Consumo
La yerba mate exporta más, pero el productor queda al borde del colapso
El resultado ya se expresa en medidas extremas: el sector anunció la “no cosecha” de la zafra de verano como forma de protesta.
Mientras el consumo interno muestra una leve recuperación y las exportaciones alcanzan niveles récord, los pequeños productores yerbateros atraviesan una de las peores crisis de los últimos años. Precios a la baja, desregulación, pagos diferidos y cheques rechazados empujan al sector a producir a pérdida y amenazan la continuidad de la actividad.
Producción en baja tras un año récord
Luego de una cosecha histórica en 2024, el sector yerbatero mostró en 2025 un fuerte retroceso. Entre enero y diciembre se procesaron 889,3 millones de kilos de hoja verde, lo que implicó una caída interanual del 9,9%. Si bien el volumen sigue siendo elevado en términos históricos, la retracción no responde únicamente a factores sanitarios, como la enfermedad del rulo, sino fundamentalmente a la pérdida de rentabilidad de los productores.
La producción continúa concentrándose en Misiones y Corrientes, aunque con un dato clave: mientras Misiones explica más del 80% de la hoja verde ingresada, Corrientes concentra el procesamiento industrial en apenas seis empresas, profundizando una estructura altamente desigual.
Consumo interno: leve repunte, pero lejos del nivel previo
En 2025 el consumo interno de yerba mate creció 3,1% interanual, impulsado por una desaceleración en la caída del poder adquisitivo de los salarios. Sin embargo, el dato no alcanza para revertir la tendencia de fondo: el consumo acumulado sigue 6,5% por debajo de 2023, uno de los últimos años de mayor nivel de ventas.
Diciembre cerró con 19,9 millones de kilos consumidos, una cifra superior a noviembre, pero todavía muy lejos del registro de diciembre de 2023, cuando se habían superado los 22 millones.
Exportaciones récord que no derraman
El dato más celebrado por la industria es el fuerte salto exportador. Durante 2025, las exportaciones de yerba mate aumentaron 32,4% interanual y se ubicaron 43,7% por encima del promedio 2019-2024. Siria se consolidó como principal destino, seguida por Chile, España y Estados Unidos, que desplazó a Brasil del cuarto lugar.
Hoy, casi el 19% de la producción molida nacional se destina al mercado externo. Sin embargo, ese crecimiento no se traduce en mejoras para el eslabón más débil de la cadena: los pequeños productores.
Importaciones en alza y apertura comercial
En paralelo, las importaciones de yerba mate crecieron con fuerza desde 2023, favorecidas por la reducción de impuestos a productos de primera necesidad. Aunque en 2025 mostraron una leve caída interanual, el acumulado sigue siendo 72,4% superior al de 2023.
La mayor parte de la yerba importada proviene de Brasil y Paraguay, y representa cerca del 4% de la producción nacional, un volumen que aún no explica la crisis, pero que presiona sobre los precios internos.
El corazón del conflicto: precios y desregulación
El núcleo del problema está en la relación entre el precio en origen y el precio en góndola. En diciembre de 2025, el productor apenas captó el 11% del valor final de venta, el peor registro desde 2019. El promedio de los últimos doce meses también marcó un piso histórico.
El precio máximo pagado al productor fue de $180 por kilo de hoja verde, mientras que el costo de producción informado por el INYM asciende a $424, sin incluir impuestos ni rentabilidad. La cuenta es brutal: una pérdida mínima de $244 por kilo, es decir, los productores pierden más de lo que cobran.
A esto se suma un esquema de pagos cada vez más extendido: sólo el 50% se cobra al momento de entrega, mientras que el resto se paga en cuotas a 30, 60, 90 o incluso 120 días. El panorama se agrava con el creciente número de cheques rechazados, que termina de erosionar cualquier previsibilidad.
No cosecha, desinversión y crisis social
La desregulación impulsada desde fines de 2023, que dejó al INYM sin capacidad efectiva para fijar precios de referencia, profundizó la crisis. Sin precios mínimos ni herramientas de ordenamiento, las grandes empresas trasladan el ajuste al productor para sostener precios de góndola y ganar mercado.
El resultado ya se expresa en medidas extremas: el sector anunció la “no cosecha” de la zafra de verano como forma de protesta. Pero las consecuencias van más allá del conflicto productivo. Crece el riesgo de desinversión, reducción de la oferta futura y ruptura de la cadena yerbatera, junto con un fenómeno social cada vez más visible: el éxodo laboral desde Misiones hacia Brasil, empujado por salarios que no alcanzan para cubrir los costos de vida.
Consumo
El sueldo que no alcanza: la brecha entre inflación y salarios destruye el consumo de las familias argentinas
Los datos cruzados del INDEC y del Ministerio de Capital Humano revelan que los salarios perdieron terreno frente a los precios tanto en marzo como en el primer trimestre del año. La brecha acumula presión sobre las familias trabajadoras en un contexto de tarifas disparadas y canasta básica que no cede.
Salarios contra inflación: el poder adquisitivo sigue cayendo y el consumo interno se resiente
★ En marzo de 2026, la inflación registrada por el INDEC fue del 3,4%, mientras que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que publica el Ministerio de Capital Humano a través de la Secretaría de Trabajo, creció apenas un 2,4%. La diferencia, de un punto porcentual, puede parecer menor en términos abstractos, pero se convierte en un deterioro concreto y mensurable para los hogares que dependen de un salario para subsistir.
La tendencia se sostiene al ampliar el horizonte temporal. En el primer trimestre de 2026, la inflación acumulada alcanzó el 9,4%, en tanto que los salarios medidos por el RIPTE avanzaron un 8,6%. Eso significa que, incluso en el período en que el Gobierno anuncia una desaceleración inflacionaria, los ingresos de los trabajadores no logran seguir el ritmo de los precios.
Un deterioro que se acumula sobre otro deterioro
El dato de marzo no emerge en el vacío. Se monta sobre una base salarial ya diezmada por años de ajuste. Desde el inicio de la gestión libertaria de Javier Milei en diciembre de 2023, el esquema de tarifas y precios relativos golpeó con dureza desproporcionada a los sectores de ingresos fijos. Según datos del IIEP (UBA-CONICET), los servicios y el transporte público acumularon subas que superaron el 525% desde entonces, con el transporte liderando la escalada con un incremento cercano al 912%.
En ese marco, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró en marzo de 2026 una variación interanual del 32,8% y la Canasta Básica Total (CBT) del 30,4%, de acuerdo a datos del propio INDEC. Estas cifras confirman que el alimento sigue siendo el campo donde más se siente la erosión del salario real, aun cuando el índice mensual dé señales de moderación.
El «sueldo disponible» y el efecto sobre el consumo
Más allá del RIPTE, el impacto real sobre las familias se mide en lo que los economistas denominan «salario disponible»: lo que efectivamente queda en el bolsillo luego de cubrir las obligaciones básicas como alquiler, servicios, transporte y alimentación. En la medida en que esas obligaciones fijas crecen más rápido que los ingresos, el margen para el consumo de otros bienes se contrae.
Este es el mecanismo que explica la debilidad del consumo interno. Cuando las familias deben destinar una porción creciente de sus ingresos a gastos no postergables, el gasto en indumentaria, electrodomésticos, esparcimiento y otros rubros se retrae. Ese retroceso se traslada a la cadena productiva, deprimiendo la actividad industrial y comercial y generando un círculo de contracción que las cifras macroeconómicas oficiales tienden a subvalorar.
La discusión sobre el indicador
El Gobierno nacional cuestiona la representatividad del RIPTE como indicador de la evolución salarial, aduciendo limitaciones en su composición. El índice tiene características metodológicas específicas: considera únicamente los puestos de trabajo con una antigüedad mínima de 13 meses, incluye tanto al sector privado como al público nacional, provincial y municipal (solo para las cajas previsionales transferidas al SIPA), y contabiliza exclusivamente los componentes remunerativos hasta el tope imponible para aportes al sistema de seguridad social.
Estas restricciones son reales y deben tenerse en cuenta al interpretar el indicador. Sin embargo, la propia existencia de estas discusiones metodológicas no cancela la tendencia que los datos revelan, y que otros indicadores como el Índice de Salarios del INDEC o los convenios colectivos homologados refuerzan consistentemente: los ingresos de los trabajadores retroceden frente a los precios.
Estanflación como escenario de fondo
Los datos de abril de 2026 agregan otro elemento al diagnóstico. Consultoras como Eco Go y Equilibria proyectaron una desaceleración de la inflación hacia el 2,5% mensual, pero los combustibles presionaron con subas del 10,4%, generando una inercia que neutraliza cualquier alivio puntual en los alimentos. Esta dinámica configura un escenario de estanflación persistente: economía que no crece, precios que no ceden lo suficiente y salarios que no alcanzan.
El panorama es especialmente crítico en un contexto de deuda externa con el FMI que condiciona la política fiscal. El ajuste del gasto público comprometido con el organismo, que en el primer trimestre de 2026 implicó una caída adicional del 5,1% interanual en el gasto primario, reduce la capacidad del Estado de compensar la caída del poder adquisitivo mediante transferencias sociales, jubilaciones actualizadas o políticas de ingresos.
Puntos clave:
– En marzo de 2026, la inflación (3,4%) superó al crecimiento del RIPTE (2,4%), según datos del INDEC y del Ministerio de Capital Humano.
– En el primer trimestre, la brecha se mantuvo: 9,4% de inflación acumulada frente a 8,6% de suba salarial.
– La Canasta Básica Alimentaria registró una variación interanual del 32,8% en marzo de 2026.
– Los servicios y el transporte público acumulan aumentos superiores al 525% desde diciembre de 2023.
– El ajuste del gasto primario cayó un 5,1% adicional en el primer trimestre de 2026, agravando la pérdida de ingresos disponibles.
-
Goles! ⚽6 díasScaloni eligió a sus 55: sorpresas, caras nuevas y la gran ausencia que sacude al fútbol argentino
-
Deportes ⚽3 díasCentral eliminó a Racing con polémico arbitraje y pasó a semifinales del Apertura
-
Política 📢6 díasEl Gobierno que no quiere Ficha Limpia: la interna que expone el doble discurso anticorrupción de LLA
-
Política 📢7 díasRadiografía de la desesperación: el salto crítico de los suicidios en la era Milei
-
Economía 💲7 díasLa economía destrozada: Delivery récord, bolsillos vacíos y un salario que ya no alcanza para pedir comida
-
Fútbol & Goles!2 díasEscándalo total: Malcorra fue a buscar a Gustavo López a la salida de la radio y casi terminan a las piñas
-
Política 📢4 díasMilei usó datos reales para construir una mentira: lo que no dijo al comparar su sueldo con el de rectores
-
Goles! ⚽3 díasEl fútbol argentino en llamas por la eliminación de Racing: entre rojas, insultos y acusaciones de robo
