Conectate con El Argentino

Consumo

El consumo de lácteos cayó en diciembre y 2025 cerró lejos de recuperar lo perdido en 2024

El sector lácteo cerró diciembre con una nueva caída mensual en las ventas. Aunque 2025 mostró un leve repunte respecto del desplome de 2024, el consumo sigue por debajo de los niveles previos a la asunción de Javier Milei. Las familias priorizan precio sobre calidad en un contexto de poder adquisitivo deteriorado.

Publicado hace

#

★ El mercado de lácteos volvió a exhibir señales de fragilidad en el cierre de 2025. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas totales de productos lácteos cayeron 0,4% en volumen durante diciembre respecto de noviembre, mientras que al medirlas en litros de leche equivalente crecieron 8,9%, un incremento que refleja cambios en la composición del consumo más que una mejora real.

En la comparación interanual, las ventas de diciembre registraron una baja del 1,1% en volumen de productos frente al mismo mes de 2024, aunque los litros de leche equivalente aumentaron 5,8%. Los números confirman una tendencia: el consumo sigue condicionado por los ingresos reales y las familias ajustan sus compras hacia opciones más económicas.

Un repunte insuficiente en el balance anual

El acumulado de 2025 mostró un aumento del 5,2% en volumen y del 6,4% en litros de leche equivalente respecto del año anterior. Sin embargo, este dato debe leerse sobre una base de comparación deprimida: durante 2024, el consumo de lácteos había caído cerca del 9%, según los registros del OCLA.

Esto significa que, pese a la mejora parcial, el consumo de lácteos todavía está aproximadamente 2,6 puntos porcentuales por debajo de los niveles previos a diciembre de 2023, antes de la asunción del gobierno de Milei.

Desempeño dispar según categorías

Los datos del OCLA muestran comportamientos diferenciados por tipo de producto:

Quesos: fue el segmento con mejor desempeño, impulsado por productos commodity como cremosos, barras y duros frescos, que concentraron el mayor volumen de ventas.

Leches fluidas: continúan una tendencia descendente de largo plazo, perdiendo participación en el consumo total.

Leches no refrigeradas: mantienen su avance frente a las refrigeradas, aunque en 2024 se había observado una leve reversión de esta dinámica.

Leches saborizadas y chocolatadas: tras un desplome del 34,8% en 2024, lograron recuperar un 22,9% en 2025, pero aún están lejos de los volúmenes históricos.

Yogures, postres y flanes: mostraron una recuperación parcial, aunque siguen siendo productos muy sensibles a las variaciones de precios.

Promociones agresivas para sostener volumen

Uno de los rasgos más relevantes del cierre de 2025 fue que el crecimiento del volumen vendido se logró mediante un fuerte sacrificio de márgenes. Las empresas del sector recurrieron a promociones, ofertas y descuentos para sostener las ventas, con situaciones donde primeras marcas se ofrecieron a precios inferiores a segundas marcas.

El consumo se volcó hacia productos fraccionados, compras al peso y opciones más económicas. Paralelamente, crecieron las ventas de sustitutos como margarinas y bebidas con contenido lácteo reducido, alternativas de menor precio que ganan terreno en la canasta de los hogares.

Consumo atado al deterioro de los ingresos

La evolución del mercado lácteo durante 2025 refleja una dinámica más amplia: sin una mejora sostenida del poder adquisitivo, el consumo de alimentos básicos sigue siendo una variable de ajuste en los presupuestos familiares.

Con precios altos, inflación persistente y salarios que no recuperan terreno, la leche y los productos lácteos —históricamente considerados de consumo masivo— se comprimen en las góndolas. El rebote parcial del año pasado no alcanzó para revertir la caída estructural que comenzó en 2024, y el cierre de diciembre dejó en evidencia que cualquier recuperación seguirá siendo frágil mientras no mejoren los ingresos reales de la población.

Puntos clave:

• Las ventas de lácteos cayeron 0,4% en volumen durante diciembre de 2025 respecto de noviembre, según datos del OCLA

• El consumo acumulado de 2025 creció 5,2% respecto de 2024, pero sigue 2,6 puntos por debajo de los niveles de fines de 2023

• Los quesos fueron el segmento con mejor desempeño, mientras que leches fluidas continúan su tendencia descendente de largo plazo

• El repunte del volumen vendido se explica por promociones agresivas y sacrificio de márgenes, no por mejora del poder adquisitivo

• Las familias priorizan opciones económicas y productos fraccionados, ajustando el consumo de lácteos por presión presupuestaria

Consumo

La confianza del consumidor cayó 6,78% en CABA y 4,07% entre los hogares de mayores ingresos

El Índice de Confianza del Consumidor elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella subió 2,4% en septiembre y llegó a 41,18 puntos, pero el dato promedio esconde una fractura que el relato oficial prefiere ignorar: en la Ciudad de Buenos Aires cayó 6,78% mensual, y entre los hogares de ingresos altos retrocedió 4,07%. La mejora la traccionaron el Interior del país y, paradójicamente, los sectores de menores ingresos, que aún no sienten haber recuperado lo perdido.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Góndolas-Supermercados.
El ICC de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 6,78% en CABA y 4,07% entre los hogares de mayores ingresos.

Mientras el Gobierno de Javier Milei celebra la desaceleración de la inflación como prueba de que el modelo funciona, el termómetro del consumo marca una temperatura que no cierra con el discurso oficial. En septiembre, la confianza del consumidor subió en el promedio nacional, pero cayó en la Ciudad de Buenos Aires y entre los hogares de mayores ingresos, que son los sectores que deberían haber sido los primeros beneficiados por el ajuste fiscal y la estabilización cambiaria.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella se ubicó en 41,18 puntos en septiembre de 2026, con una suba mensual de 2,37% respecto de agosto y un avance de 3,44% interanual. El relevamiento fue realizado entre el 1 y el 9 de septiembre sobre una muestra de 1.000 casos de población adulta de grandes centros urbanos, con un margen de error de +/-3,5%, y ejecutado por Poliarquía Consultores.

CABA y los más ricos, al margen de la recuperación

Lejos de un rebote uniforme, los datos desagregados revelan un mapa fragmentado. El Interior del país fue el motor de la mejora, con una suba mensual de 5,23% que lo dejó como la región con mayor nivel de confianza: 46,11 puntos. El Gran Buenos Aires también avanzó, 3,33% en el mes. Pero la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró una caída de 6,78% mensual y acumula una baja interanual de 8,53%, con apenas 37,16 puntos, el registro más bajo de las tres regiones relevadas.

La fractura también es visible por nivel socioeconómico. Entre los hogares de ingresos bajos, el ICC trepó 12,33% en el mes y quedó 4,82% por encima del nivel de septiembre de 2025. Entre los hogares de ingresos altos, en cambio, retrocedió 4,07% mensual, aunque todavía se ubicó 2,24% por encima del registro de un año atrás. El resultado final invierte la lógica esperada: la confianza de los hogares de menores ingresos (41,29 puntos) superó levemente a la de los hogares de mayores ingresos (40,95 puntos).

La explicación de esa inversión está en la percepción sobre la situación personal. Entre los hogares de menores ingresos, ese componente trepó 21,73% mensual, mientras que la evaluación de la situación macroeconómica subió 13,40%. Entre los hogares de mayores ingresos, la situación macro cayó 8,89% y la disposición a comprar bienes durables e inmuebles retrocedió 7%.

La situación personal mejora, la economía no convence

Al desagregar el índice por componentes, el de Situación Personal fue el de mejor desempeño del mes, con una suba de 11,33% que lo llevó a 43,04 puntos. Los otros dos componentes, en cambio, tuvieron un comportamiento opuesto: la Situación Macroeconómica cayó 0,75% y el de Bienes Durables e Inmuebles retrocedió 3,42%.

El deterioro de la percepción macroeconómica se concentró especialmente en el corto plazo: la perspectiva económica a un año cayó 3,2% mensual y quedó 6,2% por debajo de septiembre de 2025. A tres años, en cambio, la expectativa mejoró 1% mensual y avanzó 2,4% interanual. En CABA, ese deterioro fue todavía más pronunciado: la evaluación de la situación macroeconómica cayó 9,7% mensual, con un retroceso de 7,2% en las expectativas de corto plazo y de 11,2% en las de largo plazo.

Menos ganas de comprar electrodomésticos, autos y casas

La predisposición a realizar compras importantes también retrocedió. A nivel nacional, el componente de Bienes Durables e Inmuebles descendió 3,4% mensual: la disposición a comprar electrodomésticos cayó 4,4%, mientras que la correspondiente a automóviles y viviendas retrocedió 2%.

CABA volvió a mostrar el peor desempeño en este rubro: el indicador de bienes durables e inmuebles cayó 16,8% en el mes, con una baja de 21,9% en electrodomésticos y de 8% en automóviles y casas. En el Interior, en cambio, el componente general avanzó 4,7% y la predisposición a comprar autos y viviendas mejoró 7,2%.

Pese a la baja mensual, el indicador nacional de bienes durables e inmuebles se mantiene 13,68% por encima de septiembre de 2025, con un crecimiento interanual de 23,45% en el componente de automóviles y casas. Se trata, sin embargo, de una comparación con un piso muy bajo: el año pasado, la caída del consumo había sido de una magnitud que dificulta cualquier lectura lineal de la recuperación.

Lejos del pico de enero de 2025

Más allá del rebote puntual de septiembre, el informe de la Universidad Di Tella deja en claro que la confianza del consumidor está lejos de los niveles que el propio ciclo de Milei alcanzó en su mejor momento. El pico del ICC durante la gestión libertaria se registró en enero de 2025, cuando llegó a 47,38 puntos. Desde entonces, el índice acumula una caída de 13,09%.

La comparación con el piso de enero de 2024, cuando el índice había tocado 35,60 puntos en medio del shock devaluatorio y los primeros megadecretos, muestra una recuperación de 15,67%. Pero ese dato debe leerse con cuidado: el propio piso de 2024 era el resultado de la crisis que el gobierno de Milei generó con sus primeras medidas, por lo que la comparación no es un indicador de bienestar, sino de rebote desde el fondo del pozo.

Las Expectativas Futuras subieron 3,80% en septiembre, mientras que las Condiciones Presentes avanzaron apenas 0,33%. En la comparación interanual, las condiciones presentes están 9,42% por encima de septiembre de 2025, mientras que las expectativas futuras retrocedieron 0,24%. El cuadro que emerge es el de una sociedad que percibe cierta mejora en su situación inmediata pero mantiene serias dudas sobre el rumbo económico del país a corto y mediano plazo, en particular en los sectores que siguieron de cerca los números del ajuste y sus consecuencias.

Lo que tenés que saber

  • subió 2,37% en septiembre de 2026 y se ubicó en 41,18 puntos, pero cayó 6,78% en CABA y 4,07% entre los hogares de mayores ingresos.
  • El Interior del país fue el motor de la mejora, con una suba mensual de 5,23% y el registro más alto: 46,11 puntos.
  • Los hogares de menores ingresos traccionaron la mejora con un alza de 12,33% mensual, y su nivel de confianza superó por primera vez al de los hogares de mayores ingresos.
  • La percepción sobre la situación macroeconómica a un año cayó 3,2% y se ubica 6,2% por debajo de septiembre de 2025.
  • El índice acumula una caída de 13,09% desde el pico de enero de 2025, cuando alcanzó 47,38 puntos bajo el actual gobierno.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo