Conectate con El Argentino

Islas Malvinas

La bandera del Mundial llegó a Darwin: homenaje en el cementerio de Malvinas

Una docena de excombatientes y familiares de soldados caídos en 1982 viajaron a las Islas Malvinas y desplegaron en el cementerio de Darwin una réplica de la bandera que la Selección Argentina exhibió tras vencer a Inglaterra en el último Mundial. «Este para nosotros es un viaje humanitario. Es muy importante venir acá para cerrar esta historia», dijo uno de los veteranos.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Selección-Malvinas son Argentinas.
La bandera del Mundial viajó a Darwin: excombatientes reivindican Malvinas con el símbolo del triunfo sobre Inglaterra.

Más de cuatro décadas después de la guerra del Atlántico Sur, una delegación de excombatientes argentinos volvió a pisar las Islas Malvinas con una bandera que condensa dos símbolos: el dolor de 1982 y la celebración futbolera de 2026. En el cementerio de Darwin, donde descansan los restos de los soldados caídos en el conflicto con el Reino Unido, desplegaron una enseña con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» que reprodujo la forma y la tipografía de la exhibida por los jugadores de la Selección luego de la victoria sobre Inglaterra en el último Mundial de fútbol.

La delegación, integrada por miembros de distintos centros de veteranos de guerra y familiares de soldados fallecidos, también cantó el himno nacional durante el homenaje a los caídos, según recogió la agencia española EFE en un video distribuido de manera amplia.

Humanitario, no turístico

El veterano Ramón Robles definió el viaje con una precisión que no admite interpretaciones ambiguas. «Este para nosotros es un viaje humanitario. Es muy importante venir acá para cerrar esta historia», afirmó. La frase sintetizó lo que para muchos de los participantes es una deuda pendiente con sus compañeros que no regresaron y con ellos mismos: la de volver al lugar donde fueron enviados de jóvenes, muchas veces sin preparación ni equipo adecuado, a combatir por una causa que el Estado luego abandonó.

Robles también reflexionó sobre el papel del gobierno de facto de 1982 respecto a las islas y sus habitantes actuales. «Nuestro gobierno de ese momento lo que hizo fue hacerles un favor a los habitantes de las islas porque hoy son los millonarios de la zona», sostuvo.

Catorce kilos menos con un mes de servicio

Otro de los testimonios que sacudió al homenaje fue el de Eduardo Albornoz, quien recordó con crudeza las condiciones que atravesaron los conscriptos durante el conflicto. «En ese momento todos teníamos un mes de incorporados al servicio militar», señaló, y completó: «En ese tiempo todos bajamos 14 o 15 kilos». La imagen es contundente: adolescentes con apenas cuatro semanas de entrenamiento, adelgazados por el frío, el hambre y el miedo, enviados a defender un territorio que el Estado recuperó por la fuerza y perdió en pocas semanas.

La delegación también recorrió Puerto Argentino y algunos de los territorios donde se desarrollaron los combates más intensos de la guerra. El viaje concluyó el viernes, tras una semana de homenajes y recorridas por los escenarios del conflicto.

El fútbol como puente simbólico

La elección de la bandera no fue casual. La réplica de la enseña que los jugadores de la Selección desplegaron en el estadio tras eliminar a Inglaterra en el último Mundial cargó en Darwin una doble resonancia: la del triunfo deportivo sobre la misma nación con la que se libró la guerra y la de la reivindicación soberana que late detrás de cada partido entre ambas selecciones. Para los excombatientes que estuvieron presentes, esa bandera no es solo un accesorio de cancha; es la continuación de una disputa que no se resolvió en las islas en 1982 y que el tiempo no ha cerrado.

La presencia de excombatientes argentinos en las Islas Malvinas se ha vuelto más frecuente en los últimos años, impulsada en parte por la identificación de soldados cuyos restos reposaban sin nombre en el cementerio de Darwin, un proceso que avanzó gracias al trabajo conjunto del Comité Internacional de la Cruz Roja y el Equipo Argentino de Antropología Forense. Muchas familias pudieron saber por primera vez dónde descansan sus hijos, hermanos o padres. Esa certeza abrió también la posibilidad de estos viajes de duelo y cierre que, como el de esta semana, combinan el homenaje personal con la afirmación pública de la soberanía argentina sobre el archipiélago.

Lo que tenés que saber

  • Una delegación de excombatientes y familiares de caídos desplegó en el cementerio de Darwin una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», réplica de la exhibida por la Selección tras vencer a Inglaterra en el último Mundial.
  • El veterano Ramón Robles definió el viaje como «humanitario» y subrayó la importancia de «venir acá para cerrar esta historia».
  • Eduardo Albornoz recordó que los conscriptos tenían apenas un mes de incorporados al servicio militar y que bajaron entre 14 y 15 kilos durante el conflicto.
  • La delegación también cantó el himno nacional durante el homenaje y recorrió Puerto Argentino y otros escenarios de los combates de 1982.
  • El viaje concluyó el viernes tras una semana de recorridas y homenajes en el archipiélago.

Islas Malvinas

Milei lleva al Congreso una ley de soberanía de alto voltaje: 20 años de cárcel por explotar Malvinas

El Poder Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados un proyecto que endurece las penas por la explotación no autorizada de recursos naturales en las Islas Malvinas y crea un Consejo de Seguridad Nacional presidido por Javier Milei. La iniciativa extiende la prohibición a todos los recursos, no solo a los hidrocarburos, y llega al Congreso en un contexto en que el Gobierno negocia en paralelo con el Reino Unido sin pasar por el Parlamento.

Publicado hace

#

el-argentino-diario-malvinas
Soberanía de papel: Milei tipifica delitos por Malvinas mientras negocia con Londres a espaldas del Congreso.

Hasta 20 años de prisión para quienes exploten recursos naturales en las Islas Malvinas sin autorización argentina. Esa es la pena máxima que contempla el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que el Gobierno de Javier Milei envió a la Cámara de Diputados, en una iniciativa que reformula en profundidad la institucionalidad de la defensa nacional y amplía herramientas estatales para responder a amenazas externas.

La iniciativa reemplaza la vigente Ley 26.659 y extiende las prohibiciones más allá de los hidrocarburos: desde ahora abarcará cualquier aprovechamiento no autorizado de recursos naturales renovables y no renovables en las Malvinas, sus espacios marítimos e insulares y la Plataforma Continental Argentina. Las sanciones podrán alcanzar también a proveedores, socios, accionistas y controlantes de las empresas involucradas, que quedarán inhabilitadas para operar en el país, perderán beneficios impositivos y verán rescindidos sus contratos con el Estado.

Un Consejo de Seguridad Nacional bajo la órbita presidencial

El proyecto crea un Consejo de Seguridad Nacional encabezado por el Presidente e integrado en forma permanente por el jefe de Gabinete, los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Economía, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y la Secretaría Legal y Técnica. Ese organismo tendrá a su cargo la coordinación estratégica en materia diplomática, económica, militar, jurídica, cibernética y de inteligencia, y también intervendrá en la protección de infraestructuras críticas.

La concentración de poder que supone ese Consejo no es un detalle menor: en manos del Ejecutivo quedará la facultad de disponer medidas urgentes ante lo que se califique como amenaza grave e inminente de un Estado o actor extranjero. Entre esas medidas se cuentan la restricción de operaciones cambiarias y financieras, el bloqueo temporal de fondos y activos, la suspensión de autorizaciones, la restricción de importaciones y exportaciones y la elevación transitoria de aranceles aduaneros. Las decisiones deberán ser fundadas y tener plazo determinado, pero la discrecionalidad del Ejecutivo en su aplicación queda sujeta, por ahora, solo a esas formalidades.

Fuerza letal en el espacio aéreo y marítimo

La iniciativa modifica también la Ley de Defensa Nacional e incorpora un protocolo para el uso de la fuerza en el espacio aéreo y marítimo argentino. Ante aeronaves consideradas hostiles, la secuencia prevista escala desde la identificación y advertencia hasta la demostración de fuerza y, como último recurso, el uso de la fuerza por orden expresa del Presidente, quien podrá delegar esa facultad en el ministro de Defensa. Para buques, las medidas incluyen persecución, inspección, disparos de advertencia e inutilización; el hundimiento será la excepción, requerirá autorización presidencial y estará expresamente prohibido como sanción contra un buque civil o simplemente para impedir su fuga.

Influencia extranjera en la política: nuevos delitos y restricciones

El proyecto incorpora una batería de restricciones contra la injerencia extranjera en la política interna. Se prohibirán los aportes de personas extranjeras sin residencia permanente y de personas jurídicas extranjeras a partidos y campañas electorales. Se tipificarán nuevos delitos: revelar secretos a Estados o servicios de inteligencia extranjeros, colaborar con operaciones clandestinas de inteligencia y realizar, con financiamiento externo, acciones destinadas a alterar procesos electorales o manipular la opinión pública mediante campañas coordinadas de desinformación masiva. También se penalizará promover o financiar actos de violencia o sabotaje.

La norma completa el esquema con la incorporación por ley del Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), que contempla la inmovilización de bienes y la prohibición de operaciones económicas con los inscriptos, y con una redefinición de la Defensa Nacional que ahora abarca tanto amenazas externas estatales como no estatales.

El contexto que el proyecto no puede ignorar

La iniciativa llega al Congreso en un momento en que el propio Gobierno de Milei mantiene canales de negociación con el Reino Unido sobre el estatus de las islas, sin que el Parlamento haya intervenido en esas tratativas. Esa tensión entre el endurecimiento punitivo que propone la ley y la gestión diplomática paralela que conduce el Ejecutivo es la contradicción central que deberán debatir los legisladores: se pueden endurecer las penas por explotación no autorizada de recursos, mientras al mismo tiempo se negocia bilateralmente sin mandato parlamentario explícito. La soberanía, en el discurso libertario, parece tener más fuerza como herramienta legislativa que como principio de política exterior.

El proyecto también eleva al rango de ley el RePET, registro que hasta ahora funcionaba sin ese respaldo normativo. Y completa el cuadro con nuevas figuras penales vinculadas al espionaje y la desinformación, en un gobierno que ha acusado reiteradamente a periodistas y opositores de operar para «el enemigo» sin presentar pruebas concretas.

Lo que tenés que saber

  • El proyecto reemplaza la Ley 26.659 y extiende la prohibición a todos los recursos naturales en Malvinas, no solo a los hidrocarburos; las penas alcanzan hasta 20 años de prisión.
  • Se crea un Consejo de Seguridad Nacional presidido por Milei, con facultades para restringir operaciones financieras y cambiarias ante amenazas externas.
  • Las empresas sancionadas quedarán impedidas de operar en Argentina y perderán contratos y beneficios estatales; habrá un registro público de infractores.
  • El proyecto incorpora nuevos delitos vinculados al espionaje, la colaboración con inteligencias extranjeras y la desinformación electoral financiada desde el exterior.
  • La iniciativa llega al Congreso mientras el Ejecutivo mantiene negociaciones bilaterales con el Reino Unido sobre Malvinas sin pasar por el Parlamento.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo