Salud 🩺
La importancia de no usar pirotecnia en estas fiestas
Lo que para muchas personas son apenas ruidos molestos, se puede convertir en una tortura para muchas otras. Las personas con autismo y trastornos del procesamiento sensorial.
Por Paulina Carullo médica neuróloga infantil (MN 108.282) del Departamento de Neuropediatría de Fleni.
En esta época del año los fuegos artificiales y pirotecnia aparecen en mayor cantidad y frecuencia. Lo que el grueso de la gente ve como una forma de celebrar, para algunos puede no serlo: los niños y adultos con autismo y trastornos de la modulación sensorial pueden sufrir por estos ruidos, debido a su hipersensibilidad auditiva.
Lo que para muchas personas son apenas ruidos molestos, se puede convertir en una tortura para muchas otras. Las personas con autismo y trastornos del procesamiento sensorial no perciben los estímulos auditivos de una manera habitual: en ellos, esta percepción de sonidos intensos, como es el caso de los cohetes, petardos y fuegos pirotécnicos que se emplean en celebraciones en estas fechas, pueden generar una sensación de dolor, generando estrés y una fuerte desregulación de la conducta y las emociones.
En casos extremos, puede llegar a generar autolesiones, agresiones físicas a terceros, llanto, gritos, y otras reacciones impulsivas por no comprender ni tolerar lo que sucede alrededor.
Teniendo en cuenta que según el último relevo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 100 niños, niñas y adolescentes tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA), esto no es algo menor.
La importancia de generar conciencia acerca de los efectos perjudiciales que puede tener el uso de pirotecnia, no sólo en las personas con autismo sino también en otros individuos con alteraciones en el desarrollo, adultos mayores, mascotas y bebes lactantes, radica en generar un entorno lo menos nocivo posible para esta población.
Si bien hay cada vez más conciencia acerca de esta problemática, aún queda un largo camino por recorrer. Lo más urgente e importante es educar a toda la sociedad y especialmente a los familiares y gente cercana que convive con adultos y niños con autismo, para evitar el uso de pirotecnia sonora alrededor de ellos.
Asimismo, podemos usar estrategias de anticipación y brindar algunas herramientas de regulación sensorial para atravesar estas circunstancias lo mejor posible:
– Explicarles con anticipación qué es lo que va a suceder, ya que tener información ayuda a reducir ansiedad y estrés.
– En algunos casos la explicación puede ser verbal, pero en otras personas puede ser a través de lo que se llaman historias sociales, que son distintos cuentos o relatos con informaciones y enunciados concretos, que van explicando paso a paso y en primera persona aquellas cosas que pueden ir sucediendo y hace más fácil de entender lo que va a pasar.
– Utilizar tapones de oídos o auriculares con cancelación de ruido. Dependiendo del clima, la capucha del buzo o campera puede resultar útil también.
– Dar contención a los niños más pequeños abrazándolos o alzándolos. También se puede usar mantas de peso o cosas que generen peso en los chicos más chiquitos.
– Generar distracciones durante el peor momento de ruido. Esto puede ser muy variado dependiendo la edad de la persona; en niños pequeños jugar algún juego o rodearse de sus juguetes u objetos cotidianos, y en personas más grandes puede ser mirar alguna película.
– Recurrir a habitaciones internas de la casa durante las fiestas. Algunos lugares de nuestra casa sabemos que tienen menos ruido; podemos ir ahí, planificar las actividades de distracción, siempre teniendo en cuenta que es otra opción que puede variar mucho su aceptación de acuerdo a la persona.
Todas estas recomendaciones son medidas de las que podemos echar mano en situaciones de emergencia. Sin embargo, como sociedad tenemos el deber de conocer y comprender los severos efectos de un pasatiempo trivial y peligroso como la pirotecnia y ser empáticos con el sufrimiento que puede causar en las personas más vulnerables.
Si bien hay personas con autismo que no sufren trastornos en su modalidad sensorial, hay una gran mayoría que sí; es por esto que debemos tener en cuenta todas estas herramientas, para continuar reforzando la empatía con el otro y tratar de que el festejo sea realmente un festejo en donde todos estemos incluidos.
Legislativo
Cárcel desde los 14 y criptomonedas desde los 13: la contradicción de un Estado que castiga en lugar de cuidar
El psicólogo Jorge Prado advirtió que la soledad infantil crece mientras la salud mental recibe solo el 1,4% del presupuesto de salud, contra el 10% que fija la ley. Lo dijo en la semana en que el Senado aprobó la reforma que, según su lectura, patologiza el malestar social “para responder a intereses corporativos”.
La ley vigente obliga a destinar el 10% del presupuesto de salud a la salud mental, pero en los hechos solo se ejecuta el 1,4%. La cifra la aportó el psicólogo Jorge Prado, que además alertó sobre una generación de chicos aislados frente a una pantalla mientras el Estado discute cambiar la norma que los protege.
Prado es psicólogo y docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y autor del libro “Una tablet al final del arcoíris”, un trabajo que reúne experiencias clínicas, territoriales y educativas sobre el cuidado de infancias y adolescencias. Sus advertencias llegan en un momento sensible: el Senado aprobó en la madrugada del viernes 30 de octubre la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, impulsada por el Poder Ejecutivo de Javier Milei, y la giró a la Cámara de Diputados. El proyecto reemplaza el criterio de “riesgo cierto e inminente” para las internaciones involuntarias por el de riesgo grave de daño, con la firma de dos profesionales.
La pantalla como “contrato” entre adultos desbordados y chicos aislados
Según explicó Prado, el libro analiza cómo el juego se desplazó a las redes sociales y qué sufrimientos de época aparecen en ese cambio: consumos digitales, violencia como espectáculo, abuso de diagnósticos y uso de la inteligencia artificial como refugio. El título remite a la metáfora irlandesa del caldero de oro al final del arcoíris: la tecnología condensa la promesa de éxito y pertenencia, pero es un mito, porque al final del arcoíris nunca se llega.
El especialista describió a la tablet como parte de un contrato implícito entre adultos y niños: los cuidadores, desbordados de obligaciones, entregan la pantalla a cambio de tiempo para trabajar o resolver urgencias. Muchos padres la perciben como una opción más segura que la calle frente a los temores de inseguridad. El resultado, advirtió, es una extrema soledad, con horas y horas de chicos aislados.
De “padecimiento subjetivo” a “trastorno mental”: un cambio de términos que no es menor
Para Prado, la diferencia entre ambos conceptos es sutil pero alarmante. La norma vigente habla de “padecimiento subjetivo”, una categoría que contempla el sufrimiento derivado de contextos sociales o económicos, como el desempleo familiar o la violencia. Si la ley pasara a nombrar únicamente “trastornos mentales”, sostuvo, la atención quedaría reducida a quienes tengan un diagnóstico psicopatológico individual.
En su análisis, ese giro responde a la mercantilización de la salud y beneficia a corporaciones farmacéuticas que buscan dar respuestas medicamentosas a sufrimientos que, según planteó, son sociales e institucionales.
Internaciones más flexibles y teleconsulta ante un brote psicótico
Sobre las internaciones involuntarias, Prado recordó que la ley actual las permite ante un “riesgo cierto e inminente” y que ese criterio funciona como un marco de derechos humanos para evitar abusos. Flexibilizarlo a un riesgo “grave”, advirtió, vuelve las internaciones arbitrarias o preventivas.
También cuestionó que, ante la escasez de psiquiatras, la reforma habilite la evaluación virtual de pacientes en brote psicótico por teleconsulta, algo que calificó como un enorme peligro clínico. Todo ocurre, remarcó, en un sistema al que se le exige el 10% del presupuesto de salud pero que ejecuta el 1,4%.
Castigo para los chicos, criptomonedas para los de 13
Frente a episodios de violencia o manipulación digital en escuelas, Prado describió una “desafectización”: la realidad toma tono de ficción en las redes, pero las consecuencias emocionales son reales. La respuesta adulta, según dijo, suele centrarse en el señalamiento punitivo.
El psicólogo marcó una contradicción: se promueve la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años bajo amenaza de cárcel y, al mismo tiempo, se aprueban normas para que chicos de 13 años puedan invertir en criptomonedas. El Estado les ofrece herramientas financieras complejas y tentadoras, pero responde con castigo cuando aparecen los problemas, en lugar de financiar dispositivos comunitarios y espacios de escucha.
Lo que tenés que saber:
- La ley de Salud Mental exige destinar el 10% del presupuesto de salud al área, pero según Jorge Prado solo se ejecuta el 1,4%.
- El Senado aprobó el 30 de octubre la reforma de la Ley 26.657 y la giró a Diputados.
- El proyecto cambia el “riesgo cierto e inminente” por un riesgo grave de daño para las internaciones involuntarias.
- Prado advirtió que reemplazar “padecimiento subjetivo” por “trastorno mental” deja afuera el sufrimiento de origen social.
- El psicólogo cuestionó que se baje la edad de imputabilidad a 14 años mientras se habilita a chicos de 13 a invertir en criptomonedas.
-
Comunidad 👥6 díasTragedia en Recoleta: un hombre murió atropellado por un colectivo de la línea 92
-
Actualidad7 díasRío Grande le reclama a Melella $18.000 millones de coparticipación
-
Fútbol & Goles!4 díasPrimera Nacional: Godoy Cruz y Tristán Suárez definirán el ascenso en una final apasionante
-
Política 📢5 díasUn broker en Florida y 150.000 dólares: quién pagó el avión de Flávio Bolsonaro
-
Desregulación2 díasAySA: el 13 de noviembre el consorcio comprador se sienta en el directorio
-
Fórmula 14 díasColapinto se recuperó en el GP de México y mantiene viva la ilusión de sumar puntos
-
Espectáculos 🎭4 díasLali Espósito y Pedro Rosemblat dieron el sí: boda íntima en San Telmo
-
Mundo 🌐6 díasConfirmaron la muerte de Agustín Randazzo, el argentino desaparecido tras el choque de trenes en España
