Entrevista
EXCLUSIVO | Cristina Caamaño: «La dictadura militar no se animó a tanto»
En la previa a la marcha de este 23 de abril (#23A), El Argentino entrevistó a la rectora de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo.
Por María Paula Amoure y Esteban Diotallevi
En medio del brutal ataque del gobierno de Javier Milei a la educación pública, con un notorio ensañamiento para con las universidades nacionales, a las que tildó de “espacios de adoctrinamiento”, @elargentino.ar dialogó con la Dra. Cristina Caamaño, flamante rectora de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo, quien convocó a «unirnos» para la marcha de este 23 de abril.
¿Cómo está viviendo la Universidad el desfinanciamiento del Gobierno?
Lo que ocurre con nuestra partida es indignante, ya que cuando éramos Instituto Universitario, dependía de Justicia. Y el dinero está en Justicia, porque hay un Programa, que es el Programa 38, en donde está depositado nuestro dinero. Pero Justicia requiere, siempre el circuito fue así, que el Ministerio de Educación le dé el visto bueno para poder depositarnos. Y lo que hizo, lo que hace, Educación es “cajonear” el expediente y no dar curso al depósito. Y lo que, ellos piensan es que es en contra mío, pero la realidad es que es en contra de les trabajadores y de les docentes, porque no han cobrado ni enero, ni febrero, ni marzo.
Entonces estamos en una situación muy apremiante, porque si bien esta es una lucha colectiva, que se tiene que hacer con todas las universidades nacionales adentro, ellos están recibiendo dinero que les va a alcanzar a algunos hasta mayo, a otros hasta junio, pero que también tuvieron que cortar obras, no hay becas, o sea, todos la estamos pasando mal, pero hay un ensañamiento por una cuestión ideológica de un gobierno negacionista que hace que a nosotros no nos permitan poder pagar los sueldos cuando el dinero está.
«El adoctrinamiento viene justamente de las privadas. No de las universidades nacionales que tienen cátedras libres«.
Claro, es algo puntual con la Universidad de las Madres.
Claro, nosotros abrimos la cuenta a nombre de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo, tenemos ya los recibos hechos, listos, como para apretar un botón y que todo el mundo, pueda cobrar y tener su recibo de sueldo. Sin embargo, es una decisión política de este Gobierno, evidentemente, no permitirnos pagarle al personal, a les trabajadores, que sería el personal no docente, ni al estudiante. No es así.
En octubre de 2023 se le dió rango de Universidad Nacional, luego de ser Instituto, y recientemente en uno de sus tantos anuncios Adorni comunicó que “revisarían” a cinco Universidades, ¿se formalizó el requerimiento?
Si, efectivamente sacaron un decreto, el Decreto 45/24, se supone que tienen que analizar las cinco universidades. La nuestra es una de las cinco universidades incluidas en la norma, pero no nos toca ese Decreto, porque nosotros no somos una “universidad nueva”, venimos de ser Instituto.
Primero fuimos Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, hasta el 2014, del 2000 al 2014. Luego desde 2014 al 2023 fuimos Instituto Universitario Madres de Plaza de Mayo. Y ahora, desde 2023, somos Universidad. Entonces hay una reconversión que está puesta, tanto en el día que se aprobó, los senadores, incluso los diputados, hablaron de esto, de que era una reconversión, que era un Instituto, y se le otorgaba mayor jerarquía, haciéndolo Universidad Nacional. Eso se habló en el Congreso cuando fue aprobada la Ley. Y además, la realidad, es que también desde el punto de vista, porque cuando éramos Instituto dependíamos de Justicia, como te comenté antes, y ahí también hicimos un traspaso. Osea, en el momento cuando fue, para poder cerrar el ciclo en Justicia, hicimos un traspaso de docentes, trabajadores, estudiantes, incluso de graduados. Porque si no, esos graduados no tendrían una Universidad donde remitirse. Entonces hicimos todo el traspaso, de los graduados. Con lo cual, a nosotros no tienen que revisarnos, porque ya venimos trabajando en esto desde el año 2000.
Es algo muy perverso, por lo que contas, al estar los fondos disponibles, hay un ensañamiento, porque son un faro de resistencia, y cuna de DDHH. ¿Sienten un apoyo de la ciudadanía en general, que podemos hacer desde la sociedad para seguir la lucha que nos dejó Hebe?
Esta es la única Universidad en toda Latinoamérica con orientación en Derechos Humanos. Es algo que los (al Gobierno Nacional) debe poner más nerviosos todavía. Claramente hay un ensañamiento, hace poco hubo medio una chicana de parte del subsecretario de Políticas Universitarias hacia esta universidad y después también hubo una solidaridad de parte de la CONADU que fue aplaudida, o sea, me han terminado aplaudiendo todos los rectores por esta intervención que hizo Federico Montero de la CONADU, justamente solidarizándose por esa agresión, que esa fue puntualmente hacia mí, porque fue con nombre y apellido y hacia la Universidad de las Madres, pero después hacia el resto de las universidades también, osea, el tipo (Alejandro Álvarez) es un maltratador profesional.

Bueno con nosotros más y ahí se notó, después al resto también nos dijo: «Ustedes hacen recibieron plata arbitrariamente, lo utilizan discrecionalmente», cuando hay rectores que hace muchos años (en el CIN, Consejo Interuniversitario Nacional), yo soy nueva en esto y bueno podría equivocarme en algunas cosas, no tengo la la cancha que tiene que tienen otros, que han sido rectores vicerrectores, que tienen una trayectoria académica. Yo siempre fui profesora por concurso de la UBA y después vine acá a ser también profesora, Directora de Carrera y ahora me toca ser Rectora por pedido de Hebe (De Bonafini), las Madres quisieron respetar ese deseo que tuvo Hebe. Pero hay gente también muy capacitada que fue chicaneada por este señor, que fue puesto por el Ejecutivo, no sé cuál es su gran trayectoria académica.
«Lo que implica ser funcionario, es funcionar. ¿Para quién? Para el pueblo, no para una empresa que te da guita«.
Manifiesta discriminación a la UNMA
Confirmando, el «ensañamiento», este viernes el Subsecretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Capital Humano, Alejandro Álvarez, excluyó a la Universidad Nacional de Madres, de los anuncios del incremento de los gastos de funcionamiento para las universidades del país, lo cual fue denunciado en redes por la UNMA.
Es que no hay políticas públicas. Porque no es que esta política pública que tenía el Estado no servía por alguna razón y entonces tenemos estas otras.
Es un desbaratamiento de todos los derechos adquiridos, ellos rompen, van rompiendo todos los derechos adquiridos que nos costó años, años, muchísimos años, cien años o más. La Universidad, la Educación gratuita y obligatoria en 1918, y así, después la Universidad con Perón, también para que lleguen los hijos de les trabajadores, bueno, todo eso, ellos van rompiendo absolutamente todo. Eso esta muy claro.
Respecto a las tarifas, que es de público conocimiento que muchas casas de estudios, y hasta hospitales no pueden pagarlas, ¿a ustedes ya les ha afectado?
Por el momento no, pero sí estamos abriendo nuevamente la Casa de las Madres para que sea Universidad y ahí sí nos va a tocar más de cerca. Ahí sí nos va a tocar más de cerca porque este es un edificio que no es nuestro. El otro sí, el de Hipólito Yrigoyen, frente a la plaza.
Y la Asociación Madres de Plaza de Mayo, ¿está dentro del Consejo Directivo, Consejo Académico o tienen alguna cátedra específica?
La Asociación forma parte del Consejo Directivo, tiene dos representantes. Y tiene la cátedra de Historia de Madres, es obligatoria, es transversal a todas las carreras que estamos dando. Es una materia anual, y después, todas las actividades que se pueden hacer y que están relacionadas con las Madres, por supuesto que ellas participan.


Cuál tu opinión sobre la reforma de la Ley de Educación que plantea el gobierno de Milei y sus dichos sobre el supuesto adoctrinamiento en las casas de estudio. Además de los tremendos dichos de Benegas Lynch.
Tremendo con lo que costó la educación obligatoria, ¿no? Primero la primaria, después la secundaria, que diga: «que vaya a laburar al taller», nos quiere llevar al Siglo XIX, ni siquiera al Siglo XX.
Qué te parece importante de lo que pasará en la marcha, de lo que viene, esta educación de «lucha».
Yo creo que tenemos que unirnos, todo lo que está relacionado con la Educación Superior, por supuesto, las reuniones en el CIN, cada vez son más seguidas y tenemos esta medida de fuerza, el 23 de abril. También se han realizado distintas medidas de fuerza, dimos clases públicas. La UBA también está en la misma sintonía que nosotres, y este 23 hay un paro que hacemos FATUN, CONADU, y todas las universidades con les docentes y les estudiantes. Tenemos que salir todos a defender la Educación Superior, porque es tremendo. Como lo que ocurre en el CONICET, son situaciones muy complicadas.
Por ejemplo en las reuniones del CIN, nos acusaron de adoctrinamiento, esa persecución ideológica esta plantada, y resulta que, por ejemplo, no sé, Torrendel viene de la UCA, y en la UCA vos tenes que aprender religión sí o sí. Hay una especie de adoctrinamiento, son justamente las universidades privadas que siempre tienen un sesgo o religioso o de lo que sea, que son las que te pueden «adoctrinar», desde mi punto de vista el adoctrinamiento viene justamente de las privadas. No de las universidades nacionales que tienen cátedras libres. Ahora pusieron un teléfono, para que llamen y digan. Entonces, la persecución es hacia les docentes, o por ahí, te graban diciendo malas palabras. Te graban y te dicen, ah, mirá el vocabulario. Pero ahora ya es como que eso también puede servir para perseguir a un docente.
Ante esta persecución desde el Estado por el supuesto «adoctrinamiento», ¿hay una legislación penal? ¿Es anticonstitucional?
Yo creo que es inconstitucional, pero hay que analizarlo. Hay una persecución a todo lo público, no solamente a las universidades públicas.
Quería hacer un paréntesis, y que me cuentes la experiencia de tu paso por la AFI (Agencia Federal de Inteligencia), cómo lo viviste y qué cambio pudiste hacer, estando ahí metida en un organismo siniestro que era la SIDE, ahora transformada en la AFI.
Bueno, ahí hicimos muchas cosas, hicimos muchos cambios. Lo primero que hicimos fue bancarizar al personal que cobraba en un sobre papel madera, andá a saber cuánto cobraba cada uno, porque como ahí hay gastos reservados. Bueno, al bancarizar, esta fue la primera medida donde también me querían colocar en tiritas, porque lo otro era obviamente mucho más discrecional. En cambio acá, bueno, lo bancaricé, nadie quería bancarizarse, nadie quería ir a firmar al banco, nadie quería nada de eso.
El presupuesto nuestro lo pasamos al Ministerio de Economía para que cualquiera pueda ver en qué gastaba la AFI. Los gastos reservados que eran del 99,60% los dejamos, en un 9% o otro, o sea que del 90,66% los blanqueamos. Prácticamente no había gastos reservados, salvo para algunas operaciones o compras de algún material que no se podía comentar, porque no era para que se entere todo el país. Trabajamos muy bien con todos los países, desde la CIA hasta la FCK, o sea, Estados Unidos, Rusia, pudimos trabajar con todos los países que se acercaron, pudimos hacer intercambios de información.
¿Y con qué me encontré? Bueno, me encontré con las causas que denuncié, yo venía de ser fiscal, o sea que mi expertise es denunciar, si querés, como fue el espionaje ilegal a los familiares del ARA San Juan, el espionaje ilegal también a Cristina Fernández de Kirchner, a un montón de políticos, no solamente de la oposición, sino también del macrismo. Lo del Bapro, la Gestapro, incluso con gente que en ese momento era de la AFI y de provincia de Buenos Aires. Me encontré con todas las denuncias, me encontré con los e-mails, que los presenté en la justicia de la causa de la Mesa Judicial. Todo lo que después quedó en la nada, bueno, lo presenté yo.

El tema de la Justicia y Comodoro Py, ¿qué hace falta para democratizar la justicia en la Argentina?
Bueno, no sé si elecciones para, puntualmente para los jueces, pero sí me parece que hay que poder elegir, no sé si con más cuidado, porque la realidad es que muchos de los jueces que se nombraron en ese momento eran, digamos, amigos, por llamarlo de alguna manera, después se dieron vuelta ante un cambio de Gobierno, se dan vuelta como una media. O sea que, ¿cómo podés hacer? Bueno, por ahí, el tipo te va a responder en la entrevista, te va a responder lo que vos querés escuchar, porque lo que quiere es llegar a ese cargo, y es muy difícil.
Lo que necesitamos entonces es el cambio que tiene que venir desde las facultades de Derecho, me parece, donde uno tiene que enseñar justamente lo que implica la democracia, lo que implica los DDHH, lo que implica ser funcionario, es funcionar. ¿Para quién? Para el pueblo, no para una empresa que te da guita o para ir a Lago Escondido en un avión privado. Eso no debería pasar con los jueces, ahora ser juez es entrar en el mundo del poder real. Y antes no era así. Antes el juez siempre fue muy importante, era un cargazo, digamos: es juez, juez de la Nación, era como algo muy importante. Pero había otra concepción, eso era para fallar a favor de la gente. Ahora quieren llegar a ese cargo justamente para eso, para conocer Lago Escondido, para que te presten, como tenía Nisman, un super auto, que no era de él, se lo daba una agencia. Bueno, para eso no sirve. Lo mismo, bueno, cuando hablo de juez, en realidad también estoy abarcando al Ministerio Público Fiscal.
Yo fui fiscal muchos años, me jubilé como fiscala, y ahí sí yo creo que se podría hacer por votación, un poco tomando, ya que tomamos tanto de los yanquis, ellos se tienen que presentar a elecciones, o si no, lo que hay que hacer, eso yo lo pedí siempre, mis propios compañeros fiscalas y fiscales, me querían matar, porque yo no decía, nos tienen que controlar, alguien tiene que controlarnos, de todas las causas que tenemos, ¿cómo las resolvemos? ¿Cómo puede ser que uno se quede trabajando hasta las 10 de la noche, y que otro a las 13.30 se vaya como un gran señor, o que llegue a las 11 de la mañana con el bolso que viene de jugar al tenis. ¿No tiene las mismas causas que tengo yo? ¿O cómo las resuelvo? Bueno, hay algunos que archivan todo, lo que viene se archiva, entonces no hay investigación. Alguien tiene que poder controlar eso.
Hebe llamaba a defender la educación y decía pero no nos quedemos ahí, planteémonos qué pasa que a esta Universidad, a la Universidad de Derecho, a la Universidad de Económicas, entran jóvenes rebeldes y salen abogados, funcionarios…y luego lanzó la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo.
Tal cual, vos fijate, yo acá cada vez que abro el año lectivo, yo siempre les digo, acá no se van a formar como abogados empresarios. Y eso pasa en la UBA. Y yo me doy cuenta que eso pasa en la UBA. En la UBA nadie te da bola. Todos llegan, yo llego en el subte, línea H, que ahora me dejan espectacular, y todos llegan en auto. Son hijos de, que van a hacer su labor. Después van al estudio de…, con el amigo de…, o entran a la justicia, porque, bueno…
Entonces, ahí ya hay una cosa que, por eso también cuando me vine para acá el año pasado, como Rectora Normalizadora al principio, renuncié a la UBA. Ya no tenía tantas ganas. Pero con esta responsabilidad, renuncié directo a la UBA porque me pareció que ya estaba. En cambio acá todavía hay ese ánimo de lucha, ¿no? Y eso es lo que yo digo, acá estamos para ver qué necesita el otro. Un poco también lo que decía Hebe, levantarse a la mañana y decir qué necesita el otro. Bueno, soy abogada, ¿qué le puedo dar? ¿Cómo puedo ayudar? No para exclusivamente ganar guita. Obvio que es importante, y más ahora con los aumentos de las tarifas, de todo. Pero digo, como que no puede ser que estudies exclusivamente para eso.
¿Que se puede hacer para apoyar a les trabajadores de la UNMA?
Bueno, como estamos con esta situación de que muchos trabajadores están viniendo salteado, y no cobran sus salarios y armaron esto del cafecito para tener justamente plata para los viáticos.
El cafecito vale 3.000 pesos, eso da exclusivamente para los viáticos. Y estamos ahora por hacer también un festival de milonga, ya lo vamos a poner en la página cuando esté hecho. Lo van a poner justamente, supongo que los mismos trabajadores y estudiantes, para ver de juntar fondos para ellos, porque hace tres meses que no cobran y yo estoy angustiada, no quiero ni pensar en la desesperación de les trabajadores que no tienen un mango realmente. Porque pasaron todo enero, febrero y marzo, ya estamos a mediados de abril.
Entrevista
Lorena Vega, del teatro autogestivo a la popularidad: “Siempre pensé en cambiar mi destino”
En uno de los momentos de mayor exposición de su carrera, la actriz, directora y dramaturga habla con El Argentino sobre cómo vive la popularidad, el deseo que sostuvo su recorrido y aquella certeza que apareció mucho antes: había una realidad que quería cambiar.
A Lorena Vega todavía le resulta extraño observar lo que ocurre a su alrededor. Después de más de tres décadas de trabajo, la popularidad llegó a los 50 y, por momentos, la mira casi como si le estuviera pasando a otra persona. “Me pongo en observadora de un fenómeno que pareciera que no me pasa a mí”, cuenta.
El reconocimiento la encuentra, además, en pleno movimiento. Mientras Sottovoce la lleva a compartir escenario con Adrián Suar, Carla Peterson y Fernán Mirás, su presente se reparte entre el teatro, el cine y las series. Sin embargo, asegura que no mide este momento únicamente por la exposición.
“Lo vivo con agradecimiento, lo vivo con diversión. Hay cosas que me divierten y me sorprenden”, dice. Vega encuentra una imagen más precisa para explicar qué hace con todo lo que recibe: “Se traduce un poco en impulso, en confianza, en alegría, como si me recargara cartuchos para seguir haciendo”.
Hay una distancia enorme entre esta Lorena Vega y aquella chica que, a los 17 años, empezaba a impulsar sus propios proyectos. Y, al mismo tiempo, algo permanece intacto. Cuando se le pregunta cómo imaginaba entonces a la mujer adulta que sería, la respuesta aparece por otro lado: “Creo que siempre pensé en cambiar mi destino”.
Por qué Sottovoce llegó en el momento justo para Lorena Vega
Sottovoce aparece en medio de ese presente cargado de proyectos, pero también marca para Vega una renovación. “Yo vengo haciendo muchas obras de teatro, pero la que tiene menos tiempo ya tiene cinco años. Entonces hacía muchos años que no estrenaba algo como actriz, sí como directora. Necesitaba una renovación en ese camino, de crear algo y que pase por la instancia de darlo a luz”, explica.
La obra, que se presenta de jueves a domingo en el Teatro El Nacional, reúne a dos parejas alrededor de la venta de una propiedad y una pyme familiar. Lo que podría parecer una discusión sobre cómo repartir bienes empieza a remover pertenencias, memorias, viejos argumentos y secretos.
Para Vega, esa pequeña disputa familiar permite mirar algo bastante más amplio: “Para mí es una obra que, en esos términos micro, habla de los vínculos para después hablar en términos macro de un tipo de momento social. Cómo seguir pensando nuestro futuro, quiénes lo piensan de modo individual, quiénes tienen más consideraciones colectivas. Un poco pone en juego todo eso”.
