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CABA

Una familia en CABA necesitó más de 1,5 millones de pesos en junio para no ser pobre

El Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires reveló que una familia tipo precisó un ingreso de $1.577.314 para no caer en la pobreza durante junio. En un contexto de fuerte presión económica, las canastas básicas fijan un piso restrictivo que condiciona severamente el acceso a los bienes de consumo elementales.

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El Argentino Diario-Personas en situación de calle.
Radiografía de la exclusión: los altos ingresos que exige la Ciudad de Buenos Aires para eludir la pobreza.

El Instituto de Estadísticas y Censos porteño (IDECBA) dictaminó que los hogares de la Ciudad de Buenos Aires requirieron ingresos muy por encima de los salarios promedio actuales para evitar la vulnerabilidad social. Según los datos oficiales, una familia tipo compuesta por dos personas adultas y dos menores necesitó un mínimo de $1.577.314 para eludir la línea de pobreza, mientras que el umbral para alcanzar la clase media se situó en $2.493.587. Las cifras oficiales exponen una realidad compleja para el bolsillo de los trabajadores en el territorio porteño.

El impacto en las canastas básicas

La medición determinó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el indicador que delimita la línea de la indigencia, sufrió un incremento del 1,77% durante el sexto mes del año. Con este ajuste, un grupo familiar requirió al menos $858.407 únicamente para cubrir sus necesidades nutricionales básicas y no caer en la indigencia. Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), que adiciona bienes y servicios no alimentarios para definir la línea de pobreza, registró idéntica suba del 1,77%. De acuerdo con un reporte que difundió la Agencia NA, la inflación general en el distrito se desaceleró al 1,8% en junio y consolidó una suba del 16% durante el primer semestre de este año. Aunque los indicadores de las canastas se movieron una fracción por debajo del índice general de precios, el piso de ingresos exigido profundiza la exclusión de amplios sectores populares.

Comparativa anual y estratificación social

El análisis histórico expone la velocidad del deterioro socioeconómico en la región metropolitana. El organismo estadístico precisó que la línea de pobreza para una familia tipo se encareció de manera sustancial en los últimos doce meses; la misma se ubicaba en $1.193.291 en junio del año anterior y trepó a los actuales $1.577.314. Asimismo, la barrera de la indigencia saltó desde los $639.029 vigentes en el mismo periodo del calendario pasado.

El informe técnico segmentó a la población porteña según sus niveles de ingresos mensuales en seis estratos bien definidos. En la base de la pirámide se ubicaron los hogares en situación de indigencia, cuyos recursos no alcanzan los $858.406,87. El sector de pobreza no indigente comprendió ingresos de entre $858.406,88 y $1.577.313,83. Los sectores definidos como no pobres vulnerables percibieron entre $1.577.313,84 y $1.994.869,73; a su vez, el sector medio frágil osciló entre $1.994.869,74 y $2.493.587,17. Para acceder al segmento de clase media, una familia necesitó percibir desde $2.493.587,18 hasta $7.979.478,95, y el sector acomodado se reservó para quienes superaron los $7.979.478,96 mensuales.

Puntos clave:

  • Una familia tipo en la Ciudad de Buenos Aires necesitó $1.577.314 en junio para no ser considerada pobre.
  • El acceso a la condición de clase media requirió un nivel de ingresos mínimos de $2.493.587.
  • La línea de indigencia se ubicó en $858.407 tras registrarse un alza del 1,77% en la Canasta Básica Alimentaria.
  • La inflación semestral acumulada en el distrito porteño alcanzó el 16% según los registros oficiales.
  • En términos interanuales, la línea de pobreza para el mismo tipo de hogar saltó desde los $1.193.291 medidos en junio del año previo.
  

Buenos Aires

Temporal en el AMBA: más de 58 mil usuarios sin luz, Aeroparque cerrado y calles anegadas

Una intensa tormenta azotó el Área Metropolitana de Buenos Aires y generó un cuadro de emergencia en múltiples frentes: casi 60 mil hogares y comercios quedaron sin electricidad según el ENRE, Aeroparque suspendió las operaciones en plataforma por alerta roja eléctrica y Ezeiza recibió vuelos desviados mientras acumulaba retrasos. Las zonas más castigadas fueron Almagro, Monte Grande, Florencio Varela y Alejandro Korn en el área de Edesur, y Villa Urquiza, Martínez, Tigre y Olivos en la de Edenor.

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El fuerte temporal que afectó desde la tarde del viernes al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) dejó un tendido de consecuencias que se extendió hasta la medianoche: calles anegadas, casi 58 mil usuarios sin suministro eléctrico, operaciones aéreas paralizadas en Aeroparque y caos en Ezeiza por la acumulación de aeronaves desviadas. La tormenta, acompañada de lluvias intensas y fuerte actividad eléctrica, expuso una vez más la vulnerabilidad estructural de la infraestructura metropolitana ante eventos climáticos que, lejos de ser excepcionales, se repiten con creciente frecuencia.

Casi 60 mil usuarios sin luz: Edesur concentró el mayor impacto

Según el último reporte del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), emitido cerca de la medianoche, más de 58 mil usuarios permanecían sin suministro eléctrico. Edesur concentró la porción más grave del corte, con 49.151 clientes afectados, mientras que Edenor registró 9.511 interrupciones distribuidas en distintos sectores de su área de concesión.

Entre las zonas más comprometidas dentro del área de Edesur se encontraban Almagro, Monte Grande, Canning, Florencio Varela y Alejandro Korn. En tanto, Edenor reportó los mayores inconvenientes en Villa Urquiza, Martínez, Tigre y Olivos, donde las lluvias y las ráfagas de viento complicaron el normal funcionamiento de la red eléctrica.

El dato no es menor en términos políticos: tanto Edesur como Edenor son empresas privadas que operan bajo licencia del Estado nacional y están sujetas al control del ENRE. La reiteración de cortes masivos ante cada episodio climático de cierta intensidad vuelve a poner sobre la mesa la pregunta de fondo: cuánto se invirtió en mantenimiento y modernización de redes en los últimos años y quién rinde cuentas cuando el servicio colapsa.

Aeroparque cerrado y Ezeiza colapsado: la cadena de consecuencias aéreas

El temporal también impactó de lleno sobre la actividad aeroportuaria. En el Aeroparque Jorge Newbery, las operaciones en plataforma debieron suspenderse de manera preventiva ante una alerta roja por actividad eléctrica, lo que impidió el trabajo de señaleros, mecánicos y personal de rampa. La medida generó demoras tanto en los arribos como en las partidas.

La situación tuvo un efecto en cadena sobre el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que recibió varios vuelos desviados desde Aeroparque mientras enfrentaba retrasos propios en los despegues. La acumulación de aeronaves redujo la disponibilidad de posiciones de estacionamiento y generó demoras operativas que persistían al cierre de esta edición. Miles de pasajeros quedaron varados o con itinerarios trastocados sin que las autoridades aeroportuarias ni el Ministerio de Transporte emitieran comunicados oficiales de gestión de la crisis.

Calles anegadas y caos vehicular en la Ciudad y el conurbano

En distintos barrios porteños y localidades del AMBA también se registraron calles completamente anegadas. Vecinos compartieron imágenes en redes sociales de vehículos que avanzaban con dificultad entre grandes acumulaciones de agua. El barrio de Colegiales fue uno de los más afectados, con automovilistas registrando en video el estado de las arterias durante las precipitaciones más intensas.

El cuadro de inundaciones parciales no es nuevo ni sorpresivo: forma parte de un patrón histórico y recurrente que la gestión de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires no logró revertir, pese a las promesas de obras de infraestructura hídrica. En el conurbano, la situación se repite en cada tormenta de magnitud, evidenciando décadas de postergación en inversión pública en desagüe y cloacas.

Alerta meteorológica vigente: el escenario no está despejado

Al momento del cierre de esta nota, rige una alerta meteorológica activa para el AMBA, con pronósticos que anticipan la continuidad de lluvias durante la semana. La acumulación de agua en suelos ya saturados eleva el riesgo de nuevos anegamientos, especialmente en los distritos del conurbano con menor capacidad de drenaje y en los barrios porteños históricamente afectados por la falta de obras de infraestructura.

En ese contexto, la ausencia de comunicaciones proactivas y coordinadas por parte del Gobierno de la Ciudad, los municipios del conurbano y el Gobierno nacional configura una respuesta institucional que, como en episodios anteriores, llega tarde, a destiempo o directamente no llega.

Todo lo que tenes que saber en la tormenta

  • El ENRE reportó más de 58 mil usuarios sin luz: Edesur (49.151) y Edenor (9.511).
  • Aeroparque suspendió operaciones en plataforma por alerta roja eléctrica; Ezeiza recibió vuelos desviados y acumuló retrasos.
  • Las zonas más afectadas en Capital Federal incluyeron Almagro, Villa Urquiza y Colegiales; en el conurbano, Monte Grande, Florencio Varela, Alejandro Korn, Martínez, Tigre y Olivos.
  • La alerta meteorológica permanece activa y se anticipan nuevas lluvias durante la semana en el AMBA.
  • La reiteración de cortes y anegamientos reaviva la discusión sobre la falta de inversión en infraestructura eléctrica e hídrica por parte de las distribuidoras privadas y los distintos niveles de gobierno.

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