Conectate con El Argentino

Gremiales

La CGT le llevó al Papa la realidad de los trabajadores bajo el ajuste Milei

Los dirigentes sindicales Cristian Jerónimo y Gerardo Martínez se reunieron este sábado con el papa León XIV en el Vaticano, en la previa de su visita a la Argentina prevista para noviembre. Pusieron sobre la mesa el deterioro del poder adquisitivo, los niveles récord de morosidad y el impacto del ajuste del gobierno libertario sobre los trabajadores. «Se está viviendo un ajuste extremadamente severo», advirtió Martínez.

Publicado hace

#

Millones de argentinos endeudados, no por televisores ni viajes, sino porque el dinero no alcanza para llegar a fin de mes. Esa fue la imagen que la Confederación General del Trabajo (CGT) llevó al Vaticano este sábado para retratar ante el papa León XIV la realidad que atraviesan los trabajadores bajo la gestión de Javier Milei.

Los dirigentes sindicales Cristian Jerónimo y Gerardo Martínez encabezaron la delegación argentina que se reunió con el sumo pontífice en el marco del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte-Sur. El encuentro se realizó en la antesala de la visita papal a la Argentina, programada entre el 8 y el 11 de noviembre próximo.

Un diagnóstico sin eufemismos ante el Papa

Del encuentro también participaron el titular de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Alejandro Gramajo, y el expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja. Juntos transmitieron al pontífice un cuadro de situación que el discurso oficial se niega a reconocer: pérdida sostenida del poder adquisitivo, dificultades estructurales para generar empleo estable y un empeoramiento de la situación social que no se detiene.

Gerardo Martínez fue categórico al describir el estado del país que recibirá a León XIV. «Le dijimos que los trabajadores estamos firmes, luchando por los derechos sindicales y atendiendo la dimensión de lo que él nos plantea y nos interpela a través de la encíclica, y que estamos trabajando en todos los niveles de la negociación colectiva y de todos los procesos productivos que se dan dentro de nuestro país«, expresó el dirigente sindical.

Luego fue más directo sobre el contexto económico: León XIV llegará a «una Argentina con mucha tristeza, en un momento donde por las circunstancias económicas, macroeconómicas, se está viviendo un ajuste extremadamente severo«. El retrato que completó resultó más elocuente que cualquier estadística: «Tenemos millones de argentinos que están endeudados, y no por comprar televisores o por viajes turísticos, sino por cuestiones que tienen que ver con el impacto del ajuste y de que el dinero no alcanza para llegar a fin de mes».

El ajuste que el Gobierno no muestra

Las palabras de Martínez ante el Papa no hacen más que poner nombre a una realidad que los propios números oficiales confirman. Desde diciembre de 2023, el presupuesto familiar destinado a servicios públicos acumuló una suba superior al 525%, con el transporte trepando casi al 1000%, el gas al 748% y la electricidad al 339%, según datos del IIEP (UBA-CONICET). La Canasta Básica Alimentaria registró una variación interanual del 32,8% en marzo de 2026, según el INDEC, mientras el gasto primario del Estado cayó un 31% en términos reales desde el inicio de la gestión libertaria.

El encuentro sindical en el Vaticano también funcionó como una señal política de cara a noviembre: la CGT espera que la presencia del Papa en suelo argentino sirva para amplificar el reclamo de los sectores más golpeados por el ajuste y coloque a la Iglesia como interlocutora en un escenario de tensión social creciente. Martínez lo dijo con su propio lenguaje: el País que recibirá a León XIV es uno que «nunca pierde la esperanza, una Argentina que se ve identificada con los mensajes de Su Santidad en la oportunidad de generar una instancia diferente«.

El operativo de seguridad para la visita papal

En paralelo a los preparativos eclesiásticos y sindicales, el Gobierno avanza con la logística de la visita. El Ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva, creó tres Comandos Unificados Federales mediante las resoluciones 898, 899 y 900, publicadas en el Boletín Oficial. El operativo se divide en tres jurisdicciones: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que cubrirá los recorridos urbanos y la custodia de delegaciones diplomáticas; la Provincia de Buenos Aires, con foco en Luján y Claypole, donde se esperan concentraciones masivas de fieles; y la Provincia de Córdoba, que tendrá a su cargo la protección del pontífice y la logística aeroportuaria y vial en suelo cordobés.

La visita de León XIV a la Argentina, Uruguay y Perú se inscribe en el marco de su Viaje Apostólico a la región. Mientras el Gobierno monta un dispositivo de seguridad sin precedentes para recibirlo, la CGT ya le anticipó al Papa lo que la Casa Rosada no quiere ver: que la Argentina que lo recibirá no es la del relato oficial del equilibrio macroeconómico, sino la de los millones que no llegan a fin de mes.

Análisis

El drama de Granja Tres Arroyos: 500 familias sin trabajo y sin cobrar

La empresa avícola cerró su planta en la localidad bonaerense, adeuda sueldos y aguinaldos y pidió un concurso preventivo de acreedores. «Somos un pueblo al que le cayó una bomba», describieron los trabajadores despedidos, que reclaman respuestas que la patronal nunca dio.

Publicado hace

#

Más de 500 trabajadores y trabajadoras de Capitán Sarmiento perdieron su empleo en las últimas semanas tras el cierre de la planta avícola de Granja Tres Arroyos en esa localidad del norte bonaerense. La empresa acumula deudas salariales que incluyen meses de sueldo sin pagar y aguinaldos pendientes, y recurrió a la Justicia para pedir la apertura de un concurso preventivo de acreedores, el mecanismo legal que antecede a la quiebra y que deja a los trabajadores en una situación de extrema incertidumbre sobre el cobro de sus acreencias.

El impacto de los despidos no se limitó a Capitán Sarmiento. Según describió Andrea Ulere, ex empleada de la empresa, la crisis se extendió a municipios vecinos: alrededor de 100 despidos adicionales se registraron en Arrecifes y otros 100 en San Antonio de Areco, lo que convierte a esta debacle laboral en un golpe colectivo sobre toda la región del norte del conurbano extendido.

«Una bomba en el medio del pueblo»

Ulere describió la situación con una imagen que sintetiza el derrumbe social que vive la localidad. «Somos un pueblo que tiene la sensación hoy de caminar por la calle, que nos ha caído una bomba en el medio y andamos juntando los pedazos de la gente», señaló. «No se puede describir con palabras el dolor que tenemos», agregó.

La ex trabajadora reveló además un detalle que ilustra la dimensión humana de la crisis: «Acá venía el cartero del pueblo con el despido en mano llorando». La imagen del telegrama de despido entregado entre lágrimas en una localidad pequeña habla de un tejido comunitario que la empresa desgarró sin dar explicaciones.

Ulere fue cuidadosa al momento de atribuir responsabilidades, pero contundente: «Más allá del nivel nacional, que todos sabemos que económicamente estamos todos mal, acá hubo una mala gestión de los hijos y sobrinos de Joaquín de Grazia, que hicieron un mal negocio. Los despidos decían que eran por la gripe aviar, el Covid-19, y nosotros en esa época es cuando se trabajó más que nunca».

Veinte años de trabajo, deudas y silencio patronal

Los testimonios de los trabajadores que aún no recibieron su telegrama pero temen recibirlo en cualquier momento son igualmente demoledores. Oscar, con 20 años de antigüedad en la planta, graficó el costo que la prolongada agonía de la empresa tuvo sobre su salud y su dignidad: «La situación me tiene mal. Nos afecta la salud mental. Ya hace un año y medio que vivimos esto. Yo vivo con mis padres. No es lo justo que yo tenga que vivir de ellos».

Nadie de la empresa viene a dar la cara y dar explicaciones, denunció Oscar. «Así nos tuvieron un año y medio. Nos quitaron parte de nuestro salario, nos deben el pago de meses, nos deben vacaciones», enumeró.

Otro trabajador con más de 18 años de antigüedad contó que el deterioro fue progresivo y que los empleados cedieron ante cada exigencia patronal con la esperanza de conservar el puesto: «El conflicto comenzó con un pedido de esfuerzo a los trabajadores y una reducción salarial del 9%. Luego, los pagos comenzaron a realizarse en cuotas. Con tal de seguir trabajando lo aceptamos. Hace tres meses nos pagaban 100 mil por semana«, relató. «Nosotros hemos aportado mucho a la empresa, pero para ellos somos un número más», cuestionó.

Un tercer operario con 16 años en la empresa resumió la angustia cotidiana de quienes todavía no fueron desvinculados pero tampoco cobran: «Todos tenemos chicos, cuentas que pagar, se me vence el alquiler, no tengo plata para alquilar en otro lado. Los servicios los pago como puedo. Si hacés una changa te peleás por los precios. Tuvimos que hacer muchos recortes en salidas y alimentos. Antes alcanzaba la plata. Ahora no alcanza para nada. Tenemos un trabajo fijo pero no cobramos».

La intendenta y el pedido de los trabajadores

Durante las protestas frente a la planta y en la plaza de Capitán Sarmiento, la intendenta local Fernanda Astorino Hurtado se hizo presente para interiorizarse sobre la situación. Habló de un «mal manejo empresarial», lo que coincide con el diagnóstico de los propios trabajadores, aunque para estos últimos la presencia política no alcanza si no se traduce en acciones concretas.

Ulere fue directa al respecto: «Todo sirve, nosotros estamos desorientados y lo que queremos es que esto no se apague, que ella luche por nosotros para que no se apague. Porque donde dejen de hablar de nosotros, todo va a terminar en la nada. A los políticos para que se muevan, porque ¿quién nos va a salvar a nosotros?».

La pregunta resuena con fuerza en un contexto nacional en el que el gobierno de Javier Milei ha reducido el gasto en programas sociales en más de un 60% y donde la desregulación del mercado laboral, impulsada por la misma gestión, dejó a miles de trabajadores sin las redes de contención que el Estado podía ofrecer. El drama de Capitán Sarmiento no es una excepción: es el retrato de lo que ocurre cuando una empresa quiebra y el Estado se hace a un lado.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo