Conectate con El Argentino

Economía 💲

Banco Nación lanza plan para refinanciar deudas, ante la morosidad familiar récord del 11,5%

El BNA lanzó un paquete de refinanciación de deudas y tarjetas ante el colapso del crédito familiar, mientras el titular del Banco Central se lavó las manos y cargó la responsabilidad sobre los propios bancos.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Banco Nación.

El Banco Nación intenta contener una crisis que el propio gobierno generó

★ La fotografía es elocuente: mientras el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, descartó cualquier intervención oficial ante la explosión de la morosidad familiar y la calificó como «un proceso de aprendizaje para los bancos», el Banco de la Nación Argentina (BNA) salió esta semana con un conjunto de herramientas de refinanciación para intentar contener el daño sobre miles de familias que ya no pueden pagar sus deudas. La contradicción no es menor: el Estado que dice no intervenir, interviene a través de su banco público. La pregunta que queda sin respuesta es por qué llegaron hasta acá.

La morosidad más alta en más de dos décadas

Según el Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina, el porcentaje de créditos en situación irregular para personas físicas trepó al 11,5% en marzo de 2026, el nivel más alto desde 2004. Para entender la magnitud del colapso basta una comparación: en octubre de 2024 ese indicador se ubicaba en apenas el 2,5%. En poco más de un año, la morosidad se cuadruplicó.

El desglose por tipo de crédito profundiza el diagnóstico. Los préstamos personales registraron una mora del 14,2%, el mayor nivel de incumplimiento de los últimos quince años. Las tarjetas de crédito alcanzaron el 11,7%, con una variación de 0,1 puntos respecto a febrero. Los créditos prendarios llegaron al 6,9% y las hipotecas, únicas en resistir el derrumbe, se mantuvieron en el 1,4%. Según datos del BCRA, entre los jóvenes menores de 25 años, cuatro de cada diez que tomaron financiamiento presentan dificultades para repagar sus obligaciones, una cifra que expone la dimensión generacional de la crisis.

Detrás de estos números no hay un fenómeno azaroso ni un error de cálculo ajeno. Economistas y analistas vinculados al movimiento sindical y a la economía popular señalan que el deterioro responde a factores estructurales del modelo en curso: la caída del salario real, el aumento de los costos fijos y de los servicios públicos, y el incremento del desempleo, especialmente entre los jóvenes. La expansión del crédito durante 2025, impulsada por la desregulación financiera del gobierno de Javier Milei, encontró a familias con ingresos erosionados por el ajuste y sin capacidad real de repago.

El «kit de soluciones» del Banco Nación

En ese contexto, el BNA anunció tres herramientas de refinanciación para sus clientes.

La primera es una línea de consolidación de deudas, destinada a personas que perciben sus haberes a través de la entidad. Permite reunir obligaciones financieras contraídas tanto en el Nación como en otros bancos, con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 65%, plazos de hasta 72 meses y montos de hasta $100 millones. A diferencia de un crédito tradicional, los fondos no se acreditan en la cuenta del cliente: el banco transfiere directamente a las entidades acreedoras, cancelando las deudas vigentes, y el usuario pasa a afrontar una única cuota mensual fija.

La segunda herramienta es la refinanciación de saldos de tarjeta de crédito, disponible para usuarios que registren hasta 90 días de atraso en el pago de tarjetas emitidas por la entidad. En este caso la TNA aplicada es del 35%, con plazos de hasta 60 meses.

Para situaciones de irregularidad más avanzada, clasificadas como no judicializadas, el banco dispone de una alternativa con plazos de hasta 96 meses y una TNA del 79%, que refleja el mayor riesgo que asume la entidad. Cada caso, según explicó el banco, es evaluado de manera individual considerando el perfil financiero del cliente. Para acceder, los interesados deben concurrir a cualquier sucursal con documentación que acredite las deudas a consolidar.

Bausili: «No nos vamos a hacer cargo»

La contracara de este movimiento del BNA es la posición del titular del BCRA. El 19 de mayo, durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM) correspondiente al primer trimestre de 2026, Bausili fue categórico: «No nos vamos a hacer cargo del dinero de la sociedad, eso no va a pasar. No habrá subsidios del Gobierno al sector privado por haber incurrido en esas pérdidas». Su segundo, Vladimir Werning, aportó el marco conceptual: la morosidad «es un proceso de aprendizaje que lleva su tiempo, no hay que generar una ansiedad por esto».

Semanas después, en el marco del Congreso Económico Argentino organizado por ExpoEFI, Bausili matizó el diagnóstico y aseguró que «los bancos ya vieron el pico de la morosidad» y que «hay indicios alentadores en los datos de marzo y abril». Al mismo tiempo, señaló que los bancos otorgaron la primera ola de créditos «a ciegas», sin un correcto scoring de sus clientes.

La lectura oficial, entonces, descarga la responsabilidad sobre las propias entidades financieras y relativiza la crisis, al tiempo que niega cualquier conexión entre el derrumbe del poder adquisitivo, el tarifazo y la política de tasas activas que durante 2025 triplicó a la inflación y desniveló la capacidad de pago de millones de hogares.

Una crisis que no es accidental

El cuadro actual no surgió de la nada. Como viene señalando el Foro Economía y Trabajo, integrado por economistas como Ricardo Aronskind, Noemí Brenta, Roberto Feletti y Felisa Miceli, entre otros, el ajuste fiscal implementado bajo las metas del acuerdo con el FMI destruyó el gasto social sin tocar a los sectores más concentrados, mientras el sistema tributario regresivo descargó su peso sobre los ingresos de los que menos tienen. El crédito al consumo, lejos de ser una solución estructural, fue la válvula de escape que las familias usaron para cubrir lo que los salarios ya no alcanzaban a pagar.

Desde diciembre de 2023, los servicios públicos acumularon una suba superior al 525%, el transporte rozó el 900% de incremento y la Canasta Básica Alimentaria registró variaciones interanuales del 32,8% a marzo de 2026, según datos del INDEC. Ese es el suelo sobre el que creció la deuda familiar y ese es el contexto que el gobierno de Milei prefiere ignorar cuando habla de «aprendizaje».

Puntos clave

  • La morosidad de las familias argentinas alcanzó el 11,5% en marzo de 2026, el nivel más alto desde 2004, según el BCRA.
  • Los préstamos personales registraron una mora del 14,2% y las tarjetas de crédito del 11,7%.
  • El BNA lanzó tres herramientas de refinanciación: consolidación de deudas (TNA 65%, hasta 72 meses), refinanciación de tarjetas (TNA 35%, hasta 60 meses) y opciones para situaciones irregulares no judicializadas (hasta 96 meses).
  • El presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó cualquier intervención estatal y calificó la crisis como «un proceso de aprendizaje para los bancos».
  • Economistas y especialistas vinculan el derrumbe del crédito familiar con el ajuste del gasto, el tarifazo y la caída del salario real bajo el modelo de Javier Milei.

Consumo

Los remedios en nuestro país triplican los precios internacionales

Un informe oficial revela que el 90% de los medicamentos de uso frecuente son más caros en Argentina que en el exterior, con un sobreprecio mediano de 3,1 a 1. Frente a India, la brecha trepa a 6,7 veces; frente a España, a 5,3 veces. Los datos surgen de un relevamiento de 17 principios activos esenciales comparados en cinco mercados internacionales.

Publicado hace

#

En nuestro país se paga, en promedio, más del triple por medicamentos de lo que abonan los ciudadanos de otros países por los mismos principios activos. Así lo revela un informe reservado que circula entre funcionariosla que analizó una canasta de 17 medicamentos de uso frecuente y comparó sus precios de venta al público en farmacias argentinas con los de Brasil, Estados Unidos, Francia, España e India. El resultado es contundente: en el 90% de las comparaciones, Argentina sale perdiendo.

Para garantizar la validez de la comparación y evitar distorsiones por diferencias en el tamaño de los envases o las concentraciones, el estudio adoptó la Dosis Diaria Definida (DDD), la unidad de medida estandarizada recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El sobreprecio mediano registrado fue de 3,1 a 1 frente al conjunto de mercados analizados.

La brecha más brutal: India y España

Las diferencias más pronunciadas se registran frente a India, donde los remedios en Argentina resultan 6,7 veces más caros. Le siguen España, con una brecha de 5,3 veces, y Francia, con 3,4 veces. Incluso frente a Estados Unidos, habitualmente identificado como un mercado de precios elevados, la brecha es de 1,8 veces, y frente a Brasil, de 1,6 veces.

Los datos ilustran con precisión el impacto sobre tres tratamientos crónicos de altísimo consumo popular, que forman parte de la canasta básica de millones de hogares argentinos.

Tres tratamientos que radiografían la crisis

La levotiroxina, utilizada para el tratamiento del hipotiroidismo, es uno de los medicamentos más prescriptos del país. En Argentina, su costo mensual asciende a US$ 19,3, frente a una mediana internacional de apenas US$ 3,1. La dosis diaria local se ubica en US$ 0,644 contra US$ 0,08 en España, US$ 0,14 en Estados Unidos y US$ 0,02 en India. La brecha frente a ese último país es de 26,2 veces.

La atorvastatina, indicada para el control del colesterol, presenta un costo mensual de US$ 43,1 en Argentina contra US$ 8 de mediana internacional. La dosis diaria local cotiza a US$ 1,437, más de cinco veces por encima de los US$ 0,267 de referencia, y más de catorce veces por encima de los US$ 0,10 que cuesta en India.

La metformina, de uso extendido para la diabetes tipo 2, tiene un costo mensual de US$ 26,1 en el país contra US$ 5,3 de mediana. La dosis diaria en farmacias argentinas se ubica en US$ 0,871, frente a US$ 0,55 en Brasil, US$ 0,28 en Estados Unidos, US$ 0,08 en España y US$ 0,07 en India.

El contexto: desregulación como respuesta oficial

Según la información oficial, el diagnóstico que surge del informe sirve de sustento a la estrategia del Gobierno nacional orientada a desregular el mercado farmacéutico, promover la importación directa por parte de las provincias e impulsar la prescripción por nombre genérico para abaratar el acceso a los tratamientos. Como experiencia concreta en ese sentido, el documento menciona la compra de medicamentos a India realizada por la provincia de Mendoza.

Sin embargo, la propuesta de desregulación genera tensiones que el informe no resuelve. La estructura de precios del mercado farmacéutico argentino combina márgenes de distribución y dispensación, patentes, poder de mercado de laboratorios concentrados y ausencia de políticas de acceso efectivas. La importación directa y la genérica son herramientas válidas, pero insuficientes si no van acompañadas de una política de medicamentos esenciales que garantice cobertura universal, advierten desde sectores del campo sanitario público.

La paradoja central que emerge del informe es que los sobreprecios más altos recaen sobre tratamientos crónicos, es decir, sobre los pacientes que más dependen del sistema y que menos pueden prescindir de su medicación. Hipotiroidismo, colesterol alto y diabetes tipo 2 son condiciones que afectan de manera desproporcionada a sectores de menores ingresos, para quienes el gasto en medicamentos representa una proporción significativa de su presupuesto mensual.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo