Conectate con El Argentino

Elecciones

Bullrich se equivocó al votar en La Rural y aseguró que el lunes “será igual que el viernes”

La ministra de Seguridad y candidata a senadora por CABA dejó entrever que los resultados electorales no modificarán el rumbo del Gobierno. Protagonizó un nuevo episodio de confusión al doblar mal su boleta y tuvo que volver al cuarto oscuro.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Patricia Bullrich.

⬛ Patricia Bullrich, ministra de Seguridad de la Nación y candidata a senadora por la Ciudad de Buenos Aires, emitió su voto este domingo en el predio de La Rural y dejó un mensaje que no pasó desapercibido: «El lunes va a ser igual que el viernes». Con esa frase, la funcionaria dejó en claro que, más allá de los resultados que arroje esta jornada electoral, no habrá cambios significativos en el rumbo del Gobierno nacional.

Un nuevo papelón a la hora de sufragar

Una vez más, Bullrich se convirtió en protagonista involuntaria de las redes sociales por un error al momento de votar. La ministra dobló su boleta en dos partes cuando debía hacerlo en tres, lo que la obligó a regresar al cuarto oscuro para corregir el error. «Doblé la boleta en dos, pero era en tres», reconoció entre risas ante los medios presentes.

Sin embargo, la funcionaria restó importancia al episodio y lo atribuyó a su estilo decidido: «Tuve la convicción y voté rápido», señaló, al tiempo que agregó que se trata de «una nueva forma de voto que sirve igual».

Llamado a la participación y promesas de gestión

Bullrich reconoció que 2025 fue «un año bastante cansador» para la ciudadanía, que debió concurrir en varias oportunidades a las urnas. «Capaz piensan que ya votaron, pero esta es la que se deciden las dos cámaras, por eso pido que la gente salga y haga el sufragio», enfatizó la ministra, en un intento por estimular la participación electoral.

En ese sentido, la candidata remarcó la importancia de esta elección: «Estamos frente a una elección en la que hay que reflexionar el voto». Y agregó: «Si la gente me acompaña, voy a asumir en el Senado para lograr mayor gobernabilidad y así tener las leyes que necesita el país».

Sin cambios en el horizonte

Consultada sobre eventuales modificaciones en el gabinete nacional, Bullrich fue tajante al aclarar que esas decisiones son exclusivas del presidente Javier Milei. «El lunes va a ser igual que el viernes», insistió, en una declaración que puede interpretarse como una señal de continuidad del actual esquema de gestión, independientemente de cómo le vaya a La Libertad Avanza en las urnas.

La ministra cerró su intervención ante la prensa con una reflexión general sobre el rumbo del país: «Hay que sacar a la Argentina de ser un país pobre, a uno rico», y sentenció que «todos los cambios son bienvenidos».

Puntos clave:

• Patricia Bullrich votó en La Rural y cometió un error al doblar mal su boleta electoral
• La ministra aseguró que «el lunes va a ser igual que el viernes», descartando cambios post-electorales
• Pidió a la ciudadanía que participe pese al «cansancio» de un año con múltiples elecciones
• Ratificó que las decisiones sobre el gabinete son exclusivas del presidente Milei
• Prometió trabajar por «mayor gobernabilidad» si resulta electa senadora por CABA

Elecciones

Brasil va a segunda vuelta: el bolsonarismo sorprende y Lula deberá pelear el 25

Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta del 4 de octubre con el 47% contra el 45% de Lula, revirtiendo lo que marcaban las encuestas. El hijo del expresidente preso hereda la maquinaria del movimiento que intentó un golpe de Estado en 2022 y obliga al Partido de los Trabajadores a una segunda vuelta que promete ser la más disputada de la historia reciente de Brasil.

Publicado hace

#

Con el 47% de los votos contra el 45% de Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil del domingo 4 de octubre y obligó a una segunda vuelta que se disputará el 25 de octubre de 2026.

El resultado sorprendió a las consultoras, que en los días previos daban a Lula levemente por encima del senador. Ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos válidos requerido para ganar en primera vuelta, y Brasil deberá decidir en un balotaje su próximo presidente.

El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, compite bajo las siglas del Partido Liberal (PL) con el respaldo explícito de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2022.

Lula, en tanto, busca su cuarto mandato no consecutivo: gobernó Brasil entre 2003 y 2010, fue perseguido judicialmente en causas que el Tribunal Supremo revisó y terminó anulando, y regresó al poder en 2023.

Lo que las encuestas no vieron venir

Durante toda la campaña, la ventaja de Lula en la primera vuelta parecía consolidada. La encuesta Datafolha del 24 de septiembre, registrada ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) bajo el número BR-00304/2026, ubicaba a Lula con el 40% y a Flávio Bolsonaro con el 36% en la primera vuelta estimulada. La consultora Nexus/BTG Pactual, en su última medición de agosto, atribuía al presidente el 39% frente al 33% del senador. Sin embargo, en la noche del 4 de octubre los resultados reales demostraron que el mapa electoral bolsonarista, profundamente arraigado en el norte, el centro-oeste y el sur del país, fue subestimado por la mayoría de los sondeos.

La encuesta Nexus de julio ya anticipaba el carácter polarizado del balotaje: Lula con el 40% y Flávio con el 34% en primera vuelta, pero empatados técnicamente en segunda con el 46% contra el 45% respectivamente. Ese empate técnico en el escenario de segunda vuelta se repitió en prácticamente todas las consultoras durante los últimos tres meses de campaña, lo que vuelve imposible anticipar con certeza el resultado del 25 de octubre.

Bolsa Familia, el campo de batalla ideológico

La campaña giró, entre otros ejes, alrededor de la política social. Lula recuperó el Bolsa Familia como bandera central de su gestión, un programa que durante su primer mandato sacó a 54 millones de personas de la pobreza y que la derecha intentó destruir bajo el gobierno de Michel Temer y luego de Bolsonaro padre. En esta campaña, el propio Lula recordó en reiteradas ocasiones que las críticas históricas al programa, que lo tacharon de fomentar la pereza y la dependencia, no resistieron el contraste con la realidad. «De todas las críticas, la más cruel es que el Bolsa Família iba a estimular la vagabundería», sostuvo en actos de campaña, recuperando una frase que pronunció a lo largo de décadas.

A pocos días de las elecciones, Lula anunció además un aumento del 15% en los pagos del programa de asistencia social, una decisión que la oposición leyó como un gesto electoral pero que, en términos electorales, no alcanzó para definir la primera vuelta a su favor. La derecha concentra sus críticas en que el programa no es una solución estructural, mientras el PT sostiene que sin ese piso de ingresos garantizados millones de familias brasileñas quedarían directamente al borde de la indigencia.

El mapa territorial y los puntos de quiebre

La geografía electoral confirma la fractura profunda de Brasil. Según los datos de la encuesta Medio/Ideia de mayo de 2026, Flávio Bolsonaro lidera en el norte con el 57% contra el 27% de Lula, y en el centro-oeste con el 60% contra el 28%. En el sur también está por encima: 50% contra 39%. El nordeste, históricamente el bastión lulista, le da al presidente el 58% frente al 34% del senador. El sudeste, que concentra la mayor parte del padrón electoral, aparecía en empate técnico antes de la votación.

Esta distribución territorial es el termómetro de la fractura de clase que atraviesa al gigante sudamericano. Las regiones más pobres, donde los programas de transferencia directa tienen mayor impacto sobre la vida cotidiana, tienden al lulismo; las regiones más ricas y con mayor presencia de sectores conservadores, al bolsonarismo. El resultado del 4 de octubre muestra que esa segunda geografía fue más eficaz de lo que las encuestas proyectaban.

El factor Bolsonaro padre y la internacionalización de la disputa

Jair Bolsonaro, preso y sin poder presentarse por su condena de 27 años, articuló desde la cárcel el apoyo a la candidatura de su hijo mayor. La sentencia fue ampliamente criticada por el gobierno de Donald Trump, con el propio presidente norteamericano afirmando que era «muy parecido a lo que intentaron hacer conmigo» y el secretario de Estado, Marco Rubio, calificándola de «injusta». Esta internacionalización del caso convirtió a la elección brasileña en parte del tablero geopolítico de la disputa entre la derecha global y los gobiernos progresistas de América Latina.

Legisladores estadounidenses, en contraposición, le pidieron formalmente a Trump que no interviniera en el proceso electoral brasileño. La sombra de la interferencia exterior planeó sobre toda la campaña, y el resultado del 4 de octubre convierte la segunda vuelta en una cita electoral con consecuencias que van mucho más allá de las fronteras del país más grande de América del Sur.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo