Conectate con El Argentino

Consumo

Comenzó a regir este viernes el “dólar tarjeta” para turistas extranjeros

El procedimiento implica que los dólares con los que paguen los turistas del exterior serán cambiados a pesos a través del mercado financiero y luego le pagarán en pesos a los comercios o servicios con el tipo de cambio de dólar MEP calculado «con los bonos más líquidos».

Publicado hace

#

El-Argentino-Tarjetas de crédito

Los turistas del exterior que visiten la Argentina y hagan gastos con tarjeta podrán acceder a partir de este viernes al tipo de cambio del dólar MEP, que ayer cerró a $ 293, en lugar del minorista que lo hizo a $ 158, con el que operaban hasta ahora, de manera de facilitar sus operaciones y evitar que acudan a cambiar sus billetes por efectivo en el mercado informal.

Según informó el BCRA a través de la Comunicación “A” 7630, la medida exceptúa de la liquidación en el mercado de cambios los pagos que realicen los «no residentes mediante tarjetas de débito, crédito, compra o prepagas emitidas en el exterior».

Entre ellos están incluidos los cobros por cualquier tipo de servicio turístico en el país contratados por no residentes, incluidos los contratados a través de agencias mayoristas o minoristas de viajes y turismo del país, así como los cobros de servicios de transporte de pasajeros no residentes con destino en el país por vía terrestre, aérea o acuática.

Según explicaron fuentes oficiales, el procedimiento implica que los dólares con los que paguen los turistas serán cambiados a pesos a través del mercado financiero y luego le pagarán en pesos a los comercios o servicios con el tipo de cambio de dólar MEP calculado «con los bonos más líquidos».

«Hasta hoy se utilizaba el tipo de cambio del Banco Nación. Las tarjeteras podrán cobrar una comisión por dicha operación», explicaron las fuentes, ya que no son los bancos los que intervienen en los gastos de los extranjeros en la Argentina, sino las empresas de tarjetas.

Si bien no será obligatorio que las tarjeteras ofrezcan este servicio, las que sí lo hagan tienen la obligación liquidar los dólares a través del dólar MEP.

Esto último es un factor clave, puesto que las operaciones de dólar MEP -a diferencia de las del contado con liquidación – implican que la persona o entidad que compra esos dólares a través de la operación en el mercado bursátil luego los deposita en un banco en la Argentina, a través de su agente de bolsa.

En ese sentido, si bien el Banco Central dejará de percibir los dólares que ingresaban al país a través del mercado de cambios, sí servirán para engrosar las reservas brutas, ya que una parte de las divisas que ingresen formarán parte de los encajes de los depósitos en dólares de las cuentas de los vendedores.

Consumo

El ajuste en la mesa: el consumo de carne volvió a caer al peor nivel en 20 años

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) registró un consumo per cápita de 47,5 kilos anuales entre enero y mayo de 2026, el mínimo desde 2006. La merma del 6,1% interanual expresa el deterioro sostenido del poder adquisitivo de los hogares argentinos bajo el ajuste libertario.

Publicado hace

#

El-Argentino-Precios de cortés de la carne

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) registró entre enero y mayo de 2026 un consumo per cápita de 47,5 kilos de carne vacuna por habitante al año, el nivel más bajo desde 2006. La caída interanual del 6,1%, equivalente a 3,1 kilos menos por persona, confirma que el deterioro del poder adquisitivo de los hogares argentinos profundizó un proceso de sustitución alimentaria que ya lleva más de dos años.

La Argentina, históricamente uno de los mayores consumidores de carne vacuna del mundo, atraviesa una transformación forzada en la mesa familiar. Los datos de Ciccra correspondientes al período enero-mayo de 2026 revelan que el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 855.750 toneladas res con hueso, una contracción del 11,1% interanual. En términos absolutos, los hogares argentinos absorbieron más de 106.700 toneladas menos que en el mismo período de 2025, una diferencia que se explica no por razones culturales sino por la brutal pérdida de capacidad de compra acumulada desde diciembre de 2023.

Un récord negativo que arranca en 2006

El informe de Ciccra establece que el consumo per cápita promedio de los últimos doce meses bajó a 47,5 kilos por habitante al año, la marca más baja desde el año 2006. Se trata de un retroceso del 6,1% interanual, equivalente a 3,1 kilos menos por habitante respecto del promedio del período inmediatamente anterior. El dato no es un piso circunstancial: es la continuación de una tendencia que se aceleró con fuerza desde el inicio de la gestión libertaria.

En el primer bimestre de 2026, registros previos de la misma cámara ya habían marcado un consumo per cápita de 47,3 kilos anuales, con una caída interanual del 13,8%. La acumulación de ese deterioro a lo largo de los primeros cinco meses del año perfila un escenario de contracción estructural que supera ampliamente los episodios de caída registrados en crisis anteriores.

Menos hacienda, más exportaciones: la ecuación que vacía la góndola

Detrás de la caída del consumo opera un mecanismo de doble presión. Por un lado, la producción de carne vacuna totalizó entre enero y mayo 1,168 millones de toneladas res con hueso, lo que implicó una reducción interanual del 7,3%, equivalente a unas 91.650 toneladas menos. La causa directa fue una menor actividad de faena: en los primeros cinco meses del año se procesaron aproximadamente 4,94 millones de cabezas de ganado bovino, por debajo de los niveles del mismo período de 2025.

Por el otro lado, las exportaciones no solo no cedieron sino que crecieron. Entre enero y mayo se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas res con hueso, un volumen 5,1% superior al exportado en el mismo lapso del año anterior. Las ventas a China, principal destino histórico, cayeron un 35,8% mensual en abril, pero esa retracción fue más que compensada por el crecimiento de las colocaciones en Estados Unidos, cuyos envíos se triplicaron en la comparación interanual y llegaron a representar el 29,2% del total exportado en ese mes. En el primer cuatrimestre, los ingresos por exportaciones ascendieron a USD 1.334 millones, un incremento del 48,4% frente al mismo período de 2025.

La combinación de menor producción con mayor orientación exportadora agrava la escasez relativa en el mercado interno y presiona los precios al alza, retroalimentando el ciclo de exclusión del consumidor local.

El precio que aleja la carne de la mesa popular

El informe de Ciccra señala que, pese a que en mayo los precios de la carne vacuna aumentaron apenas un 0,1% mensual, muy por debajo de la inflación del período, la comparación interanual exhibe una realidad muy diferente: los cortes vacunos acumularon una suba del 57,9% en el último año, contra una inflación general del 33,2%. La carne vacuna se encareció, entonces, casi el doble que el nivel general de precios. Ese diferencial explica por qué la estabilidad puntual de un mes no alcanzó para revertir la tendencia de fondo.

El documento del Ciccra lo formula sin rodeos: la pérdida de poder de compra de las familias argentinas, combinada con la suba del precio relativo de la carne vacuna frente a otras proteínas, se tradujo en una contracción del 11,1% anual del consumo aparente. Las familias no dejaron de comer proteínas, sino que las sustituyeron. El pollo aumentó un 38,9% interanual y el cerdo un 23%, ambos por debajo de la evolución de la carne vacuna, lo que aceleró el desplazamiento en los hábitos de consumo.

El ajuste en el plato: contexto de un deterioro anunciado

El dato del consumo de carne no es un hecho aislado. Se inscribe en una secuencia de indicadores que, desde diciembre de 2023, dibujan el mismo patrón. El consumo masivo general registró en abril de 2026 una caída del 3,8% interanual, según datos de la consultora Scentia relevados en cobertura previa de este medio. Las ventas de combustibles cayeron por tercer mes consecutivo en el mismo período. Y la Canasta Básica Alimentaria acumuló una variación interanual del 32,8% a marzo de 2026, según el INDEC, sobre una base ya erosionada por las devaluaciones previas y los tarifazos acumulados que, en el caso del transporte, superaron el 900% desde el inicio de la gestión.

La carne vacuna, símbolo histórico de la dieta y la identidad cultural argentina, se convirtió en un termómetro preciso del deterioro social. Que su consumo haya caído a niveles que no se registraban en dos décadas no es un dato técnico: es la radiografía de un modelo que exporta lo que produce y transfiere el costo a los sectores que menos pueden pagarlo.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo