Análisis
Mundos paralelos
Tras el derrumbe, diversos indicadores parecen haber hecho piso: la producción, tanto de medianas empresas como en los sectores más dinámicos muestra signos positivos; la inflación sigue desacelerándose mes a mes; los salarios ya no quedan tan rezagados mensualmente y eventualmente algunos sectores iniciaron un lento proceso de recuperación. El problema central reside en que el piso de la recesión dejó a toda la actividad económica en un nivel tan bajo, que el despegue aún está muy lejos.
Martín Epstein*
Se está por cumplir el primer año del triunfo electoral en segunda vuelta de Javier Milei que abrió una experiencia novedosa y rupturista, pero al mismo tiempo con similitudes a otras etapas de nuestra historia reciente. Quedó atrás la sensación de un gobierno que se caería a pedazos, que la falta de experiencia haría inviable que administrara el país, o que la escasa representación legislativa y en los ejecutivos provinciales sería un límite infranqueable para el gobierno libertario. Más aún, pareciera que desde el terreno de la política se cuentan muchos más triunfos de derrotas, al punto de encontrarnos frente a un profundo proceso de privatizaciones en marcha, con contracción de las políticas sociales, retroceso en derechos que parecían conquistados y hasta un escenario electoral que luce bastante optimista para el oficialismo.
Parte de las razones se originan en el terreno de la construcción de sentidos, para lo cual la maquinaria libertaria se apoya en un potente aparato de reproducción de los medios tradicionales y las redes sociales. Además, las distracciones constantes hacen las veces de un circo romano que entretienen a una sociedad cada día más fragmentada. Cada día que pasa se hace más fuerte la idea de un país atravesado por dos realidades bien diferentes. De un lado quienes apuntalan al gobierno por sus proclamas económicas o su componente antiperonista, y del otro lado una amplia porción de la sociedad para la que el relato de un país más próspero no cuaja con la realidad cotidiana.
En ese marco, los signos de recuperación permiten confirmar una lectura de la macro que se logró estabilizar tras meses de una abrupta caída inducida por el programa económico de Caputo. Tras el derrumbe, diversos indicadores parecen haber hecho piso: la producción, tanto de medianas empresas como en los sectores más dinámicos muestra signos positivos; la inflación sigue desacelerándose mes a mes; los salarios ya no quedan tan rezagados mensualmente y eventualmente algunos sectores iniciaron un lento proceso de recuperación. El problema central reside en que el piso de la recesión dejó a toda la actividad económica en un nivel tan bajo, que el despegue aún está muy lejos.
Complementariamente, tras un salto fuerte del tipo de cambio, la política de devaluación fija del 2% mensual, sumado al blanqueo de capitales de septiembre y octubre propiciaron un ‘veranito cambiario’ que apaciguó la presión sobre los dólares financieros temporalmente. Pero aparecen varios interrogantes sobre los plazos y posibilidades de este nuevo ciclo de valorización financiera. ¿Hay salida del cepo en el corto plazo? ¿Se viene una renegociación con el FMI? ¿Cómo puede afectar el triunfo de Trump en Estados Unidos? Todo eso de momento podría sostener o sentenciar la suerte del programa económico.
Mientras tanto, en la real a 11 meses de inicio del gobierno ya son 12.000 las pequeñas y medianas empresas menos como efecto directo de la recesión con un nivel de consumo que. según Scentia, sigue en un nivel 20 puntos debajo de los mismos meses de 2023. El peso de las tarifas y servicios públicos respecto a los ingresos hace que la caída del consumo no se pueda revertir. Finalmente, desde mediados de año se evidencia un encarecimiento de la economía medida en dólares, promoviendo tanto el consumo de bienes importados como provocando un viraje del turismo hacia una lógica emisiva que se espera muy negativo para el sector para el futuro próximo. Y en ese sendero, lejos de desincentivar las condiciones que siguen debilitando el mercado interno, el gobierno parece decidido a conducirnos más rápidamente que otrora a un camino que siempre terminó en crisis.
*Politólogo y Analista Económico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA)
Análisis
El drama de Granja Tres Arroyos: 500 familias sin trabajo y sin cobrar
La empresa avícola cerró su planta en la localidad bonaerense, adeuda sueldos y aguinaldos y pidió un concurso preventivo de acreedores. «Somos un pueblo al que le cayó una bomba», describieron los trabajadores despedidos, que reclaman respuestas que la patronal nunca dio.
Más de 500 trabajadores y trabajadoras de Capitán Sarmiento perdieron su empleo en las últimas semanas tras el cierre de la planta avícola de Granja Tres Arroyos en esa localidad del norte bonaerense. La empresa acumula deudas salariales que incluyen meses de sueldo sin pagar y aguinaldos pendientes, y recurrió a la Justicia para pedir la apertura de un concurso preventivo de acreedores, el mecanismo legal que antecede a la quiebra y que deja a los trabajadores en una situación de extrema incertidumbre sobre el cobro de sus acreencias.
El impacto de los despidos no se limitó a Capitán Sarmiento. Según describió Andrea Ulere, ex empleada de la empresa, la crisis se extendió a municipios vecinos: alrededor de 100 despidos adicionales se registraron en Arrecifes y otros 100 en San Antonio de Areco, lo que convierte a esta debacle laboral en un golpe colectivo sobre toda la región del norte del conurbano extendido.
«Una bomba en el medio del pueblo»
Ulere describió la situación con una imagen que sintetiza el derrumbe social que vive la localidad. «Somos un pueblo que tiene la sensación hoy de caminar por la calle, que nos ha caído una bomba en el medio y andamos juntando los pedazos de la gente», señaló. «No se puede describir con palabras el dolor que tenemos», agregó.
La ex trabajadora reveló además un detalle que ilustra la dimensión humana de la crisis: «Acá venía el cartero del pueblo con el despido en mano llorando». La imagen del telegrama de despido entregado entre lágrimas en una localidad pequeña habla de un tejido comunitario que la empresa desgarró sin dar explicaciones.
Ulere fue cuidadosa al momento de atribuir responsabilidades, pero contundente: «Más allá del nivel nacional, que todos sabemos que económicamente estamos todos mal, acá hubo una mala gestión de los hijos y sobrinos de Joaquín de Grazia, que hicieron un mal negocio. Los despidos decían que eran por la gripe aviar, el Covid-19, y nosotros en esa época es cuando se trabajó más que nunca».
Veinte años de trabajo, deudas y silencio patronal
Los testimonios de los trabajadores que aún no recibieron su telegrama pero temen recibirlo en cualquier momento son igualmente demoledores. Oscar, con 20 años de antigüedad en la planta, graficó el costo que la prolongada agonía de la empresa tuvo sobre su salud y su dignidad: «La situación me tiene mal. Nos afecta la salud mental. Ya hace un año y medio que vivimos esto. Yo vivo con mis padres. No es lo justo que yo tenga que vivir de ellos».
Nadie de la empresa viene a dar la cara y dar explicaciones, denunció Oscar. «Así nos tuvieron un año y medio. Nos quitaron parte de nuestro salario, nos deben el pago de meses, nos deben vacaciones», enumeró.
Otro trabajador con más de 18 años de antigüedad contó que el deterioro fue progresivo y que los empleados cedieron ante cada exigencia patronal con la esperanza de conservar el puesto: «El conflicto comenzó con un pedido de esfuerzo a los trabajadores y una reducción salarial del 9%. Luego, los pagos comenzaron a realizarse en cuotas. Con tal de seguir trabajando lo aceptamos. Hace tres meses nos pagaban 100 mil por semana«, relató. «Nosotros hemos aportado mucho a la empresa, pero para ellos somos un número más», cuestionó.
Un tercer operario con 16 años en la empresa resumió la angustia cotidiana de quienes todavía no fueron desvinculados pero tampoco cobran: «Todos tenemos chicos, cuentas que pagar, se me vence el alquiler, no tengo plata para alquilar en otro lado. Los servicios los pago como puedo. Si hacés una changa te peleás por los precios. Tuvimos que hacer muchos recortes en salidas y alimentos. Antes alcanzaba la plata. Ahora no alcanza para nada. Tenemos un trabajo fijo pero no cobramos».
La intendenta y el pedido de los trabajadores
Durante las protestas frente a la planta y en la plaza de Capitán Sarmiento, la intendenta local Fernanda Astorino Hurtado se hizo presente para interiorizarse sobre la situación. Habló de un «mal manejo empresarial», lo que coincide con el diagnóstico de los propios trabajadores, aunque para estos últimos la presencia política no alcanza si no se traduce en acciones concretas.
Ulere fue directa al respecto: «Todo sirve, nosotros estamos desorientados y lo que queremos es que esto no se apague, que ella luche por nosotros para que no se apague. Porque donde dejen de hablar de nosotros, todo va a terminar en la nada. A los políticos para que se muevan, porque ¿quién nos va a salvar a nosotros?».
La pregunta resuena con fuerza en un contexto nacional en el que el gobierno de Javier Milei ha reducido el gasto en programas sociales en más de un 60% y donde la desregulación del mercado laboral, impulsada por la misma gestión, dejó a miles de trabajadores sin las redes de contención que el Estado podía ofrecer. El drama de Capitán Sarmiento no es una excepción: es el retrato de lo que ocurre cuando una empresa quiebra y el Estado se hace a un lado.
-
Denuncia4 díasEl Gobierno le pagó a funcionario una indemnización de $110 millones y al otro día lo volvió a contratar
-
Defensa1 díaPresupuesto 2027: base naval y misiles en lugar de aulas, sillas de ruedas y hospitales
-
Economía 💲5 díasDuro editorial de The Economist contra Milei: “Tus aliados enfrentan acusaciones de corrupción propias”
-
Espectáculos 🎭5 díasCarlos Torres aterrizó en Ezeiza para dos shows de “La Reina del Flow”
-
DDHH4 díasEl costo de la violencia migratoria de Trump: miedo, deportaciones y falta de trabajadores en Florida
-
DDHH4 díasEl lawfare ante el mundo: los abogados de Cristina explican en la ONU por qué la condena es política
-
Comunidad 👥5 díasSegún el INDEC, criar un hijo de hasta 12 años cuesta $713.070 por mes en la Argentina de Milei
-
Fútbol & Goles4 díasLa despedida del 10: Messi se retira en el Monumental el 6 de octubre
