Judiciales ⚖️
Ya condenado por Silvina Luna, Lotocki vuelve al banquillo por la muerte de otro paciente
El ex cirujano estético Aníbal Lotocki, condenado a ocho años de prisión por lesiones graves contra cuatro mujeres, enfrenta desde este miércoles un nuevo juicio oral por el supuesto homicidio simple de Rodolfo Zárate, un hombre de 50 años que murió en abril de 2021 tras una lipoescultura y dermolipectomía en la clínica CEMECO de Caballito. Otros cinco médicos y una instrumentadora quirúrgica también están en el banquillo.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 17 de la Ciudad de Buenos Aires abrió este miércoles el debate oral y público por la muerte de Rodolfo Christian Zárate, víctima de una serie de negligencias que el fiscal Pablo Recchini describió con precisión demoledora en el requerimiento de elevación a juicio. El caso expone, una vez más, el patrón de impunidad con el que Lotocki operó durante años en el mercado de la cirugía estética, dejando un rastro de cuerpos dañados, historias clínicas adulteradas y pacientes sin respuesta.
Un paciente de riesgo, una cirugía temeraria
Según la reconstrucción fiscal, el 16 de marzo de 2021 Zárate concurrió al consultorio de Lotocki en Florida al 600, en el barrio de Retiro, donde acordó someterse a una lipoescultura y una dermolipectomía por 6.500 dólares. Los estudios preoperatorios revelaron que el paciente había padecido coronavirus y tenía diabetes. Pese a ese cuadro, la operación fue programada y realizada el 15 de abril de 2021 en el Centro Médico Conde (CEMECO), en Caballito.
La intervención fue de una magnitud inusitada: remoción de tejidos en cuellos, pectorales, hombros, axilas, brazos, pelvis, región lumbar y sacra, glúteos y cara anterior del abdomen, todo en un mismo acto quirúrgico. El fiscal Recchini señaló que, dado el impacto de esas múltiples vías de abordaje sobre un paciente con sus antecedentes, hubiera sido «médicamente aconsejable» distribuir los procedimientos en diferentes etapas. No se hizo.
A eso se sumó un episodio que sintetiza la irresponsabilidad atribuida al imputado principal: durante la cirugía, Lotocki abandonó el quirófano por aproximadamente cuarenta minutos para atender una audiencia virtual con su abogada, dejando la intervención en manos de sus ayudantes. Al regresar, se encargó de la plicatura y el cierre.
El colapso y la muerte en CEMECO
Tras la operación, Zárate fue trasladado a una habitación de la clínica. Una enfermera detectó una anomalía en su drenaje. Lotocki decidió que el paciente regresara al quirófano para reabrir una de las heridas. Al día siguiente, el 16 de abril de 2021, Zárate sufrió una descompensación severa que requirió intubación. El personal de CEMECO solicitó una ambulancia a su obra social y, ante la gravedad del cuadro, pidió un segundo móvil. Los médicos determinaron que el paciente estaba «mal intubado». Poco después, murió de un paro cardíaco.
Para el fiscal Recchini, Lotocki actuó con pleno conocimiento de los riesgos mortales que corría Zárate y «confió en que (la muerte) no se produciría» sin tomar ninguna medida para evitarla, «omitiendo empecinada, consciente y voluntariamente poner en práctica todas aquellas acciones que evitasen el resultado, ignorando todas y cada una de las pautas de alarma que surgían de modo evidente desde antes de iniciar el acto quirúrgico hasta producido finalmente el fallecimiento». Además, se lo acusa de haber alterado la historia clínica del paciente.
Los otros acusados y el encubrimiento
Junto a Lotocki se sientan en el banquillo el cirujano plástico Daniel Enrique Zambrano García, el anestesiólogo Santiago Luis Olguín, el cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos, la médica anatomo-patóloga Silvia Mabel Fernández y la directora de CEMECO. En una situación diferenciada se encuentra la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek, imputada por presunto encubrimiento.
El debate está presidido por los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo. La acusación pública está a cargo de la fiscal María Luz Castany, titular de la Fiscalía General N.° 30. Las audiencias se realizarán todos los miércoles de agosto y septiembre, a partir de las 9, y se transmitirán en vivo por el canal de YouTube del Poder Judicial de la Nación.
El historial que el sistema dejó avanzar
Este nuevo juicio no puede leerse de manera aislada. Lotocki ya fue condenado a ocho años de prisión por lesiones graves reiteradas y estafa contra las modelos y figuras públicas Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis, quienes denunciaron haber sido intervenidas con sustancias no aprobadas que derivaron en daños físicos severos y permanentes. El caso de Silvina Luna fue el más trágico: la modelo falleció en agosto de 2023 como consecuencia directa de las complicaciones generadas por las intervenciones de Lotocki.
En este segundo juicio, Lotocki enfrenta además cargos por lesiones gravísimas supuestamente padecidas por otras cinco mujeres: Paola Auzmendi, Sandra Viviana Domínguez, Beatriz Verger, Julieta Cuadros y Yésica Forti, operadas en distintas instancias entre 2016 y 2021. La acumulación de víctimas y causas dibuja el perfil de un médico que operó durante años al margen de toda ética profesional, amparado en la permisividad de un sistema que tardó demasiado en actuar.
Investigación 🔎
Del 3% de los audios a $7.833 millones en sobreprecios: la Justicia reconstruye el negocio de la ANDIS
El juez Ariel Lijo extendió el procesamiento del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, de su número dos y de una veintena de empresarios a las compras de insumos ortopédicos. La resolución describe una organización delictiva que operó dentro y fuera del organismo con fondos destinados a personas con discapacidad.
Sillas de ruedas, andadores, implantes auditivos, prótesis para personas amputadas. Esos fueron los insumos sobre los que, según la Justicia federal, se montó un circuito de compras direccionadas, sobreprecios y retornos dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La diferencia de precios detectada hasta ahora ya supera los 7.833 millones de pesos, y la propia resolución aclara que se trata de una cifra provisoria y parcial.
El juez federal Ariel Lijo dictó un nuevo procesamiento contra Diego Spagnuolo, ex director ejecutivo de la ANDIS y ex abogado personal de Javier Milei, y contra quien fuera su segundo, Daniel Garbellini. La medida alcanza también a Miguel Ángel Calvete, Ornella Calvete y a un amplio grupo de empresarios proveedores del organismo. La causa está delegada en el fiscal Franco Picardi, que ya avanza sobre una nueva etapa de la investigación.
De los medicamentos a los insumos: la misma estructura
Todos los imputados ya habían sido procesados el 9 de febrero de 2026 por las maniobras en la compra de medicamentos, una decisión que luego confirmó la Sala II de la Cámara Federal. La nueva resolución extiende esa imputación a las contrataciones del rubro insumos, al considerarlas parte de la misma estructura delictiva.
Los delitos atribuidos son asociación ilícita, negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública y defraudación por administración fraudulenta agravada en perjuicio de la administración pública nacional. En algunos casos, el juez también tuvo por probados hechos de lavado de activos agravado, vinculados con la canalización y circulación del dinero obtenido mediante las maniobras.
La investigación examinó seis segmentos de compras: amputaciones, cardio, implantes auditivos y audífonos, neuro, sillas y andadores, y traumatología. Es decir, prestaciones básicas para una población que depende del Estado para acceder a ellas.
Los empresarios y los engranajes internos
Entre los procesados figuran Emilio César Olguín (Expo Trauma S.A.); Evangelina Ileana García y Martím Goncalo Armella (Artrobone Ortopedia S.A. y Cirugía y Ortopedia Imnova S.A.); Claudio Alejandro Kahn (Cirugía Alemana Insumos Médicos S.A.); Osmar Mariano Caballi (Farma Salud S.R.L.); Mariano, Christian y Vicente Eduardo Sagués (Laboratorio Ortopédico Sagués S.R.L., Probock S.R.L. y Prolite Orthopedics S.R.L.); Humberto Gabriel Maone (Med-El Latino América S.R.L.); Nicolás Luna (Meridius S.A.); Fabián César Piedimonte (Neurosalud S.A.); Gustavo David Bernat (Ortopedia Bernat S.R.L.) y Patricio Oscar Acosta, vinculado entre otras firmas con Bymax Medical S.R.L. y Sistemas Médicos Globales S.R.L.
Dentro del organismo, la decisión alcanzó a Fabián Alexis Parlakian, Matías Javier Palotti Bertola y Alberto Patricio Denholm, señalados por haber cumplido funciones clave en la gestión de invitaciones a proveedores, la coordinación de procedimientos, el manejo de información interna y el seguimiento de pagos.
En otro tramo, Lijo procesó a Alan Pocovi y Sergio Daniel Mastropietro por asociación ilícita y lavado de activos agravado, a partir de los circuitos financieros y comerciales vinculados con Calvete y la sociedad Baires Fly S.A. También fue procesado Lautaro Valentín Brítez como miembro de la asociación ilícita, mientras que otras 11 personas indagadas recibieron falta de mérito, con la indicación de profundizar la investigación sobre ellas.
«No se trató de irregularidades aisladas»
A partir de un relevamiento técnico del Ministerio de Salud, se identificaron diferencias de precios de al menos 1.849.277.963 pesos en operaciones de insumos. Sumadas a los 5.984.594.394,24 pesos detectados previamente en medicamentos, la cuantificación conjunta llega a 7.833.872.357,24 pesos.
La resolución es contundente sobre la naturaleza del esquema: «El conjunto de las pruebas reunidas permite tener por acreditada, con el grado de probabilidad exigido en esta etapa, la existencia de una organización delictiva que habría operado dentro y fuera de la ANDIS, integrada por funcionarios del organismo (principalmente Diego Orlando Spagnuolo y Daniel María Garbellini, junto con otros agentes que cumplían funciones estratégicas), operadores externos como Miguel Ángel Calvete y Pablo Atchabahian, empresarios vinculados con las firmas proveedoras y personas encargadas de recibir, trasladar y canalizar los fondos».
Sobre el funcionamiento, el fallo describe «la manipulación sistemática de los procedimientos de contratación», con «selección arbitraria de proveedores, la circulación de información privilegiada, la simulación de competencia, el direccionamiento de adjudicaciones y la gestión de pagos en favor de determinadas empresas». Y concluye que, a través de ese mecanismo, se generaron «beneficios económicos indebidos para los proveedores favorecidos y retornos destinados a funcionarios y otros integrantes de la organización». Para el juzgado, la reiteración de las prácticas demuestra que no hubo errores administrativos, sino una actuación organizada y sostenida en el tiempo.
La reconstrucción se apoya en lo ya resuelto por la Sala II de la Cámara Federal, que al analizar las contrataciones del sistema SIIPFIS sostuvo que «fechas, invitaciones, cotizaciones y pagos eran temas que se definían por fuera de los mecanismos legítimos», y que los vínculos entre funcionarios, operadores y proveedores «no fueron casuales sino el resultado de un acuerdo ilícito entre sus partícipes».
Los audios que el Gobierno quiso enterrar
La causa nació en agosto de 2025, cuando se difundieron audios atribuidos a Spagnuolo en los que una voz afirmaba que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibía un 3% de las compras de medicamentos a la droguería Suizo Argentina, y mencionaba también a Eduardo «Lule» Menem. El Gobierno echó a Spagnuolo, intervino la ANDIS y el entonces vocero presidencial Manuel Adorni atribuyó el escándalo a una «manipulación política de la oposición en un año electoral». Milei calificó todo lo dicho por su ex amigo como «mentira» y luego llegó a hablar de «inteligencia artificial».
Más de un año después, la Justicia confirma, resolución tras resolución, que el sistema de retornos que describían esas grabaciones tenía un correlato concreto en las compras del Estado. La investigación, que inicialmente estuvo en manos del juez Sebastián Casanello, quedó luego bajo la órbita de Lijo, el magistrado que el propio Milei propuso para integrar la Corte Suprema. En septiembre, el abogado Gregorio Dalbón, autor de la denuncia original, pidió ante ese juzgado la detención de Spagnuolo.
Mientras tanto, el mismo Gobierno que recortó prestaciones y pensiones por discapacidad en nombre del equilibrio fiscal sigue sin dar explicaciones sobre cómo funcionó, bajo su gestión, una estructura que convirtió las necesidades de las personas con discapacidad en un negocio para funcionarios y proveedores amigos.
Lo que tenés que saber:
- El juez Ariel Lijo dictó un nuevo procesamiento contra Diego Spagnuolo, Daniel Garbellini, Miguel Ángel Calvete y una veintena de empresarios por la compra de insumos en la ANDIS.
- Se les imputa asociación ilícita, negociaciones incompatibles y defraudación agravada; en algunos casos, también lavado de activos agravado.
- Las diferencias de precios detectadas en medicamentos e insumos suman $7.833.872.357,24, una cifra provisoria y parcial.
- Las compras investigadas abarcan sillas y andadores, implantes auditivos, insumos para amputaciones, cardio, neuro y traumatología.
- El fiscal Franco Picardi avanza en una nueva etapa de la causa, mientras 11 indagados recibieron falta de mérito.
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