Fútbol & Goles!
La ovación a Messi en la Bombonera
La vigencia y jerarquía del crack argentino le permite proyectar un futuro en la «Albiceleste» más allá de Qatar 2022, aunque todavía no sea tiempo para esas especulaciones.
Por Fernando Bianculli
Mejor ni pensarlo, sería muy arriesgado y hasta probablemente un error afirmarlo, pero el fantasma empieza a sobrevolar y la sensación de que Lionel Messi haya jugado esta noche unos de sus últimos partidos con la camiseta argentina en el país es un hecho que puede aproximarse a la verdad por estricta lógica.
Ni el propio Leo debe saberlo con certeza, al final, su vigencia y su jerarquía le permite proyectar un futuro en la «Albiceleste» más allá de Qatar 2022, aunque todavía no sea tiempo para esas especulaciones.
Pero lo concreto es que la noche en la Bombonera tuvo la atmósfera de las jornadas especiales, aquellas que se graban para siempre en la memoria del fútbol argentino.
En esta cancha de Brandsen 805 hizo su despedida Diego Armando Maradona, la eterna tarde de «la pelota no se mancha», y hoy se presentó su heredero sin garantías de que el fanático argentino vuelva a verlo en casa con la número 10 y la cinta de capitán en su brazo izquierdo.
La apretada agenda de la Selección hasta la Copa del Mundo impide que Argentina tenga su tradicional partido amistoso de despedida, al margen del deseo del plantel, como lo reconoció el propio DT Lionel Scaloni.
Será por eso que la hinchada mimó al ídolo a cada instante: un cántico, una ovación, una bandera o una simple reacción de entusiasmo cada vez que tocó la pelota.
En una de las cabeceras se desplegó una pancarta blanca, de letras negras, retirada antes que comenzara a la acción: «Messi, el más grande del mundo. Jugador Nro 12».
De la tribuna opuesta colgaba otra con su imagen y la de Maradona, combinada con la leyenda: «Hinchas argentinos».
El máximo goleador histórico del seleccionado se sintió a gusto durante toda la noche, desde el mismo momento que salió para el calentamiento y recibió una contundente demostración de confianza: «¡Que de la mano, de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar…».
En el partido jugó suelto, dispuesto a incorporarse a la construcción de la jugada con un pase, atento a quedar perfilado para un remate al arco o decidido a ensayar una apilada como la de los 29 minutos del primer tiempo, que terminó dentro del área con su remate bloqueado.
De una corrida suya por el centro del campo derivó la apertura del marcador de Nico González. Todas sus intervenciones fueron acompañadas del griterío de los hinchas.
Messi siempre encendió la ilusión, aún cuando el ambiente en el estadio decayó por la característica propia del público de la Selección, menos efusivo que el que acude los fines de semana a los torneos de AFA.
Cuando generó un tiro libre cercano al área rival y acomodó la pelota para su ejecución, se prendieron las luces de cientos de celulares que buscaban registrar el instante mágico de su gol.
Fue por lejos el centro de la fiesta del campeón de América, rol apenas desplazado hacia el «Fideo» Ángel Di María, artífice del gol consagratorio en el Maracaná y responsable de sentenciar el partido de esta noche tras su ingresó al promediar la segunda parte.
La centralidad volvió al 10 un rato después cuando anotó el tercer gol con un defectuoso remate de derecha que le provocó una sonrisa en el festejo con sus compañeros.
Tras conseguir su quinto gol en La Bombonera, número 81 con la Selección, recibió la reverencia de todo el estadio.
Coleccionista de récords, Leo ostenta también el privilegio de sumar la mayor cantidad de presencias con la camiseta argentina. El partido de esta noche fue el número 159 de su historia con el seleccionado mayor.
De todos ellos, 42 los jugó en el país con un notorio desbalance geográfico: 27 en Buenos Aires, 4 en San Juan, 3 en Córdoba, 2 en La Plata, Santa Fe y Mendoza; 1 en Rosario y otro en Santiago del Estero.
En La Bombonera fue su quinta presentación desde el día que experimentó por primera vez la sensación de pisarla: el 5 de octubre de 2017 en un 0-0 con Perú. Allí mismo anotó un triplete en un amistoso con Haití, previo al Mundial de Rusia; decretó la victoria sobre Ecuador (1-0) en el inico de las actuales Eliminatorias Sudamericanas y jugó en el empate con Paraguay (1-1) por la tercera fecha.
La goleada de esta noche ante Venezuela (3-0) no fue una vez, tuvo matices especiales. Leo fue ovacionado como pocas veces y escuchó una firme convicción del pueblo argentino: «De la mano de Messi, vamos a Qatar, y la vuelta, y la vuelta vamo’ a dar».
Campeones ⭐️⭐️⭐️
La camiseta firmada, el carnet de socio y una frase para la eternidad: así se despidió Messi del Monumental
Lionel Messi cerró su ciclo con la Selección argentina en la «Casa de la Selección», ante una multitud que colmó el estadio de River. El capitán recibió la distinción de socio honorario del club y dejó una frase que los hinchas «millonarios» no olvidarán.
Una camiseta firmada «para la gente de River, con mucho cariño» y la promesa de que en el Monumental le tocó vivir «uno de los días más felices» de su carrera. Con esas palabras, Lionel Messi puso punto final a su historia con la Selección argentina en la noche del martes 7 de octubre de 2026, en el mismo estadio en que, tres años atrás, había celebrado el regreso del plantel campeón del mundo ante una marea celeste y blanca que nunca olvidó ese primer abrazo post-Qatar.
El partido de despedida ante Benín, que Argentina ganó 3 a 0, fue apenas el marco formal de una noche que excedió con creces lo deportivo. El verdadero protagonismo estuvo en el ritual de homenaje que la dirigencia de River Plate, encabezada por su presidente Stefano Di Carlo, le dispensó al capitán antes del pitazo inicial: una plaqueta, la casaca «millonaria» con su nombre y número, y el carnet de socio honorífico del club de Núñez. Como cierre del gesto, Messi entregó la camiseta especial que usó en su último partido internacional, con su autógrafo y la dedicatoria personal, para que quede expuesta en el museo del estadio.
«En este lugar me tocó vivir uno de los días más felices de mi carrera»
La frase que Messi pronunció en su discurso de despedida tenía destinatario preciso y los hinchas de River lo entendieron de inmediato. El capitán se refirió al partido contra Panamá disputado en el Monumental en 2023, el primero tras la consagración en el Mundial de Qatar, en el que convirtió un gol que encendió el estadio y quedó grabado en la memoria colectiva del fútbol argentino. Esa noche, la selección le devolvió la Copa al pueblo en la «Casa de la Selección»; esta noche, el pueblo le devolvió el abrazo a su capitán antes de que se marchara.
La referencia no fue casual ni protocolar. El estadio Monumental fue, durante la etapa más gloriosa de Messi con la Selección, el escenario de algunas de las imágenes más poderosas del fútbol argentino reciente. Con el cierre de su ciclo internacional, Messi deja un registro histórico en ese estadio: 23 victorias, 6 empates y ninguna derrota en los 29 partidos disputados como local durante su trayectoria con el conjunto nacional.
Un reconocimiento que trasciende la grieta del fútbol
El nombramiento como socio honorario de River tiene un peso simbólico que va más allá del protocolo institucional. Messi siempre fue identificado públicamente con Newell’s Old Boys, el club de Rosario donde se formó, y con el Barcelona, donde se convirtió en el mejor jugador del mundo. Que sea River, el club más grande de Argentina por número de socios y con una hinchada que históricamente mantuvo distancias emocionales con el rosarino, el que lo reciba con una distinción de este calibre, habla de la dimensión que alcanzó su figura en el final de su carrera seleccionera.
El estadio se llenó de hinchas, amigos y familia que quisieron estar presentes en los últimos minutos de Messi vestido de celeste y blanco. El capitán que sigue brillando en el Inter Miami de la MLS se despidió de la Selección con una imagen que el fútbol argentino tardará en procesar: la de un ídolo que le perteneció a todos, pero que eligió despedirse en la casa del «Millonario».
Lo que tenés que saber:
- Messi se despidió de la Selección argentina en el estadio Monumental de River Plate el martes 7 de octubre de 2026, con una victoria 3 a 0 ante Benín.
- La dirigencia de River, encabezada por el presidente Stefano Di Carlo, le entregó una plaqueta, una casaca personalizada y el carnet de socio honorífico.
- Messi regaló al club la camiseta firmada de su último partido con la leyenda «para la gente de River, con mucho cariño», que quedará expuesta en el museo del estadio.
- En su discurso, el capitán evocó el partido contra Panamá en 2023 como «uno de los días más felices» de su carrera, reforzando el vínculo simbólico con el Monumental.
- El historial de Messi como local en el Monumental cerró con 23 victorias, 6 empates y ninguna derrota en 29 partidos con la Selección.
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