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Cultura

La cumbia matemática, un método pedagógico

Cristian Apaza es un administrador de empresas con habilidades para la enseñanza de matemáticas y cálculo.

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Cristian Apaza es un administrador de empresas con habilidades para la enseñanza de matemáticas y cálculo, que durante la pandemia empezó a subir sus videos a las redes. Actualmente cuenta con un millón trescientos mil seguidores en Tic Toc, medio millón de suscriptores en Youtube y más de cien mil seguidores en Instagram. Recientemente lanzó su «cumbia matemática», que ya se ha viralizado.

Cristian Apaza es boliviano, hace años vivió en Argentina cuando era niño. Vendía flores en José C Paz, en Barracas, en Lugano, en Ciudad Oculta. «Yo tenia habilidad para las matemáticas, desde temprana edad», explicó.

«Mi padre era abogado en Sucre pero sacrificó su posición para ir a trabajar a Argentina junto a mi mamá. Luego cuando yo terminé quinto básico me envió a seguir mis estudios en Bolivia, así que yo terminé el colegio y entré a la Universidad donde estudié Administración de Empresas», relata Apaza.

El cantante aficionado señaló: «tengo muchas habilidades para enseñar matemáticas y cálculo. Luego emprendí la enseñanza gratuita asi que ya hace dos años que lo hago. Siempre me pedían video de mis clases pero se me complicaba grabarme y subirme a youtube».

Pero con la pandemia, Cristian empezó a subir videos en redes sociales y captó miles de seguidores. «Creo que lo que más pegó es la parte pedagógica, hago que los estudiantes se identifiquen con lo que explico, y que les llegue con ejemplos basados en la realidad. Así fue que subí videos y se viralizaron» puntualizó Apaza.

Temas como la trigonometría pueden generar rechazo, Cristian dice al respecto que «hay un rechazo del cuerpo, la mente no acepta esas palabras porque te han hecho creer que las matemáticas son difíciles, pero eso no es cierto».

Y explica cómo surgió la idea de hacer la cumbia matemática: «entonces me nació la idea de hacer una canción con un ritmo pegadizo, que rime, para que los niños puedan bailar, divertirse, y aprender a la vez».

El administrador de empresas youtuber planea seguir creando canciones pedagógicas con ritmos folklóricos bolivianos y sacar un libro de razonamiento matemático.

Cultura

Día de la Historieta: un patrimonio cultural que sobrevive a la mercantilización

Cada 4 de septiembre, la Argentina recuerda una tradición que construyó identidad, pensamiento crítico y humor político durante más de un siglo. Mafalda, El Eternauta y Patoruzú son mucho más que personajes: son documentos de época.

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El Argentino Diario-Día de la Historia de Argentina.
De Mafalda a El Eternauta: cómo la historieta argentina construyó identidad política cuando el Estado prefería callar.

No se trata de una efeméride decorativa. El Día Nacional de la Historieta Argentina, establecido por la Ley 26.652 sancionada en octubre de 2010, recuerda el nacimiento de una forma de narrar el mundo que fue censurada, exiliada y, en algunos casos, silenciada junto con sus autores. La fecha fue elegida en homenaje al primer número de Hora Cero Semanal, publicada por Editorial Frontera el 4 de septiembre de 1957, bajo la dirección de Héctor Germán Oesterheld, hoy desaparecido, y cuya obra El Eternauta fue declarada de interés cultural por el Congreso Nacional.

Un género que fue político antes de que la política lo reconociera

La historieta argentina no surgió en el vacío. Sus antecedentes pueden rastrearse hasta las revistas de fines del siglo XIX, como Caras y Caretas, que combinaban humor gráfico y crítica social en un país que todavía procesaba su identidad. Lo que vino después no fue solo entretenimiento: fue una forma de construir ciudadanía, de poner en escena conflictos que los medios hegemónicos preferían ignorar.

Oesterheld, el más político de los guionistas argentinos, pagó ese compromiso con su vida. Militante del Ejército Revolucionario del Pueblo, fue secuestrado durante la última dictadura cívico-militar. Junto con él desaparecieron sus cuatro hijas. Su obra más célebre, El Eternauta, fue resignificada como símbolo de resistencia colectiva precisamente porque su protagonista, Juan Salvo, no es un héroe individual sino un hombre común que solo puede sobrevivir con otros.

Los cinco personajes que atravesaron generaciones

La historieta argentina produjo personajes que trascendieron el papel y se instalaron en el imaginario colectivo con una persistencia que no tiene equivalente en otros formatos culturales. Cinco de ellos encabezaron esa lista de manera recurrente a lo largo de las décadas.

Mafalda, creada por Joaquín Salvador Lavado, Quino, comenzó a publicarse en Primera Plana el 29 de septiembre de 1964. La niña de clase media porteña que preguntaba por qué el mundo era tan injusto fue traducida a más de 30 idiomas y se convirtió en uno de los personajes argentinos con mayor reconocimiento internacional. Hay algo incómodo en la Mafalda de hoy: sus preguntas sobre la paz, el hambre y la hipocresía adulta tienen la misma vigencia que hace seis décadas, lo cual dice mucho menos sobre el genio de Quino que sobre el fracaso del mundo que ella cuestionaba.

Juan Salvo, El Eternauta, dibujado por Francisco Solano López sobre el guion de Oesterheld, protagonizó la historia de una nevada mortal y una invasión extraterrestre que muchos leyeron como alegoría del imperialismo y la represión. Su traje aislante y su visor se convirtieron en imágenes emblemáticas. La serie fue adaptada recientemente en formato audiovisual y volvió a generar debate sobre la vigencia política de su lectura.

Patoruzú, el cacique tehuelche creado por Dante Quinterno, apareció en las páginas del diario Crítica y terminó siendo un fenómeno editorial de masas. Desde el Ministerio de Cultura de la Nación fue reconocido como uno de los héroes ficcionales más importantes de los argentinos. Su lectura hoy es más compleja: el personaje condensó tanto la reivindicación simbólica de lo nativo como los límites paternalistas de una mirada criolla sobre los pueblos originarios.

Inodoro Pereyra, el gaucho paria creado por Roberto Fontanarrosa en 1972 en la revista cordobesa Hortensia, y su perro filósofo Mendieta, construyeron una forma de humor que usaba el absurdo y el lunfardo para desmontar estereotipos. Fontanarrosa fue uno de los escritores más queridos de Argentina y su muerte en 2007 fue sentida como una pérdida cultural de primera magnitud.

Clemente, el personaje sin brazos ni alas creado por Caloi que debutó el 8 de marzo de 1973, pasó de personaje secundario de Bartolo el maquinista a protagonista absoluto de una tira que hizo del humor sobre la Argentina cotidiana y el fútbol su materia prima. Su recordada polémica sobre los papelitos en el Mundial de 1978 lo instaló en el imaginario popular de una manera que ningún publicista podría haber planificado.

Una tradición que resiste la lógica del mercado

En el contexto actual, donde la política cultural del gobierno de Javier Milei ha recortado en términos reales el presupuesto destinado a cultura, educación y medios públicos, la historieta argentina subsiste gracias al trabajo de artistas que mayoritariamente publican de manera independiente, con escaso apoyo estatal y en un mercado editorial debilitado por la caída del consumo. La desregulación que el oficialismo propone como solución no resuelve el problema de fondo: que la producción cultural no puede sostenerse solo con lógica de mercado, especialmente en géneros que históricamente operaron en los márgenes del sistema.

Reconocer el Día de la Historieta no es un gesto nostálgico. Es una afirmación de que la cultura popular tiene un valor que no se mide en exportaciones ni en retorno de inversión, sino en la capacidad de una sociedad para narrarse a sí misma con honestidad, con humor y, cuando es necesario, con rabia.

Puntos clave

  • El Día Nacional de la Historieta Argentina fue establecido por la Ley 26.652, sancionada en octubre de 2010, en homenaje al primer número de Hora Cero Semanal (1957).
  • Héctor Germán Oesterheld, autor de El Eternauta, fue secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar junto con sus cuatro hijas.
  • Mafalda, de Quino, fue traducida a más de 30 idiomas y es uno de los personajes argentinos con mayor reconocimiento internacional.
  • Los cinco personajes más reconocidos del género, Mafalda, El Eternauta, Patoruzú, Inodoro Pereyra y Clemente, surgieron entre 1930 y 1973.
  • En el contexto de recorte cultural del gobierno de Milei, la historieta independiente sostiene la tradición con escaso apoyo estatal y en un mercado editorial debilitado.
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