Córdoba
La jefa de Policía de Córdoba dijo que siente «vergüenza» por lo que hicieron los acusados
«Siento vergüenza», expresó la jefa policial frente al jurado popular y el tribunal técnico de la Cámara 8va. del Crimen cordobesa, luego de que se exhibieron en la sala de audiencias videos sobre el accionar de los efectivos en distintos tramos de episodio que derivó en el asesinato del adolescente.
La jefa de la Policía de Córdoba, Liliana Zárate Belletti, manifestó hoy que siente «vergüenza» por el accionar de los efectivos que asesinaron de un balazo a Blas Correas durante un control de seguridad realizado en agosto de 2020 en la capital provincial, al declarar como testigo en el juicio por jurados a 13 miembros de la fuerza.
«Siento vergüenza», expresó la jefa policial frente al jurado popular y el tribunal técnico de la Cámara 8va. del Crimen cordobesa, luego de que se exhibieron en la sala de audiencias videos sobre el accionar de los efectivos en distintos tramos de episodio que derivó en el asesinato del adolescente.
Consultada al respecto por el abogado Alejandro Pérez Moreno, quien representa como querellante a la familia Correas, la testigo dijo sentirse avergonzada y, en varios tramos de su testimonial, aseguró que «nada estuvo bien de lo que hizo la policía», ya que lo ocurrido «no tiene nada que ver con la formación» que reciben los miembros de la fuerza.
Primero, Zárate Belletti dijo que el protocolo establece que «no se debe disparar a un vehículo en movimiento» y que lo que corresponde es «realizar un operativo cerrojo», al referirse al momento en el que los acusados desenfundaron sus armas y tiraron contra Fiat Argo blanco en el que se movilizaba Blas con sus cuatro amigos.
«Tiene que haber una amenaza de riesgo de vida para entrar en la acción de desenfundar el arma, que en este caso no la hubo, por lo tanto no había ningún riesgo», manifestó la jefa policial, al tiempo que destacó que en su gestión se trabaja para «mejorar y cambiar».
La testigo reconoció que hubo «errores» en la organización y las prioridades que debían cumplirse cuando el automóvil, con Blas agonizando, fue interceptado en Chacabuco y Corrientes, al sostener que si había alguien herido «la prioridad es la vida de las personas, la contención de las víctimas y de sus familiares, por una cuestión de humanización».
Admitió también que desde la perspectiva de la utilización de recursos humanos y materiales del organismo de seguridad provincial para cometer las acciones que se están juzgando, «hubo violencia institucional», no obstante aclaró que desde la Policía se puso todo a disposición de la Justicia para la investigación y el esclarecimiento.
En otro de tramo de su declaración, la jefa policial dijo que antes de asumir como directora de Seguridad de la ciudad de Córdoba, un día después del crimen de Blas, por pedido de su hija y por el estado de «sensibilización y conmoción» que ella misma tenía, fue a visitar a la mamá y al papá del adolescente asesinado.
«Soy primero mamá y después Policía», resaltó y añadió que no podía hacerse cargo de su nueva función sin antes hablar con ellos.
Por su parte, el abogado Pérez Moreno dijo que el testimonio de la jefa de Policía «dejó en claro que sus subalternos, al menos los que actuaron en el hecho investigado, no tienen humanidad ni la preparación para estar al servicio de la sociedad» sino que «son homicidas».
También reprochó la conducta de los efectivos que «no hicieron nada para salvarle la vida a Blas y mucho menos para dar contención y asistencia a las víctimas».
La jornada de hoy concluyó con la testigo Florencia Murúa Castro, sargento que se desempeñaba en el Centro de Comunicaciones de la Policía, y pasó a cuarto intermedio hasta mañana a las 14 para continuar con la recepción de pruebas testimoniales y documentales.
El hecho ventilado en el debate ocurrió la madrugada del 6 de agosto del 2020, cuando Blas (17) se trasladaba en un Fiat Argo junto a cuatro amigos y, cuando circulaban por el barrio Colinas, en el sur de la capital cordobesa, evadieron un control policial porque el conductor se asustó al ver que uno de los policías había desenfundado un arma.
Dos efectivos dispararon contra el rodado y uno de los proyectiles impactó en la espalda de Blas, quien murió.
Por el homicidio se encuentran acusados el cabo 1° Lucas Damián Gómez (37) quien, según la fiscalía, efectuó cuatro disparos con su arma reglamentaria, y el cabo 1° Javier Catriel Alarcón (33), quien disparó en dos oportunidades.
Ambos llegaron al juicio como «coautores de homicidio calificado por haber sido cometido en abuso de su función y homicidio agravado por el empleo de armas de fuego, homicidio calificado por abuso de su función en grado de tentativa reiterado -cuatro hechos- y homicidio agravado por el empleo de armas de fuego en grado de tentativa reiterado -cuatro hechos».
En tanto, los restantes acusados, todos policías, son Sergio Alejandro González, Wanda Micaela Esquivel, Yamila Florencia Martínez, Walter Eduardo Soria, Enzo Gustavo Quiroga, Jorge Ariel Galleguillo, Leonardo Alejandro Martínez, Rodrigo Emanuel Toloza, Ezequiel Agustín Vélez, Leandro Alexis Quevedo y Juan Antonio Gatica.
Los cargos que enfrentan son de ‘falso testimonio, encubrimiento por favorecimiento personal agravado por la calidad funcional y omisión de deberes de funcionario público’, ya que se les imputa, entre otros delitos, el haber «plantado» un arma con numeración ‘limada’ para simular un enfrentamiento con los chicos.
Automovilismo
Murió un espectador en el Rally Sudamericano de Mina Clavero y suspendieron la competencia
El vehículo del binomio paraguayo Didier Arias y Héctor Núñez perdió el control en el tramo especial Giulio Cesare, volcó varias veces y se proyectó sobre una zona de espectadores.
El rally volvió a cobrar una vida: el debate sobre la seguridad del público que nadie quiere dar
★ Un joven de 25 años oriundo de Córdoba capital perdió la vida este domingo durante la segunda fecha del FIA Rally Sudamericano 2026, disputada en la localidad serrana de Mina Clavero, en el Valle de Traslasierra. El vehículo del binomio paraguayo Didier Arias y Héctor Núñez perdió el control en el tramo especial Giulio Cesare, volcó varias veces y se proyectó sobre una zona de espectadores.
La organización suspendió de forma definitiva la competencia y abrió el debate, una vez más, sobre las condiciones de seguridad en este tipo de pruebas donde el público y las máquinas comparten el mismo espacio.
Un vuelco fatal en el tramo histórico
El accidente ocurrió cerca del mediodía, entre los kilómetros 1 y 2 del tramo especial Giulio Cesare, uno de los más tradicionales e históricos del rally argentino y que en esta edición estaba designado como Power Stage, el tramo de cierre con puntos extra.
Según el informe oficial de la organización, el Volkswagen Polo Rally tripulado por los paraguayos Arias y Núñez perdió el control en una curva, tras golpear con una piedra, y comenzó a dar varios tumbos hasta salir del camino y dirigirse hacia el sector donde estaba ubicado el público.
Tres personas resultaron heridas como consecuencia del impacto. Una de ellas, un joven de 25 años oriundo de Córdoba capital, ingresó en estado crítico con politraumatismos múltiples al Hospital Luis María Bellodi de Mina Clavero, donde falleció horas después, según confirmó la organización en un comunicado oficial. Los pilotos involucrados resultaron ilesos.
Las otras dos víctimas son una mujer de 40 años de Villa Dolores, que sufrió una fractura de tobillo y fue trasladada a su ciudad fuera de peligro, y su hija menor de edad, que presentó golpes leves y no requirió internación. Según informó Cadena 3, que cubría en vivo el evento, los servicios médicos y policiales presentes en el evento activaron de inmediato los protocolos de seguridad establecidos para la competencia.
Suspensión definitiva y debate abierto
Tras el siniestro, las autoridades deportivas confirmaron la suspensión definitiva de la competencia, que se encontraba en la mitad de su segunda y última etapa. El cordobés Federico Villagra, que encabezaba la clasificación general a bordo de su Skoda junto al navegante Diego Curletto, fue declarado ganador de la prueba según publicó el portal Campeones.com.ar.
En un comunicado oficial, la organización expresó su «más profundo pesar» por lo ocurrido e informó que se está brindando asistencia a los familiares de la víctima.
El episodio reaviva con fuerza el debate sobre las condiciones de seguridad en las pruebas de rally, donde la cercanía del público a los tramos representa uno de los riesgos más persistentes y más difíciles de controlar. La segunda fecha del campeonato continental había sido presentada por las autoridades cordobesas como un evento de alto impacto turístico y económico para la región de Traslasierra, con expectativa de alta ocupación hotelera y proyección internacional.
Días antes de la competencia, el presidente de la Agencia Córdoba Deportes, Agustín Calleri, había destacado el retorno de la fecha internacional a la provincia y el intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, había señalado que la presencia de la Federación Internacional del Automovilismo (FIA) serviría como «un tester para mostrar nuevamente el potencial que nunca perdió Córdoba como sede del rally mundial».
Un campeonato que comenzó con accidentes
No fue el único incidente grave del fin de semana. Horas antes, durante el tramo Ciénaga de Allende, el piloto boliviano Sebastián Franco, que marchaba cuarto en el campeonato, protagonizó un espectacular vuelco que lo dejó fuera de competencia. Tanto Franco como su copiloto Francisco Hurtado salieron ilesos, y el protocolo de seguridad funcionó correctamente en ese caso. Pero el accidente fatal del tramo Giulio Cesare instala preguntas que la organización y las autoridades deportivas deberán responder: ¿son suficientes las medidas de seguridad para proteger al público en los tramos cronometrados? ¿Qué controles se aplican para garantizar que los espectadores no queden expuestos a las trayectorias de los vehículos?
La investigación sobre las circunstancias del hecho continúa abierta.
Puntos clave
- Un joven de 25 años, oriundo de Córdoba capital, murió tras ser impactado por un auto de rally que volcó en el tramo Giulio Cesare de Mina Clavero.
- El vehículo era el Volkswagen Polo Rally del binomio paraguayo Didier Arias y Héctor Núñez, que perdió el control al golpear una piedra en una curva.
- Otras dos personas resultaron heridas: una mujer de 40 años con fractura de tobillo y su hija menor con golpes leves.
- La organización suspendió definitivamente la competencia y Federico Villagra fue declarado ganador con los resultados parciales.
- El accidente reaviva el debate sobre la seguridad del público en las pruebas de rally, donde la cercanía a los tramos representa un riesgo estructural no resuelto.
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