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Entrevista

“Si a Lotocki lo condenan por una muerte, es difícil que no cumpla varios años de cárcel”

Entrevista a Eva Valerga, abogada con especialidad en derechos de daños.

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Por Andrea Reyes

El fallecimiento de Silvina Luna complica más la situación judicial de Aníbal Lotocki. En ese sentido, sobre él pesan numerosas denuncias por mala praxis que fueron in crescendo aún más por estos días. En este contexto, El Argentino dialogó con la Dra. Eva Valerga, abogada con especialidad en derechos de daños, para conocer qué tan cuán frecuente son los casos de mala praxis y su opinión acerca de la situación judicial del «cirujano de los famosos».

Hay muchísimos casos, lo que más se ve es la mala praxis estética y en segundo orden la vinculada al momento de un parto, ya sea por cesárea o vaginal. Últimamente, nos está pasando que son tantos los reclamos por mala praxis estética, que la póliza médica no alcanza para cubrir las demandas y se agota el límite antes de completar el año de seguro”, explicó la Dra. Valerga.

-¿Por qué cuesta tanto demostrar mala praxis en la justicia?

-En realidad, más allá de que en la demanda se ofrecen todas las pruebas y hechos que demuestren mala praxis, la cuestión muchas veces pasa por las pericias médicas, ya que queda a criterio de los peritos, y es difícil que sean determinantes, muchas veces quedan en un ni: no te dicen que hay mala praxis abiertamente.

-¿Cree que hay cierta “protección” por parte de los peritos?

-En realidad pareciera que les cuesta, no sé si es porque son colegas o porque realmente consideran que no la hay. Entonces, para un juez es difícil sacar una sentencia donde diga “sí, hay mala praxis”, porque se basa mucho en ese informe.

-¿Qué pasa con el consentimiento informado? Por ejemplo, en el caso de Silvina Luna, Lotocki afirma que él le explicó con “claridad” el procedimiento y que ha operado “infinidad de pacientes que no tienen insuficiencia renal”.

-En la autopsia tendría que salir qué le puso, pero sí es cierto que una persona se opera, se pone implantes, y puede ser que el cuerpo lo rechace. Los cirujanos plásticos muchas veces no hacen la cantidad de estudios previos que tendrían que hacer, si lo hicieran, habría menos casos. El médico tiene que explicar cuáles son las consecuencias que pueden aparecer, más allá de que haya un caso en diez millones, tiene que decir que eso puede pasar, y después ya queda en el paciente hacerse o no la cirugía, más en este caso que son estéticas. Lo que pasa es que muchos médicos no dicen qué es el consentimiento informado; sí te cuentan lo que implica la cirugía, pero mucho más que eso no te dicen. El tema no es dar el documento para que lo firmen y ya, sino explicar claramente cuáles son los riesgos.

-Al respecto, ¿cree que los resultados de la autopsia a Luna puede ayudar a que otras víctimas sepan qué tienen en sus cuerpos?

-Sí puede ayudar para que otras víctimas sepan qué tienen en su cuerpo, ya que hay varias personas que fallecieron, pero hay que tener en cuenta, por lo menos en lo que es el Derecho Civil, que en cada caso particular hay que hacer la pericia: que uno de los pacientes tenga cierta cantidad de sustancia en su cuerpo, no significa que otro tenga lo mismo y en la misma proporción. Hay que demostrarlo, te puede ayudar como antecedente, pero no porque en este caso falleció y la autopsia diga que Silvina tenía tal cosa, mi cliente lo va a tener. Cada caso es particular.

-¿Lotocki puede llegar a ir preso?

-Si le mantienen la condena de cuatro años de prisión por “lesiones graves”, yo no creo que sea de cumplimiento efectivo, aunque como el caso tomó relevancia puede pasar que le hagan cumplir la condena. Ahora bien, ya cuando se trata de un fallecimiento la cosa cambia, la pena es mayor. Entonces, si a Lotocki lo condenan por una muerte, es mucho más difícil que no cumpla varios años en la cárcel.

Cultura

Pensar al Che para entender un siglo XXI en crisis

Con motivo del lanzamiento de un seminario a distancia, dialogamos con el profesor, ensayista y editor chileno residente en Bolivia, Javier Larraín Parada, sobre «Pensar a Ernesto Che Guevara: claves para el siglo XXI». Un seminario que dictará en el mes de octubre y que pondrá el acento en la figura de Ernesto Che Guevara y su legado, a la luz de las nuevas formas políticas que se vislumbran para este siglo XXI, que se preanuncia  peligroso para el mundo y las sociedades

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Por Alejo Brignole

A finales de la década de los años 90 el ecologista y escritor alemán Carl Amery publicó Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?: Hitler como precursor; un breve ensayo sobre su tesis de que Hitler no fue un accidente ni un error, sino un aviso de la Historia. Es decir, una figura y una doctrina que no concluyó con su desaparición. Si Amery dio en la tecla con su tesis, de la misma manera creo, tampoco pueden ser canceladas sus contrapartes, entre ellos el Che y el ideal de lucha de los pueblos. ¿Su próximo seminario qué mirada y tesis tendrá como ejes?

Consultando el programa de este curso, organizado por la Fundación Pinves y CID COMP de Bolivia, nos proponemos: “conocer, reconocer y analizar el pensamiento integral de Ernesto Che Guevara para apropiarnos de las herramientas teóricas que nos permitan interpretar la realidad social, política y económica actual del mundo, América Latina y el Caribe, y evaluar los límites, alcances y potencialidades de los procesos revolucionarios y progresistas de nuestra mayúscula América, siempre con la mirada puesta en la construcción de una revolución socialista continental y mundial”.

A partir de ahí, a través de seis sesiones, profundizaremos en su formación inicial, en la Revolución cubana, en los aportes teóricos de Che así como su pensamiento económico, internacionalista y elementos vigentes.

¿El Che fue una figura romántica aupada a un proceso revolucionario como el cubano y desde allí encarnó una leyenda latinoamericanista, o habría que verlo cómo un teórico social y político que nos señala con sus escritos y sus desempeños lo que puede venir y cómo enfrentarlo?

Lo de “figura romántica” me trajo a la memoria la carta de despedida a sus padres antes de partir rumbo al África, en 1965, donde les dice: “Muchos me dirán aventurero, y lo soy, solo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades.”

Más allá de lo anecdótico, pienso que, efectivamente, estamos en presencia de uno de los pensadores comunistas más profundos de Nuestra América, a la par de Fidel Castro, José Carlos Mariátegui y precursores con Luis Emilio Recabarren y Julio Antonio Mella.

Por sus inclinaciones intelectuales y sus cualidades de escritor, la obra guevariana es abundante y da muchas luces respecto a temas vitales para los pueblos hoy, como son: acceso al poder, transformación del poder, tránsito socialista.

El profesor e historiador chileno residente en Bolivia, Javier Larraín Parada, que acaba de publicar con enorme suceso en varios países, su libro Fidel Castro en la canción de Silvio Rodríguez.

Los escenarios sociales y las subjetividades cambiaron radicalmente desde 1965 en que murió el Che. ¿Cómo cree que enfrentaría la lucha hoy Ernesto Guevara?

A principios de este siglo, cuando emergió el Foro de Porto Alegre, recuerdo un eslogan que decía: “Otro mundo es posible”.

En las últimas dos décadas, lamentablemente, aquel mundo ha visto profundizarse la concentración de la riqueza, las desigualdades sociales, las migraciones Sur-Norte, la crisis climáticas, la ofensiva del capital contra el trabajo y últimamente la emergencia de un neofascismo, entre otros tantos fenómenos. En efecto, soy un convencido de que: “Este mundo es imposible”.

En ese contexto, de haber vivido, al Che Guevara me lo imagino en tres o cuatro escenarios. Primero, invirtiendo toda su inteligencia en buscar soluciones a los problemas de la Revolución cubana y denunciando al imperialismo yanqui; segundo, reflexionando con profundidad y despojado de cualquier prejuicio, de manera transparente, acerca de las causas de la caída de la URSS y el campo socialista, así como del reflujo de las izquierdas del continente; tercero, fomentando instancias de convergencia de las izquierdas, sin renunciar al proyecto emancipador comunista; cuarto, alentado todas las formas de acceso al poder por parte de los humildes, y nada condescendiente con los errores cometidos por dirigentes y desvíos de otro tipo.  

Los detractores del marxismo sostienen desde hace más de medio siglo que Marx caducó porque la lucha de clases está perimida. Sin embargo, ya los estructuralistas de la Escuela de Frankfurt, con Fromm, Adorno, o Franz Neumann, entre otros, nos advierten que, en tanto las condiciones objetivas que analizó Marx no cambien, el marxismo seguirá vigente. Mi pregunta es… ¿Hoy existen condiciones objetivas para algún tipo confrontación popular organizada como acto militar? ¿Hoy el Che elegiría armas convencionales o sería un hacker organizado, un ecologista radical o un líder de masas antisistema?

Es difícil prever las formas de protesta popular que habrá de aquí en adelante. Por lo pronto, hace pocos años vimos estallidos sociales en Colombia, Chile, entre otros. Y algunos movimientos de tipo armado clásico en el África, por ejemplo. Respecto al Che, lo imagino justamente denunciando la crisis medioambiental y civilizatoria –como lo hizo con insistencia en sus últimos años Fidel Castro–.  Y no dudo que agitaría banderas ya no antineoliberales, sino anticapitalista, por el socialismo.

¿A quiénes estará orientado este curso internacional?

Para todos los que se interesen por la figura de Che, por la Revolución cubana y por la historia e ideas socialistas en el continente. Para todos los que están inconformes con el sistema de dominación imperante y deben acudir al estudio de experiencias pasadas como fuente de la cual abrevar para sus acciones futuras.

En efecto, lo mismo puede resultar útil para un/a militante de izquierdas, un/a activista social, un/a joven estudiante, un/a académico/a.

Desde su perspectiva personal… ¿Hoy el Che sigue vivo, languidece, o creció de talla, considerando los derrumbes éticos y sociales que el criptofascismo vigente propone como forma de articular las relaciones sociales e internacionales?

En el Estado y la revolución Lenin escribió: “en vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para ‘consolar’ y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola.”

Con el Che, durante décadas han tratado de hacer eso -infructuosamente-, comercializándolo en todo tipo de productos, banalizándolo, o muchas veces difamándolo. Sin embargo, pienso que su trayectoria de vida fue tan rebelde y revoltosa que resulta inasible para las manipulaciones de la burguesía y su industria. 

Y ante un mundo sumamente injusto como el actual, por supuesto que la propuesta anticapitalista suya cobra vitalidad en tanto brinda esperanzas a las mayorías sociales para apirar a un mundo más justo.

Para informarse e incribirse: 

WhatsApp: +591 72556982
https://siga.cidcomp.com/oferta/site/4SU8DZ

Programación
Lunes 5/10: De Ernesto al Che: formación inicial.
Jueves 8/10: Revolución cubana: del Granma a la sierra y el llano.
Lunes 12/10: Teórico de la Revolución: el tránsito socialista.
Jueves 15/10: Pensamiento económico y hombre nuevo.
Lunes 19/10: Internacionalismo: Congo y Bolivia.
Jueves 22/10: Che para el siglo XXI.

Inicio: 05 de octubre

Inversión: BS 150 (bolivianos)
USD 20 (extranjeros/as)

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