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Impuestos

ARCA intimó a más de 23.000 trabajadores por presuntas deducciones “infladas” en Ganancias

El organismo cruzó información del Formulario 572 Web con registros de facturación electrónica y detectó inconsistencias «por encima de lo habitual» en gastos de indumentaria y equipamiento laboral. Mientras el FMI presiona para ampliar la base del impuesto, el ajuste recae una vez más sobre los trabajadores.

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El fisco aprieta las deducciones de los asalariados mientras el FMI exige más recaudación y la renta financiera queda intacta.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) intimó a más de 23.000 empleados en relación de dependencia después de detectar inconsistencias «por encima de lo habitual» en las deducciones que los trabajadores cargaron en el período fiscal 2025. El foco principal recayó sobre los gastos de indumentaria y equipamiento laboral. El operativo se enmarca en un contexto político preciso: el FMI recomienda ampliar la base del Impuesto a las Ganancias y el gobierno de Javier Milei no quiere hacerlo por la vía legislativa, pero sí parece dispuesto a hacerlo por la vía recaudatoria.

ARCA realizó un cruce masivo de información sobre las declaraciones presentadas por los trabajadores de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias y detectó un nivel de irregularidades superior al de períodos anteriores. El resultado fue el envío de miles de notificaciones electrónicas a los domicilios fiscales de los contribuyentes afectados. Según confirmaron fuentes del organismo, más de 23.000 empleados en relación de dependencia recibieron intimaciones formales.

El universo auditado es amplio: unos 800.000 contribuyentes de la cuarta categoría debieron presentar la declaración de Ganancias correspondiente al período fiscal 2025 antes del 31 de marzo de 2026, a través del Formulario 572 Web (SIRADIG-Trabajador). Los casos observados representan menos del 3% de ese total, pero incluyen situaciones de montos significativamente elevados. Entre ellas, ARCA identificó deducciones por aportes a Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) que en algunos expedientes superaban los 400 millones de pesos, sin respaldo documental suficiente.

El rubro sin tope que activó las alarmas

El núcleo del operativo estuvo puesto sobre un concepto específico del formulario de declaración: los gastos de adquisición de indumentaria y equipamiento para uso exclusivo en el lugar de trabajo. A diferencia de otros ítems deducibles, este concepto no tiene un tope nominal definido, lo que lo convierte en una puerta de entrada para la subdeclaración y el abuso. Fuentes del organismo indicaron que las inconsistencias en este rubro fueron las que aparecieron «más de lo habitual» y motivaron el operativo.

La legislación es taxativa en cuanto a los requisitos para que la deducción sea procedente: la indumentaria debe ser de uso exclusivo en el ámbito laboral (uniformes, ropa de seguridad industrial, guardapolvos con identificación técnica) y su uso debe estar formalmente exigido por el Convenio Colectivo de Trabajo, el reglamento interno de la empresa o una directiva expresa del empleador. En fiscalizaciones anteriores, el organismo detectó casos en los que contribuyentes intentaron incluir vehículos particulares dentro de la categoría de indumentaria y equipamiento laboral para ampliar la deducción.

El tributarista Sebastián Domínguez explicó que el organismo analiza la información cargada por los empleados en el formulario 572 Web y las liquidaciones anuales realizadas por los empleadores sobre esa misma base. Sobre esos datos, se determina el impuesto correspondiente, se compara con las retenciones efectuadas durante el año y se establece si existe una diferencia a favor del trabajador o del fisco. Cuando la diferencia es desfavorable al fisco, se emite la intimación.

Otros conceptos bajo la lupa del fisco

Además de la indumentaria, la auditoría detectó irregularidades en otros rubros. Las deducciones por Cargas de Familia mostraron desvíos en casos donde el trabajador declaró a su cónyuge o familiares a cargo pese a que estos perciben ingresos anuales que superan el mínimo no imponible fijado por ley, o situaciones en que ambos progenitores computaron el mismo hijo por porcentajes superiores a los permitidos. También se detectaron inconsistencias en gastos automotores declarados por trabajadores que no desarrollan actividades habilitadas para ese beneficio, y en gastos educativos que no cumplen con los requisitos normativos.

En el caso de los aportes a SGR, el fisco cruza de manera directa los montos declarados por el empleado contra los balances de las propias sociedades para verificar si la inversión efectivamente se realizó. Según confirmó el propio organismo, en la presente fiscalización se encontraron 10 casos con descuentos improcedentes por hasta 400 millones de pesos en ese concepto.

El trasfondo político: el FMI pide ampliar la base y el Gobierno evade el debate

La ofensiva recaudatoria de ARCA no opera en el vacío. Se inscribe en un contexto de presión explícita del Fondo Monetario Internacional (FMI) para ampliar la base del Impuesto a las Ganancias. En su último Staff Report, el organismo multilateral recomendó al gobierno de Javier Milei incorporar al padrón a cerca del 20% de la masa laboral, una proporción similar a la vigente en 2019. El objetivo declarado del FMI es dotar de mayor sostenibilidad y equidad a los ingresos públicos. La carga de la deuda condiciona esa demanda: al cierre de 2025, la deuda de Argentina con el organismo totalizaba 57.100 millones de dólares y los vencimientos de capital e intereses para el período 2026-2030 superan los 13.400 millones de dólares solo en intereses.

El gobierno descartó formalmente ampliar la base por la vía legislativa, porque contradice el discurso de «bajar impuestos» que sostiene el presidente Milei. Sin embargo, al cierre de marzo de 2026, el universo de alcanzados por el tributo ya se ubicaba en aproximadamente 880.000 asalariados y 170.000 jubilados, cifras que el propio régimen de actualización por inflación fue construyendo sin necesidad de reforma legislativa explícita. En ese marco, una fiscalización que aprieta las deducciones disponibles opera como un mecanismo paralelo: amplía la recaudación efectiva sin tocar el umbral de entrada al impuesto, y traslada el costo del ajuste fiscal sobre los trabajadores asalariados.

El Foro Economía y Trabajo, en su documento de reforma tributaria de mayo de 2026, advirtió sobre esta lógica: el sistema impositivo argentino tiene un sesgo regresivo estructural, donde aproximadamente el 70% de la recaudación proviene de impuestos indirectos que recaen con más peso sobre los sectores de menores ingresos. Cualquier refuerzo del control sobre Ganancias de cuarta categoría sin una revisión equivalente de las rentas financieras y los dividendos profundiza esa inequidad.

Cómo regularizar: la vía del VEP y sus alternativas

Para los empleados que ya recibieron la notificación en su Domicilio Fiscal Electrónico, los especialistas tributarios señalan que el camino más recomendable es el abono de la diferencia mediante la generación de un Volante Electrónico de Pago (VEP). Esta vía permite cancelar el reclamo administrativo de forma rápida y evita que el contribuyente deba presentar una declaración jurada determinativa completa.

La alternativa, que implica reajustar de manera integral el impuesto a través de una declaración jurada, puede acarrear un perjuicio financiero adicional: el sistema de ARCA podría recalcular automáticamente la base imponible y exigir el pago de anticipos del Impuesto a las Ganancias para el período fiscal siguiente. El organismo aclaró que la medida forma parte de los protocolos habituales de revisión para promover la regularización espontánea antes de avanzar con sumarios formales.

Puntos clave

  • ARCA intimó a más de 23.000 empleados en relación de dependencia por inconsistencias en deducciones del Impuesto a las Ganancias del período fiscal 2025.
  • El rubro con mayor volumen de irregularidades fue la indumentaria y el equipamiento laboral, un concepto sin tope nominal que no requiere justificación ante el empleador.
  • El universo auditado comprende los 800.000 trabajadores que debieron presentar el Formulario 572 Web antes del 31 de marzo de 2026; los casos observados representan menos del 3% del total.
  • Se detectaron aportes a SGR sin respaldo por hasta 400 millones de pesos en casos individuales, y deducciones por cargas de familia en situaciones donde los familiares superan el mínimo no imponible.
  • El operativo se inscribe en un contexto de presión del FMI para ampliar la base de Ganancias, con la deuda argentina con el organismo rondando los 57.100 millones de dólares al cierre de 2025.

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Equilibrio fiscal ficticio: el Gobierno recorta provincias y obra pública para tapar un agujero en la recaudación de 7,4%

El gasto público primario acumuló una baja real del 2,3% en el primer semestre de 2026, según el Monitor de Gasto Primario de la consultora Analytica. Pero la ecuación fiscal enfrenta una amenaza de fondo: la recaudación tributaria cayó un 7,4% real en junio, retomando una tendencia negativa que se extiende desde mediados de 2025. El ajuste sobre provincias y obra pública sostiene el equilibrio mientras los ingresos del Estado se erosionan.

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El Argentino Diario-Toto Caputo-Javier Milei.
El Gobierno recorta provincias y obra pública para tapar un derrumbe en la recaudación de 7,4% real en junio.

El balance fiscal del primer semestre de 2026 confirmó que el Gobierno de Javier Milei sostiene el equilibrio de las cuentas públicas mediante una fórmula conocida: recortar el gasto allí donde el costo político es menor. Según el informe elaborado por la consultora Analytica sobre datos oficiales del Ministerio de Economía, el gasto primario devengado de la Administración Nacional acumuló entre enero y junio una caída real del 2,3% interanual. Pero ese número agrega una paradoja estructural que el discurso oficial omite: la única partida que creció con fuerza en el período fue la de subsidios energéticos, que trepó un 71,4% real, impulsada por el encarecimiento global de la energía y la creciente brecha entre el costo de generación eléctrica y las tarifas que pagan los usuarios.

Las provincias y la obra pública, otra vez en el fondo del ajuste

La arquitectura del recorte semestral no fue homogénea. Según Analytica, las transferencias a las provincias registraron el mayor ajuste del período: una caída acumulada del 62,1% en términos reales. Parte de ese número responde a un cambio metodológico, ya que desde este año las partidas destinadas a hospitales SAMIC dejaron de computarse dentro de esa categoría; aun con ese descuento, la reducción acumulada alcanza el 52,3%. La magnitud del recorte, en cualquiera de sus versiones, es históricamente inédita.

La obra pública no corrió mejor suerte. En el acumulado semestral registró una contracción real del 32,4%, con una caída de 74,9% solo en junio: construcciones bajaron un 78% y las transferencias de capital un 72,6%. La consultora Vectorial advirtió que el ajuste nacional sobre esas partidas está desplazando las tensiones financieras hacia las administraciones subnacionales, que en 2026 no logran compensar con recursos propios la caída de las transferencias federales. Las provincias absorben hoy parte del ajuste que el Gobierno nacional no está dispuesto a ejecutar en otras partidas.

Subsidios energéticos: el agujero que el Gobierno no controla

El principal factor de presión sobre el gasto en junio fue el salto en los subsidios energéticos. Según Analytica, el 79,5% de los subsidios energéticos otorgados durante el primer semestre correspondió a transferencias a Cammesa, la distribuidora mayorista de electricidad, que crecieron un 71,4% real. La cobertura de las tarifas sobre el costo de generación eléctrica descendió al 65,5% en mayo de 2026, frente al 70,1% registrado un año antes, lo que amplió la brecha que el Estado debe cubrir. El encarecimiento global del sector energético, vinculado al contexto geopolítico internacional, impulsó toda la cadena de costos que el Gobierno argentino debe sostener para no trasladar la suba íntegramente a los usuarios, en un escenario donde el tarifazo ya acumuló subas superiores al 500% desde diciembre de 2023. En contrapartida, los subsidios al transporte cayeron un 24% en el semestre, afectados por la baja en las transferencias al Operador Ferroviario y al fondo de infraestructura del transporte.

La seguridad social: el único amortiguador que no cayó

El gasto en seguridad social fue el componente de mayor estabilidad relativa durante el semestre. Las jubilaciones y pensiones mostraron una suba real del 1,3%, mientras que las partidas para la Asignación Universal por Hijo (AUH) y asignaciones familiares se mantuvieron prácticamente sin variación, con un incremento de apenas el 0,3%. Se trata del único bloque del gasto que no registró caídas significativas, aunque los montos reales de los haberes jubilatorios siguen muy por debajo de los niveles previos al inicio de la gestión libertaria.

La recaudación, el talón de Aquiles del modelo

Si el frente del gasto muestra señales de control relativo, el frente de los ingresos exhibe un deterioro que amenaza la sostenibilidad del esquema. La recaudación tributaria de junio totalizó $20,017 billones, con un incremento nominal del 23,7% respecto de junio de 2025. Contra una inflación interanual del 33,2%, el resultado implica una caída real del 7,4%, según estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). La cifra retomó la tendencia descendente que venía acumulando nueve meses consecutivos de retroceso, luego de una pausa en mayo impulsada por el ingreso del Impuesto a las Ganancias de empresas.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) atribuyó el resultado principalmente a la caída en los ingresos del comercio exterior. Los derechos de exportación se desplomaron un 27,8% nominal (un 45,9% real, según el IARAF), golpeados por la reducción de las alícuotas sobre los principales cultivos agroindustriales, establecida mediante los Decretos 877/2025 y 423/2026. La baja de retenciones al campo, presentada por el Gobierno como un estímulo a la producción, se traduce directamente en una pérdida de recursos para el Estado. El IVA, principal fuente de la recaudación con $6,54 billones y una suba nominal del 28,2%, también quedó por debajo de la inflación, lo que el IARAF estimó en una caída real del 4%, reflejo de un consumo que no termina de recuperarse. El Impuesto a las Ganancias sumó apenas $3,21 billones, con una suba nominal del 11,3%, afectado además por la prórroga excepcional de los vencimientos para personas humanas hacia julio de 2026.

En el acumulado de los seis primeros meses, la recaudación totalizó $109,57 billones, con un crecimiento nominal del 25,9% interanual; una cifra que, descontada la inflación, equivale a una caída real del 5,3%. Sin las retenciones, que bajaron por decisión política, el retroceso acumulado sería del 3,6%. La consultora Outlier advirtió que el deterioro sostenido de los ingresos se convirtió en la principal fuente de presión sobre el resultado fiscal, y obligó al Gobierno a mantener una gestión extremadamente austera de la caja, con mecanismos técnicos como la acumulación de deuda flotante y su posterior cancelación por debajo de la línea fiscal. La deuda flotante de la Administración Nacional alcanzó $3,9 billones al cierre del semestre, equivalente al 0,3% del PIB, parcialmente explicada por el pago estacional del medio aguinaldo.

Un equilibrio fiscal sobre bases frágiles

La consultora LCG proyectó una caída de alrededor del 7% real en la recaudación para todo 2026, lo que plantea un interrogante de fondo sobre la viabilidad del modelo. Si una caída sostenida de los ingresos obliga a profundizar aún más el ajuste del gasto para no perder el superávit, el costo recaerá inevitablemente sobre los eslabones más débiles de la cadena presupuestaria: obra pública, transferencias provinciales y programas sociales, partidas que ya registran desplomes acumulados de entre el 32% y el 62% en lo que va del año. El Gobierno apuesta a que el crecimiento económico y la formalización laboral compensen la reducción de impuestos. Pero los datos del primer semestre de 2026 muestran que esa apuesta todavía no cierra.

Puntos clave

  • El gasto público primario cayó 2,3% real en el primer semestre de 2026, según Analytica.
  • Las transferencias a provincias se desplomaron un 62,1% real en el semestre; la obra pública, un 32,4%.
  • Los subsidios energéticos crecieron un 71,4% real, impulsados por Cammesa y el encarecimiento internacional de la energía.
  • La recaudación cayó 7,4% real en junio, según el IARAF, retomando una tendencia descendente de nueve meses consecutivos.
  • La deuda flotante del Estado alcanzó $3,9 billones al cierre del semestre, equivalente al 0,3% del PIB.

Informativo: Gasto público bajó 2,3% en el primer semestre pero la recaudación cayó 7,4% real en junio.
Analítico: Equilibrio fiscal ficticio: el Gobierno recorta provincias y obra pública para tapar el agujero de los subsidios energéticos.
De Impacto: Superávit en jaque: sin recaudación y con subsidios energéticos disparados, el ajuste no tiene techo.

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