Buenos Aires
Confirmaron un caso de sarampión en el país
La niña de dos años de Vicente López, tuvo contacto con un pariente que hace poco regresó de Europa y África.
El Ministerio de Salud confirmó este martes un caso de sarampión en una niña de dos años residente en el partido bonaerense de Vicente López, que mantuvo contacto con un familiar que regresó recientemente de un viaje por Europa y África.
«A partir del resultado positivo de la prueba de PCR que llevó adelante el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) ‘Dr. Carlos Malbrán’, el Ministerio de Salud de la Nación confirma un caso de sarampión en Argentina», anunció en un comunicado la cartera que encabeza Carla Vizzotti.
«Se trata de una niña de 2 años, residente en el partido de Vicente López, de la provincia de Buenos Aires, que ha mantenido contacto con un familiar que regresó recientemente de un viaje por Europa y África», agregó el comunicado oficial.
La investigación epidemiológica del caso se inició el 7 de julio «con la notificación al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud de un caso de enfermedad febril exantemática, sospechoso de sarampión, por parte de un efector público de la provincia de Buenos Aires. El diagnóstico fue confirmado ayer por la tarde por el laboratorio nacional de referencia», agregó.
Según el Ministerio, los contactos escolares y familiares de la niña «se encuentran en seguimiento. El municipio y la provincia realizan las acciones de control de foco, y el laboratorio nacional de referencia continúa los estudios moleculares correspondientes».
Salud recordó que la Región de las Américas «certificó la eliminación de la circulación endémica del virus del sarampión en 2016, siendo la primera y única región en lograr este objetivo».
«En el período 2017-2019 se registraron más de 40.000 casos en 18 países de las Américas, 93 por ciento de ellos en Brasil y Venezuela, por lo que la Región de las Américas se dejó de considerar libre de sarampión, pero 33 de los 35 países miembros mantienen el estado, entre ellos Argentina, que continúa siendo un país libre de esta enfermedad».
«Adicionalmente, como el sarampión aún es endémico en el resto del mundo, los países de la región están expuestos a la amenaza constante de importación del virus», precisó.
El ministro de salud bonaerense Nicolás Kreplak, escribió en su cuenta de Twitter que realizan «el seguimiento de los contactos escolares y familiares» de la persona afectada.
Indicó además que «nuestro país durante los años 2017 y 2019, dejó de ser considerado como libre de sarampión, mientras que en 2020 esa condición se recuperó. Es por esto que es primordial que todos y todas tengamos actualizados nuestros esquemas de vacunación».
El último caso endémico de sarampión en Argentina se registró en 2000 y, desde la eliminación de la enfermedad hasta 2018, hubo un total de 43 casos importados y relacionados con la importación.
Entre semana epidemiológica (SE) 1 de 2019 y la SE 12 de 2020 se confirmaron 199 casos de sarampión, de los cuales 18 fueron importados, 2 relacionados a la importación y 179 casos de origen desconocido.
Estos últimos casos corresponden al mayor brote desde la eliminación que se extendió por 29 semanas, con el último detectado en la semana 12 de 2020.
Tras 12 semanas sin casos, y por ser un brote de menos de un año de extensión, Argentina pudo declarar su interrupción, por lo que continúa siendo un país libre de sarampión. En la semana 13 de este año se notificó un caso importado, sin casos secundarios reportados en el seguimiento.
La cartera sanitaria recuerda a la población, a los equipos de salud y a los medios de comunicación que para sostener los logros y evitar la reintroducción del virus al país, se requiere sostener altas coberturas de vacunación con dos dosis de vacuna contra el sarampión (doble o triple viral) y un sistema de vigilancia sensible capaz de detectar oportunamente los casos y así evitar su diseminación.
Ante la situación epidemiológica internacional, el riesgo de reintroducción de enfermedades inmunoprevenibles, y con el objetivo de disminuir el acumulo de niñas y niños susceptibles y el riesgo consiguiente de un brote posterior a una introducción, el país realizará la Campaña Nacional de Seguimiento (CNS) contra sarampión, rubéola, paperas y poliomielitis entre el 1 de octubre y el 13 de noviembre.
Durante la campaña, los niños y niñas de 13 meses a 4 años inclusive (4 años, 11 meses y 29 días) recibirán una dosis adicional de las vacunas triple viral y antipoliomielítica inactivada (IPV).
El propósito de la campaña «será sostener la eliminación del sarampión, rubéola y poliomielitis y continuar con el control de las paperas. Además, se continúa trabajando en recupero de esquemas atrasados y se realizó la campaña de vacunación de verano para captar personas adultas sin vacunación».
En este contexto, «se aplicaron más de 900.000 dosis en población adulta susceptible en todo el país. A su vez, se continúa trabajando junto con las jurisdicciones en diferentes estrategias de recupero de esquemas atrasados en niños, niñas y adolescentes», indicó el comunicado oficial.
Análisis
El drama de Granja Tres Arroyos: 500 familias sin trabajo y sin cobrar
La empresa avícola cerró su planta en la localidad bonaerense, adeuda sueldos y aguinaldos y pidió un concurso preventivo de acreedores. «Somos un pueblo al que le cayó una bomba», describieron los trabajadores despedidos, que reclaman respuestas que la patronal nunca dio.
Más de 500 trabajadores y trabajadoras de Capitán Sarmiento perdieron su empleo en las últimas semanas tras el cierre de la planta avícola de Granja Tres Arroyos en esa localidad del norte bonaerense. La empresa acumula deudas salariales que incluyen meses de sueldo sin pagar y aguinaldos pendientes, y recurrió a la Justicia para pedir la apertura de un concurso preventivo de acreedores, el mecanismo legal que antecede a la quiebra y que deja a los trabajadores en una situación de extrema incertidumbre sobre el cobro de sus acreencias.
El impacto de los despidos no se limitó a Capitán Sarmiento. Según describió Andrea Ulere, ex empleada de la empresa, la crisis se extendió a municipios vecinos: alrededor de 100 despidos adicionales se registraron en Arrecifes y otros 100 en San Antonio de Areco, lo que convierte a esta debacle laboral en un golpe colectivo sobre toda la región del norte del conurbano extendido.
«Una bomba en el medio del pueblo»
Ulere describió la situación con una imagen que sintetiza el derrumbe social que vive la localidad. «Somos un pueblo que tiene la sensación hoy de caminar por la calle, que nos ha caído una bomba en el medio y andamos juntando los pedazos de la gente», señaló. «No se puede describir con palabras el dolor que tenemos», agregó.
La ex trabajadora reveló además un detalle que ilustra la dimensión humana de la crisis: «Acá venía el cartero del pueblo con el despido en mano llorando». La imagen del telegrama de despido entregado entre lágrimas en una localidad pequeña habla de un tejido comunitario que la empresa desgarró sin dar explicaciones.
Ulere fue cuidadosa al momento de atribuir responsabilidades, pero contundente: «Más allá del nivel nacional, que todos sabemos que económicamente estamos todos mal, acá hubo una mala gestión de los hijos y sobrinos de Joaquín de Grazia, que hicieron un mal negocio. Los despidos decían que eran por la gripe aviar, el Covid-19, y nosotros en esa época es cuando se trabajó más que nunca».
Veinte años de trabajo, deudas y silencio patronal
Los testimonios de los trabajadores que aún no recibieron su telegrama pero temen recibirlo en cualquier momento son igualmente demoledores. Oscar, con 20 años de antigüedad en la planta, graficó el costo que la prolongada agonía de la empresa tuvo sobre su salud y su dignidad: «La situación me tiene mal. Nos afecta la salud mental. Ya hace un año y medio que vivimos esto. Yo vivo con mis padres. No es lo justo que yo tenga que vivir de ellos».
Nadie de la empresa viene a dar la cara y dar explicaciones, denunció Oscar. «Así nos tuvieron un año y medio. Nos quitaron parte de nuestro salario, nos deben el pago de meses, nos deben vacaciones», enumeró.
Otro trabajador con más de 18 años de antigüedad contó que el deterioro fue progresivo y que los empleados cedieron ante cada exigencia patronal con la esperanza de conservar el puesto: «El conflicto comenzó con un pedido de esfuerzo a los trabajadores y una reducción salarial del 9%. Luego, los pagos comenzaron a realizarse en cuotas. Con tal de seguir trabajando lo aceptamos. Hace tres meses nos pagaban 100 mil por semana«, relató. «Nosotros hemos aportado mucho a la empresa, pero para ellos somos un número más», cuestionó.
Un tercer operario con 16 años en la empresa resumió la angustia cotidiana de quienes todavía no fueron desvinculados pero tampoco cobran: «Todos tenemos chicos, cuentas que pagar, se me vence el alquiler, no tengo plata para alquilar en otro lado. Los servicios los pago como puedo. Si hacés una changa te peleás por los precios. Tuvimos que hacer muchos recortes en salidas y alimentos. Antes alcanzaba la plata. Ahora no alcanza para nada. Tenemos un trabajo fijo pero no cobramos».
La intendenta y el pedido de los trabajadores
Durante las protestas frente a la planta y en la plaza de Capitán Sarmiento, la intendenta local Fernanda Astorino Hurtado se hizo presente para interiorizarse sobre la situación. Habló de un «mal manejo empresarial», lo que coincide con el diagnóstico de los propios trabajadores, aunque para estos últimos la presencia política no alcanza si no se traduce en acciones concretas.
Ulere fue directa al respecto: «Todo sirve, nosotros estamos desorientados y lo que queremos es que esto no se apague, que ella luche por nosotros para que no se apague. Porque donde dejen de hablar de nosotros, todo va a terminar en la nada. A los políticos para que se muevan, porque ¿quién nos va a salvar a nosotros?».
La pregunta resuena con fuerza en un contexto nacional en el que el gobierno de Javier Milei ha reducido el gasto en programas sociales en más de un 60% y donde la desregulación del mercado laboral, impulsada por la misma gestión, dejó a miles de trabajadores sin las redes de contención que el Estado podía ofrecer. El drama de Capitán Sarmiento no es una excepción: es el retrato de lo que ocurre cuando una empresa quiebra y el Estado se hace a un lado.
-
Política 📢7 díasLas escandalosas jubilaciones de privilegio de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Adolfo Rodríguez Saá: cuánto cobran
-
Investigación 🔎6 días“Perdoname por meterme con esa loca”: la frase de Cerimedo que lo hundió antes de cruzar los muros de Chonchocoro
-
Islas Malvinas2 días“Desastre potencial”: la dura advertencia de Trump por un eventual conflicto entre Argentina y Reino Unido por Malvinas
-
Economía 💲6 díasEncuesta demoledora: la mitad de los argentinos dice que el plan de Milei “no sirve” y que la gente “sufre”
-
Economía 💲4 díasCoopershoes fabricaba zapatillas para Converse, Grimoldi, DC y Pony en Argentina y pasará a importar desde Brasil
-
Islas Malvinas3 díasQuirno y Presti en Ushuaia: la Base Naval Integrada y la apuesta por Malvinas con foco en las elecciones
-
Política 📢3 díasKicillof supera a Milei y le saca 8,7 puntos en un balotaje: qué dice la nueva encuesta rumbo a 2027
-
Elecciones6 díasLa encuesta del odio: cómo DC Consultores construyó un ranking contra Cristina con preguntas trucadas
