Conectate con El Argentino

Consumo

«Precios Justos»: el plan de Tombolini que abarcará 2000 productos

La Secretaria labró este fin de semana 387 actas, incluyendo 250 por incumplimientos de Precios Cuidados y 105 por Ahora 12.

Publicado hace

#

El secretario de Comercio, Matías Tombolini, adelantó hoy que el futuro programa «Precios Justos» abarcará entre 1.500 y 2.000 productos que contarán con el precio impreso en sus envases; y que la iniciativa de 30 cuotas para la compra de electrodomésticos que prepara el Gobierno tendrá una tasa “en el orden del 48%”.

Estamos trabajando. La idea es avanzar durante el mes de noviembre con esta iniciativa”, dijo el funcionario en declaraciones radiales.

El programa, anunciado el domingo pasado por el ministro de Economía, Sergio Massa, incluirá la obligación de las empresas de colocar el precio final en el paquete del producto.Esto, según el secretario, buscará “construir previsibilidad en la góndola”.

La iniciativa comprenderá a las “20 o 30 grandes compañías formadoras de precios que representan el 65% del consumo masivo”, y la expectativa del Gobierno es que “tenga una duración de 90 a 120 días”.

“La velocidad de acumulación de las empresas, en términos de sus ganancias, ha ido muy por encima de la evolución de los salarios. Es esa ganancia diferencial la que permite también generar las condiciones para aspirar a este programa”, remarcó Tombolini.

Asimismo, señaló que el Gobierno ahora se encuentra “intentando abordar” diversas “cuestiones de carácter operativo” que presenta el programa para su puesta en marcha.

Será en etapas porque hay productos de alta rotación donde ahí será más fácil avanzar con el precio en el ´packaging´, mientras que aquellos otros con rotación menor y más ´stockeados´ en los supermercados tal vez tengan una llegada en alguna semana posterior”, sostuvo el funcionario.

Otro programa en el cual se encuentra trabajando la Secretaría de Comercio buscará financiar en 30 cuotas fijas la compra de televisores, aparatos de aire acondicionado de mayor eficiencia energética y teléfonos celulares, en el marco de un acuerdo con fabricantes, cadenas de retail y supermercados.

La tasa de interés –anticipó Tombolini- “estará en el orden del 48%”, lo cual será “35 puntos por debajo de lo que pagan los bancos por el plazo fijo”.“Fue una discusión bastante fuerte con el sector financiero para recuperar las 30 cuotas”, señaló, y agregó: “Fue una indicación del ministro (Massa) de dar esta pelea fuerte para recuperar una gran cantidad de cuotas que permite bajar el monto de cada uno”.

Hasta febrero de este año Ahora 12 incluía el plazo de financiamiento en 30 cuotas, pero en esa renovación esta opción se suprimió y se mantuvieron los planes de 3, 6, 12, 18 y 24 cuotas, lo cual se adjudicó en su momento al bajo uso de esa modalidad de cuotas.

El nuevo programa incluirá a la venta online como también a los locales con sede física. Por otra parte, Tombolini recalcó que, tras la renovación de Precios Cuidados el último 7 de octubre, la Secretaría reforzó “los controles y la fiscalización” con unas “cien salidas diarias”.

Detalló que este último fin de semana se labraron 387 actas, incluyendo 250 por incumplimientos de Precios Cuidados y 105 por Ahora 12.

Asimismo, indicó que el acuerdo de precios firmado a fines de septiembre con el sector textil tuvo, hasta el momento, “un cumplimiento bastante positivo”.

Consumo

El sueldo que no alcanza: la brecha entre inflación y salarios destruye el consumo de las familias argentinas

Los datos cruzados del INDEC y del Ministerio de Capital Humano revelan que los salarios perdieron terreno frente a los precios tanto en marzo como en el primer trimestre del año. La brecha acumula presión sobre las familias trabajadoras en un contexto de tarifas disparadas y canasta básica que no cede.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Billeteras, Consumo, Salario.

Salarios contra inflación: el poder adquisitivo sigue cayendo y el consumo interno se resiente

★ En marzo de 2026, la inflación registrada por el INDEC fue del 3,4%, mientras que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que publica el Ministerio de Capital Humano a través de la Secretaría de Trabajo, creció apenas un 2,4%. La diferencia, de un punto porcentual, puede parecer menor en términos abstractos, pero se convierte en un deterioro concreto y mensurable para los hogares que dependen de un salario para subsistir.

La tendencia se sostiene al ampliar el horizonte temporal. En el primer trimestre de 2026, la inflación acumulada alcanzó el 9,4%, en tanto que los salarios medidos por el RIPTE avanzaron un 8,6%. Eso significa que, incluso en el período en que el Gobierno anuncia una desaceleración inflacionaria, los ingresos de los trabajadores no logran seguir el ritmo de los precios.

Un deterioro que se acumula sobre otro deterioro

El dato de marzo no emerge en el vacío. Se monta sobre una base salarial ya diezmada por años de ajuste. Desde el inicio de la gestión libertaria de Javier Milei en diciembre de 2023, el esquema de tarifas y precios relativos golpeó con dureza desproporcionada a los sectores de ingresos fijos. Según datos del IIEP (UBA-CONICET), los servicios y el transporte público acumularon subas que superaron el 525% desde entonces, con el transporte liderando la escalada con un incremento cercano al 912%.

En ese marco, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró en marzo de 2026 una variación interanual del 32,8% y la Canasta Básica Total (CBT) del 30,4%, de acuerdo a datos del propio INDEC. Estas cifras confirman que el alimento sigue siendo el campo donde más se siente la erosión del salario real, aun cuando el índice mensual dé señales de moderación.

El «sueldo disponible» y el efecto sobre el consumo

Más allá del RIPTE, el impacto real sobre las familias se mide en lo que los economistas denominan «salario disponible»: lo que efectivamente queda en el bolsillo luego de cubrir las obligaciones básicas como alquiler, servicios, transporte y alimentación. En la medida en que esas obligaciones fijas crecen más rápido que los ingresos, el margen para el consumo de otros bienes se contrae.

Este es el mecanismo que explica la debilidad del consumo interno. Cuando las familias deben destinar una porción creciente de sus ingresos a gastos no postergables, el gasto en indumentaria, electrodomésticos, esparcimiento y otros rubros se retrae. Ese retroceso se traslada a la cadena productiva, deprimiendo la actividad industrial y comercial y generando un círculo de contracción que las cifras macroeconómicas oficiales tienden a subvalorar.

La discusión sobre el indicador

El Gobierno nacional cuestiona la representatividad del RIPTE como indicador de la evolución salarial, aduciendo limitaciones en su composición. El índice tiene características metodológicas específicas: considera únicamente los puestos de trabajo con una antigüedad mínima de 13 meses, incluye tanto al sector privado como al público nacional, provincial y municipal (solo para las cajas previsionales transferidas al SIPA), y contabiliza exclusivamente los componentes remunerativos hasta el tope imponible para aportes al sistema de seguridad social.

Estas restricciones son reales y deben tenerse en cuenta al interpretar el indicador. Sin embargo, la propia existencia de estas discusiones metodológicas no cancela la tendencia que los datos revelan, y que otros indicadores como el Índice de Salarios del INDEC o los convenios colectivos homologados refuerzan consistentemente: los ingresos de los trabajadores retroceden frente a los precios.

Estanflación como escenario de fondo

Los datos de abril de 2026 agregan otro elemento al diagnóstico. Consultoras como Eco Go y Equilibria proyectaron una desaceleración de la inflación hacia el 2,5% mensual, pero los combustibles presionaron con subas del 10,4%, generando una inercia que neutraliza cualquier alivio puntual en los alimentos. Esta dinámica configura un escenario de estanflación persistente: economía que no crece, precios que no ceden lo suficiente y salarios que no alcanzan.

El panorama es especialmente crítico en un contexto de deuda externa con el FMI que condiciona la política fiscal. El ajuste del gasto público comprometido con el organismo, que en el primer trimestre de 2026 implicó una caída adicional del 5,1% interanual en el gasto primario, reduce la capacidad del Estado de compensar la caída del poder adquisitivo mediante transferencias sociales, jubilaciones actualizadas o políticas de ingresos.

Puntos clave:

– En marzo de 2026, la inflación (3,4%) superó al crecimiento del RIPTE (2,4%), según datos del INDEC y del Ministerio de Capital Humano.
– En el primer trimestre, la brecha se mantuvo: 9,4% de inflación acumulada frente a 8,6% de suba salarial.
– La Canasta Básica Alimentaria registró una variación interanual del 32,8% en marzo de 2026.
– Los servicios y el transporte público acumulan aumentos superiores al 525% desde diciembre de 2023.
– El ajuste del gasto primario cayó un 5,1% adicional en el primer trimestre de 2026, agravando la pérdida de ingresos disponibles.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo