Una pericia informática detectó imágenes de alumnos grabados mientras se bañaban
Marcelo Porcel está imputado tras la denuncia de seis familias
La querella denunció demoras de un año en la realización de pruebas
El expediente tramita en el Juzgado Nacional N°50
El abogado de las víctimas cuestionó el accionar judicial
Una pericia informática incorporó una prueba central
La investigación por el caso de Marcelo Porcel, empresario acusado de abusar de alumnos del Colegio Palermo Chico, incorporó una prueba considerada determinante. Según pudo saber TN, pericias informáticas detectaron imágenes que lo muestran grabando a chicos mientras se bañaban.
El expediente se encuentra en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, a cargo del juez Carlos Bruniard, con intervención del fiscal Pablo Turano. La causa se inició a partir de la denuncia presentada por seis familias.
Constanza Lamarque, Abogada y Perfiladora Criminal, pasó por #Lopez910 con @martincandalaft y habló sobre el caso de Marcelo Porcel.
La querella expresó su disconformidad con el ritmo del proceso judicial. El abogado Pablo Hawlena Gianotti afirmó: “Estamos satisfechos con la prueba, pero totalmente insatisfechos con la forma en que se investiga la causa y cómo resuelve el juez”.
Según explicó, la denuncia se presentó el 5 de julio de 2024 y desde entonces el avance ocurrió “en completa soledad”. Detalló que los peritajes informáticos debían realizarse en noviembre de 2024, pero recién se concretaron en noviembre de 2025.
El silencio de los libertarios con este caso de pedofilia y pornografía infantil es bastante llamativo. Marcelo Porcel, Empresario Libertario parte de la redacción de la reforma laboral pic.twitter.com/LG2W7CiE78
Gianotti describió el resultado de la pericia como concluyente: “Se hallaron imágenes científicamente comprobadas de un hijo de la querella número 1, filmado y fotografiado completamente desnudo mientras se duchaba en el baño del dormitorio de los chicos de la familia del imputado”.
El letrado sostuvo que existen más imágenes y agregó: “Sabemos que existen más imágenes, pero hemos estado solos. El Estado no nos acompañó y, cuando lo hizo, fue por nuestro reclamo permanente”.
🗣️ Estamos en un completo cuadro de soledad, el Estado no nos acompaña", afirmó Pablo Hawlena, abogado de los denunciantes de Marcelo Porcel.
El empresario está acusado de abuso de menores y 10 de ellos ya declararon en cámara Gesell en su contra.
El abogado cuestionó la actuación de los responsables del expediente: “El juez de la causa, a quien conozco y respeto, no está haciendo lo que corresponde. El fiscal es subrogante, titular de una fiscalía penal en lo económico, y ahora interviene en una causa penal y correccional”.
También reclamó la falta de medidas cautelares contra Porcel. Indicó que no se le retuvo el pasaporte ni se le prohibió salir del país. Según relató, el empresario incluso sacó un pasaje al mismo destino al que viajarían los chicos durante una fiesta de fin de año.
Reclamos de la querella
La representación legal de las familias denunció que el juez rechazó la presencia de los padres en las audiencias, permitiendo solo la asistencia de abogados. “No pudimos pedir explicaciones porque hay un blindaje sobre Porcel”, señaló Gianotti.
El abogado afirmó que la investigación se acerca a probar la distribución de material sexual y advirtió: “Estamos muy cerca de demostrar la distribución de material sexual, pero estamos solos”.
Contexto de la causa
Diez chicos declararon en el marco de la denuncia por abuso en el Colegio Palermo Chico. Para la querella, el caso debería avanzar con mayor celeridad y con medidas de resguardo para las víctimas.
“Si la causa estuviera en la provincia de Buenos Aires, él estaría preso con prisión preventiva”, sostuvo el abogado, y cerró con una frase: “La luz de los chicos es la oscuridad de Porcel”.
Conclusión
La causa contra Marcelo Porcel incorporó una pericia informática que confirmó la existencia de grabaciones de alumnos, mientras la querella mantiene fuertes críticas por las demoras y la falta de acompañamiento estatal.
EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”
En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.
En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación.
“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
“Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.
La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.
“La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.
El día “D”
El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.
No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.
Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.
Lo que lo sostuvo
En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.
El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).Fotos: Lu del Mármol (@ludelmarmol) https://www.instagram.com/ludelmarmol
Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.
A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.
Contar y ser contado
La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.
Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.
También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.
Violencia institucional y la búsqueda de justicia
Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.
Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.
En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.
Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Lo que viene
Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.
No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.
“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Ping pong con Pablo Grillo
¿Messi o Maradona?
“Maradona”
¿Música?
“El rock and roll… y el reggae”
¿Qué es el barrio para vos?
“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”