Su personaje pertenece, además, a un universo que reconoce: popular, barrial y atravesado por una idea de comunidad. La cercanía, sin embargo, no eliminaba el desafío, ya que sostiene que “el riesgo es hacer algo cliché o estereotipado”. Y agrega: “No es el camino que me interesa. Tenía el desafío de no subestimar el personaje y hacerlo por signos ya conocidos, sino encontrarle su singularidad”.
Pero las ganas de aceptar un trabajo no siempre dependen del personaje en sí mismo, según Vega. También puede ser decisivo el lenguaje que propone una obra. En Sottovoce encontró una comedia “popular, ácida y atrevida” donde, a medida que avanza el conflicto, la superficie empieza a romperse.
“Los personajes son punzantes, se van destartalando y afeando, no solo porque se empiezan a deteriorar visualmente, sino porque empiezan a aflorar muchas miserias internas, mucha mugre”, comenta la actriz a El Argentino.
“Producir con lo que se tiene”: la escuela de la autogestión
Actuar, dirigir, escribir y motorizar sus propios proyectos no es algo nuevo para Lorena Vega. Empezó a moverse entre esos distintos roles cuando todavía era adolescente. “Desde que empecé a tener inquietudes artísticas o profesionales, siempre fui parte de procesos autogestivos. Y siempre me ubiqué en roles que motorizaban mucho esos proyectos”, recuerda.
En esa trayectoria también aparece su paso por el centro cultural que funcionaba en la fábrica IMPA, en Almagro. “Muchos artistas trabajábamos ahí en el centro cultural, dando clases o haciendo espectáculos”, cuenta. Allí, crear también suponía conseguir los recursos y tejer los vínculos necesarios para sostener cada proyecto.
“La autogestión, producir con lo que se tiene, con lo que hay, buscar ayuda, generar lazos, me parece que eso es parte de nuestra cultura, y que profundamente en el teatro independiente eso sucede. Es un poco la escuela que hacés”, cuenta.
Esa lógica también atraviesa su experiencia detrás de escena. En los últimos años sumó trabajos como guionista y codirectora, aunque Vega ubica el impulso por ocupar esos lugares mucho antes de que algunas discusiones actuales tuvieran nombre: “Yo lo entiendo así desde antes de que se nombrara, como se nombra ahora con tanta claridad, el feminismo, la paridad de género o el tema de igualar los cupos. Es algo que ya estaba en mí”.
Al hablar del lugar de las mujeres detrás de cámara, esa iniciativa adquiere también una dimensión colectiva: “Las mujeres estamos con una decisión, con una claridad sobre que si no ocupamos los espacios, no los tenemos. Con muchas historias por narrar que no fueron contadas, con mucho para decir desde nuestra perspectiva, con muchas chicas formadas en los rubros técnicos, detrás de cámara”.
El deseo y la subsistencia cuando el contexto no acompaña
La autogestión podría prestarse fácilmente a un relato romántico sobre hacer lo que uno quiere pese a cualquier dificultad. Vega pone un límite antes de llegar allí.
Consultada por El Argentino sobre qué podría decirles a los jóvenes que intentan abrirse camino en el arte en un contexto adverso, primero habla de las necesidades básicas: “Me parece que es un momento súper delicado y hay necesidades y prioridades muy fuertes que tienen que ver con sostener cuestiones básicas, como la vivienda, la alimentación, tener un techo, un espacio, poder comer y poder acceder a la educación”. Y añade: “Con mucho respeto entiendo el camino que cada uno vaya decidiendo tomar en relación a cómo subsistir”.
Recién entonces aparece el deseo. “Yo creo que la clave siempre tiene que ver con el deseo, con darle espacio a lo que nos conmueve de verdad, en lo que creemos, más allá de que el contexto sea muy adverso”. No plantea una fórmula. En su propia trayectoria, deseo y posibilidad tuvieron que encontrar muchas veces la manera de convivir.
La popularidad que llegó después de décadas de trabajo
Durante años, Vega tuvo reconocimiento dentro del teatro y del circuito cultural. La llegada a públicos más amplios ocurrió después y amplió considerablemente su visibilidad.
Hoy, lejos de preguntarse por qué no sucedió antes, confiesa a El Argentino: “Estoy segura de que no era lo mismo hace 20 años atrás que ahora, porque era más joven, porque tenía otra experiencia de vida, otro recorrido, porque no era madre, y cuando sos madre las prioridades y el foco están en otro lugar”.
La actriz asegura estar “contenta de que haya sido ahora”, porque entiende que “fue cuando tenía que ser”. Pero en sus palabras hay espacio para la reflexión: “Creo que sucedió en un momento donde uno mira la vida de otra manera, comprende… Me falta, espero, mucho recorrido más, pero es cierto que hay una experiencia de vida que es distinta a los 50 que a los 25”.
Y cuando mira mucho más atrás, hacia aquella chica que todavía no sabía cómo sería su vida adulta, retoma aquella idea de “cambiar mi destino” y explica qué significaba entonces: “Me parecía que nosotros, por ser una familia humilde, teníamos como una realidad que tenía que cambiar. Y yo creo que ese horizonte sí lo tenía, que había algo que tenía que mejorar. Pero muchas veces me parecía muy difícil eso”.
No habla entonces de fama ni de popularidad. Tampoco de llegar a un lugar preciso. “Ese era el signo general: la idea de estudiar y trabajar para cambiar un poco, para modificar mi realidad. Eso sí lo tenía claro”.
Del teatro a las series: los proyectos de Vega
Además de Sottovoce, el presente de Lorena Vega se reparte entre distintos proyectos. En septiembre se estrenó Cautiva, la serie que protagoniza junto a Carolina Kopelioff y en la que interpreta a Cecilia, la madre superiora de un convento atravesado por el abuso de poder. La ficción, de seis episodios, está disponible completa en Flow.

Entre sus trabajos recientes también está Lu & Pau, la película de Nicanor Loreti que se estrenó a fines de agosto y que Vega protagoniza junto a Jazmín Stuart. A ese recorrido audiovisual se suma la tercera temporada de En el barro, prevista para 2027 y con la actriz nuevamente confirmada como “La Zurda”.
La exposición en cine y televisión no la alejó del teatro. En octubre actúa en Las cautivas y La vida extraordinaria y dirige Civilización. En diciembre, además, Imprenteros, la obra documental que creó junto a sus hermanos a partir de la historia de la imprenta familiar, tendrá nuevas funciones en el Teatro Picadero.
Lorena Vega, fuera de libreto: de Cortázar y David Lynch a una buena salsa de estofado
La actriz y directora se presta al juego rápido y revela gustos, rituales, recuerdos y alguna confesión inesperada.
Un ritual antes de salir a escena: “Me pongo en posición de loto para rezar unas oraciones que pueden venir en el momento”.
Un lugar de Buenos Aires al que siempre volvés: “A Flores, mi barrio”.
Una película que verías una y otra vez: “Con ánimo de amar y El padrino”.
Un libro que te haya marcado: “Todo Cortázar. Puede ser Historias de cronopios y de famas, Último round…”.
Un aroma que te lleve a la infancia: “Una buena salsa de estofado”.
Un pequeño lujo cotidiano que no resignarías: “Soy una persona que siempre resigna lo mío primero. No me jacto de eso: tengo un problema con eso, estoy en falta”.
¿Con quién compartirías un café?: “Hubiese amado conocer a David Lynch, hablar con él, me fascina. Pero desde que hice la campaña de Hecho en Argentina para Netflix me pasó algo con Mafalda. También me gustaría estar un rato con ella. Le preguntaría si extraña a Quino”.
Un talento oculto: “En casa dicen que soy buena para cocinar con pocos ingredientes”.
Un consejo que nunca olvidaste: “Afinar mucho la escucha con lo que siento que sucede. Me lo dieron en las clases de teatro durante mi formación inicial. Sirve para actuar, pero también para la vida”.
Lo primero que hacés cuando tenés un día completamente libre: “Probablemente aprovecho para dormir, pero no me pasa mucho”.
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