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Los sueldos de hambre de Larreta: marcha de médicos y residentes

Lo que perciben se encuentra «por debajo del costo de la canasta básica» y pidieron «una urgente recomposición» de sus haberes por parte del Gobierno porteño.

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Médicos residentes y concurrentes se movilizaron hoy hacia el Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Ciudad de Buenos Aires para denunciar que los sueldos que perciben se encuentran «por debajo del costo de la canasta básica» y pidieron «una urgente recomposición» de sus haberes por parte del Gobierno porteño.

Luego de una nueva jornada de lucha, los trabajadores de la salud agrupados en la Asamblea de Residentes no fueron recibidos por las autoridades porteñas, y anticiparon a esta agencia que mañana y el lunes harán asambleas en todos los hospitales.

«En el Ministerio de Economía y Finanzas no nos atendieron, recibieron sólo nuestra carta. Mañana vamos a volver a los hospitales. Viernes y lunes vamos a hacer asambleas en todos los hospitales», señaló en declaraciones a Télam la residente de la Maternidad Sardá Carina Goya.

Asimismo expresó que harán jornadas para visibilizar la «persecución» que enfrentan, ya que les están «pidiendo listas para perseguir a quienes participamos de los paros».

Goya explicó, además, que volverán a los hospitales para hablar con las filiales de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires y la Federación de Profesionales.

En tanto, anticipó que «está definido que el martes va a haber un cese de actividades» y que se van a movilizar al Ministerio de Salud porteño y luego a la reunión pactada con Fernán Quirós. «Si la respuesta no es favorable, vamos a ir al paro el miércoles y si no hay respuesta será un paro por tiempo indeterminado», agregó.

Los residentes intentaron hoy obtener una entrevista con el ministro de Hacienda, Martín Mura, para manifestar sus reclamos, entre ellos, que sus recibos de sueldo están por debajo de la canasta básica.

«Es urgente la recomposición salarial. Hace muchos meses que no llegamos a fin de mes», señaló la residente de la Maternidad Sardá.

Actualmente, los residentes perciben un salario promedio por debajo de la canasta básica, con sueldos de $110 mil y jornadas de hasta 36 horas de trabajo, mientras que los concurrentes trabajan ad honorem.

El colectivo de médicos residentes marchó a las 10.30 hacia la sede del ministerio, ubicada en Av. Martín García 344, con representantes de todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.

«Tuvimos el martes una reunión con el viceministro de Salud porteño y nos dijo básicamente que él no nos podía dar una respuesta», indicó Goya con respecto a la decisión de la Asamblea de acudir hoy a la sede de esta cartera.

Afirmó que el funcionario «mostró que no tiene ni idea de lo que hacemos los residentes y los concurrentes, no entendía ni nuestros recibos de sueldo y nos dijo que una de las patas de la discusión del salario la tenía Hacienda».

Esta fue la octava jornada de movilización que realizan los concurrentes y la cuarta semana consecutiva de medidas de fuerza, sin respuesta por parte de las autoridades.

Los trabajadores acusan a los gremios principales, Médicos Municipales y la Federación de Profesionales de la Ciudad, de haber «cerrado las paritarias» con el Gobierno porteño, sin consultar.

En este sentido, Goya denunció que los directivos hospitalarios «han comenzado a pedir listas de presentismo» para poder «descontar los días».

«No nos van a dejar ejercer nuestro derecho a reclamar, y aparte de la persecución, no tenemos el aval gremial, porque nuestro gremio no ha dado apoyo a esta pelea», concluyó.

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Macri criminalizó las amenazas escolares mientras el país busca solución a una crisis sin precedentes

El jefe de Gobierno porteño calificó las amenazas de tiroteos en escuelas como un delito y anunció medidas con sus ministros y el fiscal general de la Ciudad. El disparador de la crisis fue el tiroteo del 30 de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, donde murió el estudiante Ian Cabrera, de 13 años.

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El Argentino Diario-Jorge Macri.

Macri calificó las amenazas en escuelas como delito en medio de una crisis de violencia sin precedentes

★ El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, convocó este martes a una conferencia de prensa en la sede del Ejecutivo porteño, en la calle Uspallata 3160, para trazar un diagnóstico oficial sobre la ola de amenazas de tiroteos en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.

Flanqueado por sus ministros y el fiscal general porteño, Macri fue categórico: «No es una broma pesada, es un delito». La declaración llegó en medio de una crisis de violencia escolar que sacude a todo el país desde el trágico tiroteo en San Cristóbal, Santa Fe, ocurrido el 30 de marzo pasado.

El punto de partida: San Cristóbal y el efecto dominó

La crisis tiene un origen concreto y devastador. Ese 30 de marzo un adolescente de 15 años, identificado por la justicia santafesina con las siglas G.C., ingresó a la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal con una escopeta calibre 12/70 oculta en su mochila y abrió fuego. Ian Cabrera, de 13 años, murió. Otros ocho estudiantes resultaron heridos. Un portero del establecimiento evitó una masacre aún mayor al desarmar al agresor.

Lo que siguió no fue una crisis aislada sino una ola. En días posteriores, cientos de escuelas en al menos doce provincias, que incluyen la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Neuquén, Entre Ríos, La Pampa y Tierra del Fuego, recibieron mensajes intimidatorios con una frase que se repetía casi con calcomanía: «Mañana tiroteo. No vengan». El Departamento Judicial de San Isidro llegó a recibir entre 500 y 600 denuncias en apenas 72 horas.

La subcultura detrás de las amenazas

La investigación judicial en San Cristóbal reveló una dimensión que excede el fenómeno viral. La Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional (SAIT) detectó a abril de 2026 la existencia de al menos 7 expedientes judiciales en Argentina vinculados a episodios con características similares, todos relacionados con la llamada True Crime Community (TCC), una subcultura digital transnacional que idealiza y promueve masacres escolares. En los dispositivos confiscados a adolescentes detenidos por las amenazas se encontraron grupos de mensajería en los que se compartían imágenes y conversaciones de extrema violencia.

El propio jefe de Gobierno porteño reconoció que «muchas de estas situaciones nacen de tendencias en redes sociales» y convocó al diálogo familiar como primera línea de respuesta. La frase, aunque correcta en su diagnóstico, expuso la fragilidad institucional frente a un fenómeno que desborda los marcos tradicionales de intervención escolar y policial.

Operativos en todo el país: mochilas, allanamientos y conferencias

La respuesta de las distintas jurisdicciones fue heterogénea. En Puerto Madryn se realizaron allanamientos contra dos menores de 16 años imputados por intimidaciones; en Salta se revisaron más de 400 mochilas en un solo colegio; en Tucumán se intensificó la presencia policial en las puertas de los establecimientos; en Corrientes, varios colegios recibieron a sus alumnos sin mochila para agilizar los ingresos; y en Misiones, el Ministerio de Educación provincial lanzó materiales específicos dirigidos a familias y equipos directivos para fortalecer la detección temprana de situaciones de riesgo.

En la Ciudad de Buenos Aires, la central docente UTE emitió un comunicado en el que advirtió que las amenazas «constituyen una señal de alarma que debe interpelarnos como sociedad» y subrayó que «la escuela sola no puede» hacer frente a esta problemática. El texto reclamó al Estado una intervención urgente y estructural.

La paradoja de la respuesta institucional

La paradoja de fondo es que las instituciones no pueden ignorar las amenazas, pero cada reacción visible le confirma al imitador que su acción tuvo efecto. Alcanza con que sea creíble para activar las alarmas. Un mensaje de WhatsApp puede suspender clases, movilizar a las fuerzas de Seguridad y alterar la vida de cientos de estudiantes y escuelas.

En ese sentido, la conferencia de Jorge Macri, aunque pertinente en su encuadre jurídico, fue también parte de ese mecanismo de amplificación. La declaración de que se trata de un delito, respaldada por la presencia del fiscal general porteño, señaló una orientación punitiva que no responde por sí sola a las causas estructurales: la crisis de contención en las aulas, la fragmentación del tejido social en un contexto de ajuste brutal sobre el sistema educativo público y la expansión sin control de comunidades digitales radicalizadas entre adolescentes vulnerables.

Puntos clave:

  • El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, calificó las amenazas de tiroteos en escuelas como un delito y anunció medidas con sus ministros y el fiscal general de la Ciudad.
  • El disparador de la crisis fue el tiroteo del 30 de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, donde murió el estudiante Ian Cabrera, de 13 años.
  • Las amenazas se extendieron a cientos de establecimientos en al menos 12 provincias argentinas, con una frase casi idéntica: «Mañana tiroteo. No vengan».
  • La justicia santafesina y la SAIT vincularon el fenómeno con la True Crime Community (TCC), una subcultura digital transnacional que exalta las masacres escolares.
  • Los operativos incluyeron allanamientos, revisión de mochilas y refuerzo policial en múltiples jurisdicciones, con al menos una decena de adolescentes imputados a nivel nacional.

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