publicado hace

#

Senado: qué pasa con el proyecto de “falsas denuncias”

El conversatorio “Derecho a la voz: contra la criminalización de quienes denuncian violencia” funcionó como una respuesta urgente frente al proyecto impulsado por Carolina Losada, que ya cuenta con dictamen de mayoría en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales. La iniciativa propone agravar las penas por falsa denuncia, falso testimonio y encubrimiento en casos de violencia de género, delitos sexuales y situaciones que involucren a niñas, niños y adolescentes.

Para quienes expusieron, el diagnóstico fue otro: no hay vacío legal ni problema empírico que justifique la reforma. Lo que sí aparece, señalaron, es una estrategia política para disciplinar a quienes denuncian y reinstalar el silencio.

Una arquitectura punitiva para desalentar la denuncia

La abogada Ileana Arduino, referente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales, desmenuzó el corazón del proyecto. Sostuvo que no se trata de una falla técnica sino de una decisión deliberada: utilizar el derecho penal como herramienta de control social.

“Funciona como una extorsión procesal”, advirtió. El planteo es claro: en un sistema judicial que ya resulta hostil, la amenaza de una contra-denuncia penal empuja a las víctimas a no hablar. El resultado no es más justicia, sino menos denuncias.

Arduino también apuntó a un efecto colateral clave: la criminalización de las redes de acompañamiento. Equipos interdisciplinarios, profesionales y organizaciones quedarían bajo sospecha por intervenir en procesos donde la prueba suele ser compleja y el tiempo judicial, lento.

Construir un problema inexistente

La ministra bonaerense Estela Díaz fue directa: “Lo falso es el problema que quieren instalar”.

Respaldada por un documento con más de 1.700 firmas, sostuvo que las falsas denuncias no representan un fenómeno significativo en Argentina. En cambio, sí lo es la subdenuncia en casos de violencia y abuso.

Para Díaz, la iniciativa se inscribe en una narrativa política más amplia que cuestiona la existencia misma de la violencia de género. En ese marco, el proyecto no busca mejorar el sistema penal, sino desplazar el foco: de la protección de las víctimas a la sospecha sobre su palabra.

El miedo como política pública

Desde el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, Natalia Gherardi aportó datos que desarman el argumento central del proyecto:

  • Solo una de cada cuatro mujeres en situación de violencia busca ayuda.
  • En abuso sexual infantil, más del 88% de los casos no llega a la Justicia.

En ese contexto, endurecer penas por denuncias “falsas” no resuelve un problema: crea otro. Introduce una amenaza concreta para quienes están obligados a denunciar, como establece la Ley Lucio.

La contradicción es evidente: el Estado exige denunciar ante la sospecha de abuso, pero al mismo tiempo instala el riesgo de persecución penal si la causa no prospera. El mensaje implícito, señalaron, es el silencio.

Convenciones internacionales vulneradas

La dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, María Elena Naddeo, cuestionó la compatibilidad del proyecto con los estándares internacionales.

Mencionó dos marcos normativos clave:

  • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer
  • Convención de Belém do Pará

Ambos obligan al Estado a garantizar el acceso a la justicia y a no generar obstáculos para denunciar violencia de género. La iniciativa, en cambio, invierte esa lógica: convierte a la denunciante en potencial imputada.

Naddeo también desarmó una de las falacias centrales: equiparar falta de prueba con falsedad. En delitos que ocurren en la intimidad, esa equivalencia no solo es errónea, sino funcional a la impunidad.

Datos incómodos para el oficialismo

A nivel global, organismos como ONU Mujeres ubican las denuncias falsas en torno al 1% de los casos. Se trata de una cifra marginal, que en general no está vinculada a violencia de género sino a otros delitos.

Sin evidencia empírica que justifique el endurecimiento penal, el proyecto queda expuesto como una definición ideológica: desplazar la centralidad de la víctima y reinstalar la sospecha sobre su palabra.

Efectos concretos: censura, desprotección e impunidad

El rechazo no se agota en el plano simbólico. Las organizaciones advirtieron consecuencias concretas:

  • Bozal mediático: limitaciones a la difusión de casos que han sido clave para visibilizar violencias.
  • Persecución profesional: equipos técnicos y redes de acompañamiento bajo amenaza penal.
  • Inseguridad jurídica: profesionales de salud y educación atrapados entre denunciar o protegerse.
  • Desaliento de denuncias: una profundización en la caída previsible en el acceso a la justicia.

En ese marco, el proyecto aparece como una herramienta de disciplinamiento que redefine el sistema: ya no se investiga al agresor, se sospecha de quien denuncia.

Una disputa de fondo: voz o silencio

Lo que se debatió en el Senado excede una reforma penal. Se trata de una disputa política y cultural: quién tiene derecho a hablar y bajo qué condiciones.

Frente a un escenario que intenta reinstalar el miedo como frontera, el feminismo articuló una respuesta clara. El derecho a la voz no es un privilegio ni una concesión: es un derecho humano básico.

Y su restricción, no fortalece la justicia. La debilita.

Judiciales ⚖️

Intento de femicidio en Rosario: cesárea de urgencia para salvar al bebé

La víctima sigue internada en estado reservado y su bebé, intubado pero estable, permanece en neonatología. El presunto agresor, de 36 años, fue detenido, y la Justicia ya dispuso un procedimiento en la vivienda de la pareja.

Publicado hace

#

Quemada por su pareja y operada de urgencia: un bebé intubado y una mujer internada en estado reservado.

Una joven de 29 años fue quemada por su pareja en Rosario y debió ser sometida a una cesárea de urgencia para salvar la vida de su bebé.

Talia B., de 29 años, ingresó el lunes por la noche al Hospital Eva Perón con quemaduras en el rostro, el cuello y el tórax. Según el parte médico difundido por la prensa local, las lesiones comprometieron alrededor del 15% de la superficie corporal y afectaron sus vías respiratorias. Al momento del ataque, cursaba un embarazo de 33 semanas. El presunto agresor, de 36 años, es su pareja y fue detenido después del hecho.

Un estado reservado y una cesárea de urgencia

Ante el estado reservado que presenta la víctima, se decidió practicar una cesárea de urgencia para salvar la vida del bebé. El recién nacido permanece internado en el Servicio de Neonatología del Hospital Eva Perón, intubado pero estable.

El procedimiento en la casa de la pareja

Por disposición del fiscal Franco Tassini, la Brigada de Femicidios y el gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones se dirigieron a la casa de la pareja, ubicada en Obligado al 400, en Granadero Baigorria. Allí incautaron una botella de alcohol y prendas. Por ahora, la información disponible se limita al parte médico y a los primeros procedimientos policiales, y la causa se encuentra en sus etapas iniciales.

Una respuesta judicial que no puede demorarse

Que una mujer embarazada termine con quemaduras que comprometen el 15% de su cuerpo y con una cesárea de urgencia, por la presunta agresión de su propia pareja, expone la gravedad de la violencia de género. El caso reclama una respuesta judicial rápida y completa, y que la protección de la víctima no quede librada a la suerte de cada expediente.

Lo que tenés que saber:

  • Una joven de 29 años, embarazada de 33 semanas, sufrió quemaduras que comprometen el 15% de su superficie corporal tras la presunta agresión de su pareja.
  • La víctima permanece internada en estado reservado.
  • Se decidió practicar una cesárea de urgencia; el bebé permanece intubado pero estable en el Servicio de Neonatología.
  • El presunto agresor, de 36 años, fue detenido.
  • Por disposición del fiscal Franco Tassini, la Brigada de Femicidios procedió en la vivienda de la pareja y secuestró una botella de alcohol y prendas.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo