El presidente Javier Milei difundió en su cuenta de Instagram una fotografía del momento en que depositó su voto durante las elecciones, pero la imagen presentaba notorias modificaciones digitales. La captura original pertenecía al móvil del canal TN, aunque la versión publicada mostraba evidentes retoques.
Según verificó LPO tras consultar con profesionales en edición de imagen, la foto mostraba cambios visibles en el rostro del mandatario.
“La piel presidencial se ve más lisa y uniforme, sin arrugas, sombras ni textura natural. La papada fue exitosamente extirpada.”
Ni 2 hs. pasaron entre las dos fotos.
No sé qué pasará en estos 4 años, pero algo que no se puede negar es que sin dudas Javier Milei quedará en la historia como el Presidente más adicto al Photoshop oficial que pisó esta nación. pic.twitter.com/drSmBgtE6u
Además, el tono de piel fue ajustado para darle un aspecto más cálido:
“La piel fue suavemente retocada para lucir un tono más cálido, de bronceado perfecto que sólo se consigue tras un fin de semana largo en la Costa y una devoción ejemplar al sol, casi profesional.”
Milei voted and posted a photoshopped version of himself (left) meanwhile this is how he really looks like (right) pic.twitter.com/cJYWeAC9jg
— Horny from Silkson 🇻🇪🇦🇷🇺🇦🇸🇾🇬🇪🇵🇸 (@Katauroraaa) October 26, 2025
Cambios en los ojos, sonrisa y cabello
En la imagen modificada, los ojos del presidente parecen más claros y brillantes, mientras que la sonrisa luce más marcada. El resultado genera un aire más relajado y carismático. También se observan ajustes en el cabello:
“El pelo tiene más brillo y parece con mayor volumen, aunque en la versión modificada tampoco lo consiguieron peinar.”
Esto es posta, acabo de entrar a su Instagram para corroborarlo. Si a ustedes no les parece raro que Milei piense que así se ve de verdad están tan locos como el. pic.twitter.com/1wxKFnb0KT
¿Empate técnico en el balotaje? Kicillof y Milei, cabeza a cabeza rumbo al 2027
Una encuesta nacional de la consultora Proyección, realizada sobre 1.354 casos entre el 1 y el 10 de septiembre, pone a Milei con el 40,8% y a Kicillof con el 40,2% en un hipotético balotaje presidencial. La diferencia de seis décimas queda dentro del margen de error. Pero la foto económica agrava el panorama oficialista: el 70,7% de los encuestados dice que su situación familiar empeoró o se mantiene igual de mal.
El 70,7% de los encuestados percibe que su economía familiar empeoró o no mejoró y el 52,6% evalúa negativamente la gestión del Gobierno nacional.
En un balotaje imaginario pero cada vez más probable, el presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof quedan prácticamente igualados: 40,8% contra 40,2%, una brecha de seis décimas que cae dentro del margen de error del relevamiento. El número no es un detalle menor, porque hace apenas seis meses esa diferencia favorecía al oficialismo con mayor holgura. El escenario electoral, según la propia consultora, es hoy «abierto, incierto y mucho más parejo».
El estudio fue realizado por la consultora Proyección, dirigida por el analista político Santiago Zunino, entre el 1 y el 10 de septiembre de 2026, sobre una muestra de 1.354 casos de alcance nacional, con un margen de error de +/- 2,66 puntos porcentuales.
Primera vuelta: el oficialismo sigue adelante, pero la brecha se achica
En un escenario de primera vuelta con múltiples candidatos, La Libertad Avanza conserva la delantera, pero sin holgura. Milei encabeza con el 36,9% de la intención de voto, seguido por Kicillof con el 32%. En tercer lugar aparece Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, con el 8,2%, y el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro suma el 4,3%. El voto en blanco o impugnado alcanza el 9,3% y los indecisos llegan al 9,2%.
La medición por espacio político refuerza esa tendencia: La Libertad Avanza alcanza el 35% y Fuerza Patria el 31,9%, mientras el PRO reúne el 5,6%, el Frente de Izquierda el 5,5% y Provincias Unidas el 3,5%. En esta modalidad de respuesta, el voto en blanco o impugnado trepa al 18,5%, una señal de desafección que el oficialismo no logra contener pero que tampoco favorece al peronismo.
La economía, el talón de Aquiles libertario
El punto más sensible del relevamiento para el Gobierno no está en los números electorales, sino en la percepción económica. El 50% de los encuestados sostiene que la economía de su familia empeoró durante los últimos meses, y un 20,7% adicional considera que se mantuvo «igual de mal». Sumados, representan casi el 71% de los consultados que perciben un deterioro real o estancamiento en su situación cotidiana.
La mirada hacia adelante tampoco es optimista: el 63,1% se muestra pesimista respecto de la evolución económica para los próximos meses, frente a un 36,9% que cree que la situación mejorará. Esa asimetría en la percepción futura contradice la narrativa de «recuperación» que el oficialismo busca instalar como eje de campaña.
Gestión y rumbo: mayoría negativa, minoría fiel
La evaluación de la gestión nacional arroja un saldo desfavorable para el Gobierno: el 42% la califica como «buena» o «muy buena», mientras que el 52,6% la considera «mala» o «muy mala». Sobre el rumbo general del país, el 37,2% lo considera correcto o muy correcto y el 54,8% lo juzga equivocado o muy equivocado.
Sin embargo, el relevamiento también revela la consistencia de una base de apoyo que el peronismo no logra erosionar del todo: el 27,3% quiere que el proyecto libertario continúe «como está» y otro 14,7% que siga, pero con cambios. Frente a ellos, el 36,8% prefiere un nuevo gobierno cercano al peronismo y el 11% uno no peronista.
Zunino: «el deterioro del oficialismo no es capitalizado por nadie»
El director de Proyección, Santiago Zunino, interpretó los datos como una señal de equilibrio frágil: Milei conserva centralidad política mientras Kicillof aparece como el dirigente opositor más competitivo, pero el deterioro gubernamental todavía no se traduce en una ventaja clara para ninguna fuerza alternativa. Según Zunino, la situación económica y las demandas de mejores ingresos, salarios y empleo serán determinantes en las decisiones electorales de 2027.
Lo que el sondeo muestra con claridad es que la elección de 2027 se definiría en el tramo final: con ese nivel de empate en el balotaje y esa magnitud de malestar económico, cualquier movimiento en los precios, los salarios o el empleo en los próximos meses podría inclinar la balanza. Para el oficialismo, sostener la imagen de estabilidad será tan decisivo como cualquier número de campaña.
Lo que tenés que saber
En un balotaje hipotético, Milei obtiene el 40,8% y Kicillof el 40,2%; diferencia dentro del margen de error.
En primera vuelta, Milei lidera con 36,9% contra el 32% de Kicillof; Bregman suma 8,2% y Pullaro 4,3%.
El 70,7% de los encuestados percibe que su economía familiar empeoró o no mejoró.
El 52,6% evalúa negativamente la gestión del Gobierno nacional.
La encuesta fue realizada por Proyección sobre 1.354 casos entre el 1 y el 10 de septiembre de 2026, con margen de error de +/- 2,66%.