Conectate con El Argentino

Consumo

Uma y Vitamina cierran todas sus tiendas en Argentina

Las reconocidas firmas de indumentaria femenina anunciaron el fin de su presencia en el país. La incertidumbre económica y la caída del sector textil agravan la crisis.

Publicado hace

#

Lo que tenés que saber:

  • Uma y Vitamina confirmaron el cierre de todas sus boutiques en Argentina.
  • Ambas marcas comunicaron su despedida a través de redes sociales.
  • La apertura de importaciones y la caída del consumo afectan al sector textil.
  • Más de 10.000 trabajadores fueron despedidos en el último año.
  • El sector acumula 12 meses consecutivos de retracción en la actividad.

Uma y Vitamina se despiden del mercado argentino

La industria de la moda en Argentina atraviesa un momento crítico y las marcas Uma y Vitamina decidieron cerrar todas sus tiendas en el país. A través de comunicados en redes sociales, ambas firmas informaron a sus clientes que, tras años de presencia en la industria, dejarán de operar en el mercado local.

Uma, conocida por su estilo sofisticado con influencias parisinas, compartió en su cuenta de Instagram un mensaje de despedida. «Después de tantos años juntos, compartiendo momentos y experiencias inolvidables, llega el momento de despedirnos cerrando las puertas de nuestras boutiques». La firma, reconocida por sus diseños en cuero, tejidos premium y estampas exclusivas, agradeció el apoyo de sus clientas y resaltó su legado en la moda argentina.

Por su parte, Vitamina también confirmó su cierre con un mensaje similar en redes sociales. «Después de tantos años, compartiendo momentos y experiencias increíbles, hemos decidido cerrar las puertas de nuestros locales», expresó la marca, invitando a sus seguidoras a recordar sus campañas más emblemáticas.

Crisis textil y caída del consumo

Si bien las empresas no dieron detalles sobre los motivos de su salida, el difícil panorama económico en el país podría haber influido en la decisión. La apertura de importaciones, el ajuste en el consumo y la caída en las ventas afectan gravemente a la industria textil y de indumentaria.

Imagen

El sector arrastra un año completo de retroceso, lo que impactó en el empleo y la inversión. Según datos de la Fundación Pro Tejer, la mitad de las empresas del rubro redujo su plantilla laboral y más de 10.000 trabajadores perdieron sus empleos en los últimos meses. A pesar de una leve desaceleración en la caída de la actividad, la capacidad ociosa en las fábricas sigue aumentando, generando riesgo de nuevos cierres en el corto plazo.

El impacto en la industria de la moda

Uma y Vitamina fueron referentes en la indumentaria femenina durante años, marcando tendencias y consolidando su identidad en el mercado local. Sin embargo, la situación económica y la competencia de productos importados dificultaron su continuidad.

Imagen

Mientras las clientas aprovechan las últimas colecciones antes del cierre definitivo, el sector sigue en alerta ante posibles nuevas bajas en la industria de la moda argentina.

CABA

Una familia porteña necesitó $1.651.798 para superar la línea de pobreza en agosto

Un hogar porteño de cuatro integrantes necesitó $1.651.798 para superar la línea de pobreza y $2.603.556 para ingresar al sector medio. La canasta alimentaria y la canasta total volvieron a subir y dejaron al descubierto cuánto se achicó el margen de las familias.

Publicado hace

#

El ingreso mínimo para ser considerada de clase media llegó a $2.603.556. Mientras el umbral de indigencia se ubicó en $903.930.

Una familia porteña de cuatro integrantes necesitó $1.651.798 durante agosto para no quedar debajo de la línea de pobreza, mientras que debió reunir $2.603.556 para ser considerada de clase media, según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).

El dato mostró, sin maquillaje, el tamaño del esfuerzo que tuvieron que hacer los hogares para sostener una vida cotidiana cada vez más cara. El grupo familiar tomado como referencia estuvo compuesto por dos adultos y dos menores. Para no caer en la indigencia necesitó, como mínimo, $903.930.

La canasta volvió a correrle al bolsillo

La Canasta Básica Alimentaria, utilizada para fijar el umbral de indigencia, subió 1,69% en agosto. La Canasta Básica Total, que además de alimentos contempló bienes y servicios indispensables y marcó la línea de pobreza, avanzó 1,74%.

La inflación porteña también llegó al 1,7% durante el mes. Así, el ingreso familiar tuvo que correr detrás de precios que no dieron tregua, incluso en un escenario de aumentos mensuales que el Gobierno nacional presentó como una señal de estabilidad. Para las familias, la cuenta fue bastante menos amable: cada compra ocupó una porción mayor del ingreso y el margen para pagar alquiler, transporte, medicamentos o educación quedó cada vez más ajustado.

Qué significó ser pobre o de clase media

El esquema del IDECBA distinguió a los hogares según su ingreso total y su capacidad para cubrir las canastas de consumo. Quienes no alcanzaron a pagar la Canasta Básica Total quedaron debajo de la línea de pobreza. El sector medio, en cambio, comenzó en un ingreso equivalente a 1,25 veces esa canasta y se extendió hasta menos de cuatro veces su valor.

Por eso, los $2.603.556 no representaron un salario cómodo ni una garantía de bienestar. Fueron apenas el piso estadístico para que una familia tipo ingresara al sector medio porteño. La etiqueta sonó a progreso, pero la realidad del changuito y las facturas marcó otra cosa: ser de clase media empezó por alcanzar una cifra que ya se consumió buena parte del mes antes de pagar todos los gastos básicos.

Un año después, el alivio no apareció

La comparación interanual también expuso el deterioro. En agosto de 2025, la línea de pobreza para esa familia se ubicó en $1.229.444. Un año después llegó a $1.651.798. La línea de indigencia, por su parte, pasó de $660.658 a $903.930.

La diferencia no fue un número perdido en una planilla. Fue la distancia que cada hogar tuvo que cubrir con salarios, jubilaciones, changas o más horas de trabajo. Mientras los ingresos quedaron obligados a negociar con paritarias, trabajos informales o empleos cada vez más inestables, los precios siguieron marcando las condiciones. El resultado fue un bolsillo con menos aire y una clase media a la que le exigieron cada vez más para seguir llamándose como antes.

Puntos clave

  • Una familia porteña de cuatro integrantes necesitó $1.651.798 para superar la línea de pobreza en agosto.
  • El ingreso mínimo para ser considerada de clase media llegó a $2.603.556.
  • El umbral de indigencia se ubicó en $903.930.
  • La Canasta Básica Alimentaria subió 1,69% y la Canasta Básica Total aumentó 1,74% en agosto.
  • La línea de pobreza pasó de $1.229.444 en agosto de 2025 a $1.651.798 un año después.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo