Judiciales ⚖️
Abogada argentina en Brasil denuncia amenazas de muerte mientras la Justicia define su situación
Agostina Páez denunció una campaña de hostigamiento digital con mensajes que incluyen incitación a la violencia sexual y amenazas explícitas de muerte. El caso escala en dimensiones que exceden el expediente judicial y reabre el debate sobre los límites del repudio colectivo en redes sociales.
★ Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años retenida en Río de Janeiro desde el 14 de enero bajo una imputación por injuria racial, denunció este fin de semana ser blanco de una violenta campaña de hostigamiento digital. A través de historias en su cuenta de Instagram, la joven compartió capturas de pantalla con mensajes que incluyen amenazas de muerte, insultos xenófobos e incitaciones explícitas a la agresión física y sexual, provenientes tanto de usuarios brasileños como argentinos, según pudo verificarse en los registros difundidos por la propia imputada.
Entre los mensajes exhibidos, según publicaron Infobae y Radio Clan FM este domingo 22 de febrero, se leen frases como «vas a morir», «cuidado en caminar sola», «racista no vas a tener paz», «ojalá algún brasilero te mate, puta racista» e incitaciones a la violencia sexual que este medio omite reproducir en su totalidad por su carácter degradante. Algunos mensajes, acompañados de emojis de calavera, son interpretados por la propia denunciante como señales de amenaza directa.
Una situación de confinamiento real
El impacto de este hostigamiento no se limita a lo digital. Páez declaró públicamente que no puede salir del departamento donde reside por temor a represalias físicas. «La gente me odia, hay mucho ensañamiento. Me quieren matar», expresó la abogada en declaraciones recogidas por Infobae. Su padre, Mariano Páez, confirmó ese estado de situación en diálogo con medios: «La pobre está aterrada. ‘Papi, me quieren matar aquí’, me dijo recién.»
La familia viajó a Río de Janeiro para acompañarla. El reencuentro, registrado por medios argentinos a principios de febrero, ocurrió en la puerta del edificio donde permanece alojada. Según trascendió, los familiares prevén quedarse entre una semana y quince días, mientras siguen de cerca la evolución judicial.
Un incidente previo agravó la situación de seguridad: tres personas ingresaron al departamento donde Páez se alojaba inicialmente, lo que la obligó a mudarse a otra residencia dentro de la ciudad carioca.
El proceso judicial y la estrategia de la defensa
Páez está imputada por el delito de injuria racial, figura equiparada al racismo en la legislación brasileña, que prevé penas de entre dos y cinco años de prisión efectiva y no contempla la excarcelación bajo fianza, según confirmó su abogado defensor, Sebastián Robles, en declaraciones a Infobae. El expediente quedó bajo la órbita del juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de Comarca de Río de Janeiro.
Desde el inicio de la causa, Páez fue sometida a diversas restricciones: primero le retuvieron el pasaporte; luego le colocaron una tobillera electrónica; y aunque su documento fue devuelto, la prohibición de abandonar Brasil continúa vigente. A principios de febrero, el Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro solicitó su prisión preventiva alegando «peligro procesal», pese a que la imputada había cumplido todas las medidas cautelares impuestas. La Justicia ordenó su detención y luego, tras una presentación de la defensa, revocó la medida el mismo día, según confirmó Robles a Infobae.
La defensa presentó un hábeas corpus de 50 páginas en el que cuestiona el procedimiento y reclama garantías legales. Según explicó Mariano Páez al medio El Liberal, el recurso incluye un detalle de horarios, secuencias del incidente y referencias a cámaras de seguridad que, según la defensa, no habrían sido incorporadas a la investigación. El planteo también objeta el uso de la imagen de la imputada en campañas institucionales, al considerar que esa exposición vulnera el principio de inocencia.
La propia Páez admitió arrepentimiento por su conducta. «Obviamente, ha sido la peor reacción. Estoy muy arrepentida», declaró en declaraciones reproducidas por Infobae, aunque sostuvo que su gesto fue una reacción a provocaciones previas del personal del bar, versión que la defensa busca acreditar con las imágenes de las cámaras de seguridad del local.
Asistencia consular y colegios de abogados
La Embajada argentina en Brasil ofreció asistencia legal a Páez, aunque aclaró que no intervendrá en el proceso judicial. Los colegios de abogados de Santiago del Estero y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires solicitaron la intervención de la Cancillería argentina para garantizar asistencia y seguimiento consular, según informó Sur Santiagueño.
Un debate que excede el expediente
El caso encendió un debate que desborda los límites del proceso penal. Por un lado, organizaciones antirracistas tanto de Brasil como de Argentina rechazaron la conducta de Páez y señalaron que el racismo tiene consecuencias legales concretas; entre ellas, una agrupación de mujeres brasileñas radicadas en Argentina emitió un comunicado en redes, según registró Infobae. Por otro, la violencia de las amenazas recibidas por la imputada generó interrogantes sobre los alcances del repudio colectivo en redes sociales y sus consecuencias físicas sobre las personas señaladas públicamente, independientemente de la gravedad del hecho que las originó.
El proceso avanza sin plazos definidos bajo la supervisión del juez Feitosa.
Puntos clave
- Páez está retenida en Brasil desde el 14 de enero de 2026, imputada por injuria racial ante la Justicia de Río de Janeiro.
- Denunció amenazas de muerte e incitaciones a la violencia en redes sociales, con capturas difundidas en su Instagram.
- Tres personas ingresaron a su residencia temporal, lo que la obligó a mudarse por razones de seguridad.
- Su defensa presentó un hábeas corpus de 50 páginas cuestionando el procedimiento y el uso de su imagen.
- La Embajada argentina ofreció asistencia consular sin intervenir en el proceso judicial. ★
Investigación 🔎
Radiografía del delito en el Oeste: Morón encabeza la cantidad de robos y hurtos por habitante
El informe provincial del SNIC ubica a Morón con la tasa de robos más alta de la zona oeste, 76% por encima de la media bonaerense, aun después de la mayor caída de la región. En homicidios y violencia contra las personas, el mapa se corre hacia Moreno, La Matanza y Merlo.
Por cada 100.000 habitantes, en Morón se denunciaron 1.046 robos durante 2025. Es la tasa más alta de toda la zona oeste del conurbano, por encima incluso de La Matanza (864,8), y supera en un 76% al promedio de la provincia de Buenos Aires (592,9). Aun con la mayor baja de la región, el distrito sigue siendo el lugar del Oeste donde más se roba en proporción a su población.
Los datos surgen del Informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) 2025 para la provincia de Buenos Aires, publicado en septiembre de 2026 por la Dirección Nacional de Estadística Criminal del Ministerio de Seguridad Nacional, que conduce Alejandra Monteoliva. El documento desagrega por partido las cifras de 2024 y 2025. Para esta nota, El Argentino Diario analizó las tablas correspondientes a ocho distritos del Oeste: Morón, La Matanza, Merlo, Moreno, Hurlingham, Ituzaingó, Tres de Febrero y General Rodríguez.
Robos y hurtos: Morón, muy lejos del resto
En la tasa de robos de 2025, detrás de Morón (1.046,5) y La Matanza (864,8) se ubicaron Tres de Febrero (808,0), Ituzaingó (742,7), General Rodríguez (705,9), Merlo (586,1), Moreno (564,1) y Hurlingham (465,9). Solo Hurlingham, Moreno y Merlo quedaron por debajo del promedio provincial.
El patrón se repite en los hurtos, es decir, las sustracciones sin violencia. Morón registró 736,7 hechos cada 100.000 habitantes, un 70% más que la media bonaerense (432,4) y bastante por encima del segundo distrito de la región, Ituzaingó (582,8). En el otro extremo aparecen Hurlingham (266,0), Merlo (273,6) y Moreno (277,5).
El municipio puede exhibir un dato a su favor: fue el distrito del Oeste con la caída más pronunciada en robos, que pasaron de 5.209 a 3.449 hechos (33,8% menos), frente a una baja provincial del 17%. Los hurtos también descendieron, de 2.962 a 2.428. Pero la baja no alcanzó para sacar a Morón del primer lugar: el piso desde el que partía era mucho más alto que el de sus vecinos.

Menos robos, más violencia en toda la región
Los robos agravados por lesiones o muertes crecieron en los ocho distritos analizados. En toda la provincia pasaron de 4.131 a 6.439 hechos, un aumento del 55,8%. En Morón se duplicaron, de 44 a 87, la suba porcentual más alta del Oeste; sin embargo, su tasa (26,4 cada 100.000 habitantes) quedó por debajo de la provincial (36,9) y entre las más bajas de la región.
Las tasas más altas de robos violentos se registraron en Merlo (56,0), General Rodríguez (50,1), Ituzaingó (46,7) y La Matanza (38,9), donde los hechos pasaron de 518 a 712. El fenómeno no es exclusivo de un municipio: en todo el Oeste hubo menos robos, pero una proporción mayor terminó con personas heridas o muertas.
Homicidios: el mapa se corre hacia Moreno y La Matanza
En los delitos contra las personas, el cuadro cambia. Las tasas más altas de víctimas de homicidios dolosos en 2025 correspondieron a Moreno (8,4), donde las víctimas subieron de 40 a 48, y a La Matanza (8,1), con 149 víctimas. Luego se ubicaron Merlo (5,7), Morón (4,9), Tres de Febrero (4,7), General Rodríguez (4,2), Hurlingham (3,8) e Ituzaingó (3,4). La media provincial fue de 4,4.
Las lesiones dolosas muestran otro dato llamativo: los ocho distritos quedaron por debajo del promedio bonaerense (434,6 víctimas cada 100.000 habitantes). Hurlingham encabezó la región con 423,6, mientras Morón (273,7) y La Matanza (242,4) registraron las tasas más bajas. En delitos contra la integridad sexual, Morón presentó la tasa más baja del Oeste (37,0, frente a 84,8 en la provincia), y Moreno la más alta (116,7). En amenazas, Moreno también lideró (512,6), con una suba del 19,7%, mientras Morón se ubicó entre los valores más bajos (246,7).
Estupefacientes: saltos que abren preguntas
Todos los distritos del Oeste registraron tasas de infracciones a la Ley 23.737 inferiores a la media provincial (230,4). Tres de Febrero encabezó la región (197,9), seguido por Moreno (159,8), General Rodríguez (142,7) y Morón (135,9); La Matanza tuvo la más baja (49,6). Las variaciones interanuales fueron extremas: Moreno duplicó los hechos de tenencia para uso personal (de 265 a 540) y Morón los aumentó un 53,2% (de 201 a 308), mientras Ituzaingó los redujo un 67,6% y Merlo un 62,6%. En comercialización, La Matanza casi duplicó sus registros, de 131 a 255.
Oscilaciones de esa magnitud en un solo año, en distritos vecinos y en direcciones opuestas, abren preguntas sobre los criterios de intervención en cada jurisdicción, un aspecto que el informe no analiza.
La letra chica que nadie cita
El propio informe advierte que la comparación entre años exige cautela. Según el documento, la actualización de los sistemas de carga bonaerenses, los convenios de cruce de datos con la Procuración General y la articulación entre ministerios «han incrementado de manera sustantiva la cobertura, la completitud y la calidad de la clasificación de los registros». Por eso, el SNIC señaló que en las categorías afectadas se configura «una ruptura de la serie estadística» y que no se recomiendan comparaciones interanuales; entre ellas mencionó los delitos contra las personas, contra la integridad sexual y la libertad, y contra la propiedad.
El informe agregó que las variaciones porcentuales calculadas sobre menos de 20 hechos deben interpretarse con cautela, como ocurre con los homicidios de Morón, que pasaron de 15 a 16 víctimas. Las subas y bajas de un año a otro pueden reflejar tanto cambios reales como una mejor registración, y ningún gobierno, municipal ni nacional, puede usarlas como trofeo sin esa aclaración.
Lo que sí permite el documento es comparar distritos dentro de un mismo año, con la misma metodología. Y en esa foto de 2025, Morón aparece al tope de los delitos contra la propiedad del Oeste. Para una gestión que defiende su política de seguridad con estadísticas propias, el dato comparable más sólido del informe oficial es también el más incómodo.
Lo que tenés que saber:
- Morón registró en 2025 la tasa de robos más alta del Oeste (1.046,5 cada 100.000 habitantes), un 76% por encima de la media bonaerense.
- También lideró los hurtos de la región, con 736,7 hechos cada 100.000 habitantes, pese a la mayor baja de robos del Oeste (33,8%).
- Los robos con lesiones o muertes crecieron en los ocho distritos analizados; las tasas más altas fueron las de Merlo, General Rodríguez e Ituzaingó.
- Moreno y La Matanza encabezaron la tasa de víctimas de homicidios dolosos del Oeste, con 8,4 y 8,1 cada 100.000 habitantes.
- El SNIC advirtió que los cambios en la registración bonaerense rompen la serie estadística y desaconsejó comparar años en varias categorías.
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