Conectate con El Argentino

Consumo

Crisis: cierran 16.000 kioscos en un año y hay menos de 100.000 en todo el país

La recesión, la competencia desleal y la caída del consumo amenazan a un símbolo de la vida cotidiana argentina.

Publicado hace

#

En apenas doce meses, 16.000 kioscos bajaron sus persianas en Argentina, reduciendo el total de comercios formales a menos de 100.000 por primera vez en la historia reciente.

El dato, confirmado por la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) a partir de información oficial de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), refleja el impacto de la recesión y de cambios estructurales en el consumo.

Para Ernesto Acuña, vicepresidente de UKRA, el panorama es “desolador” y amenaza con borrar un ícono barrial:

“El kiosco es como la postal de una ciudad o un pueblo, pero están cerrando por varias razones. La principal es la recesión que se está viviendo desde hace tiempo. Se vende menos, mucho menos. No hay plata”.

Tres factores que explican la crisis

Recesión y pérdida del poder adquisitivo: ventas en caída del 40% en dos años, con descensos de hasta el 35% en bebidas durante el último verano. Competencia sin regulación: cadenas de kioscos, farmacias, supermercados y hasta verdulerías venden productos antes exclusivos de estos comercios. Costos fijos en alza: alquileres y salarios variables según ubicación, que reducen la rentabilidad.

Un ejemplo lo dio Acuña con el precio de un alfajor triple:

“Promedia los $1.500, pero en algunos lugares cuesta más por el alquiler o los empleados. La gente se pasa a segundas marcas, compra cigarrillos más baratos”.

Menos de 100.000 kioscos

Según ARCA, el número de razones sociales activas pasó de 112.000 en 2024 a 96.000 en 2025, lo que significa un retroceso del 14% en un año. Para UKRA, este derrumbe no solo es un problema comercial, sino un golpe a la economía informal que gravita alrededor de cada kiosco y a la sociabilidad barrial.

Inestabilidad y especulación

Sobre el impacto de la suba del dólar, Acuña fue categórico:

“Siempre hay especulación. En el segundo semestre se viene una disparada de precios. Esté quien esté, con cualquier color político, el dólar se dispara y los precios aumentan”.

La advertencia llega en un contexto en el que el kiosco tradicional, ese punto de encuentro para comprar un alfajor, cigarrillos o una bebida fría, parece cada vez más arrinconado por las lógicas de mercado y una economía en recesión prolongada.

Consumo

Los remedios en nuestro país triplican los precios internacionales

Un informe oficial revela que el 90% de los medicamentos de uso frecuente son más caros en Argentina que en el exterior, con un sobreprecio mediano de 3,1 a 1. Frente a India, la brecha trepa a 6,7 veces; frente a España, a 5,3 veces. Los datos surgen de un relevamiento de 17 principios activos esenciales comparados en cinco mercados internacionales.

Publicado hace

#

En nuestro país se paga, en promedio, más del triple por medicamentos de lo que abonan los ciudadanos de otros países por los mismos principios activos. Así lo revela un informe reservado que circula entre funcionariosla que analizó una canasta de 17 medicamentos de uso frecuente y comparó sus precios de venta al público en farmacias argentinas con los de Brasil, Estados Unidos, Francia, España e India. El resultado es contundente: en el 90% de las comparaciones, Argentina sale perdiendo.

Para garantizar la validez de la comparación y evitar distorsiones por diferencias en el tamaño de los envases o las concentraciones, el estudio adoptó la Dosis Diaria Definida (DDD), la unidad de medida estandarizada recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El sobreprecio mediano registrado fue de 3,1 a 1 frente al conjunto de mercados analizados.

La brecha más brutal: India y España

Las diferencias más pronunciadas se registran frente a India, donde los remedios en Argentina resultan 6,7 veces más caros. Le siguen España, con una brecha de 5,3 veces, y Francia, con 3,4 veces. Incluso frente a Estados Unidos, habitualmente identificado como un mercado de precios elevados, la brecha es de 1,8 veces, y frente a Brasil, de 1,6 veces.

Los datos ilustran con precisión el impacto sobre tres tratamientos crónicos de altísimo consumo popular, que forman parte de la canasta básica de millones de hogares argentinos.

Tres tratamientos que radiografían la crisis

La levotiroxina, utilizada para el tratamiento del hipotiroidismo, es uno de los medicamentos más prescriptos del país. En Argentina, su costo mensual asciende a US$ 19,3, frente a una mediana internacional de apenas US$ 3,1. La dosis diaria local se ubica en US$ 0,644 contra US$ 0,08 en España, US$ 0,14 en Estados Unidos y US$ 0,02 en India. La brecha frente a ese último país es de 26,2 veces.

La atorvastatina, indicada para el control del colesterol, presenta un costo mensual de US$ 43,1 en Argentina contra US$ 8 de mediana internacional. La dosis diaria local cotiza a US$ 1,437, más de cinco veces por encima de los US$ 0,267 de referencia, y más de catorce veces por encima de los US$ 0,10 que cuesta en India.

La metformina, de uso extendido para la diabetes tipo 2, tiene un costo mensual de US$ 26,1 en el país contra US$ 5,3 de mediana. La dosis diaria en farmacias argentinas se ubica en US$ 0,871, frente a US$ 0,55 en Brasil, US$ 0,28 en Estados Unidos, US$ 0,08 en España y US$ 0,07 en India.

El contexto: desregulación como respuesta oficial

Según la información oficial, el diagnóstico que surge del informe sirve de sustento a la estrategia del Gobierno nacional orientada a desregular el mercado farmacéutico, promover la importación directa por parte de las provincias e impulsar la prescripción por nombre genérico para abaratar el acceso a los tratamientos. Como experiencia concreta en ese sentido, el documento menciona la compra de medicamentos a India realizada por la provincia de Mendoza.

Sin embargo, la propuesta de desregulación genera tensiones que el informe no resuelve. La estructura de precios del mercado farmacéutico argentino combina márgenes de distribución y dispensación, patentes, poder de mercado de laboratorios concentrados y ausencia de políticas de acceso efectivas. La importación directa y la genérica son herramientas válidas, pero insuficientes si no van acompañadas de una política de medicamentos esenciales que garantice cobertura universal, advierten desde sectores del campo sanitario público.

La paradoja central que emerge del informe es que los sobreprecios más altos recaen sobre tratamientos crónicos, es decir, sobre los pacientes que más dependen del sistema y que menos pueden prescindir de su medicación. Hipotiroidismo, colesterol alto y diabetes tipo 2 son condiciones que afectan de manera desproporcionada a sectores de menores ingresos, para quienes el gasto en medicamentos representa una proporción significativa de su presupuesto mensual.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo