Sociedad
La verdad perdida en las sierras cordobesas
Luego de culpar durante dos años a un inocente que terminó siendo absuelto, se ordenó una nueva investigación por el femicidio de la mochilera Cecilia Basaldúa. La denunciada complicidad judicial y policial para encubrir a los culpables del crimen, ocurrido en abril de 2020 en Capilla del Monte.
Por Néstor Llidó
Los hechos en que se imputa a un “perejil” para brindar protección a los verdaderos responsables de un episodio delictivo se repiten, esos en los que los investigadores policiales tienen su correlato en el accionar judicial para hacer realidad aquello que de “el tiempo que pase es la verdad que huye…”.
Un concepto que bien podría aplicarse al caso del femicidio de Cecilia Gisela Basaldúa, quien en pleno inicio por el aislamiento por la pandemia llegó desde el barrio porteño de Nuñez hasta el Valle de Punilla, en las sierras cordobesas con la idea de escribir un libro sobre sus experiencias como mochilera en diversos viajes por Latinoamérica.

A los pocos días de instalarse en Capilla del Monte se reportó su sospechosa desaparición, más tarde su cuerpo sin vida con signos de abuso sexual, golpes y estrangulamiento fue hallado el 25 de abril de 2020, en un descampado a las orillas del río Calabalumba. Entonces, su familia y amigas apuntaron a un hombre que la alojó en su casa, a una joven con la que la habían visto y a los efectivos policiales que poco y nada hicieron en esa supuesta “intensa búsqueda”.
Sin embargo, la investigación, a cargo de la fiscal de Cosquín, Paula Kelm, en medio de los cuestionamientos por no seguir ciertas hipótesis, derivó en la detención de Lucas Adrián Bustos, convertido en el “culpable perfecto”, por tratarse de un humilde joven albañil que vivía en las cercanías de donde se encontró el cadáver.

Desde entonces, para los padres de Cecilia Basaldúa y una gran mayoría de los pobladores de la zona se trató de un “perejil”, al que “cargarle el femicidio”, a modo de encubrir a los verdaderos responsables de la desaparición y muerte de la mochilera, quien se había destacado como jugadora de la selección nacional de hockey sobre hielo.
Bustos, de 25 años, fue procesado con prisión preventiva y sometido a un Jurado Popular que lo absolvió por “inexistencia de pruebas” en su contra y en el fallo de la Cámara del Crimen Correccional de Villa Dolores se ordenó a la Fiscalía General de Córdoba la “prosecución de la investigación” por el “tentativa de abuso sexual con acceso carnal, homicidio calificado por criminis causa y por mediar violencia de género”.
Daniel Basaldúa y Susana Reyes, los padres de Cecilia, han viajado en varias oportunidades desde Buenos Aires a Capilla del Monte, recibiendo el respaldo de organizaciones sociales y el colectivo feminista en su demanda “por la verdad”. Durante el juicio, constituidos como querellantes, pidieron la absolución de Lucas Bustos, dejando en claro su postura de no acusar a un inocente.

“Ahora estamos esperando que se designe a la nueva fiscalía para que se lleve adelante la investigación, pero ya no confiamos en los funcionarios judiciales de Cosquín y pretendemos que la causa se lleve adelante en otro lado, como la única forma de romper esa trama de encubrimiento”, señaló el hombre a El Argentino Diario.
“Ninguno de los sospechosos fueron imputados por la fiscal Paula Kelm, se quedaron solo con Bustos, que nosotros siempre supimos que era inocente, un perejil como se dice. En el juicio quedó demostrado que no había nada para culparlo y hasta lo liberaron antes que lo declararan inocente. Y se llegó al colmo que, a pesar de ello, el fiscal Sergio Cuello pidiera que fuera condenado a perpetua, admitiendo la falta de pruebas, en una clara actitud corporativa”, expresó Basaldúa padre.

Mario Mainardi, el dueño de la casa en la que residió la mochilera hasta que no se supo más de ella, al igual que Viviana Juárez (conocida como “La Rasta) con quien la víctima había tomado contacto en su estadía en Capilla del Monte, además de otro hombre, identificado como José Meza, conforman el trío de sospechosos que fueron “dejados afuera” del caso de manera “más que misteriosa”.
A estos hay que sumarles, siempre en base a los indicios obtenidos por la familia Basaldúa y aportados por su abogada Daniela Pavón, a los efectivos policiales José López (el que “marco” a Bustos) y Ariel Zárate (hoy preso por un episodio de violencia de género), entre otros, amparados por el comisario Alejandro Bracamonte, como parte de esa “red de protección” de las fuerzas de seguridad.
“Hay todo una connivencia y encubrimientos en cuestiones de narcotráfico, prostitución, juego clandestino y cuatrerismo en la zona del Valle de Punilla. Y en esa complicidad policial y judicial con esos personajes se inscribe el asesinato de mi hija”, afirmó el padre de la víctima.
Mientras se aguarda que se ponga en marcha la “nueva investigación”, donde que Fiscalía se designe es “clave”, la familia Basaldúa no pierden la esperanza sobre que “se sepa la verdad”. Ahí reside su lucha y deseos, pese a tener que afrontar la complejidad de un “poder local” que ha venido garantizando la impunidad en el femicidio.
Policiales 🚨
Chascomús: golpearon a un menor herido en el piso hasta la muerte y nadie hizo nada para detenerlo
La justicia bonaerense investiga si Kevin Martínez, de 15 años, murió como consecuencia del choque de tránsito que sufrió o de la golpiza que recibió mientras yacía herido en la calle. La autopsia determinó «politraumatismos» y «hemorragia interna», pero no resolvió aún la pregunta central del expediente.
Entre el accidente y la golpiza: la Justicia busca determinar qué mató al adolescente de Chascomús
★ La muerte de Kevin Martínez sacudió a Chascomús y abrió una investigación judicial que todavía no tiene respuesta para la pregunta más urgente: ¿qué mató al adolescente de 15 años? ¿El impacto del accidente de tránsito o los golpes que recibió de un vecino mientras estaba herido en el suelo? La justicia trabaja para desentrañar esa secuencia, y la respuesta tendrá consecuencias penales determinantes para los involucrados.
La autopsia N°1282/2026, realizada en la Morgue Judicial de la Nación por el doctor Di Salvo, estableció que las causas de muerte fueron «politraumatismos» y «hemorragia interna». El resultado forense quedó incorporado al expediente, pero su alcance es técnicamente ambiguo: ambas causas pueden derivar tanto de un impacto vehicular como de una agresión física directa, razón por la cual la investigación continúa abierta y enfocada en reconstruir la cronología exacta de los hechos.
Un vecino que bajó del auto y golpeó a un menor en el piso
El episodio ocurrió en la ciudad bonaerense de Chascomús. El adolescente fue atropellado en un accidente de tránsito y, según denunciaron sus familiares y testigos presenciales, mientras permanecía herido en la calle, un hombre que descendió de uno de los vehículos involucrados en el siniestro lo golpeó en el piso. La combinación de ambos eventos derivó en su muerte.
Lo que esa escena dejó expuesto no fue solo la brutalidad de quien agredió a un menor ya lastimado: también exhibió la inacción de quienes estaban presentes y no hicieron nada para impedirlo.
La abuela del joven fue contundente al hablar públicamente sobre lo ocurrido: «Nadie hizo nada para evitar que le peguen», reclamó en declaraciones ante los medios. Sus palabras condensan una dimensión del caso que va más allá de lo judicial: la de la omisión social frente a una situación de violencia sobre un chico de 15 años que ya no podía defenderse.
La clave jurídica: qué lesión causó la muerte
La investigación se concentra ahora en una distinción que resultará determinante para el encuadre penal. Si los peritos logran establecer que Kevin ya estaba con riesgo de muerte por el choque antes de recibir los golpes, la situación del hombre que lo agredió podría encuadrar en una figura diferente a la del homicidio doloso. Si, en cambio, se acredita que la golpiza fue la causa determinante o agravante de su deceso, las consecuencias jurídicas para el agresor se amplían significativamente.
La justicia analiza pericias, testimonios y registros de cámaras de seguridad. El caso permanece en etapa de investigación y aún no se formalizaron imputaciones definitivas, según la información disponible al cierre de esta edición.
Un chico de 15 años, una ciudad conmocionada
La muerte de Kevin Martínez generó conmoción en Chascomús. El caso reúne varios elementos que lo vuelven especialmente sensible: la víctima era un adolescente, la agresión ocurrió en la vía pública con testigos, y la inacción de quienes presenciaron la golpiza sin intervenir forma parte del relato familiar. La investigación judicial todavía tiene por delante un tramo relevante antes de definir responsabilidades, pero lo que ya está probado desde el inicio del expediente es que un menor fue golpeado en el piso, herido, mientras otros miraban.
Puntos clave:
- Kevin Martínez, 15 años, murió en Chascomús tras un accidente de tránsito seguido de una agresión física.
- La autopsia N°1282/2026 determinó «politraumatismos» y «hemorragia interna» como causas de muerte.
- La justicia investiga si el deceso fue consecuencia del choque o de la posterior golpiza de un vecino.
- Familiares denuncian que el menor fue golpeado mientras yacía herido, sin que nadie intervinieran.
- La causa analiza pericias, testimonios y cámaras de seguridad para establecer responsabilidades penales.
-
Deportes ⚽5 díasCentral eliminó a Racing con polémico arbitraje y pasó a semifinales del Apertura
-
Judiciales ⚖️3 díasAutopsia de Benjamín Scerra: revelan que recibió más de 20 puñaladas
-
Fútbol & Goles!3 díasEscándalo total: Malcorra fue a buscar a Gustavo López a la salida de la radio y casi terminan a las piñas
-
Goles! ⚽5 díasEl fútbol argentino en llamas por la eliminación de Racing: entre rojas, insultos y acusaciones de robo
-
Política 📢5 díasMilei usó datos reales para construir una mentira: lo que no dijo al comparar su sueldo con el de rectores
-
Buenos Aires2 díasAlerta en Mar del Tuyú: el mar avanza y las casas de la costa quedan al borde del colapso
-
Desregulación4 díasSindicatos aeronáuticos denuncian penalmente a Milei y Caputo por la venta de Intercargo a precio vil
-
Consumo4 díasEl sueldo que no alcanza: la brecha entre inflación y salarios destruye el consumo de las familias argentinas
