Conectate con El Argentino

Producción

Pymes alertan por la pérdida de 150 mil empleos formales: “Nos llevan a un país para pocos”

Julián Moreno, titular de APYME, advirtió que durante el primer semestre del gobierno de Javier Milei se destruyeron más de 150 mil puestos registrados. Denunció una transferencia hacia la informalidad y un modelo económico que excluye a la industria nacional.

Publicado hace

#

Fuerte caída del empleo formal y alerta por precarización

El presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Julián Moreno, alertó que en lo que va del año se perdieron más de 150 mil empleos formales en Argentina. Según afirmó en diálogo con Radio Rivadavia AM 630, “lo que estamos viendo es una transferencia brutal al trabajo precario, informal o monotributista. Vamos camino a un modelo de exclusión social”.

La advertencia de Moreno se suma a los recientes informes que muestran una caída sostenida del empleo industrial, mientras que el trabajo informal crece al ritmo del deterioro macroeconómico.

“La caída de puestos no se ve tanto en el desempleo porque lo que ocurre es una migración del trabajo registrado al informal. El operario que tenía aguinaldo y vacaciones hoy reparte con la bici, con ingresos variables y sin derechos laborales”, explicó el dirigente.

Dólar barato, costos altos y riesgo para las exportaciones

Moreno cuestionó además el diseño estructural de la política económica del gobierno libertario, que —según describió— expulsa del sistema a las pymes exportadoras:

“Es un modelo de dólar barato y costos carísimos en dólares, que nos saca de competencia en el mundo. El 11% de las que exportaban, dejaron de hacerlo. Y cuando se liberen del todo las importaciones, lo poco que queda va a estar en peligro”.

Desde APYME advierten que la desregulación del comercio exterior impacta directamente en el tejido productivo nacional, y señalan que muchas empresas que aún subsisten “están en situación crítica” por la caída de ventas internas y el encarecimiento relativo de sus insumos.

“Un país para pocos”: críticas al modelo de primarización

Sobre el rumbo general del país, Moreno fue categórico:

“Nos están llevando a un país más injusto, primarizado, donde el Estado se sostiene con lo que produce el campo, la minería o el petróleo. Pero eso no alcanza para dar trabajo a los 22 millones de trabajadores que tiene la Argentina”.

En ese sentido, remarcó que la política oficial se aleja del objetivo de desarrollo con inclusión, y en cambio consolida un esquema que excluye a amplios sectores de la población trabajadora:

“Este modelo no genera desarrollo ni empleo digno. Es un proyecto de país para pocos”.

El deterioro productivo en cifras

La situación de las pequeñas y medianas empresas viene siendo tema de preocupación en distintos sectores económicos. Desde APYME remarcan que las pymes no solo explican cerca del 70% del empleo formal privado, sino que también son actores clave en las economías regionales. El impacto del ajuste fiscal, la caída del consumo y la apertura comercial ya está provocando cierres y despidos en múltiples sectores.

Puntos destacados:

  • Según APYME, se perdieron 150 mil empleos formales en lo que va de 2025.
  • Moreno advirtió sobre el paso de trabajadores registrados a la informalidad.
  • Un 11% de las pymes exportadoras dejaron de hacerlo este año.
  • Se denuncia una política que beneficia a sectores primarios y excluye a la industria.
  • El modelo actual, advierten, “no genera desarrollo ni empleo digno”.

Economía 💲

EEUU retiró 13,4 toneladas de carne argentina de su mercado por un error administrativo, no sanitario

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ordenó el retiro de un cargamento de carne vacuna argentina distribuido antes de completar la reinspección obligatoria de importación. La Secretaría de Agricultura aclaró que no hubo fallas sanitarias ni de calidad, y que el comercio bilateral continúa con normalidad. El episodio ocurre en el marco de un salto exportador histórico: en el primer semestre de 2026, Argentina colocó más de 411.000 toneladas en el exterior y generó divisas por 2.202 millones de dólares.

Publicado hace

#

EEUU retiró carne argentina por un error administrativo del importador, no por problemas sanitarios.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dispuso el retiro obligatorio de 13,4 toneladas de carne vacuna argentina que fueron distribuidas comercialmente en los estados de Florida y Texas antes de completar uno de los controles que la legislación estadounidense exige para los productos cárnicos importados. La medida fue informada el 11 de agosto, aunque recién el 13 de agosto la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca emitió un comunicado oficial para aclarar el alcance del episodio y despejar cualquier interpretación que lo vinculara con deficiencias sanitarias del producto.

Según confirmó el organismo nacional, la decisión del USDA no estuvo relacionada con problemas de inocuidad, contaminación ni calidad de la mercadería, sino con un incumplimiento de carácter estrictamente administrativo: la carne ingresó al circuito comercial sin haber pasado por la reinspección obligatoria de importación que realiza el Food Safety and Inspection Service (FSIS) del USDA, un procedimiento que incluye verificación de documentación, etiquetado y condiciones del empaque, y que en ciertos casos puede incorporar muestreos para detectar posibles contaminantes.

El importador reconoció el error

La empresa importadora involucrada emitió una carta en la que explicó las circunstancias del incidente y reconoció que el retiro se originó en un error administrativo ocurrido en Estados Unidos, sin vinculación con el frigorífico exportador argentino ni con los controles sanitarios realizados en origen. La comunicación fue además remitida al Meat Import Council of America (MICA), entidad que nuclea a los actores del mercado importador de carnes en ese país, con el propósito de informar a sus miembros y precisar el alcance real de la medida. El Gobierno argentino subrayó que las exportaciones de carne vacuna hacia Estados Unidos continúan desarrollándose con normalidad y que el episodio no abre ningún interrogante sobre la habilitación del establecimiento exportador involucrado.

Lo que el episodio pone en evidencia, más allá de la resolución administrativa, es la complejidad operativa de un mercado que Argentina prácticamente no existía hace dos años y en el que hoy mueve volúmenes de magnitud. El incumplimiento del proceso de reinspección, sea por desconocimiento del procedimiento local o por una decisión de acelerar la distribución, revela los riesgos propios de la vertiginosa expansión exportadora hacia un destino con regulaciones sanitarias y comerciales propias, distintas a las exigidas en China o la Unión Europea.

El acuerdo Trump-Milei y el salto exportador que encarece el asado

El retiro del cargamento ocurre en un contexto que el Gobierno libertario presenta como un éxito de política exterior: la alianza con la administración de Donald Trump, que en febrero de 2026 amplió el cupo de importación de carne vacuna argentina de 20.000 a 100.000 toneladas métricas, bajo la autoridad de la sección 404 de la Ley de los Acuerdos de la Ronda Uruguay. La decisión fue firmada personalmente por Trump, quien en el documento precisó que las 80.000 toneladas adicionales se asignaban en su totalidad a la Argentina, distribuidas en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas cada uno.

La ampliación respondió a un problema interno del mercado ganadero estadounidense: el rodeo del país del Norte atraviesa un ciclo de escasez pronunciada, costos elevados y presión sobre los precios de la carne molida, que alcanzaron valores récord. En ese contexto, la carne argentina emergió como una alternativa de volumen y precio para abastecer la demanda. El resultado fue un salto exportador de proporciones históricas: según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre enero y junio de 2026 Argentina exportó 411.705 toneladas equivalentes res con hueso, un 10% más que en el mismo período de 2025, con ingresos que treparon a 2.202 millones de dólares, una suba interanual del 44,7%.

Solo en el tramo correspondiente a Estados Unidos, entre enero y junio el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) registró envíos de 55.506 toneladas, casi tres veces el volumen del mismo período de 2025, cuando habían sido 19.443 toneladas. Los ingresos por exportaciones al mercado norteamericano acumularon 448 millones de dólares en el primer semestre, un 243% más que un año antes.

Lo que el discurso oficial omite sistemáticamente en cada anuncio de récord exportador es la otra cara de la ecuación: el kilo de asado aumentó un 54% entre junio de 2025 y junio de 2026, y el cuadril lo hizo en un 53%, según datos del sector. El precio promedio de la tonelada exportada trepó un 31,5% interanual, hasta los 5.349 dólares. La dinámica es conocida: a mayor precio internacional y mayor demanda externa, mayor presión sobre el mercado interno. La carne argentina se vende cada vez más al mundo y cada vez menos al trabajador argentino, que la fue reemplazando en su mesa por el pollo y el cerdo, proteínas más accesibles en un contexto de ajuste permanente.

El consultor ganadero Víctor Tonelli resumió el fenómeno con precisión: en 2026 el valor promedio exportado llegó a 7.780 dólares por tonelada, un 29% más que en 2025 y un 78% por encima de los datos de 2024. El salto en los precios internacionales, celebrado por la cadena frigorífica y por el Gobierno como un logro de apertura comercial, es también el mecanismo por el cual la proteína más arraigada en la identidad culinaria argentina se vuelve un lujo para millones de hogares.

Un negocio en expansión con tensiones sin resolver

El episodio del retiro por parte del USDA no compromete, al menos por ahora, la continuidad del flujo exportador. Pero sí expone una tensión estructural que el entusiasmo oficial por los números récord tiende a eclipsar: el modelo de expansión exportadora que promueve el Gobierno de Milei no incluye ningún mecanismo de protección del consumo interno. No hay cupos de abastecimiento, no hay acuerdos de precios, no hay política activa de soberanía alimentaria. La Secretaría de Agricultura informa records de divisas; el INDEC registra caída en el consumo per cápita de carne vacuna. Ambas noticias conviven sin contradicción aparente en el discurso libertario, que celebra la primera y naturaliza la segunda como resultado inevitable del libre mercado.

La ampliación del cupo negociada entre Milei y Trump tampoco fue gratuita en términos políticos. Forma parte de una relación bilateral en la que Argentina ha comprometido alineamiento en foros internacionales, respaldo a posiciones de Washington en organismos multilaterales y un perfil de socio confiable para los intereses del capital norteamericano en la región. La carne argentina llega a las góndolas de Florida y Texas; en qué condiciones llega a la mesa de los trabajadores argentinos es una pregunta que la política exportadora del Gobierno prefiere no responder.

Puntos clave

  • El USDA retiró 13,4 toneladas de carne argentina en Florida y Texas por distribución previa a la reinspección obligatoria, sin fallas sanitarias ni de calidad.
  • La empresa importadora reconoció un error administrativo ocurrido en Estados Unidos, sin vinculación con el frigorífico exportador.
  • En el primer semestre de 2026, Argentina exportó 411.705 toneladas de carne vacuna por 2.202 millones de dólares, un 44,7% más que en 2025.
  • El cupo para EE.UU. se amplió de 20.000 a 100.000 toneladas por decisión de Donald Trump en febrero de 2026, en el marco de la alianza con Milei.
  • El kilo de asado aumentó un 54% interanual, mientras el consumo interno de carne vacuna cae por el ajuste sobre los ingresos de los hogares.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo