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CABA

Elecciones CABA: los 12 candidatos que no lograron entrar a la Legislatura

Ninguno de los 12 candidatos de estas listas logró superar el piso del 3% necesario para ingresar a la Legislatura de la Ciudad. Ramiro Marra, Paula Oliveto y Lula Levy, entre los nombres más resonantes que quedaron fuera.

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Ramiro Marra, Lula Levy y Paula Oliveto: los candidatos que no ingresaron a la Legislatura porteña

Las elecciones legislativas 2025 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dejaron una gran sorpresa: 12 listas no superaron el 3% del umbral electoral necesario para obtener representación en la Legislatura. Entre los principales nombres que quedaron afuera figuran Ramiro Marra, Paula Oliveto y Lula Levy.

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¿Quiénes quedaron fuera?

A pesar de haber sido figuras con cierto nivel de exposición, los siguientes candidatos no lograron entrar al Parlamento porteño:

  • Ramiro Marra (UCeDé)
  • Paula Oliveto (Coalición Cívica)
  • Lucille «Lula» Levy (Evolución)
  • Alejandro Kim (Principios y Valores)
  • Ricardo Caruso Lombardi (Movimiento de Integración y Desarrollo)
  • Yamil Santoro (Unión Porteña Libertaria)
  • Juan Manuel Medina (Justa, Libre y Soberana)
  • Federico Winokur (La Izquierda en la Ciudad)
  • María Eva Koutsovitis (Confluencia por la Unidad y la Soberanía)
  • Mila Zurbriggen (Nueva Generación)
  • César Biondini (Frente Patriota Liberal)
  • Marcelo Peretta (Movimiento Plural)

El piso del 3% de votos válidos es el requisito legal para que una fuerza obtenga representación legislativa en la Ciudad de Buenos Aires.

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¿Quiénes sí entraron?

Entre los que sí lograron obtener bancas, se destacan:

  • Manuel Adorni (La Libertad Avanza) – 30,14%
  • Leandro Santoro (Es Ahora Buenos Aires) – 27,35%
  • Silvia Lospennato (PRO – Una Buenos Aires) – 15,92%
  • Horacio Rodríguez Larreta y Guadalupe Tagliaferri (Volver a Buenos Aires)
  • Vanina Biasi (Frente de Izquierda), que logró superar el 3,16%

En total, 30 bancas estaban en juego en esta elección, en la que solo unas pocas fuerzas lograron acceder a representación, en un contexto de participación muy baja: apenas el 53,35% del padrón asistió a votar, el registro más bajo desde 1997.

AMBA

Sin aviso y sin descuento: el Gobierno nacional eliminó la rebaja del 50% en la combinación tren-subte

Una medida que llegó sin previo aviso y rige desde el 1° de agosto. Los pasajeros que llegan del Conurbano en tren y continúan en subte detectaron que pagan tarifa completa en ambos tramos. La Ciudad culpó a la Nación; la Nación se lavó las manos. El boleto de subte ya llegó a $1.684 y los trabajadores del conurbano vuelven a pagar los platos rotos del ajuste libertario.

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El Argentino Diario-Paro de Trenes.
Nación cortó el financiamiento, la Ciudad soltó la mano: así desapareció el descuento tren-subte sin que nadie lo avisara.

El sistema de integración tarifaria de la Red SUBE sufrió un nuevo recorte que golpea directamente al bolsillo de miles de trabajadores y estudiantes del conurbano bonaerense. Desde el 1° de agosto de 2026, quedó sin efecto el descuento del 50% que se aplicaba sobre el segundo tramo del viaje para quienes llegaban a la Ciudad de Buenos Aires en tren y continuaban su recorrido en la red de subterráneos. La modificación se implementó sin anuncio oficial previo y fue advertida por los propios usuarios al validar su tarjeta en los molinetes del subte y encontrarse con el cobro a tarifa plena.

La confirmación llegó luego: el sistema SUBE actualizó la información en su sitio web oficial, aunque al momento del cambio ni Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) ni la concesionaria Emova habían incorporado la modificación en sus plataformas ni emitido comunicado alguno explicando la medida. La falta de información anticipada generó confusión y malestar entre los pasajeros habituales, que detectaron el cambio directamente en los validadores de las estaciones de transbordo.

Cómo funciona el nuevo esquema

El cambio establece una distinción según el orden en que se combinan los medios de transporte. Cuando el primer tramo del recorrido es el tren y el segundo es el subte, ambos viajes se abonan a tarifa completa, sin reconocer la integración de la Red SUBE. Hasta el 31 de julio, ese segundo tramo se cobraba con un 50% de descuento dentro de la ventana de dos horas establecida por el programa.

La situación se invierte si el recorrido comienza en el subterráneo: en ese caso, el subte se paga a tarifa plena, pero el tren o el colectivo posterior, nacional o porteño, sí cuenta con la bonificación del 50%. Según la información oficial publicada por la Ciudad, el descuento de la Red SUBE se mantiene únicamente en los servicios que dependen de la Ciudad: el subte y las 27 líneas de colectivos porteñas.

Los ferrocarriles metropolitanos alcanzados por el esquema son las líneas Sarmiento, Roca, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Urquiza y el Tren de la Costa. Los colectivos provinciales, al igual que el subte cuando es segundo transporte tras el tren, quedaron expresamente fuera del beneficio.

La Nación cortó el financiamiento; la Ciudad lo pagó unos meses y después soltó la mano

La disputa sobre quién es responsable de la eliminación del beneficio reedita la clásica táctica del gobierno de Javier Milei: desfinanciar desde arriba y dejar que las jurisdicciones subnacionales sean las que comuniquen el ajuste. Según confirmó el Gobierno de la Ciudad al ser consultado, «la integración tarifaria con los trenes y con las líneas de colectivos provinciales o municipales dejó de aplicarse porque el Gobierno nacional dejó de financiar las combinaciones entre servicios de distintas jurisdicciones». La cartera de Transporte nacional, por su parte, atribuyó la decisión al Gobierno porteño.

Desde la Ciudad explicaron que, durante los últimos meses de 2025 y los primeros de 2026, asumieron el costo de ese beneficio mientras continuaban las negociaciones con la Nación. Llegado agosto, dejaron de sostenerlo. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, reconoció públicamente la situación aunque esquivó la responsabilidad directa: «Desde la Ciudad vamos a hacer un gran esfuerzo para que la tarifa que paga el pasajero no se dispare desmedidamente, pero estamos asumiendo costos de subsidios que antes cubría la Nación», señaló.

Un tarifazo acumulado que no da tregua

La eliminación del descuento no llegó sola. Coincidió exactamente con la entrada en vigencia del último aumento tarifario en el subte, que pasó de $1.621 a $1.684 con SUBE registrada, un incremento del 3,9% dispuesto desde el 1° de agosto. Sin tarjeta registrada, el boleto trepa a $2.541,10. Los trenes metropolitanos, por su parte, sufrieron un ajuste mayor: el boleto mínimo subió un 10,5%, pasando de $380 a $420 para usuarios con SUBE registrada.

En lo que va del año, según datos del Diario Tiempo, las tarifas del transporte automotor acumularon subas del 68,76% en la Provincia de Buenos Aires y del 43,70% en la Ciudad, muy por encima de la inflación acumulada en ese período. El dato contrasta con el relato oficial de una «economía ordenada»: para quienes viajan desde el conurbano a trabajar en Capital, moverse es cada vez más caro en términos absolutos y relativos.

En ese contexto, la eliminación del descuento del 50% en la combinación tren-subte no es un ajuste técnico sino una decisión política que traslada el costo del desfinanciamiento nacional a los sectores que menos alternativas tienen: trabajadores y estudiantes que dependen del transporte masivo para sostenerse.

Un patrón que se repite

Esta no es la primera vez que el esquema de beneficios de la Red SUBE se recorta en perjuicio de los usuarios del Gran Buenos Aires. Meses atrás, también se había eliminado la bonificación para los colectivos de jurisdicción bonaerense cuando eran utilizados como segundo transporte dentro de una combinación. El patrón es consistente: cada recorte apunta a los tramos interjurisdiccionales, es decir, aquellos que conectan el conurbano con la Ciudad, que son exactamente los que usan los trabajadores y estudiantes de los sectores populares.

Desde diciembre de 2023, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el CONICET, el gasto en tarifas de transporte acumuló una suba del 578%, mientras la inflación en el mismo período llegó al 155,4%. La brecha entre ambos índices retrata con precisión qué lugar ocupa la movilidad popular en las prioridades del gobierno libertario.

Puntos clave

  • Desde el 1° de agosto de 2026 quedó sin efecto el descuento del 50% de la Red SUBE en la combinación tren-subte, cuando el tren es el primer tramo.
  • La modificación fue implementada sin anuncio previo y confirmada recién cuando usuarios la detectaron en los validadores de las estaciones.
  • La Ciudad responsabilizó a la Nación por dejar de financiar la integración tarifaria interjurisdiccional; el gobierno nacional atribuyó la decisión al Ejecutivo porteño.
  • El cambio coincidió con el aumento del subte del 3,9%, que llevó la tarifa a $1.684 con SUBE registrada, y con una suba del 10,5% en los trenes.
  • Desde diciembre de 2023, el gasto en tarifas de transporte acumuló un alza del 578%, según el IIEP (UBA-CONICET), casi cuatro veces la inflación del período.
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