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Abuso en TV: la productora de «El Hotel de los famosos» se solidarizó con la denunciante

Y agregó que se encuentra «a entera disposición de la justicia», respecto de las pruebas a aportar.

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«La empresa que produce el reality show «El hotel de los famosos», donde una joven denunció haber sido abusada sexualmente por otro participante, aseguró este sábado que se encuentra «a entera disposición de la justicia» para aportar «todo elemento que sea requerido en la resolución del caso».

El mensaje de la productora audiovisual Boxfish se produjo esta tarde con un comunicado de prensa difundido por las redes sociales, luego de que ayer el abogado Roberto Castillo, quien patrocina a la actriz Florencia Moyano en su denuncia contra el modelo Juan Martino, pidiera «que la productora y el canal den un ejemplo a la sociedad» con el aporte de pruebas que ayuden a la joven a esclarecer el incidente.

«Ante la denuncia por abuso sexual presentada por Florencia Moyano en el contexto de las grabaciones del ciclo El hotel de los famosos, expresamos nuestra solidaridad con ella y, así mismo, comunicamos que nos hemos puesto a entera disposición de la Justicia para el aporte de todo elemento que sea requerido en la resolución del caso«, indicó la productora con base en el barrio porteño de Palermo.

Además, explicó que «en el momento en que se estaba grabando el programa, cuando Florencia planteó que Juan Manuel Martino estaba incomodándola con sus acciones, decidimos separarlo de modo inmediato de las grabaciones«.

La compañía aseguró que procura «un ámbito seguro, propicio y cordial para todos» sus trabajadores por lo que afirmó que «desde el primer instante, no sólo hemos atendido las necesidades de Florencia sino que además actuamos en consecuencia».

«Reafirmamos que jamás hemos avalado, avalamos ni avalaremos ningún tipo de comportamiento inmoral o abusivo en ninguna de nuestras producciones bajo ninguna circunstancia«, añadió la productora.

La actriz, que además es patinadora artística y obtuvo medallas en esa disciplina, presentó el jueves una denuncia judicial por dos abusos sexuales con acceso carnal y otros cuatro episodios de abuso durante las grabaciones del programa televisivo contra el participante Martino.

En su denuncia, Moyano solicitó a la Justicia que pidiera las imágenes registradas por las cámaras que graban las actividades de los participantes durante las 24 horas, además de que se instrumenten otras medidas de prueba.

El abogado Castillo reclamó anoche, entrevistado por América tv, «que la productora y el canal den un ejemplo a la sociedad» y aporten las grabaciones para constatar la denuncia de la joven.

«La producción tiene una responsabilidad, la responsabilidad de garante, se supone que hicieron pericias para garantizar la conducta de los participantes«, añadió y dirigiéndose a los trabajadores del reality dijo: «Esto te tiene que interpelar como hombre, como mujer, como persona que habita en una ciudad».

En medio de la grabación del programa, que ya concluyó pero comenzó a emitirse hace un mes por el trece, Juan Martino abandonó el programa por indicación de la productora, mientras Moyano continuó participando del show y realizó la denuncia judicial finalizada su participación en el ciclo.

Cultura

Sadin alertó en Buenos Aires: la IA es una “nueva forma de muerte”

El filósofo francés presentó su libro El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero y advirtió que la inteligencia artificial generativa expulsa al otro y desposee de capacidades a las personas. Sobre Javier Milei, afirmó que “el presidente entendió todo” y pidió prohibir esta tecnología en las escuelas.

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“No podés ser anticapitalista y usar ChatGPT, hay una contradicción”. La frase, lanzada ante un teatro porteño, resume el tono de la advertencia del filósofo francés Éric Sadin sobre la inteligencia artificial generativa: una tecnología que, según planteó, desposee a las personas de sus capacidades y expulsa al otro de la vida cotidiana.

Sadin, escritor y pensador reconocido por su mirada tecnocrítica, presentó el miércoles en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires, su nuevo libro El desierto de nosotros mismos. El giro intelectual y creativo de la inteligencia artificial, publicado en español por Caja Negra Editora. El “desierto” del título es la desposesión de nuestros dones, de nuestras capacidades y de aquello que nos hace singulares. La editorial ya había publicado en el país otros títulos del autor, como La inteligencia artificial o el desafío del siglo (2020) y La era del individuo tirano (2022).

La “antiargentinidad” y la expulsión del otro

El filósofo dedicó un tramo de su exposición a la cultura local. Sostuvo que “la Argentina es pasional, con un interés por el otro, por los miembros de la familia” y que esa pasión es “la calidad primera” del país. Lo planteó para explicar un fenómeno global que describió como “la evacuación del otro, la expulsión del otro”. Y le puso nombre: “La antiargentinidad es lo que se está produciendo en el mundo entero: el otro queda aparte”.

El planteo conecta con uno de los ejes del libro: un mundo que nos excluye, donde cada vez parece haber menos lugar para trabajar con otros mientras avanza la inteligencia artificial.

Las máquinas como “nueva forma de muerte”

La definición más dura llegó al hablar de las herramientas que producen texto. “Las máquinas que producen texto son una nueva forma de muerte, nos está rodeando y es un lenguaje tanatológico, que es el lenguaje de la muerte”, afirmó Sadin. Después interpeló al público con una pregunta: “¿Hay más muerte que la muerte?”. La sala, según el relato de la presentación, respondió con silencio.

El filósofo advirtió además sobre la manipulación de imágenes. “En un chasquido uno puede producir una imagen y crear manipulación”, dijo, y ejemplificó con un conflicto entre vecinos: se puede generar la imagen de alguien golpeando a otra persona. Para Sadin, “no hay más límites, hay un entorno que favorece la violencia”.

Recordó el caso de la fotografía falsa del papa Francisco con una campera: aunque se sabía que la imagen no era real, el episodio mostró la dificultad creciente para distinguir lo verdadero de lo falso. “No comprender si determinadas imágenes son reales o no, constituye un principio de una forma de sordera social”, sostuvo.

“Juez y parte”: la crítica a quienes diseñan la IA

Sadin cuestionó a quienes crean los sistemas de inteligencia artificial y a quienes los consultan como si fueran una autoridad. “Veo una infantilización del ser humano”, dijo, y planteó que se les pregunta a los diseñadores qué están haciendo “como si fuéramos niños”, cuando “ellos no son los que saben”. “Es hora de dejar de oír a quien es juez y parte”, afirmó, y aclaró que defiende “principios, no intereses”.

Rechazó el término “tecnofascismo” para describir el fenómeno y sostuvo que lo que está en juego es una “coalición de intereses”. Su llamado fue directo: “Contra los cínicos hay que movilizarse”.

Milei, la escuela y el “capitalismo asomático”

Sadin vinculó su lectura del presente con el gobierno de Javier Milei. “El presidente entendió todo”, afirmó. Según planteó, el mandatario no necesita de los argentinos y representa un Estado antagónico a la participación de la sociedad. La definición se suma a las miradas críticas sobre el proyecto libertario, aunque el filósofo la formuló en clave filosófica y dentro de una lectura global del avance tecnológico.

En el terreno educativo fue categórico: “Tendríamos que haber prohibido la IA generativa en la escuela porque estamos dejando que los niños se conviertan en personas que no saben escribir ni hablar en nombre propio”.

En el libro, Sadin describe un proceso de desposesión de nuestras capacidades que lleva dos siglos en marcha y que las IA generativas profundizan. Lo vincula con un “capitalismo asomático”, un sistema que busca “librarse de la presencia”, de nuestros cuerpos y de nuestras mentes. El autor advierte que la automatización del mundo podría ser total y que el vaciamiento del otro no sería repentino ni espectacular, sino mediante “pequeños toques”, casi silenciosos, que harían desaparecer prácticas ligadas a la “creatividad”, la “curiosidad por los demás” y la “potencia de alegría”.

El libro también recupera una anécdota del director japonés Hayao Miyazaki, creador de El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. Ante sus alumnos, Miyazaki habría dicho que nunca querrá incorporar esta tecnología a su trabajo y que la considera “un insulto a la vida misma”. Frente a ese escenario, la propuesta de Sadin es defender lo que nos hace humanos: la singularidad, los cuerpos, la capacidad de actuar y también el alma.

Lo que tenés que saber:

  • Éric Sadin presentó El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Afirmó que las máquinas que producen texto son “una nueva forma de muerte”.
  • Dijo que “el presidente entendió todo” al referirse a Javier Milei.
  • Sostuvo que habría que haber prohibido la IA generativa en las escuelas.
  • Sobre el libro, advirtió que el “capitalismo asomático” busca librarse de la presencia de cuerpos y mentes.
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